¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mis novelas y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"Por qué estoy en contra la de piratería" (Vida de escritor); "Better Nate Than Ever" (novela), de Tim Federle; "Cómo pagar menos impuestos publicando con Amazon" (Vida de escritor); "Paris for One" (novela corta), de Jojo Moyes; "'Leyendas de alquiler', en proceso de reescritura continua, por Pedro Pablo Picazo" (Vida de escritor); "Manolito Gafotas" (novela), de Elvira Lindo; "Un escritor lee mucho"; "Aprendiendo de Coppola" (Vida de escritor); "Zootrópolis", de Byron Howard y Rich Moore; "Taller de escritura creativa en Eureka Santander"; "¡Arriésgate!" (Vida de escritor); "El reino de Kensuke" (novela), de Michael Morpurgo; "Despetida y cierre (IV): Consejos para escritores" (Cómo escribir ficción); "Spotlight", de Tom McCarthy; "Comienzo la versión definitiva de mi novela".

domingo, 1 de mayo de 2016

VIDA DE ESCRITOR: POR QUÉ ESTOY EN CONTRA DE LA PIRATERÍA

Fotografía de unas estanterías en una bibliotecaAlgo que les digo constantemente a mis alumnos es que si quieren ser escritores tienen que leer muchísima ficción y no ficción, y que pueden recurrir a librerías —online y físicas— y bibliotecas, y a libros nuevos, de segunda mano y digitales.
            Todo excepto a la piratería.
La piratería perjudica a los autores, porque no cobran por su trabajo, y a toda la gente involucrada en el mundo editorial, ya que menguan los ingresos, poniendo en peligro puestos de trabajo. Si mis alumnos perseveran, en el futuro tendrán libros publicados, y dudo mucho que les gustase que la gente se los descargara gratis y los compartiera a troche y moche sin su permiso; además, no tiene sentido que anden erosionando la industria en la que se quieren meter en el futuro (y aquí me refiero también a los libros autopublicados). Si es así, y como la honradez empieza por uno mismo, y lo que importan son las acciones y no las palabras, no tendrían que piratear nada.
            Un alumno me dijo que él no lo veía tan mal, porque la piratería era una forma de promoción. Me dijo que si alguien se descargaba mi libro y le gustaba, se lo recomendaría a otras 12 personas. Le dije que el problema era que no solo les recomendaría mi libro, sino que se lo mandaría a otras 12 personas, y yo no vendería ni un ejemplar. Si realmente la piratería fuera una forma de promoción, yo estaría encantado. Pero no lo es.
            Hay gente que se descarga lo que sea de forma compulsiva simplemente porque no tiene que pagar por ello (personas que tienes que ignorar, porque posiblemente ni sepan que tienen tu libro), pero también existen otras más perjudiciales: las que se descargan un libro tuyo, les gusta, y en vez de decir "Voy a hacerme con un ejemplar original", o al menos "El siguiente me lo compro", corren a encontrar todas las copias piratas que puedan de tus libros. No sé, se deben de pensar que los escritores pacemos como las vacas y no tenemos gastos. Conozco a varios así, que reconocen que les encanta algún autor, aunque no le han dado ni un céntimo porque tienen toda su bibliografía pirateada.
            Mi alumno me dijo que si yo tenía 100.000 seguidores en Facebook, y 10.000 se compraban mi libro y 90.000 lo pirateaban, ya podía vivir de ello. Lo dijo como si fuera fácil tener 100.000 seguidores en Facebook, y 10.000 compradores. (Julia Navarro, por ejemplo, ahora mismo está a punto de alcanzar los 78.000. Sí, esa Julia Navarro. Vender 10.000 ejemplares de un libro es igual de difícil).  Le dije que no me parecía justo que gracias a 10.000 honrados que pagaban por mis libros, 90.000 gorrones pudieran disfrutar de mi trabajo gratis, y sin mi permiso. Eso es un poco como trabajar el 100% pero solo cobrar el 10%, porque al 90% no le da la gana pagar por tu trabajo, pero sí disfrutarlo.
            Le expliqué qué pensaba realmente de la piratería, y todas las opciones que había ahora para conseguir libros baratos, o incluso gratis, de forma legal. Me sugirió que escribiese algún artículo para el blog. Este es ese artículo. 

ESCRIBIR ES UNA APUESTA
Vaya por delante que de momento, y toco madera, la piratería no me ha afectado, y que estoy muy contento por cómo se está vendiendo "Atrévete a ser escritor".
            Por fortuna para mí, escribir libros y novelas es muy barato. Pero lleva mucho tiempo, sobre todo las novelas. Primero, lleva mucho tiempo dominar la disciplina, ya que necesitas años de práctica y estudio porque es algo complejísimo, y cuando te pones a ello, tardas años, o al menos varios meses, en completar una novela. Durante ese tiempo, nadie te paga nada. Y si no, que me lo pregunten a mí, que llevo 6 años escribiendo novelas, y aún no he visto un euro (la primera está sin publicar, y estoy acabando la segunda). Por eso les digo a mis alumnos que no dejen su trabajo, que lo que tienen que hacer es ir sacando tiempo de aquí y allá para escribir. Algún día comenzarán a tener ingresos, y si saben promocionarse y tienen suerte, esos ingresos crecerán tanto que podrán dedicarse en exclusiva a la escritura.
            Escribir es una apuesta porque piensas que todo el esfuerzo en tiempo y energía que empleas en escribir, a la larga, te dará su recompensa. Es tiempo que podías haber empleado en cualquier otra cosa (en buscarte otro trabajo, por ejemplo), pero te la juegas porque crees que te va a compensar. Y porque te encanta lo que haces.
            Los escritores ganamos dinero llevándonos un porcentaje de las ganancias que han generados las ventas de nuestros libros (o los alquileres en tarifas planas como el Kindle Unlimited de Amazon). Se gana poco por libro, por lo que necesitas que varios miles de lectores se compren habitualmente tus libros para poder tener una carrera literaria. Conseguir esos lectores te lleva varios años porque te los vas ganando uno a uno. Si esos lectores deciden que ya no quieren pagar por tus libros, que van a disfrutar de tu trabajo gratis, tú estás perdido, porque no vas a ganar dinero por tu esfuerzo, y no vas a poder seguir escribiendo.
            Ojo, que no estoy diciendo que te abandonen lectores porque ya no les interesa lo que escribes. En ese caso es justo que dejes de tener ingresos. También es justo que si no encuentras a tu público, no puedas vivir de la escritura. Lo que es incomprensible es tengas lectores que quieran más y más libros tuyos sin tú cobrar. 

ME LO DESCARGO PARA VER SI ME GUSTA
Atrévete a ser escritor, de Carlos del Río
Le podéis echar un vistazo
Mi alumno me dijo que se había descargado un libro, y como le gustó, se lo compró en papel. Aquí partimos de la idea, que está muy extendida en España, de que no pagas por productos digitales, que lo único por lo que hay que pagar es por productos físicos. Por eso no hay manera de que despegue el libro digital en este país. Si todos siguiesen esa norma, yo no podría cobrar por mis clases presenciales de escritura, porque no doy nada físico. Ni yo ni nadie que ofreciera un servicio.
            Dejando de lado que en Amazon o en Casa del Libro clicas encima de los libros y puedes leer varias páginas gratis, para ver si te gustan, o que con la tarifa plana de Amazon te puedes leer miles enteros por 10€ al mes, si los que piratean fueran como mi alumno, no habría problema (bueno, existiría el problema de qué pasa con los libros que solo están en digital, aunque yo siempre recomiendo publicar ambas versiones). Lo preocupante es cuando se leen tu libro entero y tú no cobras nada.
            Tengo un amigo que apenas pisa un cine, pero que ve todos los estrenos, y piratea todo lo digitalizable. Le dije que si todos fueran como él, no habrían nuevos contenidos y yo no tendría ni media oportunidad; no tendría sentido que me esforzara en escribir, o en crear la versión online de mi curso de escritura, porque no ganaría nada de dinero. Para hacerme sentir bien me dijo que él se compraría mi novela. Le dije que no era cuestión de que mis amigos se compraran mis libros, era cuestión de que gente que no me conociese de nada se comprara mis libros. Pon un negocio al que solo vayan tus amigos, y dime cuánto tiempo permaneces abierto. Como escritor, te ganas la confianza de los lectores porque das libros de calidad, y estos quieren uno y otro y otro a medida que los vas publicando, o pueden ir tirando de tu fondo editorial. Si fuera lo primero, los escritores deberíamos dedicarnos a escribir churros y a hacer amigos para luego atosigarlos para que se compraran nuestros pestiños, no a escribir y escribir para perfeccionar nuestra técnica hasta lograr un nivel profesional.
            Me dijo que él al piratear veía quién estaba detrás, que si era alguien que se lo había currado solo y no tenía apoyos institucionales, que no lo pirateaba. No es cierto, mi amigo es de los que arrampla con todo. Y no conozco a nadie que piratee que se moleste por la situación económica de los creadores de los contenidos que descarga. 

POR QUÉ NO ME GUSTA QUE ME PIRATEEN 
Hace poco asistí a una tertulia literaria donde los autores defendían la piratería: "Sería un honor tener 100.000 descargas". Lógicamente, estaba rodeado de personas que se tomaban la literatura como un hobby; se autopublicaban algún libro de vez en cuando que vendían a conocidos, y tenían ingresos fijos de otras fuentes: o estaban jubilados o tenían un trabajo fijo. Escribir no era su trabajo, y por tanto, no tenían la presión de mejorar mucho como escritores y de ganar dinero con sus obras. 
            En mi caso, me parece demencial que me sugieran que la piratería me beneficiaría. Escribo este blog gratis para promocionarme, y me lleva bastante tiempo mantenerlo para que quede lo mejor que pueda (la verdad sea dicha, gano la enorme fortuna de 25€ cada 2 años por publicidad); mis libros están baratos, tanto en papel como en digital, y los tienes en el Kindle Unlimited; y en Estados Unidos —el único mercado que de momento Amazon me permite—, mis lectores les pueden dejar mis libros digitales a sus amigos, y si se compran el ejemplar en papel, se pueden descargar el digital gratis. Que me sugieran que además de mi blog la gente pueda leer mis libros gratis sin mi permiso, hace que me pregunte ¿cómo pretenden que gane exactamente yo dinero y pueda seguir escribiendo? ¿Qué es lo siguiente, mendigar?

EL FUTURO DE INTERNET
Hace cinco años, cuando en España se estaba intentando crear la primera ley contra la piratería en internet y la sociedad estaba indignada porque les iban a quitar su "derecho" a bajarse lo que les diera la gana sin soltar un céntimo, yo escribí unos artículos explicando mi postura, claramente en contra. Por entonces, se te echaban al cuello si no estabas a favor, y algún que otro creador avispado navegaba entre dos aguas para que no piratearan sus obras: "Si digo que estoy en contra de la piratería me machacan, pero si me muestro ambiguo, puede que les caiga bien y se compren mis obras", sería su razonamiento. (Un conocido autor de thrillers aseguraba en un artículo en internet que la piratería no existía, y al mismo tiempo escribía a las páginas piratas pidiendo que por favor no colgaran sus novelas).
            Aquí los tenéis, y sigo pensando lo mismo:

La piratería en internet (I) 
La piratería en internet (II)
La piratería en internet (III) 
La piratería en internet (IV)
 
Desde entonces, ha habido cambios. Los demagogos que defendían la cultura libre (el todo gratis en internet) han salido de los medios de comunicación y vuelto a su nicho, donde hacen muchísimo menos ruido; la ley existente ha logrado que sea muy difícil lucrarse con el trabajo de otros a través de páginas de internet en España, que era lo más sangrante; y ha mejorado muchísimo la oferta legal de contenidos, con plataformas como Netflix, Amazon, Spotify, o Yomvi haciéndose un hueco en el mercado y logrando que los contenidos digitales hayan comenzado a generar ingresos.
Distintos e-readers            Pero lo gratis sigue siendo muy goloso, y la piratería en España continúa en la estratosfera. Aún persiste la idea de que no pasa nada si pirateas, y de que todo el mundo lo hace. Pasa que el creador no cobra, y olvidan que el que lo hagan muchos no significa que sea lo correcto. También olvidan que gracias a la gente que paga por esos contenidos, se pueden crear nuevos contenidos.
            Esta es mi postura: la piratería no me parece ética, y por lo tanto, no pirateo nada, independientemente de lo que piense y haga el resto del mundo, y de la existencia o ausencia de leyes.
            Hace cinco años acabé esos artículos con los pasos que pensaba que se darían en el futuro para regular internet. Se están dando y son estos:

            1- Explicar por qué esos contenidos no pueden ser gratuitos, o por qué no puedes distribuirlos en la red, que eso significaría su desaparición. Esos contenidos, aunque digitales, no se crean de la nada agitando una varita mágica, y si la gente que los ha creado no cobra, no podrá crear contenidos nuevos.
También explicar que los que defendemos el copyright no estamos en contra del copyleft, queremos que convivan los dos. Y puntualizar que en cuanto subes o publicas algo en internet, no pasa a ser de dominio público.

            2- Regular la red y perseguir la piratería. Hace falta que se actualicen las leyes sobre la propiedad intelectual en todo el mundo, que dejen claro qué es legal y qué no en la red, y perseguir lo ilegal. Se sigue trabajando en esto, pero muy lentamente.
            Es triste, pero mucha gente si no ve una repercusión inmediata que le perjudique, va a seguir pirateando. En España, ¿cuándo bajaron las muertes en las carreteras? Pues con la llegada del carnet por puntos. ¿Cuándo se dejó de fumar en los bares y restaurantes? Pues con una ley antitabaco muy restrictiva.
            El objetivo de luchar contra la piratería es que al usuario medio, que somos la gran mayoría, nos cueste encontrar contenidos pirateados: desaparecen páginas o quitan enlaces, los buscadores ya no dan resultados, y no sabemos dónde buscar nuevas páginas; o hacer que nos lo pensemos dos veces antes de bajarnos algo pirata porque nos puede caer una multa.
            Si eres un creador que quieres dar tu trabajo en internet gratis, ninguna ley te prohíbe que lo hagas. Lo que hacías hasta ahora, lo podrás hacer en el futuro. Tú eres libre de hacer con tu obra lo que te dé la gana, pero no con la obra de otros.

            3- Establecer negocios que ofrezcan esos contenidos mucho más baratos de lo que costaban antes. Al ofrecer contenidos digitales, el producto es más barato porque se ahorran crear el soporte físico, el almacén y la distribución. El usuario podrá elegir si tener una copia digital, o una física porque le gusta mucho la película, el cantante o el escritor. Este modelo ya existe en España. En Amazon y Casa del Libro tienes un montón de e-books en oferta, e incluso gratis, y muchísimos clásicos son gratuitos.

            Como le decía a mi amigo, la piratería es una lacra que hace que algo ya de por sí difícil —vivir de la escritura, o si quiera ganar algo de dinero—, sea aún más difícil, y no porque no haya demanda de libros.

Fotografía de la biblioteca de San Diego: Joe Crawford (Creative Commons Attribution 2.0 Generic)

Siguiente artículo: Domingo 5 de junio 
© 2006 - 2016. Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.
Los derechos de autor de los pósters y fotogramas de películas corresponden a sus correspodientes productoras o distribuidoras.
Los derechos de autor de las portadas y citas textuales de libros corresponden a sus correspodientes editoriales o autores.