¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mi primera novela y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"El corredor del laberinto", de Wes Ball; "¡200.000 gracias!"; "El hombre más buscado", de Anton Corbijn; "El cadáver con lentes" (novela), de Dorothy L. Sayers; "Boyhood (Momentos de una vida)", de Richard Linklater; "Jersey Boys", de Clint Eastwood; "Serial" (cuento), de Jack Kilborn y Blake Crouch; "Cinema Paradiso", de Giuseppe Tornatore; "El barón de Munchausen" (cuentos), de Rudolf Erich Raspe; "'Atrévete a ser escritor' ya está en papel"; "Locke", de Steven Knight; "'Atrévete a ser escritor' directo al Nº2 en Kindle'"; "Long Way Home" (novela corta), de Michael Morpurgo; "¡Ya tengo al ganador de 'Atrévete a ser escritor'!"; "Lucy", de Luc Besson; "The Wreck of the Zanzibar" (novela corta), de Michael Morpurgo.

sábado, 27 de septiembre de 2014

El corredor del laberinto [4]

Poster original de El corredor del laberintoThe Maze Runner
(EE.UU., 2014, 113 min)
Dirección:
Wes Ball
Guión:
Noah Oppenheim
Grant Pierce Myers
T.S. Nowlin
Intérpretes:
Dylan O'Brien
Aml Ameen
Thomas Brodie-Sangster
Kaya Scodelario
Will Poulter
Ki Hong Lee
Patricia Clarkson
IMDb

Hollywood sigue explotando la gallina de las adaptaciones de novelas juveniles de ciencia ficción con protagonistas adolescentes, y ahora le toca el turno a "El corredor del laberinto", de John Dashner, que es la primera parte de una trilogía, que tiene además una precuela. La película está teniendo críticas decentes, le está yendo bien en taquilla, y acaba de empezar el rodaje de la segunda parte, con fecha de estreno para dentro de un año.
   Un chico (Dylan O'Brien) se despierta sin recordar nada en una especie de montacargas que asciende a toda velocidad. Cuando llega a su destino, se encuentra con otros chicos que viven en un poblado que ellos han construido. El chico recuerda que se llama Thomas, y los otros le cuentan cómo funciona la vida allí: una vez al mes el montacargas sube con otro chico y víveres, y nadie puede salir del poblado, ya que está cercado por un laberinto llenos de monstruos. Pero Thomas quiere recobrar la libertad, aunque eso suponga adentrarse en el laberinto.
   Lo más interesante de esta película es la premisa. Aunque no es excesivamente original ("Cube", de Vincenzo Natali, parte de una idea igual), es lo que mantiene la atención del espectador: saber qué hay en el laberinto, y cada vez que descubren algo, que hay más allá; y saber por qué y cómo han acabado ahí. Yo estaba deseando que Thomas se metiera en el dédalo, porque el resto, sin ser aburrido, funcionaba a medias ya que no tenía buenos actores, no sentía nada por los personajes, muchas cosas no se mostraban, y el final era poco coherente.
Dylan O'Brien en El corredor del laberinto
Dylan O'Brien
   Hay una idea, que no está nada mal, que es Thomas comienza a desestabilizar el orden que tenía el poblado, y algunos chicos preferían estar encerrados ahí que arriesgarse a salir. Pero la idea no funciona bien porque al principio no ves que los chicos sean felices, te parece que todos quieren salir, y no ves bien el orden establecido.
   Al comienzo no tiene sentido que Thomas se meta en el laberinto cuando está anocheciendo, por muchas ganas que tenga de salir de ahí y de ser un corredor, si sabe que es una muerte segura. Y luego es muy confuso que los bichos del laberinto, que en teoría no ha visto nadie sin morir, vayan picando a unos cuantos. Más tarde aparece una chica muy sosa (mi apuesta es que la han cogido porque se parece mucho a la de "Crepúsculo", no por su talento), que no pinta gran cosa. Y luego hay una rebelión muy cutre en el poblado, y unos cuantos se adentran en el laberinto para salir de allí.
   Si vas a verla, deja de leer aquí, que destripo el final.
   El final es bastante demencial. Cuando salen del laberinto, se encuentran con un mensaje grabado de Patricia Clarkson, en donde se la ve la mar de tranquila cuando unos hombres están matando a gente a sus espaldas, lo cual resulta ridículo. Luego descubres que era una puesta en escena, y Clarkson no está muerta (por lo que tienes que suponer que la mujer llevaba un ratito tumbaba en el suelo, esperando que ninguno de los chicos fuera a comprobar si estaba viva). Clarkson cuenta en la grabación qué está pasando: tras una hecatombe solar, un virus asoló la humanidad, y la única esperanza eran los jóvenes, así que los metieron en el laberinto para experimentar con ellos.
   Aparte del sinsentido que era toda la parafernalia del laberinto (¿qué tenía que ver todo eso con el virus?, y si sabían que los jóvenes eran la última esperanza, ¿cómo dejaban que muriesen ahí dentro?), la cuestión era encontrar una cura para el virus, y está claro que con la vacuna que traía la chica consigo, la habían descubierto, y por lo tanto los podían haber sacado antes.
   Tampoco tiene sentido que el "malo" les siguiera por el laberinto, si él no quería salir, y además el recorrido era peligrosísimo. Y la muerte de uno de los chavales no tiene ninguna emoción, porque como con el resto de los personajes, te daba igual qué le pudiera pasar.

jueves, 25 de septiembre de 2014

¡200.000 GRACIAS!

Mi blog acaba de alcanzar las 200.000 visitas. Vaya, ya tiene más visitas que habitantes Santander, la ciudad donde vivo. Muchísimas gracias por dejaros caer por aquí.
   ¡Ahora a por las 300.000!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

El hombre más buscado [7]

Poster original de El hombre más buscadoA Most Wanted Man
(Reino Unido, 2014, 122 min)
Dirección:
Anton Corbijn
Guión:
Andrew Bovell
Intérpretes:
Philip Seymour Hoffman
Rachel McAdams
Grigoriy Dobrygin
Willem Dafoe
Robin Wright
Homayoun Ershadi
Nina Hoss
Daniel Brühl
Mehdi Dehbi 
IMDb

John le Carré, el maestro de las novelas de espías, sigue activo con más de 80 años, y el cine continúa adaptando sus obras. Tras "El topo" (2011), ahora llega "El hombre más buscado", basada en una novela suya de 2008, y que tiene el añadido de ser unos de los últimos trabajos del gran Philip Seymour Hoffman. (Las adaptaciones de le Carré no paran, porque el año que viene llega la de "Un traidor como los nuestros".)
   Günter Bachmann (Philip Seymour Hoffman) es un espía alemán que investiga posibles conexiones con Al Qaeda dentro de la comunidad musulmana de Hamburgo, y en especial sigue los movimientos del Dr. Faisal Abdullah (Homayoun Ershadi), un filántropo musulmán que parece que está desviando fondos para apoyar a los terroristas. El equipo de Bachmann también descubre que a la ciudad acaba de llegar Issa Karpov (Grigoriy Dobrygin), un joven medio checheno medio musulmán que tal vez sea un terrorista.
Philip Seymour Hoffman en El hombre más buscado
Philip Seymour Hoffman
   "El hombre más buscado" tiene una dirección elegante, y un reparto muy bueno (verla hace que aún lamentes más la muerte de Hoffman), y la trama se sigue sin problemas (tal vez lo más confuso es el principio, cuando presentan al Dr. Abdullah, aunque no es un gran escollo), pero es excesivamente fría.
   Sobre todo durante la primera hora, esta película se parece más a montar un puzzle, donde vas viendo cómo encajan las piezas, que a una experiencia emocional. Sí es interesante descubrir a los distintos personajes, y sobre todo, cómo juegan con la ambigüedad, porque nunca sabes a ciencia cierta quién es bueno y quién es malo. Pero echo en falta una pizca de emoción, para que te importen más los personajes, y una sensación de urgencia para evitar un posible atentado. Podría ser algo tan sencillo como que a Hoffman se le acabara su carrera de espía si volvía a fracasar, o tener a los americanos presionando más, porque un chivatazo les había revelado que Al Qaeda estaba apunto de volver a atacar (no haría falta saber si el chivatazo era verdad).
   La segunda parte, cuando ya están sobre la mesa varias cartas y Hoffman tiene un plan, es más interesante. La película sigue teniendo un tono excesivamente frío, y descubres una trampa enorme en la trama que sirve para arrancar la película, pero que cambia para encajar la segunda parte (si Issa Karpov no quería el dinero de su padre, ¿para qué demonios fue a Hamburgo en un primer momento? Pues para que a Hoffman se le ocurra algo para cerrar la película), pero como conoces el plan de Hoffman, y ya sabes que es bueno, estás deseando que le salga bien la jugada, y que las otras agencias no se entrometan.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El cadáver con lentes [8]

Portada anglosajona de El cadáver con lentes, de Dorothy L. SayersNOVELA
Whose Body?
(Reino Unido, 1923, 210 páginas)
Dorothy L. Sayers  

Dorothy L. Sayers (1893-1957) fue poetisa, dramaturga, ensayista, traductora y humanista católica, pero si ha pasado a la posteridad es por ser un de los escritores de misterio más importantes del siglo XX, a la altura de Agatha Christie. Sayers escribió su primera novela, "El cadáver con lentes" ("Whose Body?") en 1923, y en ella presentó a lord Peter Wimsey, un aristócrata que además era un detective aficionado. Sayers dejó de escribir misterios con Wimsey en 1937, pero como siguen siendo populares, desde 1998 la escritora Jill Patton Walsh ha continuado sus aventuras.
   A lord Peter Wimsey le encanta resolver misterios, y su madre, la duquesa Dowager, le propone investigar uno: en la bañera de un conocido, el Sr. Thipps, ha aparecido un cadáver con unos quevedos y una cadena de oro, y nadie sabe quién es ni cómo ha llegado allí. Tras observar la escena, Wimsey queda con su amigo Charles Parker, un investigador del Scotland Yard, quien le habla de otro misterio: sir Reuben Levy, un respetado hombre de negocios, desapareció la noche anterior de su casa sin dejar rastro. ¿Tendrán algo que ver los dos casos?
   Dorothy L. Sayers tiene una forma personalísima de contar las historias, mezclando humor con misterio, y yéndose mucho por las ramas (sobre todo en los diálogos, porque los personajes hablan por los codos), y si entras en el juego, te encanta, pero si no, te saca de quicio (no sé cómo se las habrá apañado Jill Patton Walsh para imitarla en los nuevos casos sin que todo quede ridículo). Yo entré en el juego, y me ha parecido una gozada. Aparte de la ayuda de Parker, que es un personaje bastante racional, Wimsey cuenta con su mayordomo Bunter, quien hace fotos y también investiga, y con su madre, quien tiene mucha gracia.
   Confieso que tuve que leérmela dos veces para conocer la motivación del asesino, y ver dónde Sayers plantaba las pistas, porque con tanto rodeo, y con diálogos tan largos y sinuosos (pero divertidos), me perdía, aunque me lo pasaba muy bien. En la primera lectura, me encantaba lo bien que estaban presentados los dos misterios, que eran rarísimos, y cómo Wimsey iba siguiendo pistas, y con la ayuda de Parker y Bunter, iba descartando sospechosos y uniendo ambos casos. Y me partía de risa con varios diálogos, y con el personaje de Wimsey, porque a veces parecía un niño pequeño. 
   Pero en el tramo final, cuando Wimsey ya tenía a un sospechoso y tenía que investigar para confirmar sus sospechas, yo estaba completamente perdido. Sin embargo, en la segunda lectura descubrí lo bien urdido que estaba el plan del asesino (o lo ingeniosa que era Sayers tramando), y comprendí por qué fui incapaz de atar ningún cabo por mi cuenta.
   Es el primer libro de Sayers que me leo, pero no será el último.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Boyhood (Momentos de una vida) [6]

Poster original de Boyhood
Boyhood
(EE.UU., 2014, 165 min)
Dirección y guión:
Richard Linklater
Intérpretes:
Ellar Coltrane
Patricia Arquette
Lorelei Linklater
Ethan Hawke
Elijah Smith
Steven Prince
Marco Perella
Jamie Howard 
IMDb

Está claro que a Richard Linklater le obsesiona el paso del tiempo. En 2002, antes de que se le ocurriera seguir a los protagonistas de "Antes de amanecer" (1995) cada 9 años, decidió que durante 12 rodaría la vida de un chico que por entonces tenía 6. El resultado es "Boyhood", una película que se presentó en el pasado Festival de Berlín, donde ganó el Premio al Mejor Director, y ha deslumbrado a la crítica. Yo tenía muchísimas ganas de verla, y aunque no está mal, creo que está tremendamente sobrevalorada y que dista mucho de ser la obra maestra que nos venden.
   Corre el año 2002 y Olivia (Patricia Arquette) es una madre soltera que tiene que sacar adelante a sus hijos Mason (Ellar Coltrane) y Samatha (Lorelei Linklater), que aún son unos niños. Su padre (Ethan Hawke) se fue a vivir a Alaska, y aunque está a punto de regresar, la reconciliación es imposible. A lo largo de los años, Mason y Samantha irán creciendo, y sus padre reharán sus vidas con otras parejas.
   Linklater tuvo una idea genial al rodar el film durante 12 años, y desde luego ver cambiar a los niños y envejecer a los padres (Ethan Hawke ha envejecido muy mal), es lo mejor que tiene. En ese sentido, esta película es única en la historia del cine, porque para contar este tipo de historias, normalmente se cambia a los actores que hacen de niños, y a los padres, como mucho, se les maquilla un poco. Mientras que aquí ves perfectamente el paso de tiempo, y te das cuenta de que las referencias temporales (Harry Potter, Bush, "Crepúsculo"...) son las auténticas de cuando se rodaron esas secuencias.
Patricia Arquette y Ellar Coltrane en Boyhood
Patricia Arquette y Ellar Coltrane
   Pero tener una idea brillante no garantiza una obra maestra, porque las ideas hay que desarrollarlas, y el desarrollo de "Boyhood" está lleno de problemas. El principal es que es demasiado larga: de las casi tres horas que dura, una sobra. Mi teoría es que Linklater cuando llegó a la sala de montaje, estaba demasiado enamorado del material que había rodado, y no se atrevió a cortar por lo sano, yendo directo a los conflictos, que es lo que esta película necesita. Como resultado, "Boyhood" está llena de tiempos muertos, y de momentos estirados hasta el infinito. Esto afecta no solo al ritmo general, sino, por ejemplo, al cambio de Ethan Hawke, que no tiene tanta gracia como debería porque pasa demasiado tiempo entre medias de sus escenas.
   Otro problema es que las tramas están completamente descompensadas. Hay momentos que van a toda pastilla (como la boda de Patricia Arquette, o cómo rompe con su tercera pareja), y momentos sin preparar (como el regalo del coche al niño cuando tuviera 16 años). Y lo peor es que es bastante más interesante lo que les pasa a los padres, por muy a trompicones que vayan sus historias, que la evolución  del chico, porque realmente no tiene que hacer frente a grandes conflictos, y porque el actor de adolescente es un muermo que no trasmite gran cosa (no sé si ya estaba de guión, o es que el chico al entrar en la adolescencia se volvió apático y Linklater se tuvo que sacar de la manga que era raro y muy soso).
   El chico con el primer padre alcohólico no puede hacer nada, y es Arquette quien lo soluciona; luego se vuelve más inexpresivo que un cazo, y hay un apunte de conflicto con el segundo padre, pero se resuelve en un salto de tiempo, y el único conflicto que tiene realmente (el de su novia) está presentado cuando ya está resuelto. Lo que le pasa a este chico es muy poco interesante, y la actuación de Ellar Coltrane no ayuda a que suba el interés.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Jersey Boys [6]

Poster original de Jersey Boys
Jersey Boys
(EE.UU., 2014, 134 min)
Dirección:
Clint Eastwood
Guión:
Marshall Brickman
Rick Elice
Intérpretes:
John Lloyd Young
Erich Bergen
Vincent Piazza
Michael Lomenda
Christopher Walken
Mike Doyle
Renné Marino
Joey Russo
 IMDb

Después de dos años y medio de silencio, algo rarísimo con el ritmo que llevaba últimamente, Clint Eastwood vuelve a la dirección, y lo hace adaptando el musical de Broadway "Jersey Boys", sobre el grupo The Four Seasons y su líder Frankie Valli. El film ha pinchado en taquilla, y la crítica ha sido tibia, y es que esta película es muy irregular. (Eastwood ha regresado a la dirección con ganas, porque este año ha dirigido además "American Sniper", que se estrena a principios de 2015.)
   En los años 50, Tommy DeVito (Vincent Piazza) es un chico de Jersey que intenta ganarse la vida cantando y trabajando para la mafia. DeVito forma un grupo con unos amigos, teniendo como cantante a Frankie Valli (John Lloyd Young). El grupo definitivo se consolida cuando Bob Gaudio (Erich Bergen) entra como letrista y el cuarteto pasa a llamar The Four Seasons. Tras lograr firmar con una discográfica, los chicos tienen éxito, pero tras diez años en la cima, The Four Seasons empieza a desquebrajarse.
   Reconozco que antes de entrar al cine no tenía ni idea de quiénes eran los Four Seasons y Frankie Valli, así que para mí todo era una novedad, e Eastwood no podía jugar conmigo la carta de la nostalgia. Pues bien, "Jersey Boys" tiene unos primeros 40 minutos nada buenos. Todavía no tienes identificados bien a los personajes (el protagonista es Frankie), no sabes bien qué es lo realmente importante, y no hacen más que sucederse acciones (alguna era incomprensible, como que se colaran en una iglesia por la noche, si estaba claro que les iban a detener). Y además, ves a actores de treinta y tantos haciéndose pasar por chicos de menos de veinte. De toda esa parte, lo que más me gustaba era ver a Christopher Walken, porque es un actor que me encanta, y saber que uno de los personajes reales era Joe Pesci.
John Lloyd Young en Jersey Boys
John Lloyd Young
   Para mí la película empieza a funcionar cuando el grupo se ha formado y van a firmar con una discográfica. Durante unos minutos, desde que llegan al edificio (¡qué bueno el movimiento de cámara que pasa de planta en planta!) a cuando ya son famosos tras encadenar varios Nº 1, el film es genial. Por fin conoces a los personajes, a veces hay mucho humor, y sabes qué obstáculos tienen que lograr (conseguir dinero para poder grabar sus canciones y dejar de cantar solo coros).
   Y a partir de entonces, la película se llena de altibajos, aunque hay que reconocer que los grandes momentos suelen durar varios minutos. Para mí su principal problema es que han querido contar demasiado, y si bien la historia del grupo funciona bien (a pesar de que pasan diez años, y si no te lo dicen no te das cuenta), en cuanto pasan a la vida personal de Frankie, todo va a trompicones y te dan igual los conflictos que pueda tener: las peleas con su mujer, los problemas con una de sus hijas, y la relación con su amante.
   Entre los grandes momentos se encuentra una reunión en casa de Christopher Walken, que es genial (no hay que olvidar quién es el director), y toda la parte final, desde que Frankie tiene que superar una desgracia familiar (una desgracia que emocionalmente te afecta muy poco, todo hay que decirlo) hasta que acaba. Frankie está que no levanta cabeza, y su amigo Bob Gaudio le escribe una canción. La discográfica es reticente a grabarla porque no piensa que sea comercial. El momento está muy bien preparado, y cuando descubres la canción te sorprendes de que no creyeran en ella, porque es un éxitazo que conocemos todos.
   Entonces el film se vuelve más nostálgico, y los componentes del grupo, ya mayores, te explican qué fue de sus vidas en una actuación de 1990. Luego comienzan los créditos, en un número musical con ellos de jóvenes y parte del reparto, y todo es tan bueno y crea tanta emoción, que te da la sensación de que la película que acaba de terminar era bastante más redonda de lo que realmente es.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Serial [7]

Portada original de Serial, de J. A. Konrath y Blake CouchCUENTO
Serial
(EE.UU., 2009, 42 páginas)
Jack Kilborn (pseudónimo de J. A. Konrath)
Blake Crouch

Jack Kilborn es el pseudónimo con el que J. A. Konrath escribe terror. Konrath posiblemente sea el autor auto-publicado más popular de Estados Unidos, y en su blog no hace más que defender esa forma de publicación y echar pestes de la editoriales (Konrath parece olvidar que cuando decidió auto-publicarse, ya había conseguido a miles de lectores fieles a través de libros publicados por editoriales). El caso es que Konrath es muy prolífico, y en 2009 colaboró con Blake Crouch, un escritor con una sensibilidad parecida, en "Serial", un cuento de terror.
   Lo más difícil de matar a un autoestopista es encontrar a uno para llevar. El psicópata Donalson tiene suerte, porque acaba de encontrar a un chico que está dispuesto a viajar con él. Después de matarlo salvajemente, ve haciendo autoestop a una chica con una guitarra, ¿será el día de suerte de Donaldson? Pero cuando la recoge, no sabe que la chica también es una psicópata.
   En una entrevista muy interesante que aparece tras el cuento, Konrath y Crouch recuerdan cómo fue el proyecto. Partieron de la base que hacer autoestop es peligroso, porque o te puede coger un psicópata, o tú puedes coger a uno, y decidieron que cada uno escribiría un capítulo contando eso, y luego desarrollarían un cuento a medias.
   Konrath escribió el primer capítulo, donde un psicópata mataba a un autoestopista, y Crouch el segundo, donde una autoestopista mataba al conductor y a su acompañante. Y cuando tuvieron eso, juntaron a los dos asesinos en un mismo coche. Entonces uno de los escritores escribía unas páginas, sin saber cómo iba a acabar la historia, y se las mandaba al otro, quien no podía retocar lo ya escrito. Así hasta llegar al final. A mí me parece una forma de trabajo divertidísima.
   El resultado no está nada mal. Lo que menos me gusta es lo gráfico que es Konrath con la violencia, que hace que me dé dentera leer la primera muerte, y me provoque malestar, pero es una cuestión personal (me gusta muchísimo más como trata la violencia Crouch, que sigue siendo salvaje, pero no es tan gráfico, y sí más imaginativo).
   Dejando de lado ese escollo, el cuento sí que funciona. En el primer capítulo te preguntas cómo va a matar el psicópata al chico, si éste parece muy listo; y en el segundo, que es más interesante (y no tan brutal), Crouch primero juega con mostrarte que esa chica oculta algo (no sabes hasta más tarde que es una asesina), y luego la forma tan retorcida que tiene que matar.
   En cuanto se juntan, sabes que se van a matar mutuamente, pero no sabes cómo, y eso es lo que mantiene la atención del lector. Para mí resulta muy interesante ver cómo ambos van preparando el terrero, sin que el otro lo sepa, y esperas a que alguno tome la delantera... y que el otro reaccione. El cuento acaba con un final muy irónico, imaginativo y satisfactorio.
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