¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mi primera novela y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"Relatos salvajes", de Damián Szifrón; "Demonios familiares" (novela inacabada), de Ana María Matute; "Perdida", de David Fincher; "El fantasma de la Ópera" (novela), de Gaston Leroux; "¡Llega la segunda edición de 'El cine en tus manos'!"; "Sueño de invierno", de Nuri Bilge Ceylan; "Black Coal", de Diao Yinan; "¡Primera reseña de 'Atrévete a ser escritor'!"; "El hombre más buscado" (novela), de John le Carré; "La isla mínima", de Alberto Rodríguez; "El danza de la realidad", de Alejandro Jorodowsky; "The City" (novela), de Dean Koontz; "Cómo tener una carrera literaria" (Vida de escritor); "Un viaje de diez metros", de Lasse Hallström; "Cabaret" de Bob Fosse; "Sin noticias de Gurb" (novela corta), de Eduardo Mendoza.

jueves, 30 de octubre de 2014

Relatos salvajes [4]

Poster original de Relatos salvajesRelatos salvajes
(Argentina, España, 2014, 122 min)
Dirección y guión:
Damian Szifrón
Intérpretes:
Ricardo Darín
Leonardo Sbaraglia
Darío Grandinetti
Óscar Martínez
Érica Rivas
Rita Cortese
Julieta Zylberberg 
IMDb

Lo que más me sorprende de "Relatos salvajes" es el muchísimo ruido que está haciendo sin ser gran cosa. La película logró colarse en la Selección Oficial de Cannes, se exhibió en Toronto y en San Sebastián, y en este último ganó el Premio del Público a Mejor Película Europea ("Relatos salvajes" es más argentina que el mate, pero como es una co-producción con España, pudo ganar ese premio. No tiene ninguna lógica, pero es así). En Argentina arrasó en los cines, y es la película que mandan a los Oscars. En mi opinión, tampoco es para tanto, y desde luego no es el tremendamente excitante e hilarante viaje que te prometen la publicidad y los críticos.
   "Relatos salvajes" son seis cortos pegados; nada de "Pulp Fiction" o "Vidas cruzadas": comienza una historia, se desarrolla, y se acaba; y entonces comienza otra que no tiene nada que ver. Y lo único que puedes encontrar como nexo de unión es que tratan de personajes que se vengan por algo ocurrido en el pasado. Normalmente son personajes resentidos (y con unos problemas psicológicos que van de Buenos Aires a Katmandú), que se ven envueltos en una situación extrema, y que no hacen más que complicarla porque actúan de forma inverosímil.
   "Pasternak" abre la película antes de créditos, y es donde aparece Darío Grandinetti. La historia tiene cierta gracia cuando descubres que demasiada gente en un avión concreto conoce a un personaje que no está presente (para mí lo más divertido es cuando su profesora dice que es algo cósmico), pero en cuanto descubres qué está pasando, es incompletamente increíble.
Ricardo Darín en Relatos salvajes
Ricardo Darín
   "Las ratas" es muy floja. Trata de una camarera que reconoce a un cliente que arruinó a su familia, y la chica tiene la oportunidad de vengarse echándole veneno en la comida. Así contado, parece que la historia va a dar pie a reflexiones morales, pero qué va, no tiene nada por debajo, y la gracia está (para los que se la encuentren), en que su compañera es una asesina. Además, es muy improbable que alguien que vaya a presentarse a un cargo electo decida comer en ese restaurante de mala muerte, y que a esas hora no haya ningún otro cliente.
   La de Leonardo Sbaraglia, "El más fuerte", es de las peores. Trata de un hombre que yendo por una carrera perdida en medio de la nada, comienza un rifirrafe con otro conductor. Aparte de que todo lo que pasa está muy desproporcionado y carece de sentido común, no tiene sentido que Sbaraglia no huya cuando lo puede hacer, y decida seguir echando leña al fuego.
   "Bombita" es la de Ricardo Darín, y aunque es increíble, es de las mejores. Trata de un experto de demoliciones que pierde tanto los papeles cuando la grúa le quita el coche, que está a punto de perderlo todo en la vida. El comportamiento de Darín está excesivamente exagerado, y los cambios de su mujer no están nada justificados, pero tiene cierta gracia ver que Tránsito en Argentina es igual que Tráfico en España.
   "La propuesta" es la única que realmente me gusta, porque aquí sí que los giros funcionan bien. Trata de un padre rico que hace todo lo posible por encubrir que su hijo mató a alguien con el coche y se dio a la fuga, y para su desgracia descubrirá que está rodeado por un grupo de sabandijas.
   "Hasta que la muerte nos separe" empieza muy bien, pero en seguida deja de tener coherencia. Va de que una novia, el día de su boda, descubre que su marido le ha sido infiel... y se vuelve loca de remate y se venga ese mismo día. El principio es excelente, y el momento en el que ella descubre la verdad es muy emotivo, pero desde que se vuelve una desequilibrada vengativa (el cambio del personaje es demasiado precipitado), cuesta muchísimo creerse lo que pasa: cómo es posible que el novio jamás sospechase que su novia estaba tan mal de los tiros, o que los invitados no se vayan después de ver el despropósito que se ha vuelto esa boda, o que todo acabe como acaba.

martes, 28 de octubre de 2014

Demonios familiares [4]

Portada de Demonios familiares, de Ana María MatuteNOVELA INACABADA
Demonios familiares
(España, 2014, 180 páginas)
Ana María Matute 

Cuando Ana María Matute murió este verano con 88 años, la autora estaba enfrascada en una novela que no pudo terminar, y que ahora la editorial Destino acaba de publicar. A pesar de que en el engolado prólogo, Pere Gimferrer se niega a considerar "Demonios familiares" una novela inconclusa, ésta es una obra incompleta con todas las de la ley.
   Unos pocos días antes de que comience la Guerra Civil, Eva, una chica de 17 años, vuelve a casa tras abandonar el convento donde residía. Ahí se encuentra con su padre, el Coronel, con quien no se lleva nada bien, y con dos criados, Magdalena y Yago. Eva descubrirá lo crispado que está el ambiente en su pueblo, un secreto familiar, y el amor por primera vez en su vida.
   Me parece que esta novela es exclusivamente para fans de Ana María Matute, quienes tendrán curiosidad por saber en qué estaba trabajando cuando murió, y que echándole imaginación verán con añoranza la gran novela que pudo haber sido; al resto les parecerá una obra a la que le falta mucho trabajo, y de la que es imposible saber la resolución.
   Aunque "Demonios familiares" tiene un estilo elegante y depurado (por lo visto Matute era de las que reescribía y reescribía cada página hasta que estuviera bien), no sólo se corta abruptamente cuando lleva un tercio de narración (y cuando está en lo más interesante), sino que tiene serios problemas de estructura simplemente porque no está revisada en su conjunto. Y es que me da la sensación de que Matute estaba en proceso de encontrar la historia cuando falleció.
   El principio con el Coronel es un poco confuso, y cuando Matute pasa a Eva, da la sensación de estar buscando al personaje, porque todo es muy estático y apenas pasan cosas, pero hay muchos recuerdos. Todo es un poco aburrido porque te va contando cosas en vez de mostrártelas en escenas (lo que más sufre es la relación entre Eva y su padre, que está apuntada, pero no desarrollada del todo).
   Cuando la trama echa a andar, y la novela se hace interesante, hay muchas casualidades, varios elementos no están plantados, y hay situaciones inverosímiles. Resulta que una antigua amiga de Eva, Jovita, a la que hace años que no ve (y de hecho, cuando lo hace, no la reconoce), decide abrirse a Eva y contarle que está embarazada (Eva es la única persona que lo sabe). Esto no es creíble.
   Resulta que Berni, el novio de Jovita, se ha ido a luchar y nadie sabe dónde está (puede estar en cualquier parte de España); pero una noche que derriban un avión, ¡sorpresa! el piloto herido es Berni. Para que esto funcionara debería estar claro que Berni se había hecho piloto y luchaba con los republicanos, y que generalmente sobrevolaba el pueblo de Eva.
   Resulta que por mero capricho, el Coronel decide que Eva sepa un secreto del criado Yago; y lo hace justo cuando Eva y Yago se van a compinchar para llevar a cabo un plan, y tienen que llevarse bien. Y para llegar a ese plan, Matute se saca de la manga que a Eva le gusta mucho un bosque cercano, justo antes de que se adentre en él y descubra algo muy importante.
   El libro termina con unas notas interesantísimas de María Paz Ortuño, la mujer que ayudaba a escribir a Matute, sobre cómo la autora se metía de lleno en el mundo de ficción en el que estaba trabajando, dándole vueltas y vueltas en su cabeza, y cómo era su método de trabajo.

jueves, 23 de octubre de 2014

Perdida [4]

Poster de PerdidaGone Girl
(EE.UU., 2014, 149 min)
Dirección:
David Fincher
Guión:
Gillian Flynn
Intérpretes:
Ben Affleck
Rosamund Pike
Neil Patrick Harris
Tyler Perry
Carrie Coon
Kim Dickens
Emily Ratajkowski   
IMDb

Aunque David Fincher no me apasiona, tenía muchísimas de ver "Perdida", ya que normalmente sus thrillers son buenos, y a veces muy buenos. Además, estaba basado en un best-seller que gustaba mucho, y la misma autora, Gillian Flynn, era la guionista. La crítica y los fans la están poniendo por las nubes, a pesar de que "Perdida" tiene un guión nefasto que parece empeñado en acabar con toda lógica desde el principio.
   El día de su quinto aniversario, el escritor Nick Dunne (Ben Affleck) regresa a casa y ve que su mujer Amy (Rosamund Pike) ha desaparecido, y todo indica que ha sido secuestrada. Aunque en apariencia los Dunne eran la pareja perfecta, cuando la policía comienza a investigar descubre puntos muy oscuros en el pasado de Nick, hasta que un día el escritor se convierte en el principal sospechoso de la muerte de Amy. ¿Pero es Nick realmente el asesino? ¿Y está Amy muerta?
   Reconozco que "Perdida" tiene toda la elegancia visual de Fincher, con una muerte absolutamente genial en la parte final, y que en ningún momento te aburres de las dos horas y media que dura. Lo que más me gusta es la parte en la que Affleck es el principal sospechoso, y tú no sabes muy bien qué pensar; y la crítica a los medios de comunicación y lo manipulable que es la opinión pública. Pero una cosa es un brillante aspecto visual y algún elemento interesante de la narración, y otra que la historia que te cuentan no tenga ni pies ni cabeza.
Ben Affleck en Perdida
Ben Affleck
   En la primera parte, que es la menos interesante, Fincher te presenta el secuestro de Pike, y al tiempo que te muestra la vida de Affleck, te inserta una serie de flashbacks donde ves cómo era el matrimonio, y cómo se fue deteriorando. Aquí el principal problema es que los flashbacks son tan fríos (y no digamos Pike), que no sientes nada por los personajes, y te da igual que haya desaparecido la mujer.
   Incluso en esa parte hay una incongruencia. Por lo que dice Affleck sabes que el matrimonio estaba haciendo agua y estaban a punto de separarse, y aún así, ¡se ponen a jugar a una yincana! (El espera una, incluso sin saber que está envenenada.) No tiene sentido, y más tarde no tiene sentido que ella espere que la policía encuentre pistas antes que él.
   Ahora es cuando la película entra en una vorágines de giros, a cual más demencial. Si vas a verla, deja que leer, que destripo toda la parte final.
   Resulta que Pike es una psicópata que ha simulado su secuestro para castigar a Affleck, a quien odia. Y la guinda de su plan es suicidarse y arrojar su cadáver a un río para que lo descubran y condenen a muerte a su marido. Bueno, ese plan es completamente inverosímil porque no es un comportamiento humano. Vamos, que de los 7.000 millones de habitantes que tiene la Tierra, ninguno haría eso, por muy desequilibrado que estuviera; así de sencillo.
   Aquí Flynn está mezclando dos elementos incompatibles. Por un lado es una psicópata y por otro una mujer que se quiere suicidar, y es lo mismo que mezclar aceite y agua. Los psicópatas, sin llegar a ser asesinos, son egoístas e incapaces de sentir empatía, buscan su propio placer, y desde luego no se sacrifican por nadie. Y la gente que se suicida, suele pasar por una fase de profunda depresión, en la que paso a paso va cogiendo fuerzas para acabar con su vida, hasta que un día lo hace.
   Por lo tanto, no puede ser que Pike, en una fase de depresión, haya planeado al mismo tiempo su suicido (abandona porque no puede más) y la venganza contra su marido (se muestra muy resoluta y piensa en el futuro, que no puede ser en una fase de depresión), sobre todo teniendo en cuenta que no se va a suicidar de inmediato.
   Para que tuviera un mínimo de verosimilitud lo del suicidio y la venganza, la única opción posible sería que Pike se suicidara en casa, dejando pruebas que inculparan a Affleck, no suicidarse mes y medio después. La gente que mata a alguien y luego se suicida lo hace inmediatamente, no unas semanas después; eso es comportamiento humano (muy desviado, pero humano), no lo de Pike.
   Entonces la chica, cuando ha huido, decide que ya no quiere suicidarse, un poco porque le da la gana. Y a pesar de demostrar ser una persona inteligentísima, es tan torpe que lleva un fajo de billetes encima, y no se le ocurre otra cosa que saltar para que se le caiga al suelo, y unos vecinos turbios lo vean. Hombre, esto es no esmerarse mucho para que la trama siga adelante.
   Pike luego contacta con un antiguo amante de su época de instituto, con el que lleva 20 años carteándose. El hombre, que está muy enamorado, la ve hecha un Cristo y está convencido de que Affleck la ha machacado. Entonces le dice que hay que ir a la policía, y Pike dice que no, que se la consideraría una paría. De verdad, ¿cómo el hombre no la arrastra a la policía, si piensa que el culpable es Affleck y así su amiga se recuperará? No tiene ningún sentido que no lo haga, por mucho que ella diga que no quiere. Y si no es ese día, al siguiente.
   Al final de la estancia en la casa de su amigo, está claro que Pike, con lo mona que vuelve a estar, ha pasado por una peluquería (más teniendo en cuenta que vive en casa de un soltero con el pelo corto), lo que acaba con la idea de que siempre ha estado encerrada.
   Entonces Pike vuelve a casa. Affleck sabe que es una psicópata asesina peligrosísima, y sin ninguna justificación, y estando aterrorizado, decide continuar su vida con ella, y tener un hijo. Esto es como si Michael Douglas en "Instinto básico" supiera quién era la asesina, y aún así, decidiera seguir con ella, sabiendo que en cualquier momento... ¡picahielos que te crió!
   Si estuviera un poco más trabajado ese final, podría ser que Affleck se creyera las mentiras de Pike, y rehiciese su vida, sabiendo el espectador que en cualquier momento le cortaría el cuello. Pero a esas alturas, pedirle algo de coherencia a "Perdida" era pedirle peras al olmo.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El fantasma de la Ópera [8]

Portada francesa de El fantasma de la Ópera, de Gaston LerouxNOVELA
Le Fantôme de l'Opéra
(Francia, 1910, 350 páginas)
Gaston Leroux 

Hoy en día "El fantasma de la Ópera" es más conocido por el musical de Andrew Lloyd Webber y la infinidad de películas de terror que hay sobre él, pero su origen es una maravillosa novela de Gaston Leroux. "El fantasma de la Ópera" apareció por primera vez, por entregas en el periódico "Le Gaulois", entre finales de 1909 y principios de 1910, y en abril de ese año, se publicó como novela. Y a pesar de tener más de cien años, sigue siendo una gozada.
   París, siglo XIX. La noche que la gran bailarina Sorelli va a despedirse de los dos directores dimisionarios de la Ópera, una de sus bailarinas, asustada, asegura haberse topado con un fantasma del que todo el mundo habla. Poco más tarde les llega la noticia de que el jefe de máquinas ha aparecido ahorcado en los sótanos, y culpan al fantasma. Esa misma noche ha sido el brillante debut de la joven Christine Daaé como cantante. El vizconde de Chagny, Raoul, está perdidamente enamorado de ella y va a su camerino y escucha tras la puerta una conversación. Solo Christine sale del camerino, y cuando Raoul se mete para ver con quién hablaba, descubre que no hay nadie. ¿Será verdad que existe el fantasma de la Ópera?
   La técnica que utiliza Leroux para mantener la atención del lector es plantear una situación muy peculiar, y después retrasar la resolución pasando a otras escenas también peculiares (muchas veces lo que hace es saltar al pasado para contar cómo se llegó hasta allí), y por fin resolver la primera situación, donde te explica cosas que al principio te llamaban mucho la atención, o te sorprende con giros inesperados. Supongo que esa estructura le salía casi sin esfuerzo, al estar acostumbrado a escribir por entregas en periódicos, y era la forma que tenía de asegurarse de que los lectores le siguieran semana a semana. Y la verdad que funciona muy bien.
   La novela cuenta que desde hace un tiempo pasan cosas raras en la Ópera de París, y muchos de sus trabajadores están convencidos de que hay un fantasma (incluso saben que su palco es el nº5, y no se puede vender). Y por otro lado, la historia de amor entre Raoul y Christine, y un misterioso "Ángel de la música" que ha hecho que Christine se vuelva un prodigio de la ópera. Y Leroux las va entrelazando.
   La primera, la de los trabajadores, está llena de humor, sobre todo en las desventuras de los nuevos directores, que no se creen que exista un fantasma. Por la influencia del cine, mucha gente se piensa que "El fantasma de la Ópera" es una novela de terror, cuando realmente tiene muchísimo más humor que terror, y en realidad es una novela de aventuras. De esta parte me parece genial el gallo que suelta la Carlotta (y bien que lo estira Leroux), o la aventura de los 20.000 francos desaparecidos, que es divertidísima por ridícula.
   Y la segunda, la de los amoríos y el "Ángel de la música", tiene los mejores momentos de la novela, pero también la trama más forzada. Cada vez que Leroux se adentra en lo paranormal (al final todo tiene una explicación racional), es excepcional: el violín encantando, la morada del fantasma, los sótanos de la Ópera, la cámara de los tormentos... ¡Lo qué daría por escribir yo escenas la mitad de buenas e imaginativas!
   El problema es que el comportamiento de Christine está un poquito forzado: siente pena por el fantasma, pero al mismo tiempo está aterrorizada, por lo que no tiene mucho sentido que siga a su lado (a veces las conversaciones que mantiene con Raoul son demenciales). Me parece que de alguna manera Christine debería estar forzada a permanecer con el fantasma durante un tiempo, no por propia voluntad.
   También está forzado el personaje del Persa: el hombre sabe mucho del fantasma y de Christine, y también sabe que es muy peligroso, y a pesar de ello no decide ayudar a Raoul hasta el final. Aquí también se debería justificar por qué no actúa hasta tan tarde.
   Y por último, la resolución del clímax es decepcionante. Aparte de que no tiene sentido que Raoul y el Persa no utilicen más las pistolas en la cámara de los tormentos (deberían perderlas antes de entrar ahí), o que el resorte que abre una trampilla esté donde está; Leroux, tras complicar muchísimo las cosas, acaba resolviendo todo demasiado fácilmente.

lunes, 20 de octubre de 2014

¡LLEGA LA SEGUNDA EDICIÓN DE "EL CINE EN TUS MANOS"!

Para quienes no lo sepáis, "El cine en tus manos" es lo más parecido que hay a una escuela de cine en Cantabria, y es un proyecto que partió de Nacho Solana, y en el que trabajamos varios colaboradodes de la productora Burbuja Films y otras empresas. 
   El curso 2013-2014 fue la primera edición, y estamos tan contentos en el resultado, los profesores y los alumnos, que este año repetimos. Aquí os dejo un enlace con toda la información sobre el nuevo curso, que comenzará en noviembre.

  
   Yo daré el taller de Montaje de Imagen y Sonido con Álvaro de la Hoz, allá por la primavera. Así que si queréis dedicaros al cine, o simplemente saber cómo realmente se hacen las película, ya sabéis dónde apuntaros. 
   Aquí tenéis un vídeo promocional con antiguos alumnos. 



sábado, 18 de octubre de 2014

Sueño de invierno [7]

Poster original de Sueño de inviernoKış Uykusu
(Turquía, 2014, 196 min)
Dirección:
Nuri Bilge Ceylan
Guión:
Nuri Bilge Ceylan
Ebru Ceylan
Intérpretes:
Haluk Bilginer
Melisa Sözen
Demet Akbağ
Ayberk Pekcan
Tamer Levent
Nejat İşler 
IMDb

Nuri Bilge Ceylan posiblemente sea el cineasta turco más prestigioso de la actualidad, y tras rozar la Palma de Oro  de Cannes en dos ocasiones (ganó el Gran Premio del Jurado en 2002 y en 2011 con "Lejano" y "Érase una vez en Anatolia"), este año se hizo con ella con "Sueño de invierno".
   Aydin (Haluk Bilginer) es un antiguo actor que regenta un hotel en las montañas turcas, y con él viven su hermana Necla (Demet Akbağ) y su joven esposa Nihal (Melisa Sözen). Un día Aydin tiene que hacer frente a unos inquilinos que no pagan el alquiler de una casa que alquila, y al poco la apariencia de felicidad que tiene su familia se desquebraja.
   "Sueño de invierno" es bastante poco visual, y muchas veces parece más una obra de teatro que una película (no porque haya pocos exteriores, sino porque la mayoría de la información viene en diálogos, no en imágenes). Además, Ceylan se esmera muy poco por sacar partido de los interiores (hay muy pocos cambios de tiro de cámara, y apenas mueve a los actores cuando éstos se ponen a hablar). Y así y todo, en ningún momento de sus más de tres horas te aburres, porque todas las situaciones y conversaciones son muy interesantes.
   Resumidamente, la película cuenta cómo ese hombre y su familia son felices en ese hotel, pero entonces salen a la superficie resentimientos que llevaban guardándose durante mucho tiempo, y las relaciones entre los personajes se resienten. Sinceramente, descubrir todo lo que ocultaban los personajes es apasionante, porque Ceylan, como si fueran cebollas, les va quitando capas y capas, hasta que acaba mostrando sus interiores, dejando patente que la felicidad del principio era pura fachada. Pero el desarrollo de los acontecimientos no es bueno.
Melisa Sözen en Sueño de invierno
Melisa Sözen
   La película tiene dos grandes problemas. El primero es que las escenas individuales son excesivamente largas, y a veces te planta elementos que luego se te olvidan, porque no vuelve a hacer referencia a ellos en muchísimo tiempo, y porque están escondidos en minutos y minutos de una conversación. Y el segundo es que muchos elementos directamente no están plantados, y te los cuenta de palabra, incluso contradiciendo lo que has visto en imágenes.
   En la primera parte, la de la felicidad, las únicas notas discordantes es que la hermana le dice al protagonista que podría escribir algo más importante que unas columnas que nadie lee, y que la esposa está resentida porque no la apoya en sus causas sociales. Cuando empiezan a quebrarse las relaciones, a mí me desconcertaba que la hermana le dijera a su cuñada que estaba cansada de ellos (hablaba de ciertas miradas y tonos, y para mí era la primera noticia, porque jamás se había mostrado eso). Un poco más adelante, cuando el matrimonio se resentía, también toda la información era nueva para mí, porque no había visto nada de lo que se acusaban (lo ves en ese momento, pero no antes).
   Cuando se acerca el final, que es lo más endeble de la película, te das cuenta de que lo que siente la mujer por la familia pobre que no puede pagar el alquiler no está nada preparado, y por lo tanto, su visita resulta muy forzada.
   Ojo, que destripo el final.
   Al final, te cuesta muchísimo saber por qué el hombre cambia de opinión y no se va a Estambul (en ningún momento de la última hora ves que eche de menos a su mujer), y tiene muy poca fuerza que le pida perdón con una voz en off, en vez de en una escena.
   Y como pasa con varios elementos, saber que el protagonista está frustrado por no ponerse a escribir una historia del teatro turco está tan escondido (lo tienes que sonsacar por las conversaciones con el motorista y la hermana), que la última escena resulta poco emocionante.

jueves, 16 de octubre de 2014

Black Coal [5]

Poster original de Black CoalBai Ri Yan Huo
(China, 2014, 106 min)
Dirección y guión:
Diao Yinan
Intérpretes:
Liao Fan
Gwei Lun-Mei
Yu Ailei
Wang Xuebing
Wang Jingchun
Ni Jingyang
IMDb

En el pasado Festival de Berlín, la china "Black Coal" se hizo con el Oso de Oro y el Oso de Plata a Mejor Actor  (Liao Fan). Lo más sorprendente es que es una película de género: un film de misterio donde los protagonistas tienen que descubrir a un asesino. Sin embargo, por muy china que sea, por muchos premios prestigiosos que gane, y por mucho que encandile a la crítica, es confusa, poco coherente, y está mal contada, y por lo tanto, no es una buena película.
   En 1999 dos compañeros de policía (Liao Fan y Yu Ailei) investigan un caso en el que partes de un cuerpo humano aparecen en varias zonas de una provincia. Tras descubrir a la víctima, el caso se les va de las manos, y los expulsan de la policía. Cinco años después, los amigos deciden investigar por su cuenta a la viuda de la víctima (Gwei Lun-Mei), ya que parece estar relaciona con nuevas muertes, muy similares a la de 1999.
Liao Fan y Gwei Lun-Mei en Black Coal
Liao Fan y Gwei Lun-Mei
   Dejando de lado lo deliberadamente fea que es estéticamente, que es una opción del director (me sorprende que alguien pueda alabar su belleza estética, porque no tiene ninguna), "Black Coal" en parte está bien, y la verdad que cuanto llega la resolución del caso, éste es muy ingenioso, aunque sea un puro MacGuffin (nunca se explica por qué ocurrió la primera muerte), pero ¡Dios mío, qué desarrollo más malo y caprichoso!
   El comienzo en 1999 no está nada mal. Sigues la investigación con interés, y al final surge un tiroteo que parece que va a dejar el caso sin resolver. Entonces hay un salto de cinco años, y es cuando empieza la confusión y las incoherencias.
   Primero, te cuesta una barbaridad saber qué pasó con el caso, y qué ha sido de los policías, sobre todo porque la película se va por las ramas, y tardas unos cuantos minutos en volver a situarte. Luego es increíble la relación entre el ex-policía y la chica de la lavandería. Saben que es sospechosa, porque cada vez que un novio va a patinar sobre hielo con ella, éste acaba muerto. El protagonista no hace más que seguirla, y es tan poco sutil, que ella le dice que deje de hacerlo. Pero entonces, de buenas a primeras, él le invita a patinar, y ella accede. Esto es un guión muy poco trabajado.
   De repente el compañero, sin que sepas muy bien cómo ni por qué, sigue a un sospechoso que lleva unos patines. Y después, sin que tampoco sepas muy bien por qué (tiene que ver con un autobús, aunque el protagonista dice que se confundió, y aún así, dio con el sospechoso), el protagonista sigue la pista a ese hombre, quien aún sabiendo que le pueden estar siguiendo, decide llevar siempre a cuestas los patines, que son su arma homicida. Esto también es un guión muy poco trabajado.
   Luego la película entra en la tercera parte, donde hay unos giros muy interesantes, pero que llegan de una forma de torpe: unas cenizas que desde el principio podían haber acabado en el río, para no levantar ninguna sospecha. Esto también es un guión poco trabajado.
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