¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mi primera novela y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"El cadáver con lentes" (novela), de Dorothy L. Sayers; "Boyhood (Momentos de una vida)", de Richard Linklater; "Jersey Boys", de Clint Eastwood; "Serial" (cuento), de Jack Kilborn y Blake Crouch; "Cinema Paradiso", de Giuseppe Tornatore; "El barón de Munchausen" (cuentos), de Rudolf Erich Raspe; "'Atrévete a ser escritor' ya está en papel"; "Locke", de Steven Knight; "'Atrévete a ser escritor' directo al Nº2 en Kindle'"; "Long Way Home" (novela corta), de Michael Morpurgo; "¡Ya tengo al ganador de 'Atrévete a ser escritor'!"; "Lucy", de Luc Besson; "The Wreck of the Zanzibar" (novela corta), de Michael Morpurgo; "¡Ya está lista la versión Kindle de 'Atrévete a ser escritor'!"; "Guardianes de la galaxia", de James Gunn; "Arkfall" (novela corta), de Carolyn Ives Gilman.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El cadáver con lentes [8]

Portada anglosajona de El cadáver con lentes, de Dorothy L. SayersNOVELA
Whose Body?
(Reino Unido, 1923, 210 páginas)
Dorothy L. Sayers  

Dorothy L. Sayers (1893-1957) fue poetisa, dramaturga, ensayista, traductora y humanista católica, pero si ha pasado a la posteridad es por ser un de los escritores de misterio más importantes del siglo XX, a la altura de Agatha Christie. Sayers escribió su primera novela, "El cadáver con lentes" ("Whose Body?") en 1923, y en ella presentó a lord Peter Wimsey, un aristócrata que además era un detective aficionado. Sayers dejó de escribir misterios con Wimsey en 1937, pero como siguen siendo populares, desde 1998 la escritora Jill Patton Walsh ha continuado sus aventuras.
   A lord Peter Wimsey le encanta resolver misterios, y su madre, la duquesa Dowager, le propone investigar uno: en la bañera de un conocido, el Sr. Thipps, ha aparecido un cadáver con unos quevedos y una cadena de oro, y nadie sabe quién es ni cómo ha llegado allí. Tras observar la escena, Wimsey queda con su amigo Charles Parker, un investigador del Scotland Yard, quien le habla de otro misterio: sir Reuben Levy, un respetado hombre de negocios, desapareció la noche anterior de su casa sin dejar rastro. ¿Tendrán algo que ver los dos casos?
   Dorothy L. Sayers tiene una forma personalísima de contar las historias, mezclando humor con misterio, y yéndose mucho por las ramas (sobre todo en los diálogos, porque los personajes hablan por los codos), y si entras en el juego, te encanta, pero si no, te saca de quicio (no sé cómo se las habrá apañado Jill Patton Walsh para imitarla en los nuevos casos sin que todo quede ridículo). Yo entré en el juego, y me ha parecido una gozada. Aparte de la ayuda de Parker, que es un personaje bastante racional, Wimsey cuenta con su mayordomo Bunter, quien hace fotos y también investiga, y con su madre, quien tiene mucha gracia.
   Confieso que tuve que leérmela dos veces para conocer la motivación del asesino, y ver dónde Sayers plantaba las pistas, porque con tanto rodeo, y con diálogos tan largos y sinuosos (pero divertidos), me perdía, aunque me lo pasaba muy bien. En la primera lectura, me encantaba lo bien que estaban presentados los dos misterios, que eran rarísimos, y cómo Wimsey iba siguiendo pistas, y con la ayuda de Parker y Bunter, iba descartando sospechosos y uniendo ambos casos. Y me partía de risa con varios diálogos, y con el personaje de Wimsey, porque a veces parecía un niño pequeño. 
   Pero en el tramo final, cuando Wimsey ya tenía a un sospechoso y tenía que investigar para confirmar sus sospechas, yo estaba completamente perdido. Sin embargo, en la segunda lectura descubrí lo bien urdido que estaba el plan del asesino (o lo ingeniosa que era Sayers tramando), y comprendí por qué fui incapaz de atar ningún cabo por mi cuenta.
   Es el primer libro de Sayers que me leo, pero no será el último.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Boyhood (Momentos de una vida) [6]

Poster original de Boyhood
Boyhood
(EE.UU., 2014, 165 min)
Dirección y guión:
Richard Linklater
Intérpretes:
Ellar Coltrane
Patricia Arquette
Lorelei Linklater
Ethan Hawke
Elijah Smith
Steven Prince
Marco Perella
Jamie Howard 
IMDb

Está claro que a Richard Linklater le obsesiona el paso del tiempo. En 2002, antes de que se le ocurriera seguir a los protagonistas de "Antes de amanecer" (1995) cada 9 años, decidió que durante 12 rodaría la vida de un chico que por entonces tenía 6. El resultado es "Boyhood", una película que se presentó en el pasado Festival de Berlín, donde ganó el Premio al Mejor Director, y ha deslumbrado a la crítica. Yo tenía muchísimas ganas de verla, y aunque no está mal, creo que está tremendamente sobrevalorada y que dista mucho de ser la obra maestra que nos venden.
   Corre el año 2002 y Olivia (Patricia Arquette) es una madre soltera que tiene que sacar adelante a sus hijos Mason (Ellar Coltrane) y Samatha (Lorelei Linklater), que aún son unos niños. Su padre (Ethan Hawke) se fue a vivir a Alaska, y aunque está a punto de regresar, la reconciliación es imposible. A lo largo de los años, Mason y Samantha irán creciendo, y sus padre reharán sus vidas con otras parejas.
   Linklater tuvo una idea genial al rodar el film durante 12 años, y desde luego ver cambiar a los niños y envejecer a los padres (Ethan Hawke ha envejecido muy mal), es lo mejor que tiene. En ese sentido, esta película es única en la historia del cine, porque para contar este tipo de historias, normalmente se cambia a los actores que hacen de niños, y a los padres, como mucho, se les maquilla un poco. Mientras que aquí ves perfectamente el paso de tiempo, y te das cuenta de que las referencias temporales (Harry Potter, Bush, "Crepúsculo"...) son las auténticas de cuando se rodaron esas secuencias.
Patricia Arquette y Ellar Coltrane en Boyhood
Patricia Arquette y Ellar Coltrane
   Pero tener una idea brillante no garantiza una obra maestra, porque las ideas hay que desarrollarlas, y el desarrollo de "Boyhood" está lleno de problemas. El principal es que es demasiado larga: de las casi tres horas que dura, una sobra. Mi teoría es que Linklater cuando llegó a la sala de montaje, estaba demasiado enamorado del material que había rodado, y no se atrevió a cortar por lo sano, yendo directo a los conflictos, que es lo que esta película necesita. Como resultado, "Boyhood" está llena de tiempos muertos, y de momentos estirados hasta el infinito. Esto afecta no solo al ritmo general, sino, por ejemplo, al cambio de Ethan Hawke, que no tiene tanta gracia como debería porque pasa demasiado tiempo entre medias de sus escenas.
   Otro problema es que las tramas están completamente descompensadas. Hay momentos que van a toda pastilla (como la boda de Patricia Arquette, o cómo rompe con su tercera pareja), y momentos sin preparar (como el regalo del coche al niño cuando tuviera 16 años). Y lo peor es que es bastante más interesante lo que les pasa a los padres, por muy a trompicones que vayan sus historias, que la evolución  del chico, porque realmente no tiene que hacer frente a grandes conflictos, y porque el actor de adolescente es un muermo que no trasmite gran cosa (no sé si ya estaba de guión, o es que el chico al entrar en la adolescencia se volvió apático y Linklater se tuvo que sacar de la manga que era raro y muy soso).
   El chico con el primer padre alcohólico no puede hacer nada, y es Arquette quien lo soluciona; luego se vuelve más inexpresivo que un cazo, y hay un apunte de conflicto con el segundo padre, pero se resuelve en un salto de tiempo, y el único conflicto que tiene realmente (el de su novia) está presentado cuando ya está resuelto. Lo que le pasa a este chico es muy poco interesante, y la actuación de Ellar Coltrane no ayuda a que suba el interés.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Jersey Boys [6]

Poster original de Jersey Boys
Jersey Boys
(EE.UU., 2014, 134 min)
Dirección:
Clint Eastwood
Guión:
Marshall Brickman
Rick Elice
Intérpretes:
John Lloyd Young
Erich Bergen
Vincent Piazza
Michael Lomenda
Christopher Walken
Mike Doyle
Renné Marino
Joey Russo
 IMDb

Después de dos años y medio de silencio, algo rarísimo con el ritmo que llevaba últimamente, Clint Eastwood vuelve a la dirección, y lo hace adaptando el musical de Broadway "Jersey Boys", sobre el grupo The Four Seasons y su líder Frankie Valli. El film ha pinchado en taquilla, y la crítica ha sido tibia, y es que esta película es muy irregular. (Eastwood ha regresado a la dirección con ganas, porque este año ha dirigido además "American Sniper", que se estrena a principios de 2015.)
   En los años 50, Tommy DeVito (Vincent Piazza) es un chico de Jersey que intenta ganarse la vida cantando y trabajando para la mafia. DeVito forma un grupo con unos amigos, teniendo como cantante a Frankie Valli (John Lloyd Young). El grupo definitivo se consolida cuando Bob Gaudio (Erich Bergen) entra como letrista y el cuarteto pasa a llamar The Four Seasons. Tras lograr firmar con una discográfica, los chicos tienen éxito, pero tras diez años en la cima, The Four Seasons empieza a desquebrajarse.
   Reconozco que antes de entrar al cine no tenía ni idea de quiénes eran los Four Seasons y Frankie Valli, así que para mí todo era una novedad, e Eastwood no podía jugar conmigo la carta de la nostalgia. Pues bien, "Jersey Boys" tiene unos primeros 40 minutos nada buenos. Todavía no tienes identificados bien a los personajes (el protagonista es Frankie), no sabes bien qué es lo realmente importante, y no hacen más que sucederse acciones (alguna era incomprensible, como que se colaran en una iglesia por la noche, si estaba claro que les iban a detener). Y además, ves a actores de treinta y tantos haciéndose pasar por chicos de menos de veinte. De toda esa parte, lo que más me gustaba era ver a Christopher Walken, porque es un actor que me encanta, y saber que uno de los personajes reales era Joe Pesci.
John Lloyd Young en Jersey Boys
John Lloyd Young
   Para mí la película empieza a funcionar cuando el grupo se ha formado y van a firmar con una discográfica. Durante unos minutos, desde que llegan al edificio (¡qué bueno el movimiento de cámara que pasa de planta en planta!) a cuando ya son famosos tras encadenar varios Nº 1, el film es genial. Por fin conoces a los personajes, a veces hay mucho humor, y sabes qué obstáculos tienen que lograr (conseguir dinero para poder grabar sus canciones y dejar de cantar solo coros).
   Y a partir de entonces, la película se llena de altibajos, aunque hay que reconocer que los grandes momentos suelen durar varios minutos. Para mí su principal problema es que han querido contar demasiado, y si bien la historia del grupo funciona bien (a pesar de que pasan diez años, y si no te lo dicen no te das cuenta), en cuanto pasan a la vida personal de Frankie, todo va a trompicones y te dan igual los conflictos que pueda tener: las peleas con su mujer, los problemas con una de sus hijas, y la relación con su amante.
   Entre los grandes momentos se encuentra una reunión en casa de Christopher Walken, que es genial (no hay que olvidar quién es el director), y toda la parte final, desde que Frankie tiene que superar una desgracia familiar (una desgracia que emocionalmente te afecta muy poco, todo hay que decirlo) hasta que acaba. Frankie está que no levanta cabeza, y su amigo Bob Gaudio le escribe una canción. La discográfica es reticente a grabarla porque no piensa que sea comercial. El momento está muy bien preparado, y cuando descubres la canción te sorprendes de que no creyeran en ella, porque es un éxitazo que conocemos todos.
   Entonces el film se vuelve más nostálgico, y los componentes del grupo, ya mayores, te explican qué fue de sus vidas en una actuación de 1990. Luego comienzan los créditos, en un número musical con ellos de jóvenes y parte del reparto, y todo es tan bueno y crea tanta emoción, que te da la sensación de que la película que acaba de terminar era bastante más redonda de lo que realmente es.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Serial [7]

Portada original de Serial, de J. A. Konrath y Blake CouchCUENTO
Serial
(EE.UU., 2009, 42 páginas)
Jack Kilborn (pseudónimo de J. A. Konrath)
Blake Crouch

Jack Kilborn es el pseudónimo con el que J. A. Konrath escribe terror. Konrath posiblemente sea el autor auto-publicado más popular de Estados Unidos, y en su blog no hace más que defender esa forma de publicación y echar pestes de la editoriales (Konrath parece olvidar que cuando decidió auto-publicarse, ya había conseguido a miles de lectores fieles a través de libros publicados por editoriales). El caso es que Konrath es muy prolífico, y en 2009 colaboró con Blake Crouch, un escritor con una sensibilidad parecida, en "Serial", un cuento de terror.
   Lo más difícil de matar a un autoestopista es encontrar a uno para llevar. El psicópata Donalson tiene suerte, porque acaba de encontrar a un chico que está dispuesto a viajar con él. Después de matarlo salvajemente, ve haciendo autoestop a una chica con una guitarra, ¿será el día de suerte de Donaldson? Pero cuando la recoge, no sabe que la chica también es una psicópata.
   En una entrevista muy interesante que aparece tras el cuento, Konrath y Crouch recuerdan cómo fue el proyecto. Partieron de la base que hacer autoestop es peligroso, porque o te puede coger un psicópata, o tú puedes coger a uno, y decidieron que cada uno escribiría un capítulo contando eso, y luego desarrollarían un cuento a medias.
   Konrath escribió el primer capítulo, donde un psicópata mataba a un autoestopista, y Crouch el segundo, donde una autoestopista mataba al conductor y a su acompañante. Y cuando tuvieron eso, juntaron a los dos asesinos en un mismo coche. Entonces uno de los escritores escribía unas páginas, sin saber cómo iba a acabar la historia, y se las mandaba al otro, quien no podía retocar lo ya escrito. Así hasta llegar al final. A mí me parece una forma de trabajo divertidísima.
   El resultado no está nada mal. Lo que menos me gusta es lo gráfico que es Konrath con la violencia, que hace que me dé dentera leer la primera muerte, y me provoque malestar, pero es una cuestión personal (me gusta muchísimo más como trata la violencia Crouch, que sigue siendo salvaje, pero no es tan gráfico, y sí más imaginativo).
   Dejando de lado ese escollo, el cuento sí que funciona. En el primer capítulo te preguntas cómo va a matar el psicópata al chico, si éste parece muy listo; y en el segundo, que es más interesante (y no tan brutal), Crouch primero juega con mostrarte que esa chica oculta algo (no sabes hasta más tarde que es una asesina), y luego la forma tan retorcida que tiene que matar.
   En cuanto se juntan, sabes que se van a matar mutuamente, pero no sabes cómo, y eso es lo que mantiene la atención del lector. Para mí resulta muy interesante ver cómo ambos van preparando el terrero, sin que el otro lo sepa, y esperas a que alguno tome la delantera... y que el otro reaccione. El cuento acaba con un final muy irónico, imaginativo y satisfactorio.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Cinema Paradiso [8]

Poster original de Cinema ParadisoNuovo Cinema Paradiso
(Italia, Francia, 1988, 124 minutos)
Dirección y guión:
Guiseppe Tornatore
Intérpretes:
Marco Leonardi
Salvatore Cascio
Jacques Perrin
Philippe Noriet
Agnese Nano
Enzo Cannavale
Leopoldo Trieste
Antonella Attili   
IMDb

Curiosamente, "Cinema Paradiso" comenzó siendo un fracaso. Cuando se estrenó en Italia a finales de 1988, en una versión de 155 minutos, pinchó en taquilla. Entonces le quitaron media hora, ganó el Gran Premio del Jurado en Cannes, y volvió a los cines italianos. Esa versión fue un éxito en el mercado internacional, y acabó ganando el Oscar, el Bafta y el Globo de Oro a Mejor Película Extranjera. En España se estrenó en diciembre de 1989, y ahora para celebrar su 25º aniversario, ha vuelto a los cines.
   En un pueblecito italiano durante la posguerra, al niño Totó (Salvatore Cascio) le encantan las películas, y siempre que puede se cuela en la cabina de proyección del cine de su pueblo, el "Cinema Paradiso". Tras unos rifirrafes con su madre y el proyeccionista Alfredo (Philippe Noriet), Totó logra hacerse amigo de éste y ser su ayudante, aunque Alfredo no quiere que Totó sea un fracasado como él, y acabe siendo un simple proyeccionista.
Philippe Noriet y Salvatore Cascio en Cinema Paradiso
Philippe Noriet y Salvatore Cascio
   "Cinema Paradiso", que por primera vez vi de adolescente, es la película que provocó que haya seguido más o menos regularmente la carrera de Guiseppe Tornatore, aunque el director no haya vuelto a lograr ni de lejos lo que logró aquí. "Cinema Paradiso" es una película tierna, nostálgica, y divertida, y si le encuentro algún fallo (aparte del terrible doblaje del niño, que lo único que hace es sacarte del film) es la dirección de Tornatore, que para mí está un poquito pasada de rosca, y todo es un poco exagerado, desde los actores hasta la música de Morricone y el desarrollo de las situaciones. Pero dejando de lado que Tornatore podía haber contado esta historia con más sutileza, lo que cuenta es muy bonito, y la relación entre Alfredo y Totó es preciosa.
   La mayor parte del film son recuerdos de Totó de adulto, cuando le han dicho que Alfredo ha muerto. La relación comienza cuando es un niño enamorado del cine (y de los trozos de celuloide), que convence a Alfredo, tras ayudarle en un examen para adultos, para que le deje ser su ayudante. Totó se hace adolescente, y ahora además de al cine, ama a una chica que le trae de cabeza. Y durante ese tiempo Alfredo funciona un poco como el padre que perdió en la guerra: el adulto quiere que el chico salga del pueblo y no vuelva, para que no acabe siendo un fracasado como él y saque todo su potencial.
   Estas dos partes están aderezadas con anécdotas divertidísimas de las proyecciones en el cine. No solo ves cómo cambia el cine (desde la censura del cura hasta las películas con Brigitte Bardot; y del celuloide inflamable a las películas sin ese componente), sino que Tornatore te muestra el comportamiento de los espectadores, y en algunos casos, la evolución de algún personaje que ya tienes identificado. Tornatore es muy exagerado, pero normalmente el humor aguanta mejor la exageración, y aquí logra que te rías varias veces.
   En la última parte, la más nostálgica, un Totó adulto regresa al pueblo para el funeral de Alfredo, y descubre que van a derribar el cine, porque los tiempos han cambiado. Curiosamente en esta parte, Tornatore es demasiado sutil para decir que Totó de adulto es un director de cine de éxito (de pasada alguien le felicita por una película, y Totó se mete en una sala de proyección), y entonces descubres que Alfredo tuvo razón al echarle del pueblo. El montaje final con los descartes es genial, no solo por lo cinéfilo que es, sino por todo lo que significa, y los títulos de créditos no dejan un ojo seco en la sala.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

El barón de Munchausen [8]

Portada inglesa de El barón de Munchausen, de Rudolf Erich RaspeCUENTOS
The Surprising Adventures of Baron Munchausen
(Inglaterra, Alemania, 1785 - 1793, 130 páginas)
Rudolf Erich Raspe

No está nada claro la autoría y el origen de las historias de "El barón de Munchausen", pero según una edición británica de 1895, la obra apareció por primera vez en Londres en 1785 como "Baron Munchausen's Narrative of his Marvellous Travels and Campaigns in Russia", y eran 49 octavillas escritas en inglés por el alemán Rudolf Erich Raspe. Al parecer, Raspe conoció al barón, quien era muy dado a contar historias personales muy descabelladas como si fueran verdad; y cuando necesitó dinero, escribió el libro recordando varias de las anécdotas, ampliándolas con otras sacadas de libros de humor, escritos en latín, de los siglos XVI y XVII. Lo que escribió Raspe son los capítulos de 2 a 6, y son una serie de anécdotas y viñetas divertidísimas, sin apenas un hilo conductor.
   Al año siguiente, se tradujo al alemán, y el traductor, Gottfried August Bürger, añadió elementos de su propia cosecha. Y durante los siguiente años, algún escritor inglés (o varios) creó más aventuras en las que Munchausen realizaba viajes fantasiosos, y que estaban muy influidas por la época, con acontecimientos y personajes contemporáneos (viajes en globo, viajes a África, viajes al Polo Norte), y contenían algún comentario político.
   "El barón de Munchausen" que nos ha llegado es un batiburrillo muy ingenioso y divertidísimo. Si bien es cierto que lo mejor son los capítulos de Raspe, cuyo único objetivo es que te rías por lo absurdo y exagerado que es, las historias fantasiosas cogen el espíritu de esa parte y hacen que el barón se recorra todo el mundo. Las historias pierden en frescura, pero ganan en complejidad (suelen tener un hilo argumental, aunque sea descabellado), y algunos comentarios políticos no están nada mal.
   La parte de Raspe es genial por cómo con un tono serio, Munchausen cuenta en primera persona las anécdotas a unos amigos, y entonces hay un giro absurdo que lo cambia todo, y te desternillas. Munchansen sigue serio, como si lo que acabara de contar fuera posible, y enlaza otra anécdota. Por ahí aparecen escopetas encendidas con las chispas que salen de la cabeza después de un coscorrón; o una galga y una liebre que paren en plena carrera; o una trompeta helada que no suena, pero que al descongelarse suelta seguidas todas las melodías que tenía congeladas; o una capa de piel que es mordida por un perro rabioso, y luego se lía a dentelladas con toda la ropa en el armario; o un caballo que se parte por la mitad y sigue vivo (le cosen las dos partes con ramitas de laurel, y le crece un emparrado).
   Del resto de aventuras, lo peor que tiene son varios parones, en especial al principio del segundo libro (Munchausen tiene que partir a África, y la preparación es demasiado larga), y cuando se detiene a hablar con gente de la aristocracia. Pero siguen teniendo momentos en los que te partes de risa.
   A mí me encantan el viaje submarino por el canal de la Mancha; el viaje a la Luna, con sus peculiares habitantes; el viaje al Polo Norte, donde Munchausen se hace amigo de una manada de osos polares escondiéndose en la piel de uno de ellos; el viaje por medio mundo montado en un águila gigante; y el viaje a África. Y me hace muchísima gracia cada vez que Munchausen asegura que sus aventuras son verdaderas, o critica a gente que exagera las cosas.
   En el viaje a África es donde Munchausen se pone más político. De regreso a Inglaterra por mar (navega en una isla de hielo), se topa con un barco de negros que llevan esclavos blancos para trabajar sus tierras en el Polo Sur. Y cuando Munchausen se hace gobernador de un país de África central, no puede extirpar las costumbres bárbaras de comer carne cruda y beber kava, lo cual provoca el rechazo de la población. Pero su consejero urde un plan demencial que surte ejemplo: manda traer de Inglaterra grandes cantidades de dulce de azúcar y lo almacena en graneros de todo el reino; al mismo tiempo publica un edicto que prohíbe que la gente acceda al dulce de leche, lo que provoca que el pueblo, que no tiene ni idea de qué es eso, se muera de ganas por conseguir uno, así que cuando abren los graneros, Munchausen se gana a la opinión pública. Está visto que en ese sentido, no han cambiado mucho los tiempos.
   Y todavía le queda construir un puente que vaya desde África central a Inglaterra, y luchar contra Don Quijote, y viajar a Estados Unidos, y construir el canal de Panamá, y construir el canal de Suez, y salvar a María Antonieta...

lunes, 8 de septiembre de 2014

"ATRÉVETE A SER ESCRITOR" YA ESTÁ EN PAPEL

Atrévete a ser escritor, de Carlos del Río
25% de descuento
Para los amantes de los libros en papel, por fin está disponible "Atrévete a ser escritor" en ese formato. Ya tiene aplicado el 25% de descuento, por lo que se os queda en 8,99€ (y las monedas equivalentes de todos los Amazons).
   La oferta durará hasta el 8 de octubre, para el Kindle también. Aquí tenéis el enlace al Amazon español, pero está en todos:

Atrévete a ser escritor: Aprende a escribir ficción paso a paso

Gracias por vuestra paciencia. Espero que lo disfrutéis y os ayude en vuestras carreras de escritores. Si se vende bien, será el primero de otros libros para escritores.

DIRECTO AL Nº 1
Por los primeros indicios, parece que sí tendré que escribir más libros para escritores. Ayer a las 5 de tarde, el libro en papel (sí, todavía no estaba disponible, pero se podía comprar), se puso el Nº1 de su categoría. Ahí tenéis una captura de pantalla.

Atrévete a ser escritor al número 1















 
Y por la noche, el Kindle subió puestos, y también alcanzó el Nº 1 de su categoría. En Estados Unidos llegó al puesto 22. 

Atrévete a ser escritor al número 1











Atrévete a ser escritor al número 1


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