¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección
Cómo escribir ficción, críticas de novelas y películas (desde 2015 sólo critico las obras que me han gustado mucho), y todo lo que aprendo a medida que escribo y vivo más y más. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"Matar a un ruiseñor" (novela), de Harper Lee; "Un escritor acaba lo que empieza" (Vida de escritor); "Las poseídas de Stepford" (novela), de Ira Levin; "Muchas gracias por las 350.000 visitas"; "Colaboradores de 'La aventura de ser escritor'" (Vida de escritor); "Acabé la primera versión de 'La aventura de ser escritor'"; "El canto del cisne" (novela), de Robert McCammon; "Alien, el octavo pasajero", de Ridley Scott; "Sobre espiritualidad" (Vida de escritor); "La asertividad (IV)" (Vida de escritor); "Sin noticias de Gurb" (novela corta), de Eduardo Mendoza; "El exorcista", de William Friedkin; "El exorcista" (novela), de William Peter Blatty; "Mis libros más baratos en Estados Unidos y México"; "La semilla del diablo" (novela), de Ira Levin.

sábado, 24 de junio de 2017

Matar a un ruiseñor [9]

Portada americana de Matar a un ruiseñor, de Harper Lee
Archivo: publicada originariamente el 12 de enero de 2011
NOVELA
To Kill a Mockingbird
(EE.UU., 1960, 376 páginas)
Harper Lee

El caso de Harper Lee es rarísimo. Con su debut, “Matar a un ruiseñor” (1960), logró un best-seller inmediato, unas críticas excelentes y el Pulizter. Y entonces dejó de publicar. Salinger a su lado parece prolífico. “Matar a un ruiseñor” es una novela semiautobiográfica desarrollada en un pueblo ficticio de Alabama en los años 30, donde una niña, Scout, recuerda su infancia. Después del éxito de la novela, lo más destacable en la carrera de Lee fue ayudar a su amigo Truman Capote a documentarse para “A sangre fría” (1966). (El personaje de Dill está basado en Capote.)
   En 1962 “Matar a un ruiseñor” se convirtió en un clásico del cine con la película de Robert Mulligan con Gregory Peck (a quien la haya visto le será imposible no pensar en Peck cuando Atticus Finch aparece en la novela); y 50 años después de su publicación, la novela está considerada una de las más importantes de la literatura estadounidense del siglo XX.
   Durante los años de la Gran Depresión, Scout vive con su hermano Jem y su padre, Atticus, en Maycomb, un pueblo de Alabama. Mientras crece, Scout se hace amiga de Dill, el niño que va a visitar a su tía durante los veranos, descubre lo horrible que es la escuela, y ve como Jem, cuatro años mayor que ella, deja de comportarse como un niño porque se está haciendo adolescente. La percepción de la vida que tiene Scout cambia por completo cuando su padre, que es abogado, tiene que defender a Tom Robinson, un negro acusado de violación.
   “Matar a un ruiseñor” tiene dos partes muy bien diferenciadas: la primera se centra en presentar a Scout y su mundo; y la segunda, que empieza cuando Scout se entera de que Atticus está defendiendo a Tom, habla de racismo y de esperanza por un futuro mejor. La primera parte son una serie de acontecimientos, muy poco relacionados entre sí (son las vivencias de Scout en el pueblo), mientras que la segunda tiene una estructura mucho más clara; y elementos que no tenían un objetivo muy definido en la primera parte, adquieren aquí significado.
   Si “Matar a un ruiseñor” es una obra unitaria y aguanta la primera parte, en la que es difícil ver un hilo narrativo (¿trata de la relación de los niños con Boo? ¿O lo que le traumatiza a Scout la escuela? ¿O es la relación de Atticus con sus hijos? No se sabe bien porque no hay una trama que tire de las demás, y por eso, aunque encantadora, me parece demasiado larga) es gracias a la voz de su protagonista.
   La novela está narrada en primera persona desde el punto de vista de una mujer adulta que recuerda su infancia. Así, al mismo tiempo Scout es capaz de darse cuenta de lo que significaron los acontecimientos que ocurren en la novela, muestra la lógica infantil del personaje. El resultado es genial: “Matar a un ruiseñor”, a pesar de ser en ocasiones muy oscura, es divertidísima, muy cálida y tierna.
    Los personajes están muy bien caracterizados, en especial los niños. Lee retrata de maravilla la psicología infantil, a veces con resultados hilarantes, y las relaciones de Scout con la gente que la rodea (su padre, su hermano, y Dill), son encantadoras.
    El primer día de escuela es divertidísimo, traumatizando a Scout por el sin sentido de la educación. Más tarde, Scout intenta pillar cualquier enfermad para no ir a clase; o se pone a decir tacos, a ver si su padre relaciona ese lenguaje con la escuela y la saca de allí. En otra ocasión, Scout corre a decirle a Atticus que el mundo se acaba cuando comienza a nevar, asustada porque nunca antes había visto nieve.
   La obsesión de los niños con Boo, el vecino de al lado que nunca sale, también es muy divertida: hacen obras de teatro representando a los vecinos raros e intentan establecer contacto con Boo y hacer que salga de casa (a Dill se le ocurre que si deja un rastro con gotas de limón, Boo lo seguirá como una hormiga).
   A mitad de novela, Scout se da cuenta de que su padre es mucho más de lo que parece. Scout se preocupa porque Atticus, de 50 años, no es como el resto de los padres. Pero cuando éste da caza a un perro loco, descubre que no es lo que parece. Y al final de la novela verá que su padre es mucho mejor que el resto.
   Poco a poco, en la novela se va introduciendo una nota discordante: Scout comienza a oír que la gente llama amante de los negros a Atticus. Toda la extensa primera parte, además de para presentar el mundo de Scout, ha servido para crear mucha empatía por los personajes. Ahora es cuando se complican las cosas y cuando Lee da opiniones sobre lo que realmente le interesa.
   Es un gran acierto el punto de vista infantil; Scout no entiende el odio a los negros, o algo tan descabellado como que su profesora diga que Hitler trata mal a los judíos, pero ella misma desprecia a los negros. Al ser una niña, Atticus y otros adultos (un hombre condenado al ostracismo por tener hijos mulatos, pero que es más lúcido que la mayoría del pueblo, o Miss Maudie) se lo tienen que explicar: que la masa, que no piensa, es muy peligrosa, y que los cambios se producen poco a poco, y que lo que cuenta son muestras que indican un posible cambio a mejor. Es una forma muy elegante de meter mensajes en la ficción, sin aleccionar al lector.
   Pero la segunda parte no sólo destaca por sus mensajes. El juicio a Tom es muy intenso y está lleno de emoción, llegando el lector a las mismas conclusiones que Scout sobre lo injusto del sistema. O lo impactantes que son los acontecimientos que vienen a continuación. Y Scout sigue con sus divertidas vivencias infantiles.
    El tramo final, me parece más endeble, por poco verosímil. Está un poco forzado: Atticus sabe que Bob Ewell es peligroso, y no acompaña a sus hijos a una obra de teatro que les fuerza a caminar de noche por las calles; al igual que la excusa de la tía Alexandra de no ir a la representación por estar cansada.
   “Matar un ruiseñor”, sin ser perfecta, es una novela genial.

sábado, 17 de junio de 2017

VIDA DE ESCRITOR: UN ESCRITOR ACABA LO QUE EMPIEZA

ARCHIVO: publicada originariamente el 7 de diciembre de 2014
No sé si recordaréis que justo cuando acabé la primera versión de mi segunda novela, "El oráculo de Eosh", allá por septiembre de 2013, me metí en el montaje de la película "Hazlo por mí", de Álvaro de la Hoz, y aparqué por completo la escritura de ficción. Bueno, pues desde el 1 de octubre de 2014, cuando ese largometraje me ha dado un respiro, he retomado la novela.
   Durante ese año sin escribir ficción he montado esa película (está a punto de acabarse), he dado un taller de montaje cinematográfico y una charla sobre sonido para "El cine en tus manos", he sido uno de los seleccionadores de los aspirantes a entrar en la Online Film Critics Society (algo que me llevó más tiempo del que me atrevo a confesar), he mantenido mi rincón, y he escrito y auto-publicado el libro "Atrévete a ser escritor".
   Y después de hacer todo eso, solo puedo decir una cosa: ¡Dios mío, qué ganas tenía de volver a escribir ficción! 

LA REVISIÓN 
La revisión es el proceso que más me gusta de escribir. Como soy muy poco organizado, durante la primera versión estoy en un estado de ansiedad constante: ¿llegaré al final?, ¿me quedará muy corta?, ¿me meteré en callejones sin salida?, ¿seré capaz de resolver los conflictos? En la revisión estoy mucho más tranquilo, porque realmente es ir encajando piezas y perfeccionando lo ya existente. 
   Os preguntaréis por qué escribo la primera versión así, si me provoca ansiedad. Pues porque es una ansiedad que me fuerza a seguir adelante, y a meterme de lleno en la historia; y escribiendo de ese modo se me ocurren ideas que de otra manera jamás se me ocurrirían. 
Tarjetas de Carlos del Río
Mis tarjetas
   Para mí, más o menos, el principio y el final son fáciles. Al principio vas presentando personajes y creando conflictos, y al final todo coge carrerilla y llegas al clímax, donde resuelves el conflicto principal. Donde sudo es en el nudo.
   En esta novela, con mi forma de escribir (sé unos datos muy básicos antes de escribir, y luego me dejo llevar por la historia, confiando en el proceso), en la parte central me ha salido un misterio. No solo hay que descubrir quién es el asesino, sino por qué lo hizo. Y siendo sincero, toda esa parte me encanta. Además, me salió un guiño a "El principito" ("Le petit prince").
   Antes de reescribir nada, imprimo la novela y la leo una y otra vez. En esas lecturas estoy buscando el tema principal, que va a ser la columna vertebral, y los temas secundarios, y voy tanteando opciones de la trama. Al tiempo que me meto en la historia, mi mente está buscando soluciones: si pasa esto, esta otra cosa no tiene sentido; si pasa esto otro, es demasiado rebuscado; si pasa esto, no tiene coherencia. Así hasta que doy con la solución.
   Cuando encuentro los temas, para mí es como dar con un filón de oro, porque todo es mucho fácil: entonces sé qué acciones están permitas en esa novela y cuáles no, y sé cómo puedo reforzar esos temas.
   Sabiendo eso, le voy dando vueltas a la trama, y me voy planteando dónde tengo que plantar elementos, y cómo tienen que ser los personajes para que todo encaje. Y entonces, cuando tengo todo más o menos claro, juego con la estructura: la pongo en tarjetas, escena a escena, y voy viendo cuál es el mejor orden para mantener el interés del lector.
   Y por fin, me pongo a escribir. Sigo la escaleta que me han dado las tarjetas, y cortando y pegando de la primera versión, y escribiendo nuevas escenas cuando me toca, logro una segunda versión. Cuando acabo, vuelvo a leerme toda la novela, y voy puliendo las escenas y los sumarios para que funcione la historia.
   Cuando estoy satisfecho con la historia, corrijo el estilo.
   En estos momentos estoy a punto de ponerme a escribir, así que para principios de 2015 habré acabado mi segunda novela.

UN ESCRITOR ACABA LO QUE EMPIEZA
Portada original de De la ceniza volverás, de Ray Bradbury
"De la ceniza volverás"
La creatividad es muy caprichosa, y hay veces que un escritor comienza algo, lo deja porque no puede o no se ve inspirado, y mucho años después, lo acaba. Veamos unos ejemplos.
   Ray Bradbury escribió el primer cuento de "De la ceniza volverás" ("From the Dust Returned") en 1946, pero hasta 2000 no terminó esa novela.
   En un periodo de sequía literaria, Eduardo Mendoza, más que nada para emborronar papel, comenzó a escribir una historia humorística de ciencia ficción, pero la dejó cuando llevaba 20 páginas. Unos cuantos años más tarde le propusieron escribir una novela por entregas en prensa, y Mendoza retomó la idea y escribió "Sin noticias de Gurb".
   En 1976, Stephen King comenzó "La cúpula" ("Under the Dome"), pero tras dos semanas de trabajo y 75 páginas escritas, la abandonó porque no se veía capaz de afrontar toda la investigación que requería el proyecto. En 2007 recuperó la idea, y en 2009 la acabó.
   A King también le pasó con "22/11/63" ("11/22/63"): la comenzó a escribir en 1972, pero se vio abrumado por la cantidad de documentación que sería necesaria, y porque solo habían pasado 9 años desde la muerte de Kennedy. En 2009 la retomó, y la acabó al año siguiente.
   Me parece que si ya tienes práctica, te puedes permitir eso de abandonar proyectos y ponerte a escribir otros (siempre tienes que ponerte con otros), pero cuando estás empezando, has de acabar todo lo que comienzas, te lleve el tiempo que te lleve; de lo contrario corres el riesgo de no terminar nada.
   No valen las excusas de que ya no te interesa, o que has encontrado un proyecto mejor. Cuando estás empezando, narrativamente tienes que practicar cuatro pasos: presentar una historia, desarrollarla, cerrarla, y corregirla. Si la dejas a medias, no estás practicando los dos últimos pasos, ni cómo mantener el interés en el nudo; y fuera de cuestiones narrativas, ni perseveras ni tienes constancia para llegar al final. Así de simple.
   Por mucho que odies un proyecto, acábalo. Por mucho que te tiente una idea nueva, acaba lo que tienes entre manos. Por muy desanimado que estés porque pienses que eso no lleva a nada, acábalo. Si vas a abandonar una novela, conviértela en un cuento, pero cierra ese proyecto. 
   Cuando hayas terminado unos cuantos cuentos y novelas (terminado significa revisado y reescrito), te podrás dar el gusto de abandonar proyectos a medias. Yo llevo seis años escribiendo, y todavía no me lo puedo dar. 

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viernes, 16 de junio de 2017

SIGO CON LAS CRÍTICAS DE NOVELAS, PERO SIN PUNTUARLAS

Puntuar con estrellasHe decidido que ya no pondré puntuación a las críticas de novelas. No tiene sentido que esté pensado si eso que leo se merece un 7 o un 8, como si fuera un examen, sino que me deje llevar por la historia y luego analice los que creo que son sus puntos fuertes y débiles.
       Además, en un claro caso de en casa del herrero, cuchillo de palo, si tengo a algún alumno que pone puntuaciones a los cuentos en clase, le pido que no lo haga, que eso no sirve para aprender. Ahora me toca predicar con el ejemplo.

sábado, 10 de junio de 2017

Las poseídas de Stepford [8]

Portada británica de Las poseídas de Stepford, de Ira Levin
NOVELA
The Stepford Wives
(EE.UU., 1972, 160 páginas)
Ira Levin 

“Las poseídas de Stepford” (1972) fue la cuarta novela de Ira Levin, un autor que destacaba por sus brillantes tramas. La novela fue adaptada el cine en 1975 como “Las mujeres de Stepford”, dio lugar a tres telefilms que continuaban la historia, y en 2004 volvió al cine como “Las mujeres perfectas” (coincidiendo con su estreno, la novela se reeditó en España con ese título). Si bien la obra más famosa de Levin es “La semilla del diablo”, la cual comparte muchísimos elementos con esta, y aunque el final es incluso más rocambolesco, me parece que “Las poseídas de Stepford” está mejor construida.
            Joanna Eberhart acaba de mudarse con su marido e hijos al idílico pueblo de Stepford. Aunque disfruta del cambio, hay algo que le llama la atención: sus vecinas, que se cuidan muchísimo y siempre están guapas, están tan obsesionadas con las tareas domésticas que no tienen tiempo para nada. En el pueblo hay una asociación a la que solo acuden hombres; su marido le dice que irá a alguna de las reuniones para cambiar la asociación desde dentro. Para su alivio, Joanna conoce a dos mujeres recién llegadas, que también se sorprenden por el comportamiento del resto.
            Si alguien quiere leerse “Las poseídas de Stepford”, le recomiendo que evite a toda costa la Wikipedia en inglés, porque te la destripa en el primer párrafo, y si tiene la edición de británica de Corsair de 2011, que es la mía, se salte la maldita introducción de Chuck Palahniuk, quien cuenta absolutamente todo (debían de pagarle por palabras, y no se le ocurrió otra cosa que desvelar el misterio y cómo lo contaba Levin), y se adentre en la novela sabiendo lo menos posible. La gracia de Ira Levin, quien utilizaba una prosa muy magra, estaba en cómo jugaba con el lector con unas tramas endiabladamente bien construidas. Para mí, eso es bastante más difícil de lograr que vacuos juegos con el lenguaje, perderse en recuerdos, o construir frases kilométricas, que es lo que suele plagar la aburrida ficción literaria.
            Como en “La semilla del diablo”, Ira Levin sigue la vida de una mujer que comienza a ver elementos discordantes en su entorno, en este caso, mujeres guapísimas, hacendosas amas de casa. En Stepford la liberación femenina ha pasado de largo, y Joanna está desconcertada, sus vecinas solo tienen tiempo para limpiar la casa. Es como si estuvieran poseídas y no tuvieran voluntad propia.
Me parece que esta novela está mejor construida que la otra porque, al ser más breve, no tiene partes en las que no haya tensión, y Levin se crea una cuenta atrás a mitad: las amigas normales de Joanna van cambiando, y sabes que el cambio se produce a los cuatro meses de llegar a Stepford; o Joanna averigua lo que está pasado pronto, o ella también cambiará... La sensación de paranoia dura más páginas aquí, y funciona mejor. 
         Levin va plantando elementos que comprendes al final, pero que ayudan a ir subiendo la tensión y la sensación de desconcierto, de que algo muy malo está pasando en ese idílico pueblo, de que posiblemente exista una conspiración contra las mujeres: ¿está Joanna exagerando, o incluso, perdiendo la cabeza? ¿Hay algo en el ambiente que afecta solo a las mujeres? ¿Realmente el policía evitó que viera qué sucedía en la asociación de hombres? Y al final, ¿la descabellada teoría de Joanna es verdad?
Levin demuestra tener muy mala leche con los hombres en un giro demencial, giro que no queda confirmado hasta el último capítulo, haciendo que leas y leas sin parar, pero que te crees por lo bien construida que está toda la novela.
           Si alguien quiere aprender a tramar bien, ha de leer a Ira Levin.

lunes, 5 de junio de 2017

MUCHAS GRACIAS POR LAS 350.000 VISITAS

Sí amigos, mi rincón acaba de alcanzar las 350.000 visitas. Muchas gracias por seguir ahí mes a mes. ¡Ahora a por las 400.000!

domingo, 4 de junio de 2017

VIDA DE ESCRITOR: COLABORADORES DE "LA AVENTURA DE SER ESCRITOR"

Portada de La aventura de ser escritor, de Carlos del RíoTras seis meses de intenso trabajo, esta semana terminé la primera versión de “La aventura de ser escritor”. Tiene 344 páginas, 96.728 palabras. Estoy afilando el machete, y supongo que un 20% caiga en la revisión.
      De momento, sigue en pie la fecha de publicación de septiembre de 2017. Para abrir boca, os dejo la portada recién diseñada. Espero que os guste. Ojo, que es toda la foto, manos y camisa incluidas: es un hombre que sujeta una tableta con mi libro. Rollo meta-portada. He utilizado el Photoshop Elements, un programa barato y completísimo, que os recomiendo encarecidamente si queréis diseñar portadas. Las fotos las he comprado en Depositphotos, y la fuente la he descargado de Dafont.com.
      Mientras que “Atrévete a ser escritor” se centraba en cuestiones técnicas de la escritura de ficción, “La aventura de ser escritor” habla de la actitud correcta para lograr una carrera literaria, para no abandonar y seguir y seguir hasta lograrlo, y de todas las opciones que tenemos los escritores para ganar dinero hoy en día; jamás hemos tenido tantas.
      También tiene un montón de historias reales, de escritores famosos que tuvieron que luchar para lograrlo, para que así los que empiezan vean que no es sencillo, pero sí posible.
      Y una gran diferencia con “Atrévete a ser escritor”, que hace que este libro sea más rico, es que tiene colaboradores: escritores que no son famosos, pero que viven de la escritura —o están consolidándose para lograrlo en un futuro próximo—, cuentan su historia y dan consejos a escritores noveles. Cada uno ha tenido que recorrer un camino distinto: hay quien mezcla editoriales con autoedición, otros solo se autoeditan, y otros solo trabajan con editoriales. Les estoy enormemente agradecidos por su generosidad, y le doy las gracias a Ana González Duque por darme la idea y ponerme en contactos con varios de ellos.
      Les he pedido que se presenten, y aquí los tenéis. Echadles un vistazo a sus libros, que son muy entretenidos y cubren muchos géneros, y a sus páginas web, que varios ofrecen servicios para escritores.

COLABORADORES
Portada de Este sueño está patrocinado, de Pedro Pablo Picazo
Pedro Pablo Picazo se encarga del prólogo. Entre los 3 y los 5 años decidió que lo suyo era contar historias. No es consciente de cuál debió de ser el detonante, pero sí que recuerda escribir antes de saber escribir garabateando páginas de dos rayas con trazos y líneas incomprensibles que relataban historias que cree recordar eran de detectives. Luego descubrió el cine, así que deseó escribir películas. Y se formó en la Escuela de Cine del Audiovisual de Madrid y asistió a cuanto curso pudo hacer escuchando a los que más sabían, y escribió para tele y para documentales (“Los últimos días de Cervantes”, “Mercados de abastos de Andalucía”…) y para concursos y para dibujos animados (“Zipi y Zape”) y como había muchas historias bullendo en su interior pasó también a escribir teatro (“El Cielo Espera”, “Paraísos artificiales”) y novelas (“Su Majestad el Rey de los Niños Zombis”, “Este sueño está patrocinado”), y desde que empezó a escribir libros ya no pudo parar porque en las novelas no había recortes presupuestarios de modo que el límite sólo lo marcaba su propia imaginación. No paró de escribir, día a día, año tras año, lo que fuera: obras breves de teatro, cuentos, documentales, vídeos de empresa, manuales corporativos, pero siempre probándose y aprendiendo. Y aprendió también a escribir en primera persona y él, yo, sé que aún no he llegado a dónde me gustaría, que quiero escribir películas que aún no he hecho, que mis novelas no han llegado todavía hasta todos los lectores que me gustaría que llegasen, pero escribir no deja de ser una eterna búsqueda: de la mejor descripción, del mejor diálogo, de los mejores personajes, de la mejor historia, y espero no dejar de buscar siempre porque buscar, buscar es de escritores.
      Página web: www.pedropablopicazo.com

Portada de Story Engineering, de Larry BrooksLarry Brooks me ha dado permiso para incluir en su integridad un capítulo que me encanta de su libro “Warm Hugs”. Brooks es un antiguo jugador de baloncesto y escritor. Escribió seis novelas que fueron rechazadas, luego se apartó de la escritura y de 1983 a 1999 trabajó en una empresa de publicidad que ofrecía vídeos corporativos y de entrenamiento, y material promocional. En 1999, con 47 años, retomó la carrera que realmente amaba, escribir novelas, algo que nunca había abandonado. En 2000 logró que le publicaran una nueva novela, "Darkness Bound", la cual estuvo tres semanas entre las más vendidas del "USA Today". Desde entonces ha escrito cinco thrillers más editados por editoriales tradicionales, tres libros para escritores publicados por Writer’s Digest, entre ellos los best sellers Story Engineening y Story Physics, y varios libros autopublicados para ayudar a escritores. Su página web, Storyfix.com, es un referente para aprender a construir historias, y desde ella Brooks ofrece servicios de coaching para escritores, con análisis y asesorías personalizadas.

Portada de Carter & West, de Ana BoloxAna Bolox es licenciada en filología inglesa. Ejerce como profesora de idiomas, español e inglés, y ha trabajado como traductora de textos científicos. Es editora de su propio blog y escritora de novela policíaca, género que imparte a través de un taller en su web, www.anabolox.com, aunque no le hace ascos a otros géneros.
      En 2015 publicó en ebook su primer libro de ficción, una serie policíaca que lleva el título genérico de “Carter & West”, que se desarrolla en la Inglaterra de la posguerra, publicado en papel, un año después, por Medianoche Editorial y cuyo segundo número verá la luz en breve.
      Está a punto de publicar el número de uno de una nueva serie policíaca con tintes de humor: “Las cosas y casos de la señora Starling”, y escribe relatos con cierta asiduidad que se publican en diferentes antologías.
      Además de los talleres sobre novela policíaca que imparte tanto online en su web como presenciales, y del mentoring a distancia para construir una novela policíaca con su ayuda personalizada, le gusta formar a escritores a través de libros que tratan diversos puntos del arte de escribir. Hasta ahora ha publicado “Los cuatro pilares de la ficción” y “Cómo construir tu novela en 10 preguntas”. El próximo título, “Cómo trabajar el escenario de tu novela”, nacerá después del verano.
      Forma parte del equipo de redacción de las revistas "Sólo novela negra" y "MoonMagazine", en la que, además de su tarea como redactora, se hace cargo de una sección fija, dentro del Club Literario, titulada “Construye tu novela con Ana Bolox”, y en este momento se encuentra trabajando en la organización de una nueva revista literaria, "Zubyah", de la que será directora.

Portada de Leyendas de la Tierra Límite. Las Tierras Blancas, de Ana González DuqueAna González Duque es escritora de fantasía juvenil y comedia romántica. Empezó en esto de la escritura muy pequeña, pero se lo tomó realmente en serio a raíz de un blog en Blogger: “La doctora Jomeini”, un blog que llegó a tener 10000 visitas/día que le abrió las puertas del mundo editorial y la llevó a aprender de blogging y redes sociales. Médico de profesión, ha trabajado como community manager de varias páginas médicas, diseñando sus estrategias de marketing online, hasta que se le ocurrió que eso podía aplicarlo a los libros. Salió bien: más de 15.000 copias vendidas de su bilogía de fantasía juvenil “Leyendas de la Tierra Límite” lo atestiguan.
      Desde este año, ha dejado de ejercer como médico para dedicarse a la literatura por completo. En el momento actual, está trabajando en varios proyectos que verán la luz en 2018.
     Puedes saber más sobre ella, y sobre sus cursos de marketing para escritores, en www.anagonzalezduque.com.

Portada de El noviembre de Kate, de Mónica Gutiérrez
Mónica Gutiérrez era una periodista sin vocación hasta que cayó bajo el hechizo de la Historia y se recicló como entusiasta historiadora. Siempre había tenido la manía de escribir, pero no fue hasta 2012 cuando encontró el valor necesario para publicar su primera novela feelgood en Amazon, "Cuéntame una noctalia". Las buenas ventas de su segunda novela, "Un hotel en ninguna parte" (2014), le abrieron las puertas del mundo editorial con "El noviembre de Kate" (Roca Editorial, 2016). Desde entonces tiene la idea de seguir funcionando como una autora híbrida (autopublicación + editorial), dependiendo del perfil del manuscrito y de sus intenciones literarias. Pero sobre todo es una acérrima defensora de que el libro autopublicado debe ofrecer al lector la misma calidad que los publicados por las grandes editoriales. A raíz de sus lecturas, del contenido de su blog Serendipia, y del contacto con los lectores, comprendió que el género feelgood (novelas optimistas que te hacen sentir bien) en este país estaba todavía en pañales. Convencida de que este género es necesario —un salvavidas literario—, en los tiempos de ruido y furia que nos ha tocado vivir, en la actualidad imparte el único taller en lengua castellana de ficción feelgood en su página web http://monicagutierrezartero.com/.

Portada de Memoria selectiva, de David OlierDavid Olier es un exconsultor y escritor de ciencia ficción. Ingeniero de formación, dedicó 8 años a trabajar en investigación y consultoría tecnológica. Tras cinco años viajando por el mundo, en 2014, decidió cambiar las maletas por un cuaderno, SAP por Scrivener y las sesiones de análisis y diseño con Powerpoint por sesiones creativas con rotulador y pizarra. Ahora, tres años después, su blog, El rincón de Cabal, se ha convertido en un referente para escritores de ciencia ficción en español.
      En 2015 publicó su primer libro de relatos, "La imaginación también muerde", que llegó a ser número uno de ventas en Amazon en diciembre de 2016. Acaba de publicar su segundo libro, "Memoria selectiva", que se mantiene como número uno de ventas de relatos de ciencia ficción y está trabajando en una nueva novela, además de en varios proyectos literarios diferentes. También ofrece, a través de su página web, cabaltc.com servicios de formación (cursos, tutoriales…) y asesoramiento para nuevos escritores, así como servicios de lectura editorial, siempre enfocado al género de ciencia ficción.

Portada de Blackwoo. Piel y huesos, de Jaume Vicent
Jaume Vicent atravesó por el invierno del descontento literario cuando se topó con una de esas infames editoriales piratas, por suerte, tras una corta batalla legal, pudo recuperar su manuscrito. La mala noticia es que sigue sin estar publicado, la buena es que, un año después de aquello logró publicar otra novela, "Blackwood: Piel y huesos". Desde 2015 ha publicado una novela más, "La Carne y la Sangre", las dos novelas de terror, y muchos relatos, tanto en formato digital como en formato físico, además ha tenido la suerte de participar en proyectos tan interesantes como "Historia de un revólver".
      Estudió antropología cultural en la UNED. Ha pasado por muchos y muy distintos trabajos y ahora mismo es escritor, gestor de contenido y community manager. Desde Excentrya también trabaja asesorando a escritores y como corrector.
      Ahora mismo está trabajando en la autopublicación —porque cree firmemente que es la mejor opción para cualquier escritor— de un par de libros de ayuda para escritores y sobre todo, está centrado en su blog, Excentrya. En él trata de ayudar a los escritores y blogueros que dan sus primeros pasos en este complicado, pero fascinante mundo. Además, asesora a otros escritores que quieren ser visibles en Internet.




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martes, 30 de mayo de 2017

ACABÉ LA PRIMERA VERSIÓN DE "LA AVENTURA DE SER ESCRITOR"

Ilustración de un machete
¿Para qué pulir si puedes desbrozar?
Sí amigos, después de seis meses de intenso trabajo, acabo de llegar al final de la primera versión de "La aventura de ser escritor". De momento lo que os puedo contar es que son 344 páginas, 96.728 palabras. Ahí tenéis qué herramienta estoy afilando para la revisión: el glorioso machete. 
     Este domingo no os perdáis el artículo de "Vida de escritor", que voy a desvelar alguna que otra sorpresa sobre el libro.
     Ya queda menos para su publicación.


La ilustración del machete está en dominio público y no hace falta atribuirla (OpenClipart-Vectors).
© 2006 - 2017. Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.
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