¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mi primera novela y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

ÚLTIMAS críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"Los descendientes", de George Clooney; "El exorcista", de William Friedkin; "Caballo de batalla" (novela), de Michael Morpurgo; "Quiniela de los Oscars 2012"; "Los hombres que no amaban a las mujeres", de David Fincher; "El sonámbulo" (novela), de Jonathan Barnes; "Criaturas celestiales", de Peter Jackson; "El ángel caído", de William Hjortsberg; "Drive", de Nicolas Winding Refn; "La dama de hierro", de Phillida Lloyd; "Stan, el asesino", de Georges Simenon; "Zombi" (novela), de Joyce Carol Oates.

lunes 30 de enero de 2012

Los descendientes [8]

Poster de Los descendientesThe Descendants
(EE.UU., 2011, 115 min)
Dirección:
Alexander Payne
Guión:
Alexander Payne
Nat Faxon
Jim Rash
Intérpretes:
George Clooney
Shailene Woodley
Amara Miller
Nick Krause
Beau Bridges
Judy Greer
Matthew Lillard
Robert Forster

Nunca me ha gustado Alexander Payne. Las dos películas suyas que había visto, las prestigiosas “A propósito de Schmidt” y “Entre copas”, no es que me parecieran malas, pero sí muy sosas porque no conectaba ni con los personajes ni con su humor. Cuando me enteré de que había dirigido otra, y que estaba llamando la atención en los premios pre-Oscar, no me emocioné: Payne está de moda entre los críticos y el público intelectualoide, y va a gustar haga lo que haga. Así que “Los descendientes” ha sido una muy grata sorpresa. Payne da en el clavo, especialmente con el tono, y le ha quedado una gran comedia dramática que además es muy emocionante. Digamos que “Los descendientes” es la película que Payne siempre quiso hacer y nunca le salió.
   Matt King (George Clooney) ve cómo su vida cambia de la noche a la mañana cuando su mujer entra en coma y tiene que hacerse cargo de sus hijas de 10 y 17 años (Amara Miller y Shailene Woodley). Para complicar la cosas, Matt, que es abogado y vive en Honolulú, lleva la venta de unas tierras de su familia, heredadas generaciones atrás, que hará ricos a varios de sus primos, a pesar de que la opinión pública está en contra porque esa venta destruirá paisaje natural para construir complejos hoteleros. Gracias a su relación con sus hijas, Matt descubrirá que llevaba años viviendo sin darse cuenta de qué pasaba a su alrededor.
George Clooney y Shailene Woodley en Los descendientes
George Clooney y Shailene Woodley
   Lo que hace que “Los descendientes” sea una película mucho mejor que las anteriores de Payne es que ya desde el principio presenta una situación interesante, y de ahí enlaza con otra y con otra. Y al tiempo que George Clooney, que hace una gran actuación, descubre las cosas, las descubre el espectador y se da cuenta de lo ciego que estaba. Por una parte están las escenas que comparte con sus hijas, sobre todo la mayor, y las secuencias en el hospital con su mujer, que ayudan a entender el personaje de Clooney. Esas escenas van desde las muy divertidas hasta las más emotivas, y funcionan muy bien (hay una que me gusta especialmente que es cuando Clooney explota y le dice a su mujer todo lo que tenía guardado, y cuando llega su hija mayor y hace lo mismo, Clooney le echa la bronca). Y por otra parte hay una trama, intercalada con la anterior, en la que Clooney tiene que descubrir a una persona. Las dos partes se complementan a la perfección.
   Le veo dos fallos a la película. Uno es que la trama de la venta de las tierras es muy previsible, de principio a fin y todo su desarrollo; y cuando hay una supuesta sorpresa a mitad, no sorprende a nadie. El otro es que no me creo la escena en la que Clooney se abre al novio de su hija. Se puede entender que era para que el chico le dijera qué pensaba ella de él, pero esa escena debería estar más preparada para que funcionara.

sábado 28 de enero de 2012

El exorcista [10]

Poster de El exorcistaCINEFILIA
The Exorcist
(EE.UU., 1973, 132 min)
Dirección:
William Friedkin
Guión:
William Peter Blatty
Intérpretes:
Ellen Burstyn
Jason Miller
Linda Blair
Lee J. Cobb
Max von Sydow
Mercedes McCambridge

Hace 40 años el director joven que parecía que iba a comerse Hollywood no era Steven Spielberg, Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, o George Lucas. No, era William Friedkin. Su quinta película, “The French Connection”, ganó los Oscar a Mejor Director y Mejor Película (y tres más) y su estilo realista influyó muchísimo en el cine de la época. Para su siguiente proyecto cambió totalmente de registro, y del thriller pasó al terror: llevó a la gran pantalla la novela que arrasaba entonces “El exorcista”, de William Peter Blatty.
   La película fue un impresionante éxito de taquilla (según Box Office Mojo, hoy en día, ajustando el precio de las entradas sería la 9ª película más taquillera de la historia en EE.UU.), y logró que la Academia se tomara en serio un film de terror, consiguiendo 10 nominaciones a los Oscars, incluidas Película y Director, de los que ganó 2, Guión Adaptado y Sonido. Y sin que él lo supiera, Friedkin había creado una de las películas de terror más influyentes de la historia: sin ella no se entendería el cine de terror moderno y aún es el modelo que siguen la inmensa mayoría de las películas de posesiones y terror realista.
   (Paradójicamente, si el “El exorcista” ha envejecido es porque ha generado tantas copias, secuelas, homenajes y parodias que muchas de sus escenas vistas hoy parecen poco originales. Pero es que ella fue la original).
   Y después de tocar el cielo con “The French Connection” y “El exorcista”, la carrera de Friedkin cayó en picado y no se recuperó jamás. Durante los últimos 40 años, la vez que más llamó la atención de la crítica y el público fue en 2000, cuando añadió a “El exorcista” 10 minutos de metraje nunca visto y una nueva mezcla de sonido en 5.1 que sustituía a la mono original. Su obra maestra volvió a los cines, y a pesar de haberse puesto por televisión mil veces y estar disponible en vídeo, el reestreno fue un éxito. Esta crítica es de esa versión extendida.
   “El exorcista” comienza en Irak, donde el padre Merrin (Max von Sydow) trabaja en una excavación arqueológica. Entre los objetos recuperados aparecen un medallón de un santo, que no pertenece a la época, y una figura de un demonio. El padre Merrin presiente que algo muy malo va a pasar.
   En Georgetown, en EE.UU., la actriz Chris MacNeil (Ellen Burstyn) rueda una película, y durante el rodaje vive en una casa alquilada. Con ella está su hija Regan (Linda Blair), de 12 años, quien un día le cuenta que juega con una Ouija. Al poco de que Regan le haga una demostración de cómo juega con el “Capitán Howdy” y el tablero, Chris nota que su hija se comporta de forma rara. Chris lleva a Regan a varios médicos, quienes no encuentran ninguna explicación racional, mientras la niña cada día empeora más.
   Cuando Chris no ve solución en la medicina tradicional recurre al padre Karras (Jason Miller), un cura que sufre una grave crisis de fe. Karras, que además de cura es psicólogo, le recomienda a Chris que siga llevando a Regan a psicólogos. Pero lo que Chris quiere para su hija es un exorcista.
   “Si las películas son, entre otras cosas, oportunidades de evasión, entonces ‘El exorcista’ es una de las más potentes jamás hechas.” Eso piensa el crítico Roger Ebert, y yo coincido con él al cien por cien. “El exorcista” es una experiencia tan visceral y tan emocional que logra que te creas sin problemas una historia muy difícil de creer; y además lo logra tratándola de forma realista.
Max von Sydow y Linda Blair en El exorcista
Max von Sydow y Linda Blair
   La columna vertebral de la película es la historia de Chris y la “enfermedad” de su hija. Friedkin se esmera en presentarla como una mujer independiente y moderna, que quiere mucho a su hija. También se esmera en dejar bien claro que su hija Regan es una niña normal. Y gracias a un gran trabajo de Ellen Burstyn, el espectador se identifica con ella. Su evolución hace que “El exorcista” sea creíble: de cómo al principio busca una explicación racional a lo que le está pasando a su hija a cómo poco a poco va perdiendo confianza en los médicos, porque se van cerrando opciones, hasta que no le queda duda de que Regan está poseída por un demonio. Y eso que ni ella ni su hija son creyentes.
   Otro punto fuerte es el padre Karras. Sabes que es la única esperanza de salvación que tiene Regan, pero también sabes que es un personaje que está en horas bajas tanto por cuestiones de fe como por no haber podido ayudar a su madre. Es un personaje muy imperfecto que tiene la oportunidad de redimirse con ese caso en el que no cree. Por eso, por lo que logra el padre Karras y lo que significa, el final es emocionalmente tan potente. Además, su investigación para verificar si Regan está poseída o no, es interesantísima.
   Y algo que me gusta muchísimo de “El exorcista” es la cantidad de elementos inquietantes que hay que en el momento de verlos no entiendes, pero que más tarde comprendes (o no). Comenzando por el principio en Irak, con esas figuritas rescatadas de la excavación, el reloj que se detiene, las personas turbadoras que se encuentra Merrin, y el plano que muestra al padre frente a una escultura del demonio. Da la sensación de que el mal se ha liberado y se está extendiendo, dándole pistas a Merrin.
   En Georgetown pasa con el mendigo que ve Karras en el metro o la pesadilla que tiene, donde aparece el medallón de Irak y la cara del demonio. Esa cara surge un instante en la cocina de Chris. Igual de misterioso es el crucifijo que aparece bajo la almohada de Regan, que nadie ha puesto allí; o la profanación de la capilla del barrio. La parte de Lee J. Cobb, que tiene un personaje muy bueno, el del investigador, añade el elemento “lo que faltaba”, sobre todo cuando caes en la cuenta de qué ha pasado.
   Siempre me ha encantado esta película, pero hasta hace poco no había entendido que lo que realmente cuenta es la venganza de un demonio contra el padre Merrin, que toda la película es una trama complejísima para tomarse la revancha (se ve en el medallón del principio y en lo que escucha el padre Karras en las grabaciones), y que el demonio desde el principio estaba colocando las piezas. Pero no entender eso nunca evitó que disfrutara muchísimo con “El exorcista”.

miércoles 25 de enero de 2012

Caballo de batalla [8]

Portada de Caballo de batalla, de Michael MorpurgoNOVELA
War Horse
(Reino Unido, 1982, 182 páginas)
Michael Morpurgo

Michael Morpurgo es un reputado escritor británico de literatura infantil y juvenil que ahora vende más que nunca. En 1982 publicó “Caballo de batalla”, una novela que narra las aventuras de un caballo en la Primera Guerra Mundial desde su punto de vista (sí, la novela está “escrita” por el caballo); 25 años después fue adaptada al teatro y llegó al West End y Broadway, y en 2010 Steven Spielberg anunció que la llevaría a la gran pantalla. Y entonces se dispararon las ventas (para qué mentir, si no fuera por el film de Spielberg, yo no me la hubiera comprado). El mes que viene se estrena la película en España, y antes de verla puedo decir que no me extraña que al director le gustara esta novela: “Caballo de batalla” está llena de momentos Spielberg.
   Joey es un caballo que vive feliz en una granja inglesa con su compañera la yegua Zoey. El mejor amigo de Joey es Albert, el hijo adolescente de los dueños de la granja, quien haría lo que fuera por estar con él. Un día estalla la Primera Guerra Mundial y sin que Albert lo sepa, su padre vende a Joey al ejército británico para hacer frente a apuros económicos. Cuando Albert se entera de lo que ha hecho su padre, intenta alistarse para estar con Joey, pero no puede por tener 15 años. Antes de separarse definitivamente de Joey, Albert le promete que lo encontrará en el futuro, allá donde esté.
   Aparte la originalidad de estar contada por el caballo (no está tratado de forma infantil: el caballo no puede hablar ni comunicarse con las personas, ni está tan humanizado que parece un hombre encerrado en un caballo… aunque escribe de maravilla y entiende perfectamente el inglés, el francés y el alemán) el recorrido que hace el animal es muy bueno, sobre todo por lo que muestra Morpurgo, y tiene escenas de muchísima emoción.
   Morpurgo hace que Joey se rodee de personas que aman a los caballos, lo cual tiene lógica y no está nada forzado, que poco a poco, como una forma de escape, le van contando sus sentimientos. El autor así consigue crear empatía por el caballo y por los personajes que lo rodean, y cada vez que hay una baja, duele. Además, como Joey cambia de bando varias veces, Morpurgo muestra claramente que británicos, franceses y alemanes eran iguales: personas que estaban hartos de esa guerra, de la que ya no entendían nada, y que lo único que deseaban era seguir con su vida normal.
   Además de la relación entre Albert y Joey, que es muy bonita, destacaría la parte del abuelo y la nieta francesa que adoptan a Joey, por lo emotiva que es, y la escena en la que Joey acaba en tierra de nadie, por lo divertida que es y lo bien que muestra el sinsentido de la guerra.
   “Caballo de batalla” se publicita como una novela juvenil, pero no es sólo para chavales de 12 años. Allá tú si te crees demasiado adulto para leértela.

martes 24 de enero de 2012

QUINIELA DE LOS OSCARS 2012

Poster de los OscarsUmmm, otra vez los Oscars. Otra vez me toca hacer el ridículo con mis predicciones.

PELÍCULA
-“The Artist
-“Los descendientes”
-“Extremely Loud and Incredibly Close”
-“La invención de Hugo”
-“Moneyball: Rompiendo las reglas”
-“Caballo de batalla”

Este año hay una carrera a tres: “The Artist” que es la favorita, “Los descendientes”, que la sigue muy de cerca, y un poco más lejos “La invención de Hugo”. Si gana “The Artist” sería la segunda película muda en lograrlo tras “Alas”, allá por 1929.

DIRECTOR
-Woody Allen por “Midnight in Paris
-Michel Hazanavicius por “The Artist”
-Terrence Malick por “El árbol de la vida
-Alexander Payne por “Los descendientes”
-Martin Scorsese por “La invención de Hugo”

Si no gana Michel Hazanavicius será Martin Scorsese, que ha logrado el Globo de Oro. Y si no, Alexander Payne.

ACTOR
-Demián Bichir por “A Better Life”
-George Clooney por “Los descendientes”
-Jean Dujardin por “The Artist”
-Gary Oldman por “El topo
-Brad Pitt por “Moneyball: Rompiendo las reglas”

Esta categoría está muy reñida entre Clooney y Dujardin.

ACTRIZ
-Glenn Close por “Albert Nobbs”
-Viola Davis por “Criadas y señoras
-Meryl Streep por “La dama de hierro
-Michelle Williams por “My Week with Marilyn”

17ª nominación para Streep y ahora sí es la gran favorita. Si logra el Oscar empataría a 3 con Ingrid Bergman y se quedaría a uno de Katharine Hepburn. Si por algún extraño motivo no lo gana, se lo lleva Viola Davis.

ACTOR SECUNDARIO
-Kenneth Branagh por “My Week with Marilyn”
-Jonah Hill por “Moneyball: Rompiendo las reglas”
-Nick Nolte por “Warrior”
-Christopher Plummer por “Beginners”
-Max von Sydow por “Extremely Loud and Incredibly Close”

Plummer es el gran favorito.

ACTRIZ SECUNDARIA
-Bérénice Bejo por “The Artist”
-Jessica Chastain por “Criadas y señoras
-Melissa McCarthy por “La boda de mi mejor amiga”
-Janet McTee por “Albert Nobbs”
-Octavia Spencer por “Criadas y señoras

Spencer está ganando todo.

GUIÓN ORIGINAL
-“The Artist”
-“La boda de mi mejor amiga”
-“Margin Call”

15ª nominación de Woody Allen como guionista (contando las de director y actor tiene 23) y muy posiblemente éste sea su tercer Oscar en esa categoría.

GUIÓN ADAPTADO
-“Los descendientes”
-“La invención de Hugo”
-“Los idus de marzo”
-“Moneyball: Rompiendo las reglas”
-“El topo

Éste casi, casi está cantado.

PELÍCULA DE ANIMACIÓN
-“Un gato en París”
-“Chico & Rita
-“El gato con botas”
-“Rango

Esta categoría parecía que iba a estar reñida entre “Tintín” y “Rango”. Sorprendentemente “Tintín” no ha sido nominada, con lo que “Rango” puede cabalgar a por el Oscar sin obstáculos.

PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA
-“Bullhead” (Bélgica)
-“Footnote” (Israel)
-“In Darkness” (Polonia)
-“Monsieur Lazhar” (Canadá)

Sería una sorpresa que no ganase Irán.

FOTOGRAFÍA
-“The Artist”
-“La invención de Hugo”
-“Caballo de batalla”

MONTAJE
-“The Artist”
-“Los descendientes”
-“La invención de Hugo”
-“Moneyball: Rompiendo las reglas”

DIRECCIÓN ARTÍSTICA
-“The Artist”
-“Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)”
-“La invención de Hugo”
-“Caballo de batalla”

VESTUARIO
-“Anonymous
-“The Artist”
-“La invención de Hugo”
-“Jane Eyre
-“W.E.”

MAQUILLAJE
-“Albert Nobbs”
-“Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)”

MÚSICA
-“The Artist”
-“La invención de Hugo”
-“El topo
-“Caballo de batalla”

Gracias a las nominaciones de “Tintín” y “Caballo de batalla” John Williams se ha convertido en el compositor más nominado de la historia, desempatando con Alfred Newman. Con 47 nominaciones es la segunda persona más nominada, sólo por detrás de Walt Disney, que lo estuvo en 59 ocasiones.

CANCIÓN
-“Los Muppets”
-“Rio”

MEZCLAS DE SONIDO
-“La invención de Hugo”
-“Moneyball: Rompiendo las reglas”
-“Transformers 3: El lado oscuro de la Luna”
-“Caballo de batalla”

MONTAJE DE SONIDO
-“Drive
-“La invención de Hugo”
-“Transformers 3: El lado oscuro de la Luna”
-“Caballo de batalla”

EFECTOS ESPECIALES
-“Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)”
-“La invención de Hugo”
-“Real Steel”
-“Transformers 3: El lado oscuro de la Luna”

domingo 22 de enero de 2012

Los hombres que no amaban a las mujeres [7]

Poster de Los hombres que no amaban a las mujeresThe Girl with the Dragon Tattoo
(EE.UU., Suecia, Reino Unido, Alemania, 2011, 158 min)
Dirección:
David Fincher
Guión:
Steven Zaillian
Intérpretes:
Daniel Craig
Rooney Mara
Christopher Plummer
Stellan Skargård
Robin Wright
Joely Richardson
Embeth Davidtz
Julian Sands

Tengo una relación de amor-odio con David Fincher: sus thrillers me suelen gustar pero el resto de su filmografía me aburre a más no poder. Así que me alegré cuando me enteré que iba a dirigir la versión americana de “Los hombres que no amaban a las mujeres”, y que además iba a tener un guión de Steven Zaillian, un guionista importantísimo en Hollywood (escribió, por ejemplo, “La lista de Schindler”). Del universo de Stieg Larsson sólo conozco la película sueca de 2009; y aunque narran la misma historia, la de Fincher es mejor porque está mejor estructurada y contada, tiene un reparto y unos personajes muy superiores, y contiene una serie de escenas desasosegantes que son geniales (ese tipo de escenas le suelen quedar muy bien a Fincher).
   El periodista Mikael Blomkvist (Daniel Craig) está en un gran apuro económico al perder un caso de difamación contra un turbio hombre de negocios. Mientras decide qué hacer con su vida, el abogado de Henrik Vanger (Christopher Plummer), antiguo director de Industrias Vanger, se pone en contacto con él para que investigue un caso de desaparición ocurrido cuarenta años atrás. Al poco de comenzar la investigación, Blomkvist descubre que todos los miembros de la familia Vanger se odian entre sí.
   Al mismo tiempo, Lisbeth Salander (Rooney Mara), una hacker muy habilidosa que investigó a Blomvist para demostrar a Henrik Vanger que estaba limpio, tiene que hacer frente a un problema inesperado: su tutor ha sufrido un ataque que lo ha dejado inhabilitado y el nuevo que le han puesto tiene planes con Salander que van más allá de controlarle el dinero. Hasta que Lisbeth se cansa y tomas cartas en el asunto.
   “Los hombres que no amaban a las mujeres” tiene una primera hora y cuarto confusa (la parte de Craig) y fascinante (la de Rooney Mara), una hora central muy buena, y unos últimos minutos que sobran.
Rooney Mara en Los hombres que no amaban a las mujeres
Rooney Mara
   Un problema de la parte de Craig es que le dan demasiada importancia a la trama de la difamación. Debería ser mucho más breve y servir simplemente para mostrar que Craig tenía que ponerse a investigar el caso de Plummer porque no tenía nada y necesitaba dinero. Al final pasa lo mismo: ese caso, que no es la trama principal, vuelve a la palestra, cuando la película está claro que ya ha acabado. En esos primeros 75 minutos, también falla el comienzo de la investigación, donde presentan a tantos personajes, y ninguno con motivo aparente para haber matado a la desaparecida, que no te acuerdas de ninguno ni el caso te parece interesante.
   Y es que curiosamente en esa parte lo más interesante no es el caso principal, sino la historia de Lisbeth con su tutor, que es muy, muy buena.
   La película funciona bien del todo cuando los dos protagonistas se juntan, y eso debería pasar antes. Primero porque hay mucha química entre ellos (y Mara, con una actuación excelente, logra algo que no conseguía Noomi Rapace en la versión sueca: que Lisbeth, aparte de llamarte la atención por lo peculiar e inteligente que es, te caiga muy bien y te parezca tierna por lo que esconde debajo de la coraza gótica) y porque la investigación comienza a tener interés. Esto último sucede cuando el caso de la desaparición se une con el del psicópata, y en esta película está muy bien explicada la unión. Lo peor de esta parte es cuando Lisbeth investiga en los archivos de la empresa y las conclusiones a las que llegan con las fotos, que eso sí es confuso. Si no hubiera visto la otra película, no habría entendido qué estaba pasando.

viernes 20 de enero de 2012

El sonámbulo [3]

Portada de El sonámbulo, de Jonathan BarnesNOVELA
The Somnambulist
(Reino Unido, 2007, 354 páginas)
Jonathan Barnes

Jonathan Barnes, que escribe críticas literarias para el “Times Literary Supplement”, se licenció en Óxford en Literatura Inglesa y publicó su primera novela, “El sonámbulo”, en 2007. Con el currículum que tiene, lo normal sería pensar que este libro fuera algo sesudo-intelectualoide, cuando en verdad es una locura que tiene partes muy imaginativas, pero que en conjunto resulta confuso y caprichoso. En la contrasolapa de la primera edición estadounidense lo comparan (los de la editorial) con Neil Gaiman, Susanna Clarke y Clive Barker. Ya les gustaría. “El sonámbulo” recuerda mucho más a “Los libros de cristal de los devoradores de sueños”, de Gordon Dahlquist, que a cualquiera de esos tres escritores.
   En el Londres de principios del XX el prestidigitador Edward Moon tiene que resolver un curioso misterio: al parecer un hombre mosca va matando a gente por la ciudad. Moon, que ya ha dejado sus mejores días atrás, tiene como colaborador al sonámbulo, un gigante mudo al que puede atravesar con espadas sin que sangre. A medida que se adentre en el caso, Moon descubrirá una complejísima trama para destruir Londres, y sólo él la podrá detener.
   Las primeras 100 páginas son muy buenas. Barnes dibuja un Londres muy peculiar lleno de personajes no menos peculiares. Aparece una biblioteca secreta en el Museo Británico, un prostíbulo y una feria de monstruosidades, y varias sociedades secretas. Durante esas páginas está muy bien presentado el protagonista y el ambiente que lo rodea, y se sigue sin problemas la trama, donde se ve cómo Moon va siguiendo pistas de un caso rarísimo.
   Después la novela pierde toda coherencia y no hace más que dar vueltas y vueltas, sacándose constantemente de la manga Barnes nuevos personajes y nuevas situaciones (eso sí, todos son muy peculiares, y todas las situaciones son muy imaginativas). Se podría decir que son una sucesión de escenas con una trama dificilísima de unir por la cantidad de personajes que hay, muchos de los cuales actúan de forma inverosímil y aparecen en el momento apropiado para dar una información; la cantidad de giros y giros que hay; y las muchísimas situaciones incongruentes que tiene. Llegó un momento que estaba harto y lo único que quería era llegar al final de una vez.
   Pondré unos ejemplos de incongruencias, para que se vea cómo funciona esta novela. Moon ha perdido mucho prestigio no sólo como mago, también como investigador por un caso en el que fracasó estrepitosamente no hace mucho. Así todo hay un personaje que conoce su pasado, Skimpole, que está obsesionado con que Moon investigue el nuevo caso; y llega al extremo de quemarle su vivienda para que lo haga. Y cuando por fin lo convence, deja que Moon se tire 23 días sin hacer nada en un hotel.
   A continuación la primera pista que le da es que tiene que visitar a una médium, que en teoría es un hacha. Cuando Moon saca información de esa mujer, a través de una sesión de espiritismo, Skimpole se pregunta si esa mujer será de fiar. Pero bueno, si Skimpole fue el que unas pocas páginas antes le dijo que esa mujer era fundamental para resolver el caso.
   Habrá gente que justificará todas esas incoherencias diciendo que la novela está narrada por un loco. Pero una cosa es tener un narrador que no es de fiar y otra es escribir una novela que no tiene ni pies ni cabeza.

jueves 19 de enero de 2012

CARLOS SE MODERNIZA

Sí amigos, por fin me he metido en el siglo XXI y he colocado botones al final de los artículos para que podáis compartir enlaces en Twitter, Facebook, Google +, e-mail y Blogger.
Hala, ya podéis darle a los botoncitos.
© Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.