¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mi primera novela y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

ÚLTIMAS críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"To Be a Woman" (novela corta), de Piers Anthony; "Stoker", de Park Chan-wook; "La sonrisa etrusca" (novela), de José Luis Sampedro; "Phoenix" (cuento), de Chuck Palahniuk; "Buscando a Nemo", de Andrew Stanton; "46- Cómo publicar (I)" (Proyecto novela. Cómo escribir ficción); "Reino de luz y tinieblas" (novela), de Guy Gavriel Kay; "La caza", de Thomas Vinterberg; "Oblivion", de Joseph Kosinski; "A Face in the Crowd" (cuento), de Stephen King y Stewart O'Nan; "Memorias de un zombie adolescente", de Jonathan Levine; "Efectos secundarios", de Steven Soderbergh; "Mi nombre es Raro Thomas" (novela), de Dean Koontz; "To the Wonder", de Terrence Malick; "Las flores de la guerra", de Zhang Yimou.

miércoles, 22 de mayo de 2013

To Be a Woman [1]

Portada original de To Be a Woman, de Piers AnthonyNOVELA CORTA
To Be a Woman
(EE.UU., 2012, 84 páginas)
Piers Anthony

Piers Anthony es un escritor muy prolífico de ciencia ficción y fantasía, cuyas novelas más populares son las de la saga del mundo de Xanth (ya solo esa serie comprende 38 novelas). “To Be a Woman” es una novela corta de ciencia ficción y erótica sobre un robot femenino que adquiere conciencia humana. Aunque intuyo las buenas intenciones de Anthony, el resultado es demencial.
   Banner Thomkins es un chico de 18 años que tiene ganas de echar un polvo. Para ahorrar, decide contratar los servicios de la empresa FEMDROID, que está especializada en robots prostitutas, y que ofrece el primer polvo gratis. Banner queda encantado con el servicio. Pasan seis años, y tras un accidente en el ejército que le ha condenado a tener una nariz postiza que echa para atrás a las chicas, Banner decide volverse a poner en contacto con la empresa. Banner quedó tan prendado del robot Elasa, que quiere exactamente el mismo modelo. La empresa le presta gratis durante un mes un modelo mejorado, pero con los recuerdos de hace seis años, con la condición de que muestre en público que es un robot, para hace publicidad a la empresa. Durante ese mes, Banner se enamora del robot.
   Lo único que me gusta de “To Be a Woman” es el concepto de que Elasa, el robot, adquiere conciencia por amor; el resto no hay por dónde cogerlo.
   Empezando por que parece que para Anthony ser mujer significa ser la perfecta ama de casa que folla como una loca; y siguiendo con una trama pésima: da la sensación de que al autor se le iban ocurriendo ideas sobre la marcha, y las iba encajando como buenamente podía, sin después molestarse en reescribir buena parte de la novela para que tuviera sentido y lógica. El conjunto es muy caótico, lleno de situaciones inverosímiles, y los personajes no tienen ninguna coherencia.
   La primera sorpresa es muy previsible (¿y quién se va a creer que el chico folle delante de la otra mujer de la empresa?); aunque Banner está impresionado con el robot, tarda seis años en repetir; es demencial que Elasa vaya enseñando las tetas en un supermercado; es demencial que para conseguir gasolina, cuando Elasa ya tiene conciencia humana, decida  prostituirse y que Banner esté tan feliz (es tan demencial que él decide también prostituirse).
   Está claro que el encuentro con la abogada se le ocurrió a Anthony después de escribir la primera escena donde aparece (¿por qué no les contó que era abogada y en el viaje y planificaban la defensa ahí?). No tiene sentido que nadie le haya contado a Banner que Mona, la hija del abogado, estaba preparando la defensa. No tiene sentido que nadie reconozca a Elasa en el juicio, por mucha peluca pelirroja que lleve. Y es hilarante cómo Anthony quiere justificar que el abogado quiera a su hija en el juicio: parece que la quiere ahí para que el jurado la magree estando en ropa interior y para que enseñe las tetas.
   Lo del ménage à tríos no está justificado (yo diría que, como con todo el sexo que aparece aquí, es una fantasía personal de Anthony), y al final, después de tanta guerra, resulta que Elasa voluntariamente quiere volver a la empresa.
    Lo peor es que no es ni entretenida.

viernes, 17 de mayo de 2013

Stoker [6]

Poster original de StokerStoker
(Reino Unido, Estados Unidos, 2013, 99 min)
Dirección:
Park Chan-wook
Guión:
Wentworth Miller
Intérpretes:
Mia Wasikowska
Matthew Goode
Nicole Kidman
Jacki Weaver
Dermot Mulroney
Alden Ehrenreich
Lucas Till
IMDb

“Stoker” es la primera película occidental del personalísimo director coreano Park Chan-wook. La cinta está producida por los hermanos Scott (fue la última producción de Tony), y aunque sigue teniendo el sello personal del director (Chan-wook no se ha prostituido por un maletín lleno de dinero para hacer una castaña sin personalidad en Hollywood), tiene un guión muy flojo.
   India Stoker (Mia Wasikowska) acaba de perder a su padre en un accidente de coche. El día del funeral, un tío que no conocía, el atractivo Charlie (Matthew Goode), llega para vivir una temporada con ella y su madre (Nicole Kidman). India sospecha que su madre, que siempre estuvo más atareada en estar guapa que en cuidar de ella, ha comenzado un romance con Charlie, lo que hace que la chica recele de su tío.
   “Stoker” es un puzzle muy entretenido que tiene dos tramas. La primera comparte muchas similitudes con “La sombra de una duda”, de Alfred Hitchcock: trata de la aparición de tío encantador que parece esconder un oscuro secreto. La película comienza jugando con el misterio (Matthew Goode está muy bien y resulta muy ambiguo), y poco a poco va desvelando cómo es ese personaje. Y como el espectador va reconstruyendo la historia lentamente, pasa por alto varias inconsistencias.
Nicole Kidman y Mia Wasikowska en Stoker
Nicole Kidman y Mia Wasikowska
   En esa trama brillan las escenas inquietantes, en las que apenas pasa nada, pero que están llenas de tensión porque intuyes que ocultan algo raro. Pero está un poco pillado por los pelos lo del ama de llaves (ese personaje en teoría sabía el secreto, y no tiene sentido que lo ocultara. Y desde el principio sabes qué hay en el arcón congelador —no tiene sentido que el tío mande a la chica a guardar helado allí—; y me hace gracia —aunque visualmente está muy bien— lo tenebroso que es el sótano en una casa que es normal); o cuando salva a su sobrina. Y resulta muy precipitado lo de Jacki Weaver (aquí pasa como con el ama de llaves: si Jacki Weaver sabía el secreto, es imposible que Nicole Kidman no lo supiera. Y no tiene sentido que Weaver apareciera así, si podía haber llamado por teléfono). Y jamás supe quién le dejó las llaves a Mia Wasikowska al principio (¿su padre antes de morir?, ¿el ama de llaves?).
   Lo que peor veo de la película es el personaje de Mia Wasikowska, porque es muy poco consistente. La investigación que lleva la chica está muy bien, pero Chan-wook acaba con un giro (está plantado en escenas que a mí me sacaban de la película: la noche que pasa con su compañero de clase; la escena de la ducha; o el plan de irse a vivir a Nueva York) que anula todo lo anterior. Porque… ¿para qué toda la película si acaba como acaba?

jueves, 16 de mayo de 2013

La sonrisa etrusca [8]

Portada de La sonrisa etrusca, de José Luis SampedroNOVELA
La sonrisa etrusca
(España, 1985, 347 páginas)
José Luis Sampedro

A José Luis Sampedro el éxito como novelista le llegó tarde. En 1985, cuando tenía 68 años y había publicado cuatro novelas en un periodo de más de 30 años, publicó “La sonrisa etrusca”, y se convirtió en un prestigioso best-seller. “La sonrisa etrusca” era una de esas novelas que quería leerme pero iba posponiendo, hasta que el mes pasado, cuando murió Sampedro, me dije que ahora era el momento. Y la verdad es que me ha encantado: “La sonrisa etrusca” es una novela preciosa.
   Salvatore es un viejo y recio hombre de campo que viaja a Milán a pasar una temporada con su hijo y su nuera mientras le hacen unas pruebas médicas. Salvatore sabe que se está muriendo (tiene un cáncer que lo correo por dentro al que llama Rusca, como un hurón hembra que tuvo años atrás), pero en Milán, una ciudad que odia, le espera una gran sorpresa: Brunettino, su nieto de apenas un año quien le dará ganas de volver a vivir y quien le hará ver la vida como nunca antes la había visto.
   “La sonrisa etrusca” es una novela sumamente tierna que nunca cae en la cursilería. Sampedro comienza retratando al protagonista en oposición a Milán y los milaneses en páginas muy divertidas: Salvatore no entiende nada, y todo lo del campo (en especial la comida) le parece mucho mejor que lo de la ciudad (la nuera es la contraposición del protagonista: ella no entiende nada de Salvatore). Durante toda la novela Sampedro continúa mostrando el contraste entre el campo y la ciudad, y a medida que avanza la obra, y lo que hace que resulte tan humana, muestra el cambio tan tierno y vitalista del protagonista.
   Hasta que descubre a su nieto, al que fortuitamente sus padres han llamado como le llamaban a él sus compañeros partisanos durante la guerra, el único objetivo de Salvatore (o Bruno, como prefiere que le llamen) era vivir más que el fascista de su pueblo, con el que llevaba enemistado decenios; pero a partir de entonces quiere vivir más para poder educar al niño. Y las ganas de vivir de Bruno no hacen más que crecer en cuanto conoce a Hortensia, lo que dará lugar a una historia de amor muy bonita.
   La novela avanza con escenas muy simpáticas de la vida de Bruno en Milán (los comercios, el hilarante club para la tercera edad —es una de mis escenas favoritas—, o las patrañas que cuenta en la universidad), junto con la educación que le da Bruno a su nieto, al que defiende de sus padres como si fueran los alemanes, y el desarrollo de la relación con Hortensia.
   El viejo, aunque sabe que el tiempo se le va de las manos (y va perdiendo la cordura), tiene unas tremendas ganas de vivir (aquí funciona muy bien la contraposición con el médico, que ya no tiene ningún aliciente para vivir). Bruno, gracias a Brunettino y Hortensia, se acerca más a su hijo y acaba aceptando a su nuera. Y tiene la sensación de no haber aprovechado bien la vida por no pararse a reconocer sus sentimientos y los de las mujeres. Y aunque lamenta no haber conocido a Hortensia antes (aunque los enamorados saben que se conocieron en el momento oportuno, porque unos años antes no se hubieran fijado el uno en el otro); está dispuesto a sacar el máximo partido a sus últimos meses de vida.

domingo, 12 de mayo de 2013

Phoenix [6]

Portada original de Phoenix, de Chuck PalahniukCUENTO
Phoenix
(EE.UU., 2013, 28 páginas)
Chuck Palahniuk

La editorial Byliner, especializada en libros digitales muy cortos escritos por autores prestigiosos (en ficción ha publicado a Margaret Atwood, James Ellroy, Sebastian Junger, Amy Tan, o a Nick Hornby), publicó a principios de año “Phoenix”, el último cuento del personalísimo Chuck Palahniuk. En él se ve perfectamente el humor y la mala leche del autor, pero resulta demasiado previsible y tiene un final forzado.
   Cuando Rachel está en Orlando por asuntos de trabajo, cada noche, desde su hotel, donde las bebidas del minibar cuestan una fortuna y el sonido de las pelis porno que ve el de la habitación de al lado se cuela en la suya, intenta hablar con su hija de tres años April; pero nunca lo logra porque parece que April se ha vuelto muda. Rachel, que no está en su mejor momento con su marido Ted (se casó con él no por amor, sino porque podría mandarle sin problemas), se obsesiona con que algo le haya podido pasar a la niña y Ted se lo esté ocultando.
   El cuento va saltando del presente, con la historia de Rachel que no puede hablar con su hija por teléfono, al pasado, con la historia de Belinda Carlisle, una gata que tenía Ted y que Rachel odiaba. A medida que avanzan las historias, vas descubriendo cómo es el matrimonio, hasta que llega una revelación final que resulta ser un giro inesperado.
   En la parte del hotel, es desternillante la obsesión de Raquel con el presunto accidente de su hija (es demencial la conversación que mantiene con la vecina), las pelis porno de la habitación de al lado, o lo mucho que le gusta el canal de teletienda porque según ella no tiene anuncios.
   La parte de la gata me recordaba a un recurso que Palahniuk utilizaba mucho en “El club de la lucha”: comienza con una situación muy rara (en este caso, una casa quemada), y poco a poco va desvelando qué pasó. En esta historia hay momentos en los que te partes de risa (todo lo de la bolsa de comida de Belinda Carlisle es divertidísimo; o cómo se quemó la casa).
   Pero a mitad del cuento ya sabes qué ocurrió y cómo es el matrimonio, lo que le quita efectividad al final. Además, el desmoronamiento de Rachel es forzado y la respuesta de Ted está pillada por los pelos, porque es imposible que esperara esa reacción de su mujer.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Buscando a Nemo [10]

Poster original de Buscando a NemoFinding Nemo
(EE.UU., 2003, 100 min)
Dirección:
Andrew Stanton
Lee Unkrich (co-director)
Guión:
Andrew Stanton
Bob Peterson
David Reynolds
Intérpretes (v.o.):
Albert Brooks
Ellen DeGeneres
Alexander Gould
Willem Dafoe
Allison Janney
Geoffrey Rush
Elizabeth Perkins 
IMDb

“Buscando a Nemo” fue un portentoso éxito comercial cuando se estrenó hace 10 años (con 880 millones de dólares recaudados en todo en mundo, durante unos meses, hasta que la superó “Shrek 2”, fue la película de animación más taquillera de la historia, y fue la segunda película más taquillera de 2003, sólo por detrás de “El Retorno del Rey”), tuvo unas críticas excelentes, y acabó ganando el Oscar a Mejor Película de Animación. Y ahora ha vuelto al cine en 3D.
   Marlin es un pez payaso que vivía felizmente con Coral, hasta que un día, cuando esperaban ser padres de un montón de pececillos, una barracuda mató a todos salvo a uno, al que Marlin llamó Nemo.
   Cuando Nemo va a empezar el cole, Marlin es un padre hiperprotector y temeroso, que casi no le deja vivir. Ese día, Nemo y otros pececitos se retan a dejar el arrecife donde viven y nadar mar adentro hacia un bote. Nemo, que está harto del proteccionismo de su padre, decide llegar hasta el bote y tocarlo. Marlin, aterrorizado, ve toda la acción sin poder hacer nada. Y cuando Nemo está volviendo al arrecife, un buceador lo atrapa en una bolsa de plástico. Marlin nada a toda prisa tras el bote, pero en seguida lo pierde de vista, y la única pista que tiene son una gafas de buceo con unas letras escritas. Nemo acaba en el acuario de un dentista en Sydney; mientras que Marlin tiene que recorrerse todo el océano para encontrarlo, contando con la única ayuda (aunque muchas veces es un incordio) de Dory, un pez con serios problemas de memoria.
   “Buscando a Nemo” tiene una estructura y un cambio de personajes modélicos. Pero sólo con esos elementos, la película sería un perfecto puzzle; y sin embargo, es una obra maestra. Lo es por lo divertidísima e imaginativa que es (las dos tramas enlazan una genialidad tras otra tras otra tras otra; y cuando va llegando el final, más se complican las cosas y no sabes cómo se va a solucionar), por tener unos personajes de los que te enamoras, y por crear muchísima emoción.
Fotograma de Buscando a Nemo   Al principio presentan perfectamente a los personajes (el prólogo justifica que Marlin sea tan temeroso y protector) y las misiones que tienen que alcanzar; y como dividen la acción en dos, la sensación es que nunca hay un momento de descanso, y cada vez te lo pasas mejor.
   A lo largo de la película, Marlin tiene que salir de su zona de seguridad para salvar a Nemo, y al final reconoce que tiene que dar más libertad a su hijo (el cambio se ve en el momento de la pesca de los atunes). Marlin encuentra a Dory (Dory es un personaje genial al que le sacan muchísimo partido), y a lo largo de la película aprende a fiarse de ella y a quererla tal y como es porque es una amiga. En esa trama brillan la escena de los tiburones que no quieren zamparse otros peces; la de las medusas; la de las tortugas; o el encuentro con la ballena (Dory hablando balleno es desternillante).
   Nemo al final admira a su padre, y en el acuario ha aprendido a valerse por sí mismo (cuando estropea el filtro del agua, o cuando finge estar muerto). En esta trama, como están más limitados en el espacio, se crean a la niña mata-peces, lo que genera el elemento de “el tiempo se acaba”, que es un recurso muy bueno para subir la tensión; y funcionan muy bien todos los personajes secundarios y el plan que tienen para fugarse al océano.
   Ésta es mi película favorita de Pixar.

domingo, 5 de mayo de 2013

PROYECTO NOVELA. 46- CÓMO PUBLICAR (I)

Hablemos de peluquerías.
   No, no os habéis confundido de blog.
   Hay una regla que dice que el 80% de los negocios nuevos han desaparecido a los cinco años.
   Eso significa que de 100 nuevas peluquerías, 80 al quebrado a los cinco años.
   Esa regla continúa diciendo que del restante 20%, otro 80% va a desaparecer en los siguientes cinco años.
   Eso significa que de las 20 peluquerías que superaron la primera criba, sólo 4 van a durar más de diez años. Es decir, de las 100 peluquerías que había al principio, sólo 4 sobreviven a los 10 años.
Maquinilla de afeitar   Pero la regla dice que las que llegan a 10 años, ya se han establecido y es difícil que cierren. Las que han aguantado se han llevado clientes de peluquerías que cerraron, y lo van a tener más fácil que nuevas peluquerías, que tienen que crearse una clientela fija.
   Bueno, pues tener una carrera literaria es como tener una peluquería, con la pequeña diferencia de que no arriesgas dinero y de que sólo compites con una persona: contigo mismo. Los escritores que se establecen son los que persisten y persisten a pesar de que la mayoría abandona.
   De 100 aspirantes a escritor, a los 10 años sólo 4 continuarán escribiendo, y gracias a internet y todas las opciones que hay para publicar hoy en día, esos 4 estarán ganando dinero escribiendo (y si se lo toman como un trabajo para ganarse la vida, a esas alturas posiblemente ya puedan vivir de la escritura).
   Veamos quiénes se quedarán en el camino.
   Los primeros en caer, y es el grupo más numeroso, serán los que siempre quisieron escribir… y se quedan ahí. Jamás darán el paso de fantasear a trabajar; ni siquiera se pondrá a aprender técnica o a intentar escribir un cuento. Posiblemente encontrarán otro hobby y ni se acordarán de que un día quisieron ser escritores.
   También habrán caído los que se frustran a las primeras de cambio. Acostumbrados a esta sociedad que promete éxito rápido y sin esfuerzo, cuando vean que sus primeros intentos no funcionan, abandonarán creyendo que no pueden escribir.
   Caerán los que motivándose mucho, acabarán una novela, y cuando vean que nadie se la publica, abandonarán. Una variación de éstos serán los acabarán una novela, se la auto-publicarán (alguien les habrá contado la mentira de que la auto-publicación es el futuro y la panacea), y cuando comprueben que sólo venden a familiares y amigos, abandonarán porque el esfuerzo no les merece la pena.
   Los más tarde en caer serán los que han llegado a publicar con una editorial, pero han tenido malas ventas. Y en vez de intentarlo de nuevo con otra novela, tirarán la toalla.
   ¿Y quiénes son los 4 que permanecerán?
   La primera cualidad que tienen, y sin ella no hay nada que hacer, es que sienten pasión por la escritura de ficción.
   Y después es gente que sabe que escribir ficción es un trabajo; que sabe que tiene que aprender técnica y practicarla hasta que le salga sola; gente que cuando ha logrado un reto, se impone otro mayor (escribir un cuento de cinco páginas; escribir un cuentos de 15 páginas; escribir una novela corta de 80 páginas; escribir una novela de 300 páginas…); que cuando acaba una novela, se pone inmediatamente con la siguiente; que está al tanto del mundo editorial para saber cuál es el mejor camino que tiene para publicar… Es gente que jamás se rinde y persevera el tiempo que haga falta, sabiendo que las cosas se logran poco a poco y con esfuerzo.
   Yo voy camino de los cinco años, y sé que no voy a parar. La escritura sólo me ha traído cosas buenas, sigo disfruto muchísimo escribiendo, y no siento ni un ápice de pérdida de ilusión o de ganas.
   Y vosotros, ¿qué clase de aspirantes a escritor sois?

TIEMPOS DORADOS
Vivimos en el mejor momento de la historia para ser escritor. Gracias a internet, que nos permite promocionarnos en todo el mundo con un coste nulo, al libro digital y a la impresión bajo demanda, que nos permite vender libros en todo el mundo sin pagar dinero, y a las editoriales tradicionales, tenemos unas facilidades para publicar y para encontrar a nuestro público como nunca antes.
   Es un momento tan bueno que puedes estar acumulando lectores fieles incluso antes de publicar nada. Hasta hace muy poco, comenzabas a acumular lectores cuando tu libro llegaba a las librerías, y si no funcionaba, seguía sin conocerte la gente. Ahora tienes internet.
   Con esto no quiero decir que ser escritor sea fácil. Si fuera una manera sencilla de hacer dinero, todo el mundo lo haría.
   Hay tres cosas que quiero destacar:
 
   —La mejor promoción para un escritor es el boca a boca. El inconveniente del boca a boca es que es muy lento; la ventaja es que suele funcionar muy bien: las personas nos fiamos más de recomendaciones de amigos que de la publicidad o de lo que puedan decir los críticos. Pero para que empiece el boca a boca, tienes que dejar un buen sabor. Lo que me lleva al segundo punto.
 
   —Los lectores te los ganas uno a uno, y en cada libro te estás vendiendo. Con esto quiero decir que NO TENGAS PRISA POR PUBLICAR. Publica cuando estés seguro de que estás dando la mejor calidad posible; si publicas un churro para hacer lectores, estás dando una imagen pésima y no vas a encontrar lectores fieles. Engañarás a alguno, pero posiblemente no vaya a repetir.
 
   —Las editoriales no van a desaparecer. Lógicamente, son un negocio y se están adaptando a internet para seguir funcionando. Mi apuesta es que van a darte unas condiciones que tú por ti mismo jamás podrás conseguir auto-publicándote: te colocarán en librerías y centros comerciales; te promocionarán en su página web y en anuncios por internet; te proporcionarán entrevistas con periodistas; te promocionarán en otros países; te traducirán a varios idiomas y te promocionarán en esos idiomas…
   Para poder sobrevivir, las editoriales utilizarán la impresión tradicional para best-sellers y el libro digital y la impresión bajo demanda para libros más minoritarios (la impresión bajo demanda es un maravilloso invento que te permite imprimir los libros que quieras, incluso sólo uno, con un coste muy bajo. Por lo tanto, ya no hace falta imprimir cientos de libros para que te salga barato y gastarte un pastón en almacenarlos).
   Será tan difícil como siempre llegar a una editorial, pero te merecerá la pena tener un contrato con alguna de ellas. Si no fuera así, desaparecerían.

   Quiero destacar tres ejemplos de lo que creo que será el futuro de las editoriales.
Logotipo de E-reads    El primero es E-Reads (www.ereads.com), que está especializaba en reeditar libros descatalogados, aunque de vez en cuando publica originales. Sólo vende en internet, pero vende libros digitales y libros en papel (bajo demanda).
   El segundo es Thomas & Mercer (http://www.amazon.com/gp/feature.html?ie=UTF8&docId=1000664921), que es una editorial especializada en thrillers y novelas de misterio, y que pertenece a Amazon. Sí, Amazon tiene su propia editorial, y vende en su tienda y en The Book Depository (www.bookdepository.com o www.bookdepository.co.uk; yo compro mucho ahí), que da la casualidad que pertenece a Amazon. Vende Kindles y libros de bolsillo. Todavía no lo ha hecho, pero estoy convencido de que Thomas & Mercer acabará traduciendo sus libros a todos los idiomas donde Amazon tenga una tienda.
   Y el tercero, y a mí me parece el mejor, es Premier Digital Publishing (www.premierdigitalpublishing.com). Vende libros digitales y de bolsillo en internet, y además vende libros en librerías.
   Ahora mucha gente que se auto-publica echa peste de las editoriales, incluso cuando ni siquiera han intentado publicar con una. Mi postura es que si hacen su trabajo, y logran que te conozcan más lectores, bienvenidas sean. Y si no hacen su trabajo, siempre tienes la auto-publicación. Pero no entiendo por qué tienes que cerrarte puertas sin ni quiera intentarlo.
   Voy a contaros mi plan. Yo quiero que mis novelas vayan por editorial. Por mucho que me promocione en internet, jamás lograré los lectores que me pueda proporcionar una buena editorial. Y mientras tanto, pues me auto-edito libros que una editorial jamás me publicaría: colecciones de cuentos con comentarios y libros para escritores. Para una editorial sería ruinoso publicar esos libros, pero a mí me viene muy bien, y ya estoy creándome lectores.
   De esta manera, los lectores que gane con los libros que me auto-edite beneficiarán a las editoriales (y a mí), porque más gente comprará mis novelas, y los lectores que gane con las editoriales, me beneficiarán a mí, porque se comprarán mis libros auto-editados.
   También quiero que mis libros jamás se queden descatalogados. La razón es muy sencilla: yo gano dinero por cada libro que venda; si se descatalogan, dejo de ganar dinero. Si por algún motivo una novela mía ya deja de venderse, quiero que me reviertan los derechos de autor y me la auto-publico.
   Y quiero que todos mis libros estén disponibles en formato digital y en papel. Ahora muchos de los escritores que se auto-publican están obsesionados con el libro digital, y yo no lo entiendo. Publicar en papel cuesta lo mismo que publicar en digital: cero patatero. (Y personalmente, yo vendo muchísimo más en papel que en digital).
 
OPCIONES PARA PUBLICAR 
Veamos cómo puedes llegar a tu público.
  
   Editoriales:
   Hasta hace nada, eran la única opción para publicar. Se encargan de corregirte el original, de maquetarlo y diseñar la portada, de imprimirlo y de que llegue a los puntos de venta. Y si todo va bien, de darte publicidad.
   Algo muy importante: TÚ NO PAGAS NADA A LAS EDITORIALES, LAS EDITORIALES TE PAGAN A TI.
   Cobras un porcentaje de las ventas, los famosos royalties, que suele rondar el 8% del precio del libro en papel; en digital el porcentaje suele ser el 25%, aunque hay casos que llega al 50% (lo cual me parece justo; también me parece justo que los royalties de la impresión bajo demanda sean mayores).
   Cuanto más vendas, más dinero haces ganar a la editorial, y más dinero ganas tú.
   Las editoriales son un negocio, y por lo tanto, para sobrevivir, tienen que tener beneficios. No van a publicar novelas en las que no confían o que están mal escritas (de verdad, no esperes que una editorial te enseñe a escribir, ésa es tu labor); sólo van a publicar aquello que piensen que se va a vender, siguiendo su línea editorial.
 
   Agencias:
   Como es difícil que una editorial te publique (es difícil porque tienes una competencia enorme; aunque si lo piensas, la gran mayoría de esa competencia son novelas de gente que no se ha molestado a aprender a escribir), se han creado las agencias.
   Si tienes un agente o representante, éste moverá la novela por ti, y en teoría logrará el mejor contrato posible porque se sabe todas las triquiñuelas legales y tiene contactos en editoriales. Antes de moverla, trabajará contigo para que la novela sea lo mejor posible. Los agentes también se encargan de venderte los derechos al extranjero y de los derechos audiovisuales (en el muy hipotético caso de que adapten tu novela al cine o a la televisión).
   TÚ NO PAGAS AL AGENTE PARA QUE TE REPRESENTE. El agente suele cobrar el 15% de lo que ganes tú. Cuanto más ganes tú, más gana él, así que le conviene que tengas el mejor contrato posible.
   Como con las editoriales, no esperes que el agente te enseñe a escribir. Es tu deber mandar a las agencias una novela de calidad profesional.
 
   Concursos:
   Las editoriales viven de vender libros, y necesitan nuevo material constantemente, así que convocan concursos. Buscas un concurso en el que encaje tu novela, mandas una novela de calidad profesional, y si ganas o quedas finalista, logras que te la publiquen.
 
   Editores independientes:
   Éstos realmente son un paso intermedio antes de llegar a publicar. Son editores que por una cantidad de dinero, te corrigen el original; la corrección puede ir desde la gramática a cuestiones de estructura o de narrativa. Yo esta opción sólo se la recomiendo a gente que ha escrito un libro y no tiene intención de escribir nada más en su vida, y toma este paso antes de mover la novela por editoriales, agencias, concurso, o de auto-publicársela. Me parece que si quieres ser escritor, tú tienes que aprender a hacer estas cosas solo.

Portada original de El poder de mantenerse enfocado, de Jack Canfield, Mark Victor Hansen y Les Hewitt
   Ahora mismo se está formando el nuevo modelo editorial, y a veces se crean conflictos de intereses: editoriales tradicionales que se enmascaran como escuelas de escritura; agencias que ofrecen servicios de corrección; agencias que ofrecen servicios de auto-publicación. Y después hay timos: paga y te publicamos (eso posiblemente sea una editorial de auto-publicación, y no una editorial de verdad), paga y te representamos (esos son, sin duda alguna, unos jetas).
   La cuestión es que tengas claro qué quieres para evitar timos.
   En el siguiente artículo veremos las opciones de auto-publicación (me parece que sólo hay una buena) y cómo mejorar tus posibilidades de llegar a una editorial.

Recomendaciones:
   -El poder de mantenerse enfocado” (“The Power of Focus”), de Jack Canfield, Mark Victor Hansen, y Les Hewitt. Llega un momento en que tienes que plantearte si lo de escribir quieres que sea un hobby o tu forma de ganarte la vida; si eliges lo segundo, tienes que tomarte tu escritura como un negocio, y con este libro tendrás muy claro cómo alcanzar tus objetivos (su subtítulo es “Cómo dar en el blanco financiero, personal y de negocios con absoluta certeza”). Son diez estrategias que puedes adaptar fácilmente a vivir de la escritura, y de verdad, funcionan. Eso sí, no esperes éxito rápido, pero sí a medio y largo plazo.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com

   -“Create a Language Clinic”, de Holly Lisle. Esta es una recomendación especial para escritores de fantasía y ciencia ficción, ya que es un manual para crear idiomas. Es muy divertido, y va desde crear nombres de personajes y lugares que parezcan de un idioma verdadero, a crear idiomas completos, incluyendo su grafía. Yo lo he utilizado para nombrar a los personajes de la novela de fantasía en la que estoy trabajando en el momento.
    Consíguelo en Amazon.es
   
   Fotografía de la maquinilla: Batholith (en dominio público).

   Siguiente artículo: 47- Cómo publicar (II). Domingo 2 de junio.
   Anterior artículo: 45- La revisión (III)

viernes, 3 de mayo de 2013

Reino de luz y tinieblas [7]

Portada canadiense de Reino de luz y tinieblas, de Guy Gavriel KayNOVELA
Lord of Emperors
(Canadá, 2000, 544 páginas)
Guy Gavriel Kay

“Reino de luz y tinieblas” es la continuación de “Los mosaicos de Sarantium”, de Guy Gavriel Kay. Kay es un escritor de fantasía histórica muy prestigioso, especializado en crear mundos irreales basados en épocas históricas auténticas. En las dos novelas sobre Sarantium, Kay recrea el siglo VI en el Imperio Romano de Occidente (Sarantium es Constantinopla), siendo fiel a cómo se vivía entonces, mezclando personajes basados en figuras históricas con personajes inventados, y arrojando un poco de magia al conjunto.
   El artesano Crispin sigue en la capital del imperio realizando un mosaico para la catedral, en el que se saltará todos los dogmas religiosos para representa a su difunta familia y  a dioses paganos. Pero Sarantum vive momentos tensos: por el oeste Batiara se ha rebelado, haciendo que su reina, Gisel, haya huido para refugiarse en Sarantium; y por el este, el Rey de Reyes de Bassania parece que va a comenzar una guerra. Aunque el emperador Valerius II se guarda un as en la manga, no cuenta con que se está elaborando un complot para matarlo.
   De “Reino de luz y tinieblas” me encanta cómo Kay se detiene a presentarte a varios personajes, y cuando crea empatía, los sigue; y me gusta en especial cuando sigue a los personajes que giran en torno a las carreras de cuadrigas (aurigas, cocineros, bailarinas…), que es la parte central de la novela. Aparte de lo increíblemente bien que les quedan las carreras de cuadrigas a este autor (en “Los mosaicos de Sarantium” aparecía otra que también te dejaba con la boca abierta; aquí prepara mucho una, y te la muestra desde varios puntos de vista) todo lo que rodea a Scortius, el legendario auriga de los Azules, es genial: Kay va complicando las cosas y entrelazando a varios personajes y tramas.
   Del resto de los personajes, hay uno que me parece muy confuso (el vidriero, que solo aparece una vez, y como todavía no sabes por dónde va a ir la novela, parece que va a tener muchísima más importancia). Del resto de tramas, me parece que están todas un poquito forzadas  (por eso esta novela me parece inferior a la anterior).
   La de Rustem, el médico de Bassania, comienza muy bien, pero no acaba de tener sentido que el Rey de Reyes le mande a Sarantium, y encima luego le mande asesinar a alguien (además, la trama del asesinato se queda en nada); y tampoco tiene mucho sentido que dejen que su familia, porque su hijo ha tenido un sueño premonitorio, viaje a Sarantium.
   De la de Crispin me encanta toda la parte del mosaico, y cómo ves qué está pasando con sus amigos; pero las tramas palaciegas en las que se ve envuelto están muy  pilladas por los pelos. Me cuesta muchísimo creerme que un artesano, por muy mañoso que fuera con las teselas y por guapo que fuera, estuviera relacionado con mujeres tan importantes: la emperatriz Aliana, la mujer del comandante en jefe, Styliane Daleina, o la reina de Batiara, Gisel. De sus encuentros con mujeres, el más creíble me parece con la bailarina de los Verdes (un equipo de aurigas), Shirin.
   El complot para matar al emperador al comienzo es muy confuso, y está muy poco justificado que Crispin vea su inicio (resulta que de pura casualidad está en la isla donde comienza todo, porque a la emperatriz le apetecía darle un paseo). En toda esa trama no tiene sentido que Pertennius, el secretario de Leontes, siga vivo, porque podría contar todo lo que vio; y la resolución es muy precipitada. E igual de precipitado es el epílogo, con una relación amorosa que no estaba preparada.
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