¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mis novelas y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"The Howling" (novela), de Gary Brandner; "La Apisonadora" (Proyecto novela); "Parque Jurásico", de Steven Spielberg; "Gladiator", de Ridley Scott; "1er Congreso Objetivo Bienestar" (Vida de escritor); "Donde tus sueños te lleven" (novela), de Javier Iriondo; "Nuevo proyecto: Tutorías online personalizadas"; "Revival" (novela), de Stephen King; "Una noche para sobrevivir", de Jaume Collet-Serra; "La oveja Shaun", de Mark Burton y Richard Starzak; "¿Queréis aprender a montar películas?"; "10 años para lograrlo" (Vida de escritor); "Fast & Furious 7", de James Wan; "La ciudad sin límites" (novela), de Kay Kenyon; "Cenicienta", de Kenneth Branagh; "Taller de escritura creativa en Santander"; "Brother Odd" (novela), de Dean Koontz.

martes, 30 de junio de 2015

The Howling [8]

Portada de The Howling, de Gary BrandnerNOVELA
The Howling
(EE.UU., 1977, 216 páginas)
Gary Brandner 

Gary Brandner (1930 - 2013) fue un escritor de terror, conocido ante todo por la trilogía de hombres lobo de "The Howling" (una trilogía, que desgraciadamente, nunca ha sido traducida al español). La primera parte, publicada en 1977, fue adaptada al cine por Joe Dante en 1981 con el título de "Aullidos", y fue la novela que permitió a Brandner vivir de la escritura. Y para qué mentir, para los amantes del terror sigue siendo una gozada.
   La joven Karen Beatty es salvajemente violada, lo que le provoca un aborto. Para recuperarse del trauma, Karen, junto a su marido Roy, abandona Los Ángeles y se muda a un pueblecito aislado del norte de California. Aunque allí la gente es muy amable, hay algo que inquieta a Karen: cada noche escucha un aullido de un animal salvaje, y nadie sabe decirle qué es.
   Brandner comienza contado una leyenda del siglo XVI, en la que un pueblo situado entre la frontera de Grecia y Bulgaria es destruido por completo por un motivo desconocido; y luego salta al presente para  presentar a los protagonistas, que son una pareja idílica, aunque en seguida desestabiliza su mundo con una escena muy angustiosa de una violación (el autor hace que incluso te estremezcas más porque acabas de saber que Karen le guardaba una sorpresa a Roy —que estaba embarazada—  y justo después es violada).
   Si "The Howling" ha perdido algo de efectividad es porque antes de leértela sabes que va de hombres lobo. La parte en la que más se nota este problema es cuando Brandner presenta Drago, el remoto pueblo a donde se mudan los Beatty. El único misterio es que la gente es amable, pero un tanto peculiar y parece guardar algún secreto; pero sabes de sobra que los aullidos que escucha Karen por las noches son de un hombre lobo, y te imaginas sin problemas cómo murieron los anteriores inquilinos de la casa de los Beatty.
   Pero entonces, empieza lo bueno de verdad: Brandner se pone a jugar con el lector con una trama muy bien estructurada, y no le suelta hasta el final. Primero viene una mujer de otro pueblo, que le dice a Karen que hay un hombre lobo suelto; luego hay que averiguar quién es, y si hay gente compinchada; entonces aparece una vecina fogosa que atrae poderosamente a Roy... Y a medida que avanza la novela, más se complican las cosas. Lo que hace que siempre estés interesado, es que el lector sabe más que Karen en todo momento, y ves consternado cómo la chica cada vez, sin darse cuenta, se mete (aquí casi literalmente) más en la boca del lobo.

jueves, 25 de junio de 2015

PROYECTO NOVELA. 3- LA APISONADORA

ARCHIVO: publicado originariamente el 4 de julio de 2010
He pensado que los fines de semana voy a descansar de la novela. Seguiré escribiendo el diario, las críticas y estos artículos, pero me daré un respiro con la ficción. La novela se va complicando y me lleva mucho tiempo seguir su rumbo. He podido sacar la escaleta, pero no las fichas de los personajes; y apenas tengo tiempo para pensar en cómo va a evolucionar la trama de un día a otro y no puedo documentarme. Así que los fines de semana reflexionaré sobre lo escrito y haré otras actividades. Tardaré un poco más en acabarla, pero la acabaré menos agotado.
   Además, escribir la novela todos los días casi no me dejaba ratos para leer. Y un escritor tiene que escribir y leer compulsivamente. Intentaba meter demasiadas cosas en mi rutina diaria (novela, paseos, inglés, Burbuja Films, lectura), y llegaba a la cama con la lengua fuera. Sin tiempos muertos. Ahora estaré más relajado.
Helen Slater como Supergirl
Helen Slater como Supergirl
   El problema de la lectura es que se me van acumulando los libros que quiero leer. Desde hace un año los voy amontonando a los pies de la cama, porque si los guardo, lo único que harán es coger polvo en la estanterías; de esta manera cada mañana veo todo lo que me queda por leer. Es una gran idea, ahora cogen polvo en el suelo. Ya hay seis montones que me llegan a las rodillas. Si esto sigue así, dentro de poco tendré que utilizar una pértiga cuando quiera echarme a dormir...
   ¿Alguien tiene el móvil de Sergéi Bubka?
   En la novela, me he dado cuenta que mi protagonista, en la primera parte, tiene que superar un conflicto interno; de lo contrario sería muy pasiva y más adelante demuestra ser resoluta. Si no lo llego a solucionar, la chica parecería una ameba durante el día y Supergirl por la noche. Sabiendo esto, y consultando la escaleta, he creado escenas para mostrar cómo lo supera. He adelantado el momento culminante y he comprimido el tiempo, y ahora tengo que añadir escenas de las otras tramas, que de momento no tienen mucha importancia, pero que serán fundamentales en la segunda parte.
   Vamos a las barreras que hay que eliminar para escribir ficción, pero hoy comenzamos con un relato, así puedes practicar un poco. No te preocupes, que te voy guiando por el camino. Te doy el esqueleto, y tu desarrollas la historia.

CLONES
Ese es el título del cuento. Tenemos a una pareja que trabaja en una oficina de 9 a 5 y vive en una caja de cerillas, habiéndose hipotecado durante 30 años. Sin embargo, la pareja está feliz porque están a punto de tener a su primer hijo. Aquí tienes que pensar en cómo son ellos, qué trabajo desarrollan, y cómo es el piso minúsculo en el que viven.
   Cuando nace su hijo, le dicen (puede ser él o ella, tú decides): “Bienvenido a este mundo, hijo mío. Tienes por delante una vida llena de posibilidades. Si luchas por tus sueños, se harán realidad”. Ahora tienes que poner en escena esta parte. ¿Dónde están? ¿Tienen al bebé en brazos o le hablan mirándolo en la cuna? Detalles y más detalles.
   Toca un poco de sumario, que son párrafos que abarcan mucho tiempo y narran, en vez de mostrar, lo que sucede. De vez en cuando, cuando pasan cosas importantes, lo pones en escena. El niño comienza a crecer y todo es maravilloso. Aprende un montón de cosas y absorbe información como si fuera una esponja. Cuando habla su primera sílaba, los padres dan saltos de alegría, lo cual anima al niño para seguir aprendiendo a hablar. Pasa lo mismo cuando se pone a gatear y luego a andar. Aprender es divertido.
   Lo mandan al colegio, y aunque al principio todo sigue siendo igual, las cosas se van torciendo (en ficción siempre hay que complicarles las cosas a los protagonistas). A medida que se va haciendo mayor, el niño deja de intentar cosas nuevas, porque si es algo que no está de moda, sus compañeros se ríen de él.
   Sus padres le dicen (aquí tienes que escribir una escena, que es importante): “No te preocupes de lo que digan tus compañeros. Haz lo que te gusta. ¿Si todos se tiraran por un puente, tú también te tirarías?”
   Los profesores comienzan a tener una extraña manera de enseñar. Poco a poco dejan de pedirle al niño que pinte dibujos o que escriba cuentos, para que comience a ejercitar la memoria con millones y millones de datos. Y cuando hace algo mal, lo regañan. Toca un poco de introspección. Métete en la mente del personaje y habla con su voz: el niño recuerda que cuando comenzó a andar, lo hacía cayéndose de culo varias veces, pero todo el mundo lo animaba a continuar y sonreía mucho. Ahora la primera vez que aprende algo, lo tiene que dominar.
   Al niño le salen granos y le crece la nariz. Es adolescente. Las clases son cada vez más aburridas y absurdas, y ha desaparecido por completo la parte creativa del plan de estudios. Los padres, que solían preguntarle de niño “¿qué quieres ser de mayor?”, ahora le recomiendan qué estudios seguir en función de las posibilidades que tendrá en el futuro para colocarse, pasando por alto sus gustos.
   El adolescente crece y va a la universidad. Ya no se acuerda de los sueños que tenía de niño, se centra en sacar un título para poder aspirar a un buen puesto de trabajo y ganar dinero, que es lo que hacen todos. Nadie se molesta en recordarle lo tirarse por un puente.
   Se echa novia, se licencia, y consigue un trabajo en una oficina de 9 a 5. Junto a su novia (o esposa, tú verás si los casas), se compra un piso minúsculo hipotecándose durante 30 años. Un día ella se queda embarazada, y cuando nace el niño le dicen: “Bienvenido a este mundo, hijo mío. Tienes por delante una vida llena de posibilidades. Si luchas por tus sueños, se harán realidad”.
   Ya puedes ponerte a teclear. Supongo que el género es narrativa, aunque a mí se me ponen los pelos de punta y casi diría que pertenece al terror.
   Esta sociedad, que es en la que estás viviendo, ha conseguido que todos seamos iguales sin recurrir a la ingeniería genética. Para lograrlo, tan sólo ha echado mano a algo que lleva en este mundo desde los albores de la humanidad.
   Damas y caballeros, les presento a la temible Apisonadora.

LA APISONADORA
Pon las manos en la mesa, ¿notas un ligero temblor? Eso es que la Apisonadora se acerca. La Apisonadora es enorme y a su paso machaca, tritura, y allana todo lo que encuentra en el camino, eliminando montículos y asegurándose de que la carretera quede más suave que la seda.
   La Apisonadora está conducida por una monstruosidad a la que la gente llama de distintas formas: Sociedad, o Sistema, o Normalidad. Aprieta el acelerador y atropella a todo el que encuentra. No mata, pero con el rodillo gigante aplasta los sueños de las víctimas, muele su capacidad de reflexión, y los sube al remolque que arrastra.
   En el remolque hay espacio para todos y la Apisonadora tiene cosas buenas. La monstruosidad conduce por ti, así que no te cansas; y tienes un poco de espacio por el que moverte. Un poco a la izquierda. Un poco al centro. Un poco a la derecha. En las Apisonadoras de las dictaduras estás atado al asiento.
   Debido a lo poderosa que es, la Apisonadora necesita mucha gasolina. Sus mejores combustibles son los políticos, los medios de comunicación, las tradiciones, y la educación reglada. Trabajan para mantener la estabilidad, y se aseguran de que los viajeros no alboroten. Crean corrientes, para dar la ilusión de libertad, y en el remolque puedes elegir con cual te quedas, repitiendo las consignas que te han dicho. Tienes la libertad de elegir entre Coca-Cola o Pepsi, o con qué banco te vas a casar para comprarte una casa y tener pesadillas durante decenios cuando alguien diga “Euribor”.
   Cuando los combustibles hacen algo que no te gusta, te muestran al conductor y te dicen que así funciona el Sistema. Intentas hacer algo fuera de lo común y te señalan al conductor diciendo que eso no es lo Normal. Recorres la vida sin cansarte, siguiendo corrientes, sintiéndote parte de un grupo, y ganando dinero. El inconveniente de viajar allí es que te imponen lo que tienes que hacer. Que ves un paisaje bonito y quieres detenerte. No, la Apisonadora no aminora su marcha. Que hay un río y quieres bañarte. No, ese no es el rumbo de la Apisonadora. Vive para hacer dinero, sigue las corrientes sin reflexionar, que ya lo hacen ellos por ti, y calla, que para eso te dan fútbol y días de fiesta.
   Yo viaje veinte años en la Apisonadora, hasta que me di cuenta de que no me gustaba el sentido que llevaba. Secretamente, porque no me atrevía a decirlo en alto, quería ser escritor y director de cine; pero la Apisonadora me obligaba a no ser creativo, a estudiar en la universidad y licenciarme y opositar para tener una seguridad económica como funcionario (es para lo único que sirven los títulos universitarios en España, por cierto). La Apisonadora trabajó con mayor ahínco durante la adolescencia, y cuando acabe el instituto, había logrado bien su cometido: me dejó con una personalidad gris y acabó con mis ganas de arriesgarme.
   Entonces salté del remolque y me fui a Madrid a estudiar Montaje Cinematográfico durante tres años. Y luego viví dos años en Londres porque siempre me había tentado la idea y me gustaba el idioma. Dar el salto cuesta mucho, y cuanto mayor eres, más difícil es. Desde el remolque la gente te mirará mal, y algunos te tirarán palos para que tropieces y la Apisonadora vuelva a arrollarte. Sigue corriendo hacia adelante, luchando por tus sueños, y haciendo oídos sordos a lo que te puedan decir.
   La Apisonadora nunca se detiene, y si bajas la guardia, te alcanzará. Yo, tras varios años a mis anchas, estuve a punto de sucumbir. En Londres estaba harto de ser más pobre que las ratas, y cuando llevaba casi dos años y mi inglés era muy bueno, decidí que era hora de dejar el teatro donde trabajaba y buscarme otra cosa. Ese invierno, 2006-2007, vine a España a pasar las Navidades y un día quedé para tomar un café con uno de mis mejores amigos, Álvaro de la Hoz, el director de Burbuja Films. Le dije que tenía intención de buscar trabajo en una oficina para ganar más dinero.
   Me miró fijamente y me dijo: “¿Una oficina?”
   Fue la mejor lección de mi vida. Y tan sólo fueron una mirada y dos palabras. A los tres meses había abandonado Londres y estaba trabajando en la productora. Apisonadora, estuviste cerca, muy cerca.
   ¿Todo este rollo qué tiene que ver con escribir ficción? Aparte de lo obvio, que no se te incentiva para ser escritor, la Apisonadora levanta barreras enormes, que explicaré en el siguiente artículo.
   En cuanto a la Apisonadora, desde ese día de Navidad no he hecho más que correr y correr. Ha sido difícil, pero muy reconfortante, y cada vez que giro la cabeza, la Apisonadora es más y más pequeña. Sé que si sigo así, tal vez algún día en el futuro, cuando mire atrás, tan solo vea el horizonte.

Recomendaciones:
   -Sentido común, para todo en la vida. Si se crea una moda, plantéate si te gusta o no y actúa en consecuencia. No hagas lo que se supone que tiene que hacer la gente de tu edad-entorno-situación social si no te apetece. Si tienes pareja (¿la tienes porque esa persona es la más importante de tu vida, no?), ya sois dos compartiendo el viaje, ya sois dos cabezas. Búscate un trabajo que te guste, y si no es posible, uno que no te agote, para que puedas disfrutar más de tu tiempo libre. Reflexiona, reflexiona y reflexiona. No dejes que nadie piense por ti.
  
   -“Zen en el arte de escribir” (“Zen in the Art of Writing”), de Ray Bradbury.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com (sólo disponible en inglés). 
  
   -“Mientras escribo” (“On Writing”), de Stephen King. Éste y el anterior son dos libros sobre la escritura de ficción escritos por dos narradores natos. El de King, además, son una especie de memorias. Hablan de cómo escriben, reflexionan sobre literatura, y dan consejos. Tienen un inconveniente: te recomiendan que te pongas ya a escribir todos los días y que dentro de quince o veinte años habrás logrado algo decente. Lo que pasa es que ambos comenzaron a escribir de niños, y lógicamente, hasta que no se metieron en la veintena, no escribieron algo digno. El consejo de no ver la televisión lo cumplo a rajatabla. Quédate con lo importante que es la perseverancia y escribir sobre temas que te importan.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com

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viernes, 19 de junio de 2015

Parque Jurásico [7]

Poster original de Parque jurásico 3D
ARCHIVO: Publicada originariamente el 31 de agosto de 2013
Jurassic Park
(EE.UU., 1993, 127 min)
Dirección:
Steven Spielberg
Guión:
Michael Crichton
David Koepp
Intérpretes:
Sam Neil
Laura Dern
Richard Attenborough
Jeff Goldblum
Joseph Mazzello
Ariana Richards
Samuel L. Jackson
IMDb

En 1993 Steven Spielberg logró la que sigue siendo su película más taquillera, "Parque Jurásico". El film, basado en el best-seller de Michael Crichton, recaudó más de 900 millones de dólares en todo el mundo, y hasta 1998, cuando lo desbancó "Titanic", fue el más taquillero de la historia (el éxito de "Titanic" fue tan arrollador que dobló la recaudación de "Parque Jurásico"). La película tuvo buenas críticas, ganó 3 Oscars muy bien merecidos (Mejores Efectos Especiales, Mejores Mezclas de Sonido y Mejor Montaje de Sonido), y nos dejó a medio mundo con la boca abierta por el enorme salto que dio en el campo de los efectos especiales. Ahora, para celebrar su 20º aniversario, la han convertido a 3D (la conversión es muy buena) y ha vuelto a los cines. Con el reestreno, "Parque Jurásico" ya ha superado la barrera de los 1.000 millones en taquilla.
   Alan Grant (Sam Neil) y Ellie Sattler (Laura Dern) son dos paleontólogos que un día reciben una visita sorpresa de John Hammond (Richard Attenborough), un multimillonario que les promete tres años de financiación de sus excavaciones a cambio de que vayan a visitar un parque temático que ha creado en Costa Rica. Un accidente con uno de los animales amenaza el futuro del parque, y Hammond necesita la opinión positiva de los paleontólogos para calmar a los inversores. Cuando Alan y Ellie llegan al parque, descubren pasmados que Hammond ha clonado dinosaurios y creado un zoo. En el viaje de reconocimiento, al que también van los nietos de Hammond (Joseph Mazzello y Ariana Richards), no ocurre nada excitante... hasta que un empleado de Hammond, que es un traidor que va a robar muestras de embriones para la competencia, hace que fallen todos los sistemas de seguridad y los dinosaurios campen a sus anchas por el parque.
   He visto esta película un montón de veces, y siempre me lo paso muy bien, pero me parece que tiene dos fallos que hacen que no sea una gran película. El primero es que la acción tarda demasiado en comenzar (los dinosaurios no enseñan los dientes hasta pasado el minuto 40), aunque hay que reconocer que la película nunca es aburrida y siempre es interesante. El segundo es que no se cierra de forma completamente satisfactoria.
Laura Dern, Joseph Mazzello y Sam Neil en Parque Jurásico
Laura Dern, Joseph Mazzello y Sam Neil
   Que tarde tanto en arrancar no sé exactamente cómo se podría mejorar, porque tienen de presentar a muchos personajes y situaciones para que te metas en ese mundo y te planten tramas que se desarrollarán más tarde. Comienzan con el incidente con el velocirraptor, que hace que los inversores de Hammond se planteen el futuro del parque; luego te presentan a los protagonistas y cómo aceptan la propuesta de Hammond; entonces plantan la trama del traidor (en el momento que aparece, es lo que más te saca de la película, pero es necesario que esté donde está).
   Los paleontólogos se quedan boquiabiertos con los dinosaurios y hacen una visita guiada por los laboratorios para que sepan cómo los han creado. Tal vez se podría reducir la explicación, pero es necesaria para que el espectador crea que lo que ve es factible y que los dinosaurios son de verdad. Y luego plantan los nietos de Hammond. Y que el parque no va a funcionar como zoo.
   ¿Qué es lo más interesante en todo ese principio? Pues cuando aparecen dinosaurios, porque tiene un sentido de lo maravilloso impresionante: el prólogo, donde apenas ves nada pero que ya anticipa lo peligrosos que son los velocirraptores; el descubrimiento de los dinosaurios vivos (es un momento muy Spielberg por cómo se guarda una información creando expectación, hasta que la desvela y te quedas con la boca abierta), el nacimiento del velocirraptor y la escena del dinosaurio enfermo.
   Entonces la montaña rusa empieza a funcionar, y de qué manera. Hasta entonces ha sido una lenta ascensión a la cima, y ahora comienzan las bajadas. Todos los elementos presentados al principio encajan para subir la tensión, los dinosaurios que durante tanto tiempo se ha guardado Spielberg quedan libres, y se dispara la diversión.
   La parte central no solo es impresionante por lo bien que han envejecido los efectos especiales (durante la pre-producción habían pensado mezclar animatronics de Stan Winston con stop-motion. Afortunadamente la tecnología avanzó lo suficiente para crear dinosaurios digitales, y desecharon el stop-motion), sino por las escenas tan imaginativas y retorcidas que tiene. Un Spielberg muy inspirado te presenta una situación de peligro, y entonces te la estira y te la retuerce y retuerce, y además te la llena de soluciones visuales geniales. Las mejores escenas son el primer y larguísimo ataque del tiranosaurio rex y la de los velocirraptores en la cocina.
   Pero cuando mejor te lo estás pasando, la película se acaba y te parece que te han escamoteado el clímax. Para cerrarla Spielberg utiliza el tema de "La naturaleza es indomable" o "La naturaleza siempre encontrará un camino", y el cambio de Hammond, que ya no quiere el parque, y el de Alan Grant, que pasa de odiar a los niños a quererlos; pero ese final se queda cojo porque los personajes simplemente huyen y dejan la isla a la buena de Dios, y narrativamente te pide más. Un posible clímax sería que Grant y los niños mataran, o al menos dejaran herido, al tiranosaurio, y así reforzaban su lazos de unión, y entonces huían. Eso sería más satisfactorio.

viernes, 12 de junio de 2015

Gladiator [8]

Cartel de GladiatorARCHIVO: Publicada originariamente el 11 enero de 2010
CINEFILIA                                                              
Gladiator
(Reino Unido, EE.UU., 2000, 155 min)
Dirección:
Ridley Scott
Guión:
David Franzoni
John Logan
William Nicholson
Intérpretes:
Russell Crowe
Joaquin Phoenix
Connie Nielsen
Oliver Reed
Richard Harris
Derek Jacobi
IMDb

En 1999 se habló mucho del rodaje de esta película: Russell Crowe, una estrella emergente, se metía en la piel de un gladiador en una superproducción de un director prestigioso pero, por aquel entonces, en decadencia. DreamWorks, la productora de Spielberg, preparaba el terreno para tener un taquillazo en el verano de 2000 y montó una campaña de publicidad en la que se destacaba la espectacularidad del producto y unos deslumbrantes efectos especiales (hablaban de cómo habían recreado la antigua Roma digitalmente; o resucitado a Oliver Reed, que murió sin acabar su papel, para algunos planos). Cuando “Gladiator” se estreno en mayo de 2000, superó con creces las expectativas: se convirtió en la segunda película más taquillera del año (detrás solo de “Misión: Imposible 2”); ganó cinco Oscar (película, actor, vestuario, sonido, y efectos especiales); confirmó el estrellato de su protagonista; relanzó la carrera de Ridley Scott; y para desgracia de los espectadores, resucitó los films históricos épicos (esta película tiene la culpa de que se hayan hecho castañas del calibre de “Alejandro Magno”, “Troya”, “El reino de los cielos”, o “300”).
   Aunque tuvo una buena acogida por parte de la crítica, a “Gladiator” se la criticó por ser demasiado básica, por parecerse a films clásicos, y por ser poco rigurosa históricamente, lo que no impidió que tuviera (y siga teniendo) una legión de fans. Puede que “Gladiator” no sea muy compleja, que sea la historia de “La caída del Imperio Romano” (1964), con la venganza de “Ben-Hur” (1959) y los gladiadores de “Espartaco” (1960), y que se hayan tomado demasiadas licencias con la historia (un historiador se salió del proyecto y otro pidió no ser nombrado en los créditos por los cambios históricos introducidos en la trama); pero de lo que no hay duda es que esta película es un gran espectáculo.
Russell Crowe en Gladiator
Russell Crowe
   La acción comienza en el año 180, en Germania, donde se desarrolla una batalla contra los bárbaros que pone fin a una guerra de varios años. El anciano emperador Marco Aurelio (Richard Harris) le pide a Máximo (Russell Crowe), el general responsable de la victoria, que le acompañe a Roma y le ayude a devolver al senado el poder que tenía en un origen, que haga que el Imperio vuelva a ser una república. Máximo lo único que ansía es volver a su casa en Hispania, donde lo esperan su mujer y su hijo, pero acepta la propuesta. Esa misma noche, cuando Marco Aurelio le dice a su hijo Cómodo (Joaquin Phoenix) que no será emperador, Cómodo asesina a su padre, se hace con el poder y manda matar a Máximo y su familia. El general logra salvarse del fusilamiento, pero cuando llega a su casa en Trujillo, encuentra los restos carbonizados de sus seres queridos. Máximo se convierte en esclavo, luego es vendido como gladiador, y gracias a su destreza podrá llegar al Coliseo y vengarse de Cómodo.
   Reconozcámoslo, la historia de la venganza, que un gladiador ponga en jaque al Imperio Romano, es increíble; pero “Gladiator” tiene tanta fuerza y está tan bien hecha, que es difícil no creerse la trama mientras se ve la película. Ayuda que la historia de Máximo esté bien contada y que se vea perfectamente el ascenso en popularidad del protagonista.
   El film es muy solemne, y en ocasiones (especialmente en las conversaciones en interiores, que son agobiantes), sensual y decadente. Sus torturados personajes sueltan frases altisonantes (del estilo de “lo que hacemos en vida, resuena en la eternidad”) y Ridley Scott hincha formalmente las escenas, y se las toma muy en serio, para darle peso a una historia que no tenía tanto. Y acierta. Lo volvió a intentar al año siguiente con “Hannibal” y la jugada no le salió tan bien (claro que el material de partida era mucho peor que éste). En ese sentido, son magníficas la muerte de Marco Aurelio o la escena, al final, en la que Cómodo le explica a su hermana que su sobrino le ha contado todo.
Joaquin Phoenix en Gladiator
Joaquin Phoenix
   Esta última escena también es un ejemplo de las muchas veces en que las cosas se cuentan con metáforas o se sugieren. Aquí Cómodo recurre a la historia de Marco Antonio y Cleopatra y al emperador Claudio para explicar lo ocurrido; un poco antes el senador Falco le habla de una serpiente marina para proponerle una estrategia contra sus enemigos. En una escena entre Cómodo y su hermana Lucila se deja entrever una relación incestuosa cuando él le pide que le de un beso, y ella acaba besándole la frente. Igual de sutil es la relación entre Máximo y Lucila, de la que se deduce que tuvieron un romance en el pasado, pero sin decirlo abiertamente. Y al acabar la película, no se sabe si Lucio es hijo de Máximo o no. A mí esto de sugerir y de decir cosas que significan algo distinto me gusta mucho.
   Algo que Ridley Scott hace muy bien es preparar momentos, y luego no decepcionar cuando llega el acontecimiento. Empezando con el principio, donde dedica unos minutos a preparar una batalla, y poco a poco va incrementando la tensión (el jinete sin cabeza, los cánticos de los bárbaros, cuando encienden las flechas), y al estallar la contienda, el resultado es impresionante. Scott logra meter al espectador en el fragor de la batalla con una escena muy dinámica y muy bien construida (empiezan con catapultas y fechas y acaban en combate cuerpo a cuerpo), en la que se sigue la acción sin problemas. El secreto es que está llena de pequeñas acciones (el perro que ayuda a Máximo, la muerte del bárbaro gigante, el casi “fuego amigo”) que se van desarrollando en el tiempo. Una buena estructura es la clave.
   Con los combates entre gladiadores pasa lo mismo. Scott los prepara, y luego deslumbra. Presenta a los espectadores y a los gladiadores esperando, y entonces crea una escena de acción deslumbrante. Aquí también hay una buena estructura. El montaje está muy picado, pero se ve lo que está pasando (y Pietro Scalia, el montador, mete planos de reacción muy buenos). Los combates tienen mucha importancia narrativamente, ya que tienen que mostrar cómo Máximo se convierte en un famoso gladiador que puede retar al césar. Por ello, todos son distintos y van creciendo en espectacularidad. Si en el primero Máximo era uno más que se defendía como podía para sobrevivir, en seguida se ve que esos anfiteatros de provincias se le quedan pequeños y sólo el Coliseo es digno de él. Cuando llega a Roma, el primer combate (tras haber presentado el anfiteatro con un famoso travelling circular), en el que intervienen cuadrigas, es extraordinario y Máximo muestra sus dotes de mando; en el segundo, el gladiador ya es una estrella y además de luchar contra un hombre enorme, tiene que lidiar con tigres. El último combate no es tan espectacular como los anteriores, pero gana en intensidad: se enfrenta a Cómodo. La variación y un aumento de la intensidad es la clave.
   Creo que incluso los detractores de esta película reconocen que las escenas de acción son fuera de serie: te dejan clavado a la butaca y no descansas hasta que acaban.
Richard Harris en Gladiator
Richard Harris
   Parte del éxito de “Gladiator” se debe a su reparto, sobre todo sus secundarios. Sin ellos, ni siquiera la dirección de Ridley Scott evitaría que el film fracasara. Connie Nielsen y Derek Jacobi están correctos como Lucila y el senador Graco, pero los que destacan con interpretaciones magistrales son Richard Harris, Oliver Reed y Joaquin Phoenix. Harris, en apenas diez minutos, da vida a un cansando emperador Marco Aurelio; Reed a un brusco entrenador de gladiadores que lleva a Máximo a Roma; y Phoenix al odioso e inseguro Cómodo (estuvo nominado al Oscar a mejor actor secundario. Lo ganó Benicio del Toro por “Traffic”). Son interpretaciones tan buenas y llenas de matices que hacen algo de sombra a la estrella de la película.
   Russell Crowe es un actor excelente, pero su encarnación de Máximo no me parece de sus mejores actuaciones. Crowe tiene el físico perfecto para hacer de general romano y de gladiador, su presencia llena la pantalla, en ocasiones es muy intenso (en especial, cuando se muestra a Cómodo en el Coliseo) y transmite muy bien que es un hombre de honor; pero está demasiado contenido y hay muy poca variación entre los distintos estados de ánimo por los que pasa durante la película: casi da lo mismo que haya ganado una batalla, que esté deprimido o que se acuerde de su familia. No es una mala actuación, pero tampoco es brillante.
   Los efectos especiales son irregulares. Recuerdo que cuando la vi en el cine ya había planos que se notaban mucho que eran digitales, como la llegada de Cómodo a Roma o algunos planos generales (el que cierra la película, por ejemplo). Pero hay otros que estaban muy bien entonces y siguen funcionando ahora, como las granda ampliadas del Coliseo o los tigres, que están perfectamente integrados. La suplantación digital de Oliver Reed es más un hábil trabajo de planificación y montaje que de efectos especiales (quitando el plano en donde se despide de Máximo, que es la cara de Reed puesta encima de otro actor, en el resto de planos aparece de espaldas o desenfocado –es otro actor- y sus primeros planos son descartes de otras secuencias).
Oliver Reed en Gladiator
Oliver Reed
   De los fallos que tiene la película, destacaría el viaje de Máximo de Germania a Hispania, que tal como aparece en el film, da la sensación de que están a un tiro de piedra; y el presentimiento que tiene el protagonista cuando matan a su familia no parece un presentimiento, sino que está oyendo sus gritos.
   Cómodo aparece al principio entrenándose con un grupo de centuriones. Es la única vez que lo vemos utilizar una espada, y esa escena está allí para justificar que pueda enfrentarse a Máximo al final. El problema que le veo es que Cómodo, quitando en esa escena, está retratado como un cobarde, así que cuando llega el enfrentamiento, es un poco increíble que Cómodo se atreva a enfrentarse a Máximo y no hay duda de quien va a ganar. Tal vez si Cómodo hubiera luchado algo más a lo largo del metraje, el combate final funcionaría mejor.
   La parte que menos me gusta es la conspiración para derrocar a Cómodo. Al contrario de caída y ascenso de Máximo, ésta me parece que está mal contada. En el tramo final, reaparece Lucila y le dice a Máximo que está sufriendo muchísimo (algo que no hemos visto), y se saca de la manga que está tramando con un senador, algo que tampoco se ha mostrado. Luego aparece un antiguo criado de Máximo y le dice que su ejército le sigue siendo fiel. Todo es muy precipitado y no se ha preparado nada: dejando aparte el descontento de los senadores, no se han dado pistas al espectador de que se estaba gestando un golpe de Estado. Y la resolución es facilona y todavía va más deprisa.
   Puede que “Gladiator” no tenga la calidad de las obras maestras de Ridley Scott (“Alien” y “Blade Runner”), pero merece mucho la pena verla. Es difícil aburrirse con esta película, es difícil no empatizar con Máximo el Hispano, es difícil no sentirse transportado al pasado. Tiene una fuerza visual y un poder hipnótico fuera de lo común. Si ésta no es una película notable, no sé cual puede serlo.

Calidad del blu-ray:
He visto la edición especial de dos discos británica (es la misma que la española, incluso tiene doblaje y subtítulos en castellano. Si alguien quiere una copia, recomiendo que la compre por internet en un comercio británico, que los blu-ray son mucho más baratos en ese país). Poco antes de que “Gladiator” se editara en blu-ray, se colaron en internet unos fotogramas de la batalla del principio en los que, debido a filtros digitales, las fechas desaparecían; lo que provocó que mucha gente criticara la calidad de la copia incluso antes de haberla visto. El blu-ray de “Gladiator” es muy bueno, dando la textura cinematográfica que tiene el formato, con unos colores brillantes, más profundidad de campo que cualquier dvd, con grano y unos detalles bien definidos. Y la copia para el transfer está impoluta. Mi única pega es que han utilizado un filtro para resaltar los bordes y en algunas ocasiones, especialmente en los planos generales, hay objetos y personajes que parecen delineados, lo que rompe con la apariencia cinematográfica que tiene el resto. Y en la batalla del principio, puedo asegurar que a tiempo real las fechas no desaparecen (supongo que si vas fotograma a fotograma, en alguno no aparezcan, pero así no se ven las películas).

domingo, 7 de junio de 2015

VIDA DE ESCRITOR: 1er CONGRESO OBJETIVO BIENESTAR (I)

Logotipo de Objetivo BienestarTengo que empezar este artículo con una nota. Sigo reestructurando mi vida, y he decidido que a partir ahora escribiré muchas menos críticas, tanto de cine como de literatura. Necesito más tiempo para escribir libros y preparar cursos y talleres de escritura, así que salvo excepciones (directores y escritores que sigo asiduamente, o libros que pertenezcan a una serie), haré críticas de lo que me gusta, así que este blog será algo así como "lo que le mola a Carlos".
   Sinceramente, me he cansado de estar buscando fallos en obras ajenas, no me apetece estar al día del cine (del mundo editorial nunca lo estuve), y se me ha agotado la cinefilia. Iré menos al cine y veré menos películas, pero escribiré y leeré más.
   Eso sí, continúo con estos artículos mensuales.

Del 8 al 10 de mayo se celebró el 1er congreso Objetivo Bienestar en Barcelona, unas jornadas de superación y crecimiento personal. Y como a mí eso me encanta, ahí estuve. En el congreso cogí notas, así que durante los siguientes tres meses voy a hacer un pequeño resumen de lo que más me llamó de las ponencias, y de los libros que me firmaron los conferenciantes. Espero que os guste.
   El día 8 me fui imposible ir al congreso por cuestiones de trabajo, y llegué a Barcelona por la noche. En esa jornada el psicólogo Rafael Santandreu habló sobre cómo podemos ser más felices transformando nuestro diálogo interior; el ex waterpolista y presentador de "Hermano Mayor" Pedro García Aguado contó cómo superó la adicción a las drogas y el alcohol; y Ramino Calle, pionero del yoga en España, explicó cómo controlar las emociones negativas, afrontar las situaciones adversas y lograr un equilibrio mental permanente.

Fotografía de Edurne Pasaban
Edurne Pasaban
El sábado 9 empezó con Edurne Pasaban, la primera mujer en el mundo en alcanzar los 14 ocho mil... y que ha sido duramente criticada por una panda de envidiosos que jamás subirá un ocho mil. Edurne dio una charla muy sincera y emocionantísima sobre su carrera como alpinista; no se guardó nada, y nos contó las dos veces que estuvo a punto de morir en dos ocho mil, y la gran depresión que sufrió en 2006, cuando no sabía qué hacer con su vida y todas sus amigas se estaban asentando (un primo suyo la animó a volver a subir un ocho mil, y la depresión se acabó. Entonces decidió que alcanzaría las cimas de los 14 ocho mil).
   Tras haber dependido muchísimo de sus padres en la infancia, se enamoró de la montaña con 14 años porque se sentía libre. Su primer intento en alcanzar un ocho mil fue en 1998, y la primera vez que lo logró fue en 2001, cuando subió el Everest. Como lo del alpinismo no le daba para vivir, tenía que trabajar en la fábrica de su padre como ingeniera. En su tercera expedición a un ocho mil, cuando tenía veintitantos, su padre le dio a elegir: o se quedaba en la fábrica o se dedicaba a escalar montañas. Eligió lo último, y como eso seguía sin dar dinero, durante diez meses al año trabajaba en un restaurante de la familia para poder pagarse una expedición de dos meses. Lo que le daba fuerzas era saber que así podría sufragarse las expediciones, donde era muy feliz. A pesar de ser famosa, solo pudo dedicarse exclusivamente al alpinismo en los 3 últimos ocho miles (2009 y 2010).
   Su conferencia me tocó mucho, ya que me parece que si quieres ser escritor, tienes que pasar por fases parecidas: decir que no a la gente "realista" que te quiere cortar las alas, buscarte la vida hasta que puedas vivir de ello, perseverar y perseverar, y escribir simplemente por el gran placer que te produce. Y bueno, pasarte por el forro lo que pueden opinar los críticos de ti.
   La receta de Pasaban para vivir la vida tiene tres ingredientes: tirar para adelante, ser feliz, y hacer las cosas con pasión.
   Y una gran cita suya: "Cuando tengas que elegir entre dos caminos, escoge siempre el camino del corazón".
   Edurne me firmó el libro "Objetivo: confianza", co-escrito con su coach Angelica del Carpio, donde cuenta por qué no logró alcanzar la cima del Everest en 2011, y lo que aprendió del "fracaso"; y su coach cómo las lecciones de Pasaban se pueden aplicar a la vida. Es muy interesante. (Nota para los no iniciados: el coaching no pierde el tiempo en buscar culpables y escurrir el bulto cuando hay problemas, y sus principales objetivos son buscar soluciones y pasar a la acción. Es algo así como lo opuesto a los políticos y periodistas.) 

Fotografía de Jandro
Jandro
Luego vino el cómico, mago y guionista Jandro para hablarnos de la creatividad. Nos partimos de risa, y al final nos hizo un truco con cartas (las cartas las manejábamos nosotros) que nos dejó con la boca abierta. Jandro explicó las dos funciones del cerebro (almacenar información y hacer asociaciones) y cómo es importante darle buena información para tener buenos resultados: cuanto mejor sea tu base, más alta será tu pirámide. Hay que leer un montón y saber observar la vida de otra manera y hacerse preguntas constantemente.
   Para Jandro las ideas son:

            Interesantes
            Divertidas
            Emocionantes
            Atractivas
            Sorprendentes
           
   En resumen, Interesantes + Divertidas.
           
   Y no son CACA:

            Cansina
            Aburrida
            Cansina
            Aburrida

   Jandro no lo explicaba, pero en cuanto tienes una buena idea, te enamoras de ella, y es la que decides desarrollar.
   Según Jandro nos frenamos a nosotros mismos por dos motivos: miedo al ridículo y miedo al rechazo. En cuanto a lo primero, el ridículo no existe, porque es algo subjetivo; y el rechazo es inevitable, así que el truco es no tomárselo de forma personal y saber que después de muchos noes, llega un sí, por lo que en esta vida hay que ir coleccionando noes para lograr un gran sí.
   Jandro nos dio algunos consejos muy buenos para superar contratiempos. Uno era pensar que los problemas son oportunidades y que tienen solución, y entonces lo que hay que hacer es buscar la solución. Otro, para cuando el tiempo se nos echa encima, cambiar el "solo" por el "aún", y así estaremos mucho más tranquilos, que es cuando vienen las buenas ideas. Mirad la diferencia:
           
            Solo me quedan dos días.
            Aún me quedan dos días.

   Jandro no lo contó, pero es igual de útil hacer el cambió del "aún" al "solo" cuando estás en un periodo de mucho estrés. Un ejemplo personal: durante cuatro semanas, entre mayo y junio, he tenido que dar tres talleres distintos a la semana, martes, miércoles y jueves; para no volverme loco, cada vez que pasaba una semana, me decía "Ya solo quedan tres semanas", no "Aún quedan tres semanas".
   Jandro acabó con un vídeo muy breve y tierno que había hecho en reacción a una noticia que leyó en los periódicos: según los expertos, dentro de 10 años el 40% de los niños españoles vivirían por debajo del umbral de la pobreza. Como el destino no está escrito y el futuro dependerá de nosotros, no de lo que digan los expertos, Jandró creó un vídeo en el que su hija de tres años narraba en voz en off que el futuro no tiene por qué ser negro, que el futuro será del color que nosotros queramos. Y tiene razón.
   Una gran cita de Jandro: "El tiempo no se puede parar, solo aprovechar".

Fotografía de Walter Riso
Walter Riso
La mañana la cerró Walter Riso, quien debe de ser el psicólogo más divertido del mundo, y que nos hizo reír a carcajadas y nos habló del amor en pareja sin apegos.
   Para él, el apego es una adicción, y por lo tanto, no es sano. El enamoramiento es un virus que dura entre 6 y 12 meses, y supone una idealización de nuestra pareja, tener una idea de fusión (somos almas gemelas) y es una obsesión (no podemos pensar).
   El amor, por el contrario, implica un eros (atracción física), una filia (amistad) y un ágape (ternura). Y para mantenerlo, hay que trabajar sobre él toda la vida. Además, si no hay humor, no hay amor.
    Según Riso, el amor tiene ciertos límites, que cuando se superan, hay que romper la relación sin dilación (yo diría que esto se amplica no solo a las parejas, sino a cualquier ambiente que no te deje ser tú mismo):

            1— Cuando no te quieren.
            2— Cuando tu autorrealización personal se ve afectada. Tu pareja te limita seguir tu vocación y alcanzar tus sueños.
            3— Cuando tienes que negociar tus principios y valores; es decir, cuando la pareja te fuerza a hacer cosas que van en contra de tus principios.

   Mucha gente define la vocación como aquello que harías gratis, pero Riso va un paso más allá y dice que es lo que pagarías por hacer. Y me parece que por ahí van los tiros. Yo disfruto tanto, que pagaría por escribir ficción (claro que para poder vivir de ello, necesito que la gente me pague para hacerlo).
   Riso también habló de la autoestima, ya que es fundamental para disfrutar de un amor saludable. Para él la autoestima tiene cuatro pilares:

            1— El autoconcepto, que es quererse a uno mismo.
            2— La autoimagen, que aceptar nuestro físico.
            3— El autorrefuerzo, que es darse caprichos de vez en cuando aunque no vengan a cuento. (Lo he probado. Te sientes de maravilla.)
            4— La autoeficacia, que es saber que eres capaz de hacer las cosas.
           
   Dos grandes citas de Walter Riso: "La felicidad es ausencia de ansiedad" y "No te merece quien te lastima".
   Riso me firmó el libro "Enamórate de ti", que trata de la autoestima y cómo reforzar esos cuatro pilares. No solo acabas sintiéndote mejor contigo mismo, y mucho más capaz de afrontar la vida, sino que varias veces te desternillas. Muy recomendable.

El día 9 por la tarde vinieron el Dr. Enrique Rojas, Elsa Punset y Gaspar Hernández. Pero eso ya os lo cuento el mes que viene.

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lunes, 1 de junio de 2015

Donde tus sueños te lleven [8]

Portada de Donde tus sueños te lleven, de Javier Iriondo
NOVELA
Donde tus sueños te lleven
(España, 2012, 268 páginas)
Javier Iriondo 

Si algo caracteriza a Javier Iriondo es ir renovándose constantemente. De ser deportista de élite en Estados Unidos entre 1987 y 1990 (jugaba cesta punta, una modalidad de pelota vasca que se juega con un cesto, y que curiosamente es popular en Estados Unidos), ha pasado a ser coach, conferenciante y escritor especializado en la resolución de conflictos emocionales y la transformación personal.
   "Donde tus sueños te lleven" (2012) fue su primer libro, y es una mezcla de novela y libro de autoayuda, donde Iriondo, con una historia de ficción, cuenta los pasos que dio él para salir del bache en el que se había metido, cuando su carrera de deportista se vio cercenada por una huelga interminable, y que son pasos que se pueden aplicar a cualquier situación de la vida.
   David y Michael son grandes amigos, y a los dos les encanta el alpinismo. Pero un día, cuando están escalando el Lhotse, una avalancha deja en una situación horrible a David: colgado de un precipicio está Michael muerto o inconsciente, y está arrastrando a David al vacío; si David no corta la soga que los une, los dos acabarán despeñándose. David corta la cuerda, pero no vuelve a ser el mismo. Joshua, el padre de Michael, es un misterioso y sabio personaje, quien decide que la última misión de su vida será que David recupere las ganas de vivir.
   Aunque es bonita, como novela "Donde tus sueños te lleven" pierde calidad porque todo resulta demasiado fácil, y muchas cosas no están mostradas, simplemente contadas en el momento preciso para que siga la historia hacia adelante: el cambio a mejor de David es muy rápido; Joshua, de buenas a primeras, decide volcarse en él; hay dos historias con demasiadas vaguedades de Joshua (la del capítulo 8 y la del 12); y el grueso de la novela son parrafadas de Josua o historias sacadas de libros... Me parece que Joshua debería sentir su fin antes de lo que aparece en el libro, y entonces decidir ayudar a David; y del mismo modo, como novela, debería detenerse más en la relación entre David, Michael y Joshua.
   Pero como libro de autoayuda, "Donde te lleven tus sueños" ¡qué bueno es! Supongo que el estar contado como una novela haya ayudado a llegar a muchos más lectores, y que las lecciones sean más asimilables, por lo que esa elección es muy buena.
   Iriondo habla de la necesidad de darnos cuenta de que cada día, que damos por sentado, es un regalo; de que cuando tenemos un porqué, siempre aparece un cómo, por lo que es fundamental encontrar el porqué de nuestra vida; y de lo fácil que es criticar (capítulo 2):
   "No se necesita coraje ni valor: cualquiera lo puede hacer y muchos lo hacen. (...) Dedican sus vidas exclusivamente a decir cómo deberían hacer las cosas los demás, en muchos casos desde el desconocimiento de los hechos. Se dedican a criticar y a juzgar porque no se atreven a hacer nada por sí mismos".
   La negrita es mía.
   Habla del poder del perdón (a otros y a nosotros mismos) para seguir adelante, de reconocer nuestras limitaciones para poder superarlas, de reconocer ambientes tóxicos que desde pequeños no han cortados las alas (Iriondo los llama "ladrones de sueños"), de visualizar nuestro futuro deseado, decidir que lo queremos, y entrar en acción para conseguirlo.
   De reconocer que lo que fue nuestro pasado no condiciona nuestro futuro, de dejar pasar los pensamiento negativos que tengamos para cambiarlos por otros positivos, de guíar nuestra mente al optimismo. En definitiva, de liberarnos de nuestros miedos para alcanzar nuestros sueños.
   Un momento muy bueno es cuando David tiene que salir de la tranquilidad del monasterio donde está aprendiendo las enseñanzas de Joshua, para ir a Katmandú. Ahí, en el mundo real, tiene que poner a prueba todo lo que ha aprendido teóricamente. Algo que se critica habitualmente de la autoayuda es que en el libro todo parece muy sencillo, pero que en el mundo real los ejercicios no funcionan, y lo que hace la gente es comprarse más libros que le hacen sentir bien, aunque ellos no cambien nada.
   Mi opinión, por la experiencia que he tenido y sigo teniendo con ella, es que la autoayuda funciona, pero solo a base de mucha perseverancia y constancia, y de no desanimarte cada vez que das un paso en falso, o cuando la gente que te conoce desde hace mucho es incapaz de reconocer que estás cambiando, y quiere que sigas siendo el mismo de siempre. Pero funcionar, funciona.
   Así que si queréis alcanzar vuestros sueños, comprad este libro, y poned en práctica los ejercicios de Joshua. Si no abandonáis, cambiaréis a mejor. Garantizado.

miércoles, 27 de mayo de 2015

NUEVO PROYECTO: TUTORÍAS ONLINE PERSONALIZADAS

¡Hola chicos!

Os presento a Paloma Casado Marco, una de mis antiguas alumnas del curso de escritura creativa de Santander, con la que estoy probando algo que está dando buenos resultados. Paloma, por falta de tiempo, dejó el curso presencial en Santander, pero se le ocurrió que... Mejor que os lo cuente ella:

Portátil, libreta, móvil y café
Escribe desde casa
Hace unos meses comencé con Carlos del Río un experimento de escritura creativa “on line” que me ha resultado muy provechoso, interesante y cómodo.
    Se trataba de un taller a distancia en el que yo le enviaba dos cuentos al mes sobre una propuesta que él hacía: un tema, un comienzo, etc. y él me los retornaba corregidos y con sus profesionales recomendaciones para mejorarlos.
    Como yo ya escribía más o menos regularmente, me interesaba conocer una mirada entendida de mis textos. Conocer en dónde se encontraban mis fallos y mis aciertos.
    Al hacerlo desde casa, sin tener que asistir a clases presenciales, me ha sido más fácil y provechoso seguir el curso y siempre he podido consultarle y mantener una relación rápida y fluida en los comentarios.
    Recomiendo este tipo de talleres personalizados, sobre todo para quienes tengan dificultades de tiempo o prefieran centrarse exclusivamente en la corrección de sus escritos y Carlos es un profesor cercano y a la vez muy profesional.

   Muchas gracias Paloma.
  De momento las tutorías no están abiertas al público, porque quiero saber cuántos alumnos puedo tener al tiempo sin que haya una merma de calidad en las correcciones. Este verano voy a tener a 5 alumnos más, y en el futuro abriré a las plazas para gente de todo el mundo.
   Lo que os puedo decir son las condiciones que tiene. Algo importante: no es un curso para principiantes; es para gente que ya tenga algo de práctica escribiendo y las tutorías simplemente serán una forma de afinar su técnica.

   -Os doy dos ideas al mes para que escribáis dos cuentos de hasta 3.000 palabras cada uno (unas 10 páginas de extensión).
   -Os corrijo el estilo, sugiero los temas, y doy ideas de estructura.
   -Si no os queda algo claro con las correciones, me podéis preguntar lo que queráis, o explicarme qué querías contar exactamente, para que os sugiera otra estructura.
   -La duración máxima son 6 meses. No quiero que me tengáis de muleta toda la vida, quiero que aprendáis a escribir por vosotros mismos.
   -Cuesta 40€ al mes.

   Si os interesa, escribidme a carlos@elrincondecarlosdelrio.com, y os informaré cuando haya plazas disponibles.
© 2006 - 2015. Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.
Los derechos de autor de los pósters y fotogramas de películas corresponden a sus correspodientes productoras o distribuidoras.
Los derechos de autor de las portadas y citas textuales de libros corresponden a sus correspodientes editoriales o autores.