¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección
Cómo escribir ficción, críticas de novelas y películas (desde 2015 sólo critico las obras que me han gustado mucho), y todo lo que aprendo a medida que escribo y vivo más y más. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

sábado, 18 de noviembre de 2017

CRÍTICA: "UN MONSTRUO VIENE A VERME", DE PATRICK NESS

Crítica de Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness

NOVELA

A Monster Calls
(Reino Unido, 2011, 214 páginas)
Patrick Ness
Inspirada en una idea de Siobhan Down
Ilustraciones de Jim Kay
 
Archivo: publicada originariamente el 25 de septiembre de 2015

Cuando la escritora de literatura juvenil Siobhan Dowd murió en 2007, dejó dos novelas completas que se publicaron póstumamente y el comienzo de una tercera, de la que además tenía los personajes creados y la premisa. Años después le pidieron a Patrick Ness, otro autor de literatura juvenil, que acabara el proyecto, y éste aceptó, pero contaría la historia con su propia voz, no imitando la de Dowd. Nunca sabremos cómo habría sido la versión de Siobhan Dowd, pero la de Patrick Ness, con bellísimas y oscurísimas ilustraciones de Jim Kay, es una obra maestra.

SINOPSIS

Conor es un chico inglés que no solo sufre por la larga enfermedad de su madre, sino por dos pesadillas que lo atormentan. Una es tan horrible que no quiere ni acordarse, y la otra es tan real que no sabe si es sueño o realidad. En ella un monstruo le visita y le dije que durante las siguientes noches le contará tres historias, de las que aprenderá alguna lección, y que luego Conor le tendrá que contar una cuarta y decir la verdad; de lo contrario, el monstruo se lo comerá vivo.

ANÁLISIS

A pesar de que se vende como novela juvenil, y de haber ganado un montón de prestigiosos premios en esa categoría, yo pongo muy en duda que Un monstruo viene a verme sea para chavales. No sé yo si las acciones que pasan en la novela les resultarán lo suficientemente atractivas, y no sé yo si entenderán lo que el monstruo quiere enseñarle al protagonista.
  
Un monstruo viene a verme es una grandísima novela sobre el dolor y la pena, y los sentimientos reprimidos. A medida que avanzas en su lectura, descubres cómo la enfermedad de su madre ha afectado a la vida de Conor (se ha peleado con su mejor amiga, y unos matones le acosan en el colegio), lo distante que se muestra con su abuela y su padre, y que el chico no sabe muy bien cómo afrontar la situación. 

Reseña de Un monstruo viene a verme, de Patrick NessGracias a los cuentos del monstruo (es un tejo de un cementerio cercano, que se transforma en monstruo por las noches), en unas escenas muy imaginativas, el chico va descubriendo que muchas veces en la vida las cosas no son como parecen o como nos gustarían que fueran, pero que así es la vida.

Y cuando llega la hora de desvelar la verdad, un tsunami de emoción te golpea en un final precioso e impresionante. Es uno de los finales emocionalmente más potentes que he leído en mi vida.

John Boyne, el autor de El niño del pijama de rayas (The Boy in the Striped Pyjamas), dijo que del casi centenar de novelas que se leyó en 2011, solo una sería un clásico dentro de cincuenta años: Un monstruo viene a verme, una novela que le hizo llorar. Hasta dentro de unos decenios no lo sabremos, pero me parece muy probable lo consiga.

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sábado, 11 de noviembre de 2017

CRÍTICA: "ILIÓN", DE DAN SIMMONS

Crítica de Ilión, de Dan Simmons

NOVELA

Ilium
(EE.UU., 2003, 592 páginas)
Dan Simmons 

Entre 2003 y 2005 Dan Simmons publicó una espectacular y peculiarísima bilogía de ciencia ficción compuesta por las novelas Ilión y Olympo. En “Ilión”, que se publicó en España en dos volúmenes (Ilión I: El asedio e Ilión II: La rebelión), Simmons utilizaba elementos de la Ilíada y referencias de Shakespeare y Proust, y los integraba en una serie de aventuras de ciencia ficción desarrolladas en varios lugares del sistema solar. La obra ganó en 2004 el Premio Locus a Mejor Novela de Ciencia Ficción.

SINOPSIS

En el futuro, en las lunas de Júpiter, unos robots han descubierto una actividad cuántica inusual en Marte que hace peligrar el equilibro del sistema solar, así que envían una expedición para averiguar qué sucede. Los dioses del Olimpo habitan ese planeta y están recreando el asedio de Troya tal como lo narró Homero en la Ilíada. Y mientras, en la Tierra, unas personas buscan una nave que les lleve a los círculos que orbitan alrededor del mundo, para descubrir qué ocultan.

ANÁLISIS

Ilión es una mastodóntica novela que sigue tres tramas que se van alternando, llenas de aventuras, que no hacen más que retorcerse y retorcerse. Algo que me encanta es que a medida que vas adentrándote en ellas, mejor conoces cómo es ese mundo; es decir, Simmons no se detiene a explicarte las reglas y características de ese futuro, sino que vas descubriéndolas a medida que avanzan las tramas.

Para mí eso es fundamental en cualquier novela, no solo de ciencia ficción: el mundo que te creas debe estar al servicio de la historia; jamás debes aburrir al lector con partes en las que no pasa nada para que vea cómo te has currado la creación de un entorno.

Tres tramas

Reseña de Ilión, de Dan SimmonsDe las tramas, la que más me gusta es la que se desarrolla en la Tierra. Simmons se crea un mundo muy original que tiene tecnología hiperdesarrollada, pero que curiosamente también ha sufrido un retroceso: la gente, que no sabe leer, se teletransporta, no hay automóviles, y unos extraños seres bípedos, los voynix, desempeñan el papel de caballos y vigilantes. Y los dinosaurios campan a sus anchas.

Las personas viven exactamente 100 años, y cada 20 las regeneran para que tengan un aspecto joven toda la vida. En el cielo hay unos anillos, donde viven los post-humanos, y es el lugar al que en teoría va la gente al agotárseles los 100 años.

Aquí aparecen unos personajes que recorrerán varios lugares, siguiendo pistas, lo que le permite a Simmons lucirse por cómo ha cambiado la Tierra. Para mí especialmente buenos, por llamativos, son la brecha que cruza el Atlántico, el puente colgante del Machu Picchu, la cuenca del Mediterráneo, y los anillos.

Los dos personajes con mayor protagonismo son Daeman, un hombre inculto que solo se ha preocupado por divertirse y nunca se ha planteado por qué las cosas son como son, y Harman, quien está a punto de cumplir los 100, y que es todo lo contrario que Daeman.

Todavía estoy intrigado cómo hará Simmons para integrar esta trama en las otras dos, y qué demonios pinta Odiseo aquí (quien, la verdad sea dicha, cuenta una historia larguísima y confusa sobre el robo de un objeto en Troya). Termina dejándote en el aire una serie de dudas, para saber qué demonios pasó para que la Tierra sea de esa forma, después de descubrir unas deidades muy extrañas.

La trama más llamativa, y la que da título a la novela, es la de los dioses del Olimpo. Zeus y compañía viven en el monte Olimpo, pero en el de Marte, y se han puesto a recrear el sitio de Troya. Para asegurarse de que la historia no se distorsiona, han resucitado a unos expertos en Homero, cuya finalidad es supervisar el desarrollo del asedio, buscando posibles cambios.

Portada de Ilión, de Dan Simmons
Thomas Hockenberry, que narra toda esta parte en primera persona y en presente (las otras dos están en tercera y pasado), es uno de ellos, y sin comerlo ni beberlo, se verá envuelto en una conspiración para espiar a otros dioses, que están a la gresca, y matar a Atenea. Como le gusta mucho estar vivo de nuevo, irá escabulléndose como buenamente pueda de los dioses, y hará que los héroes griegos se alíen para rebelarse contra las deidades. Mira si cambia la Ilíada. 

Esta trama está llena de aciertos y de partes confusas. Entre los primeros, destacaría la voz del protagonista, que tan pronto utiliza el estilo más culto como de repente te mete una expresión vulgar; el cómo se va complicando la trama, aunque nunca sabes bien por qué existe ese punto de partida (¿qué más da que la Ilíada cambie?, ¿qué les importa a los dioses?), las impresionantes escenas de acción y lo colosales que resultan las descripciones de los dioses y sus moradas, y lo imaginativo que es Simmons para ir moviendo a Hockenberry. 

Por el contrario, a veces te pierdes con la cantidad de personajes que cita de la Ilíada y de detalles nimios sobre el desarrollo del poema épico, y en algún momento resulta un poco aburrida. También me parece un poco débil cómo Simmons junta esta trama con la de los robots: si descubren a Hockenberry lo matan, y su prioridad es poner pies en polvorosa, pero cuando Hera amenaza a unos robots que él no conoce, decide salvarlos.

La tercera trama cuenta una singular historia de amistad entre dos robots que viven en las lunas de Júpiter: Mahnmut, en Europa, y Orphu, en Io. Mahnmut es un robotito que pilotaba un sumergible en su luna, y que admira a Shakespeare, mientras que Orphu tiene un diseño que recuerda a un cangrejo gigante, y es un fanático de Proust.

Ambos son seleccionados para viajar a Marte y averiguar qué está pasando en ese planeta, y ambos se pierden allí. De nuevo, Simmons se luce metiendo elementos muy, muy imaginativos (los hombrecillos verdes, por ejemplo), y retorciendo la trama, de la que no tienes claro el objetivo (imaginas que la misión era poner una bomba en el monte Olimpo, pero no lo puedes asegurar). Lo que menos que gusta son las parrafadas sobre Shakespeare y Proust, que siendo sincero, me las leía a toda pastilla para volver a encontrar un momento en el que avanzara la trama.

Consigue Ilión I: El asedio en Amazon.es
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martes, 7 de noviembre de 2017

DESCUBRE LOS SECRETOS PARA LOGRAR UNA CARRERA LITERARIA EN EXCENTRYA

Carrera literaria, Excentrya
Foto tomada de Excentrya
Hola amigos. He escrito un artículo para Excentrya, la página web de Jaume Vicent, donde explico los secretos para tener una carrera literaria. No olvidéis visitar su página, que es fundamental si escribís terror o necesitáis una estrategia de contenidos para vuestro blog.

domingo, 5 de noviembre de 2017

CÓMO SER UN ASPIRANTE A ESCRITOR TORPE

Portada de El lazarillo de Tormes
Otro tipo de pícaro

Sección VIDA DE ESCRITOR

Existen dos errores muy comunes que hacen que te limites las opciones de tener una carrera literaria nada más empezar: uno es la picaresca y otro tener prisa. Ambos se resumen en no pensar a largo plazo, y muchos aspirantes a escritor torpes los comenten. Si no quieres quedarte en la cuneta a las primeras de cambio, tenlos en cuenta. 

PICARESCA

Hay aspirantes a escritor que no pagan nada por libros digitales (o por cualquier contenido digital), porque los piratean. Pero luego, curiosamente, ellos esperan vender e-books. Se deben de creer más listos que el resto. Si logran acabar un libro, al ponerlo a la venta, posiblemente no vendan nada, y habrá gente que se lo piratee.
             
Así de claro es la piratería: si te descargas libros digitales sin pagar, estás erosionando la carrera de gente que intenta lograr lo mismo que tú, vivir de la escritura. Además, te cierras la puerta a que esos escritores te puedan echar una mano (a ningún escritor le hace gracia que le digan que se ha bajado tus libros por la cara sin tu permiso). Pero si te compras sus libros, aparte de ayudarlos económicamente, puedes hacer un contacto que te ayude en el futuro.
            
Logotipo de MOLPE, de Ana González Duque
El mes pasado me apunté a la plataforma de Marketing online para escritores (MOLPE). Ni mi blog ni mis redes sociales estaban funcionando como yo esperaba para darme a conocer. Cuando identificas un problema, el siguiente paso es encontrar a gente que lo haya solucionado para ayudarte.
Mirando las preguntas frecuentes descubrí que habían quitado el periodo gratuito de prueba porque había gente que se apuntaba, se descargaba todo lo que podía, y luego se daba de baja. ¡Qué listos! Esto es pan (o picaresca) para hoy y hambre para mañana.

Ana González Duque, la directora de MOLPE, y los profesores, saben quiénes son esas personas, porque tienen sus datos. Sin darse cuenta, esos listillos están quedando mal con gente que les podría ayudar a cimentar su carrera.
Eso es ignorar por completo el largo plazo.

He aquí un ejemplo de a lo que me refiero con beneficios a la larga.

Conocí a Ana González Duque hace tres años. Fue de las primeras en recomendar Atrévete a ser escritor en internet, y desde entonces, de vez en cuando, retuitea entradas de mi blog. Cuando estaba escribiendo mi siguiente libro, La aventura de ser escritor, contacté con ella y le propuse que me escribiera el epílogo. Aceptó, pero se le ocurrió una idea mejor: que escritores profesionales contaran su experiencia. El resultado fue genial.

Hace un mes me fui de vacaciones, y como iba a estar cerca de donde ella vive, le pregunté si le gustaría que nos viéramos en persona. Lo pasamos muy bien (Dios los crea y ellos se juntan. El riesgo de conocer a escritores es que te toque algún pedante con problemas de ego, pero la mayoría son muy majos), y me dio una serie de consejos para afianzar mi carrera. Para mí, ese día no tuvo precio.

Pues si te pasas de listo, jamás podrás hacer esto.

TENER PRISA

Cómo ser un aspirante a escritor torpe, tener prisa
¡Prisa!
Hace tiempo conocí a un hombre que tenía una prisa tremenda por establecerse como escritor. Cuando le rechazaron todas las editoriales, pagó a una imprenta de vanidad para que le tiraran ejemplares. Luego le contrató una editorial local, que no tenía nada que ver con su público objetivo. Para las siguientes novelas utilizó las terribles editoriales de coedición. Hacía un montón de presentaciones de libros, y criticaba duramente el mundo editorial.

Ninguna de esas opciones es buena para encontrar a tus lectores.

En una ocasión me contaron el caso de un hombre que se autoeditó un libro y fue vendiéndolo casa por casa. Aparte de la vergüenza que debes de pasar con eso (Ding-dong. "Hola, ¿te compras mi obra maestra?"), es una estrategia malísima para vender. Y había un tipo que cuando quedabas con él, te pedía diez euros, y cuando se los dabas, te encasquetaba uno de sus ejemplares autopublicados.

Esta es gente que no se molesta en hacer una simple búsqueda en internet para saber qué opciones hay para publicar, y cuáles son nefastas.

Al hombre que hacía muchas presentaciones de libros le tenía en Facebook. Varias veces escribió en mi muro, sin preguntarme, para promocionarse él, y un día me metió en un grupo, donde se promocionaba él, sin mi permiso. En cuanto me di cuenta, me salí. Meses después, cuando lo descubrió, me montó un pollo.

Fue uno de esos días en los que te alegras de borrar a gente del Facebook.
             
Hay gente que consigue la dirección de e-mail de otras personas, simplemente yendo a su página web, y sin su permiso, les añaden a su newsletter, para que compren sus libros.

Dejando de lado lo poco hábiles que son para promocionarse, no puedes presionar a nadie para que se compre tus libros, y si le vas a utilizar su Facebook o añadir su e-mail a tu newsletter, tienes que pedir permiso.

Si tienes prisa, vas a atosigar a tus conocidos para que adquieran tus novelas, y vas a cometer un montón de errores; lo peor es que no serás capaz de detenerte a pensar qué funciona y qué falla, para entonces dar los pasos para enmendar los fallos. 

Fotografía del hombre corriendo: geralt. CC0 1.0. Gratis para usos no comerciales. No hace falta atribuir.


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miércoles, 1 de noviembre de 2017

CURSO DE ESCRITURA CREATIVA EN SANTANDER

Curso de escritura creativa en Santander¡ÚLTIMAS PLAZAS!

Aún estáis a tiempo de participar en mi curso de escritura creativa. Son los lunes de 18.30 a 21.30 en el Enclave Pronillo (C/ General Dávila, 129 A), y dura hasta junio. Sin ningún compromiso de permanencia. Son 50 € al mes. Aunque lo llamo de escritura creativa, realmente es un curso para ser novelista y escritor de cuentos, así que si queréis ganaros la vida escribiendo libros de ficción, ya sabéis dónde apuntaros. Y si tenéis curiosidad por saber si esto de la escritura es para vosotros, también.
  
¿Tenéis que tener experiencia escribiendo y querer dedicaros a la escritura? No. Este curso os lo podéis tomar como lectores, para descubrir cómo se construyen las novelas y ser más creativos en vuestro día a día, como un hobby, para escribir a vuestro ritmo, o como escritores profesionales, para adquirir las herramientas necesarias para tener una carrera literaria. Eso lo decidiréis a lo largo del curso. 

Para inscribirse, o para más información, escribidme a carlos@elrincondecarlosdelrio.com. Solo hay 12 plazas disponibles, a partir de 15 años. Todas las ediciones anteriores se llenaron, así que ¡corred! 

El trabajo de mis alumnos ya está dando frutos. En 2017, Rubén Campo ganó el Primer Premio de Relato Breve José Hierro del Ayuntamiento de Santander; Rocío Solares el Primer Premio de Relato Corto de la Facultad de Educación de la Universidad de Cantabria, mientras que Rubén Campo quedó 3º en dicho concurso; Pilar Lorenzo ganó el Primer Premio del Certamen Internacional de Relatos Cortos sobre la Minería del Carbón en Barruelo de Santullán. María Luz Quiroga tiene un cuento publicado en la II Antología de Relato Breve Contemporáneo, y varios alumnos están escribiendo su primera novela.

Mis cursos son eminentemente prácticos, así que vais a escribir vuestras propias historias desde el primer día. Nada de estar mirándonos el ombligo mientras comentamos lo geniales que eran los autores clásicos, que eso no sirve para aprender a ser escritor.

En las clases os explicaré algo de teoría de narrativa, y os pondré ejercicios para que la practiquéis en ese momento, y luego los pondremos en común. Y como para ser escritor es fundamental tener una rutina diaria, tendréis que escribir un cuento en casa todos los meses, que más tarde corregiremos en clase. 

Mis antiguos alumnos reconocen que con esas correcciones ha sido con lo que más han aprendido; no se dan cuenta, pero han aprendido por las correcciones y porque han estado escribiendo cuentos continuamente durante nueve meses.

Este curso de escritura creativa es único en Cantabria por la duración que tiene y lo que profundiza en la materia. No es un taller de unas pocas semanas para jugar a escribir, es un curso completo que forma escritores. Los primeros meses los dedicaremos a que sepáis identificar ideas que os gusten, y a construir historias que sean interesantes y tengan lógica. 

En los siguientes nos detendremos en cuestiones de estilo, y veremos trucos para que las escenas brillen, y varios aspectos técnicos (punto de vista, descripción, documentación); y en la última parte descubriremos cómo funciona el mundo editorial y cómo se puede ganar uno la vida como escritor.

Al finalizar el curso, recibiréis un diploma acreditativo y ya conoceréis todas las herramientas necesarias para saber escribir ficción, y estaréis capacitados para lanzaros a escribir la primera novela de vuestra carrera literaria.

COACHING Y PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜISTICA

Títulos de coaching y PNL de Carlos del Río
Me he dado cuenta de que el mayor problema que tiene la gente que empieza a escribir es la falta de seguridad en sí misma, así que he decidido añadir al curso un poco de coaching y de programación neurolingüística. 

¿Y qué son esas cosas que suenan tan raro?

En su nivel más básico, el coaching es tener un entrenador personal: alguien que te motiva para seguir adelante, y que te va sugiriendo cómo hacerlo, y al que tienes que demostrar que estás haciendo el trabajo requerido. En ese sentido, incluso cuando estéis desesperados y con ganas de tirar la toalla porque os creéis que tenéis el talento literario de una marmota, os voy a decir que sigáis adelante y adelante y adelante, hasta que lo logréis. (Yo soy de los que dice "Me quitarán el teclado de mis manos muertas", así que nada de abandonar).

Pero el coaching también es un sistema que te permite alcanzar tus objetivos reconociendo tu forma de pensar, tus sentimientos, tu forma de comportarte, y lo más importante, cuáles son tus puntos fuertes (normalmente valemos más de lo que nos creemos), y qué saboteadores ocultos arrastras contigo que te limitan. Una vez que los identificas, dejan de tener poder y cambias.

Y la programación neurolingüística (PNL) es un sistema que te ayuda a motivarte y llevar a la práctica, sin angustias, los cambios que quieres en tu vida. A mí me gusta decir que es despertar el efecto placebo: a tu subconsciente le dices que eres o actúas de una determinada forma (realmente es cómo te gustaría ser), y gradualmente acabas siendo de esa manera, y te atreves a hacer cosas que antes te provocaban pánico o ataques de ansiedad.

Imaginad que queréis escribir una novela, pero no os sentís capaces. Pues gracias al coaching, sabréis cómo lograrlo (qué pasos dar, y qué recursos tenéis), y con la PNL lograréis dar los pasos que hagan falta sin miedo.

A mí el coaching y la PNL me han cambiado la vida, y los utilizo todos los días. Me gustan tanto que me he sacado tres títulos de la American Union of NLP —Sindicato Estadounidense de PNL— : Certified NLP Practitioner —Practicante de PNL Certificado—, Certified NLP Master Practitioner —Maestro Practicante de PNL Certificado—, y Certified Life Coach —Coach de Vida Certificado—.

Lo mejor es que una vez que aprendéis estas técnicas y veis que funcionan, las podréis aplicar a cualquier faceta de la vida. No es que vayáis a conseguir todos vuestros sueños, pero sí vais a intentar lograrlos. Se acabó lo de "No lo intento porque no me atrevo".

Además, el coaching y la PNL son dos herramientas excelentes no solo en el ámbito personal, sino que ayudan muchísimo para crear personajes de carne y hueso, y lograr que las historias tengan coherencia.

Sinceramente, si queréis ser escritores esto me parece mucho más importante que leerse El Quijote o El Lazarillo de Tormes. 

TESTIMONIOS 

Alumnos del curso de escritura creativa de Santander
Alumnos de la tercera promoción
Este curso de "escritura creativa" ha cambiado para bien, mi pensamiento sobre lo que era escribir. Yo me había quedado más con la palabra "creativa" que con "escritura", ahora terminado el curso me quedo con las palabras; trabajo, insistir y persistir, escribir y seguir escribiendo.

Ahora que tengo una base teórico-práctica, un espíritu más crítico a la hora de leer, un respeto mayor aún por el trabajo de todos mis compañeros escritores y una gran motivación decido seguir por el camino de la "escritura creativa" pero con los pies muy pegados a la tierra, el camino es largo y duro pero emocionante.
Gema Gutiérrez (Cabezón de la Sal) 

Cuando me comentaron de la existencia de un curso de escritura creativa en Santander me surgieron muchas dudas. Quizá la más importante fue si iba a ser capaz de engancharme para desplazarme de Laredo hasta allí cada lunes, pero quedó despejada a los pocos días. Carlos consigue que los conocimientos que transmite vayan calando poco a poco. 

Para mí fueron importantes tres aspectos: la manera de explicar la teoría con muchos ejemplos, el hacernos practicar la escritura tanto en clase como en tareas en casa, y el excelente ambiente creado entre todas las personas que asistimos. Tener la posibilidad de sus leer relatos y criticarlos, que lean tus relatos y los critiquen, y el análisis detallado por parte de Carlos hace que uno ya no lea las cosas desde una única perspectiva. Y eso es algo que acabada enriqueciéndote como persona, y como escritor.
Marc Torrano (Laredo) 

Todos los cursos de escritura que había mirado eran sencillos, cortos y de poca duración, ninguno me llamaba especialmente la atención, hasta que me encontré con este curso.

Le eché un ojo al blog, me gustó lo que las otras promociones habían hecho, no se trataba de escribir por escribir mientras te decían que usases la cabeza tú solo.

Me encontré con un curso que enseñaba a relajarse, a pensar para sacar ideas, a pasar de escribir desde cuentos hasta novelas extensas, con una base tanto teórica como práctica, técnicas, recursos, moverse por el mundo editorial, como publicar... 

Lo necesario para poder animarse a querer ser un escritor profesional, cosa que ahora yo personalmente estoy intentando hacer gracias a este curso. A los que lean este comentario, les animo a que se apunten porque no se van a arrepentir, aunque no estarán en la mejor promoción, que fue en la que estuve yo con mis grandes compañeros jaja. 
Alejandro Alcalde (Santander) 

Siempre había tenido necesidad de plasmar mis historias en un papel, hasta que un día te conciencias de verdad, y empiezas a teclear, teclear y empiezas a tomar sentir que esto deja de ser un hobby... entonces es que necesitas tener una base que te ayude crear tus historias... y eso es el curso, un comienzo para saber estructurar correctamente tus historias, corregir tus fallos y descubrir tu estilo.

Además, la posibilidad que otras personas lean tus historias te da un plus, porque es la forma de aprender.

El curso de Carlos es ameno, didáctico y si lo exprimes bien su jugo una de las mejores experiencias para afrontar tu carrera literaria. 
María Pilar García Pantaleón (Santoña) 

Este curso me ha servido para complementar mis habilidades de escritura con nuevas herramientas y para orientar mi pasión por escribir desde la afición hacia la profesión. Además, me ha permitido conocer a otras personas con los que compartir intereses, quienes han sido críticos lectores de mis relatos durante todo el curso, así como buenos compañeros con los que seguiré en contacto. 
Rubén Campo (Santander) 

Sé que hay mucha controversia acerca de si un curso de escritura puede servirte o no para hacerte escritor.

Aunque ya lo sospechaba antes, después del curso, tengo definitivamente claro que la respuesta es: no.

Ningún curso puede sustituir al trabajo y la dedicación profesional necesaria para conseguir hacer de la escritura precisamente eso: tu profesión.

No obstante, un buen curso, que es el que imparte un buen profesor, te va a ayudar muchísimo en esta tarea, y va a facilitarte enormemente tu trabajo.

En este sentido, si el curso de Carlos del Río no lo logra, no imagino cuál puede hacerlo.

El curso es más que amplio: es completo. Trata absolutamente todos los temas y cuestiones con los que tendrás que lidiar si quieres, no solo que algún día lo que escribas tenga calidad (de contenido y también formal), sino también que sea leído por un grupo más numeroso que tu familia y amigos.

El curso todavía aporta, por si lo anterior fuera poco, un extra más, que es la oportunidad de que tus escritos sean analizados y comentados, además de por Carlos, por tus compañeros; personas con otros gustos y criterios que van a enriquecer el tuyo.

En fin, que me siento muy afortunado de haber dado con este curso y de haber tenido estos compañeros. 
José E. del Olmo (Santander) 

Este curso me sorprendió para bien. Carlos intenta enseñar cosas tan básicas de la escritura que nadie pensaría que faltasen en ningún curso, y sin embargo lo hacen. Es gracias a él que me he dado cuenta de estas pequeñas cosas que, aún siendo tan esenciales, en general pasan por alto dando por sentado que debes aprenderlas por tu cuenta, y no es así.  Al igual que a ningún matemático se le ocurriría hacer integrales sin saber antes sumar, a ningún escritor se le debería ocurrir escribir una novela sin haber aprendido estas bases primero.

Pero el curso de Carlos enseña más que eso, enseña a motivarse y persistir, ya que hay que ser verdaderamente persistente si uno quiere dedicarse a la escritura. Esta era quizás la parte de la que personalmente más carecía, pero tras este curso y los consejos de Carlos he salido con ganas renovadas de escribir y escribir y seguir escribiendo. 
Rocío Solares (Mortera de Piélagos) 

Alumnos del curso de escritura creativa de Santander, 2016
Alumnos de la segunda promoción
Gracias Carlos por tu entusiasmo contagioso cuando se trata de escribir.

De tus clases he aprendido mucho, pero lo que mejor me has trasmitido son tres motivos para continuar escribiendo:

1— Una persona que quiere contar historias y que otros las lean ha de activar su imaginación cada día, esto sólo se consigue trabajando y con esfuerzo diario.
2— La inspiración no se presenta a ráfagas, es fruto de la dedicación continuada.
3— Escribir historias es maravilloso, pero hemos de flexibilizar nuestros prejuicios si queremos superar nuestros miedos y ser honestos con lo que expresamos.
Gracias por tu dedicación, ni un sólo día has faltado a tus clases.
Un abrazo.
Marta González (Santander) 

Sabes que algo funciona, cuando deseas que no acabe. Eso es lo que me ha pasado con el curso de escritura creativa de Carlos del Río, que me hubiese gustado que no terminase, seguir acudiendo cada lunes para escuchar y participar en las clases, escribir pequeños textos aplicando las técnicas que íbamos aprendiendo y relatos más largos donde semana a semana se hacía evidente la mejoría de todos los que seguíamos el curso. 

Desde la primera clase donde descubrimos que sacar ideas sobre las que escribir no es tan difícil, hasta la última, en la que nos instruyó sobre cómo enfrentarnos al siempre complicado mundo de las editoriales, Carlos nos ha ido desgranando, semana a semana y de forma inmejorable todas las herramientas necesarias para que al terminar el curso seamos capaces de poder escribir hermosas historias. 

El curso ha cubierto con creces mis expectativas y ahora me siento con fuerzas de poder enfrentarme a lo que ha sido siempre un deseo, escribir mis novelas, eso sí, y también es algo que Carlos nos ha enseñado, si queremos ver algún día un libro nuestro en los escaparates de una librería y sentirnos de verdad escritores, solo nos queda trabajar y trabajar. Gracias Carlos, hoy puedo decir que me siento un poco más escritor que cuando comencé el curso.
Gabriel González Sopelana (Santander)
 
Gracias a este curso he reafirmado mi pasión por la lectura y por la escritura. He aprendido cosas que nunca pensé que podría llegar a aprender y nunca nadie me podría llegar a enseñar. Después de estos nueve meses, me he dado cuenta de que he cogido más soltura a la hora de abrir un Word y ponerme a escribir. Al final, lo único que cuenta es escribir, porque escribiendo es cómo se mejora.
Claudia Fernández (Santander)

Es un taller donde el profesor transmite a los alumnos que el mundo de la creación literaria es asequible para todo el mundo que tenga ganas y entusiasmo y en el que te puedes profesionalizar gracias a los conocimientos que adquirimos a lo largo del curso y con mucha dedicación al finalizarlo.

Su metodología me ha gustado mucho porque te va introduciendo poco a poco al complejo mundo de personajes, subtemas, temas… logrando interiorizarlo, y descubriendo cuál es tu estilo, tu voz.
Estrella Jiménez (Santander)

Un curso que te ayuda a descubrir de una manera amena y práctica las claves fundamentales para encauzar la pasión por las palabras hacia el objetivo de ser escritor. La oportunidad de compartir reflexiones con quienes poseen la misma inquietud por la literatura convierte las clases en un regalo semanal en el que la rutina queda suspendida para dar paso al disfrute. 

Muy recomendable para quienes busquen forjar, pulir o afinar su voz escrita logrando que las tramas fluyan con naturalidad y consigan atrapar al lector. Capítulo especial para esa propina en forma de coaching motivacional que ayuda a afrontar las inevitables crisis creativas con determinación y acierto.
Javier González (Laredo)

Valoro muy positivamente el taller de escritura al que he asistido durante el curso 2015-16. El profesor Carlos ha preparado las clases con mucho rigor y completado sus explicaciones con una amplia bibliografía. Ha propiciado un ambiente en el aula activo y dinámico y ha conseguido que los alumnos empatizaran entre ellos. Recomiendo los talleres de escritura de Carlos del Río.
Salomé Pérez (Santander)

Tu novela.
Tu novela
El curso de Carlos del Río me ha descubierto que la escritura creativa puede cambiarte la vida, porque su aprendizaje es una práctica continua y emocionante; una especie de vicio que se convierte en aventura introspectiva, aunque nunca libre de esfuerzo.

Carlos es un buen coach y, lo que es mejor, me ha enseñado a serlo de mí misma, dándome herramientas para ser más capaz y “crecer”. Su propia experiencia como escritor y su formación en técnicas de programación neurolingüística, me ha permitido un aprendizaje integrador, de modo que pensar y escribir historias ya es posible. ¡Gracias, Carlos!
María Luz Quiroga (Santander)

El curso de escritura creativa que imparte Carlos del Río va más allá de la práctica exclusiva de ejercicios de técnica narrativa o de estilo, este escritor nos facilita el camino para descubrir y potenciar el factor humano, eso que hace que uno se sienta escritor y no un aficionado a la escritura. Aunque éramos un grupo heterogéneo, supo llevar nuestro itinerario individual y nunca me sentí censurado, al contrario, nos puso alas.
Gustavo Merino (Santander)

El curso de escritura de Carlos del Río, además de enseñarme técnicas para escribir, me ha servido para aprender que los sueños se pueden conseguir y que mientras estás trabajando para hacerlos realidad, puedes disfrutar de los pequeños logros que vas consiguiendo cada día. Lo que más me ha gustado es que Carlos en sus clases, ha combinado teoría, con ejercicios prácticos y técnicas de coaching y motivación. En definitiva, el curso me ha parecido muy ameno, educativo, y estimulante, tanto para mejorar en la escritura como para lograr tus propósitos en la vida personal.
Pilar Lorenzo (Nestares)

Los seis meses del curso se me han pasado volando, demasiado rápidos, con un profesor bien preparado, que disfruta con las clases. Hemos tocado muchas cosas, combinando diversos métodos. Cada día nos sorprendía con algún enfoque distinto, haciéndolo todo más ameno. (Que conste que escribir no es árido).

Ha combinado perfectamente la parte teórica con la práctica: ¡buff... la de relatos que he tenido que escribir, jajaja! Incluso ha hecho coaching. Ahora tengo herramientas que no conocía. Y muchos deberes pendientes: llegar a ser una escritora con una calidad aceptable. Da igual que publique o no, que mis obras sean más o menos conocidas, pero conseguiré hacer algo decente. 

Lástima que se haya acabado: echaré de menos sobre todo, la corrección de relatos. Conocer tus puntos fuertes y los débiles... el trabajar la gramática, las explicaciones tan claras y hasta los ejercicios tipo coach para conocerme.
Mercedes Rodríguez (Santander).

Para mí, ha sido importante, porque me ha hecho empezar y descubrir que puedo, algo que antes del comienzo del curso no cría posible, es la primera vez que tomaba contacto con esta actividad y gracias a tu paciencia y buen hacer, ha sido posible. Animo a otras personas que estén interesadas, que prueben, tu persona y tu experiencia ayudan mucho. Gracias sinceras.
Josefina Bedia (Santander)

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sábado, 28 de octubre de 2017

PROYECTO NOVELA. 32- LAS ESCENAS

Archivo: publicada originariamente el 4 de marzo de 2012
Cuando yo tenía doce años, mi tía Mari Carmen murió de cáncer.
   La noche que murió la pasé con mis primos, otros sobrinos de Mari Carmen. Con mi primo, que me lleva un año, nunca había congeniado, pero por aquella época se había comprado una Nintendo, y de repente no me importaba estar con él. Mi prima es cinco años mayor que yo, y eso significaba que estábamos en mundos diferentes. Esa noche mi primo y yo estuvimos jugando mucho a la consola, mientras mis padres y mis tíos esperaban en el hospital a que Mari Carmen muriera.
   A la mañana siguiente mi tío nos despertó y nos dio la mala noticia. Yo estaba convencido de que Mari Carmen iba a salir adelante, porque los adultos nos habían ocultado la gravedad de la situación, y esa noticia fue un mazazo. Mi prima, mi primo y yo no pusimos a llorar.
Daguerrotipo de Honoré de Balzac
Honoré de Balzac
   Al parecer, yo me pasé de llorar. O eso es lo que pensaba mi tío. Recuerdo que me dijo que los chicos, pues hombre, también lloraban, pero que lo hacían menos que las chicas y que mostraban menos sus sentimientos.
   Me acababan de dar uno de los peores consejos de mi vida.
   Existe una anécdota de Balzac que a mí me gusta mucho. Un día un amigo fue a visitarlo y se coló en su estudio sin anunciarse. Balzac, que estaba trabajando en su escritorio, se levantó de golpe y con lágrimas en los ojos le dijo: “¡Qué horror! La duquesa de Langeais ha muerto”. El amigo no entendía nada, porque conocía bien la sociedad de París y no había ninguna duquesa con ese nombre. Resultó que Balzac estaba escribiendo la muerte de ese personaje en una novela y todavía seguía abstraído en su mundo.
   He aquí una regla de oro para escribir ficción: la única manera de lograr transmitir emoción con tus historias es que tú sientas esa emoción, y así y todo no es garantía de que lo logres; pero lo que es seguro es que si tú no sientes la emoción, nadie la va a sentir. Si quieres lágrimas, lo que escribes te tiene que hacer llorar; si quieres risas, lo que escribes te tiene que hacer reír. Si tienes algún problema con mostrar sentimientos en el papel, tienes que superarlo. (Existe alguna excepción a la norma: para mostrar el tedio no tienes que aburrir.)
   En cuanto a mí, hace tiempo que decidí seguir el camino de Balzac y no el de mi tío.

LAS PIEZAS DE LAS HISTORIAS
¿Cómo haces para escribir o desarrollar una novela de 100.000 palabras?
   Muy fácil, la escribes en escenas. Esto es muy importante, así que lo voy a repetir: la escribes en escenas, nunca en capítulos.
   Una escena es una unidad de acción, que generalmente se desarrolla en un único espacio y en un único tiempo. En las escenas vas a detenerte a contar las cosas, para que el lector sienta que está viviendo la acción momento a momento, casi como si estuviera viendo una película, pero con la diferencia de que en literatura puedes meterte en la cabeza de los personajes y expresar sus pensamientos, sentimientos y sensaciones.
   Si escribir una novela fuera como construir una torre de Lego, las escenas serían cada una de las piezas. Y sabes que si te falta una pieza, la torre se te cae.
   Cuando estaba escribiendo la primera versión de mi novela, para continuar con la trama me preguntaba “qué pasa después” en esos diálogos conmigo mismo que tengo en un documento de Word (me he dado cuenta que es lo que mejor me funciona para desarrollar ideas porque me lo paso muy bien haciéndolo. Esto también es importante: cuando trabajes en una novela o un cuento, nunca te debe faltar el factor diversión, el factor de estar disfrutando con el proceso. Muchas personas, que no son escritores, entienden esto como que escribir es jugar, y por tanto no es un trabajo. Pero tú, escritor, ya sabes a qué me refiero).
   Entonces se me ocurrían ideas para avanzar un poco en la trama. Y cuando ya tenía claro por dónde iba a ir la historia, durante unas páginas más, me planteaba qué acciones concretas necesitaba para llegar allí. Le daba unas vueltas, y entonces me las apuntaba en un cuaderno. Esas acciones yo las convertía en escenas.
Piezas de Lego   Hay escritores, bastante más organizados que yo, que se pasan meses pensando en la trama y apuntando las escenas que necesitan para contar la historia. Y hasta que no han sacado todas las escenas, no se ponen a escribir. Lo que han hecho esos escritores es sacar la escaleta de la novela; la escaleta es simplemente una lista de escenas que les sirve de guía.
   Vamos a ver un ejemplo. Pongamos que vamos a escribir una novela romántica. Sé que necesito al chico por una parte, y a la chica por otra. Necesito complicaciones, que si no no tengo novela, y va a ser que la chica está a punto de casarse, y aunque quiere a su novio, se enamora del chico.
   El truco para sacar las escenas que necesitas es pensar qué información tienes que darle al lector en ese momento y cuál es el núcleo de esa escena. Todas y cada una de las escenas tienen que estar por algún motivo. Si escribes una escena para lucirte con una descripción preciosa de un atardecer, y no hay nada más, esa escena sobra. Normalmente las escenas están para hacer avanzar la trama o para profundizar en los personajes, o ambas cosas. Antes de escribir, siempre piensa por qué necesitas esa escena y lo que quieres lograr (esto también incluye qué emociones quieres transmitirle al lector).
   Vamos con la novela romántica. Voy a empezar con el encuentro. Necesito que el chico y la chica se conozcan, y necesito un lugar y un tiempo concretos. Se van a conocer en la cafetería de un gimnasio, un sábado al medio día, porque ese día tienen libre. Me apunto en mi libreta:
  
   1-Encuentro entre chico y chica en gimnasio.
   Y sé que necesito lograr ciertas cosas (si no te sale solo, piensa qué necesitas y lo anotas): presentar a los protagonistas, indicar que son jóvenes, que están en la cafetería de un gimnasio, y que se atraen. Voy a escribirla desde el punto de vista de él (eso significa que nunca me voy a pasar a la cabeza de ella) y quiero que ambos personajes te caigan muy bien. Y sobre todo, cuando empiecen a flirtear, quiero que sientas lo que se siente en la vida real cuando flirteas con alguien que te gusta y te responde, que es algo muy excitante.

   Vamos a la segunda escena. Ahora necesito plantar una complicación. Voy a presentar al novio de la chica, con el que ha quedado para comer en un restaurante caro, y en donde el novio le sacará un anillo de compromiso y le pedirá que se case con él. Me lo apunto:
 
   2-Encuentro entre chica y novio en restaurante caro.
   Voy a escribirla desde el punto de vista de ella, y así me meto en su cabeza y dejo claro que le gusta mucho el chico que acaba de conocer (eso lo piensa de camino al restaurante). También muestro que la chica está tensa, porque le ha dicho al chico que ha quedado para comer con una amiga; pero en cuanto llega al restaurante, la recibe un chico que la besa en la boca (es una pequeña sorpresa para el lector). Quiero que quede claro que al novio le obsesiona el dinero, y que tiene mucho. Y sobre todo, cuando le muestra el anillo de compromiso, quiero transmitir los nervios que siente ella, porque aunque lo quiere, no tiene nada claro que quiera casarse con él, pero acepta.

   Y así hasta llegar al final. De esta forma es mucho más fácil saber qué tienes que escribir en cada escena, y sobre todo, que información y qué emoción le quieres dar al lector.
   Y una vez que has terminado la novela (esto es muy IMPORTANTE: las novelas se terminan cuando están revisadas; la primera versión no es ni mucho menos la versión definitiva), la divides en capítulos. Tal vez no se te ha ocurrido, pero de vez en cuando está bien acabar un capítulo sin haber terminado una escena; simplemente para que el lector siga leyendo.

MOSTRAR VS. NARRAR
Para pasar de una escena a otra, sin ningún tipo de transición, se deja un doble espacio o se indica con asteriscos, normalmente 3. En cine es muy fácil darse cuenta de que la escena ha cambiado, pero en literatura, si no lo dices explícitamente, necesitas una darle al lector una pista visual de que está en otra escena:

   Y Sonia se durmió feliz entre los brazos de José.
                                                ***
   -No, tú no me echas. Dimito yo- dijo Manuela dando un golpe en la mesa.
Su jefe tardó unos instantes en reaccionar.
           
   Las películas están contadas en escenas, pero en literatura la cosa se complica un poco. Si fuéramos a escribir todas las acciones a tiempo real, para contar que el protagonista se levanta y se da una ducha nos llevaría 30 páginas. (Yo diría que eso es “En busca del tiempo perdido”.)
   Para comprimir tiempo y para narrar acciones que no se desarrollan a tiempo real, existen los sumarios. Si te sirve otra definición, a veces te detienes a mostrar qué pasa (las escenas) y otras las narras (los sumarios).
   Con un sumario, el ejemplo de arriba quedaría así:
           
   Y Sonia se durmió feliz entre los brazos de José.
   A la mañana siguiente Manuela fue a la oficina y se coló en el despacho del jefe.
   -No, tú no me echas. Dimito yo- dijo Manuela dando un golpe en la mesa.
Su jefe tardó unos instantes en reaccionar.

   Ese “A la mañana siguiente” sería un sumario. Me gusta más la primera opción, porque el cambio es más brusco.
   Con los sumarios también puedes indicar que ha pasado mucho tiempo, sin detenerte a explicar paso a paso cómo ha pasado ese tiempo:
           
            El vecindario no había recibido bien a la nueva familia. Los largos días estivales se fueron acortando, las hojas de los árboles se tornaron rojas y comenzaron a caerse; y un frío día de diciembre cayó el primer copo de nieve. Pero para el vecindario nada había cambiado.

   Los sumarios no sólo pueden aparecer al principio o al final de las escenas, también aparecen a mitad, cuando indicas qué ha pasado, sin detenerte a mostrarlo momento a momento. O cuando tienes que explicar, en ciencia ficción por ejemplo, qué leyes físicas rigen ese planeta. O en fantasía metes un párrafo con historia del lugar, para que el lector entienda qué está pasando.
   Los pensamientos de un personaje pueden ser un sumario. Pongamos que escribo una escena en la que Carolina, en la ducha, descubre un bulto en la axila, y eso provoca este pensamiento:
           
   Carolina sintió un escalofrío al recordar a su madre en el lecho de muerte. El cáncer la había consumido tanto que los pómulos casi le rasgaban la piel.

   Y después vuelvo a Carolina en la ducha, donde decide que va a ir al médico. Pero ese mismo pensamiento puede servir para comenzar otra escena. Entonces me detendría a mostrar cómo murió su madre. Sí, puede haber una escena dentro de otra escena.
   Con esto de las escenas y los sumarios (o mostrar y narrar, si prefieres) lo mejor es pensar que necesitas acciones concretas para contar tu historia, y que en varias de esas acciones te vas a detener para darle al lector la mayor experiencia emocional posible.
   ¿Y qué partes tienes que mostrar y cuales narrar?Portada de Showing & Telling de Laurie Alberts
   Pues ponte a escribir y lo averiguas por ti mismo. En este caso, yo no te lo puedo decir. El único consejo que puedo darte es que toda la información importante debería ser mostrada, y eso incluye los diálogos.
   Mira la diferencia:
           
   -Te amo –dijo José a Sonia mirándola a los ojos.
           
   José le dijo a Sonia, mirándola a los ojos, que la amaba.

   En caso de duda, escribe escenas. Ya las cambiarás a sumarios en la revisión. A mí me ha pasado con mi novela. Había una serie de escenas en las que mi protagonista aprendía una nueva habilidad. Eran un rollo, porque eran muy pacidas y sólo cambiaban al final, cuando ella avanza un poco más. En la reescritura convertiré esas escenas, que abarcan varias páginas, en un único párrafo, dando detalles concretos para que el lector no tenga problemas para visualizar qué ha pasado.
           
Recomendaciones:
   -“Scene & Structure”, de Jack M. Bickham. Bickham explica la importancia del patrón causa-efecto para tramar, y cómo las escenas son los bloques en los que están divididas las novelas. Habla de la estructura interna de las escenas y del conjunto de la novela. Da trucos para cambiar el ritmo de la novela, repasa los errores más comunes y da soluciones para arreglarlos, y acaba con el desarrollo completo de una novela, escena a escena.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com
   -“Showing & Telling”, de Laurie Alberts. Lo que llama Alberts “showing” (mostrar) son las escenas; y “telling” (contar) son los sumarios. Tras leer “Scene & Structure” a mí se me fue la mano con el mostrar, y gracias a este libro logré encontrar el equilibrio. Además de explicar cuándo es necesario uno y otro, y que características tienen cada uno (y los errores más comunes), el libro acaba con un cuento muy bonito de la autora, “Russia Is a Fish”.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com

   Fotografía de las piezas de Lego: Alan Chia (Creative Commons. Attribution-Share Alike 2.0 Genetic)

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