¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Desde aquí escribo críticas de películas y novelas, cuénto como va la escritura de mi primera novela y doy consejos para aprender a escribir ficción. Si te apetece ver una película o leer un libro que yo he puesto mal ¡vete a verla o léelo! Que a mí no me guste no significa que a ti te parezca lo mismo. Las críticas son una opinión personal y no tienes por qué coincidir conmigo.
Gracias por dejarte caer por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

"Made in USA", de John Landis; "Ana Karenina" (novela), de León Tolstói; "El amanecer del planeta de los simios", de Matt Reeves; "El hijo de la novia", de Juan José Campanella; "Omar", de Hany Abu-Assad; "Books of Blood: Volume III" (cuentos), de Clive Barker; "Bajo la misma estrella", de Josh Boone; "¡Acabo de terminar la primera versión del libro para escritores!"; "En un lugar sin ley", de David Lowery; "¡Ya tenemos el segundo tráiler de 'Hazlo por mí' en inglés!"; "La crítica cinematográfica (II)" (Vida de escritor); "El sueño de Ellis", de James Gray; "Paladins of Shannara: The Black Irix" (cuento), de Terry Brooks; "Las dos caras de enero", de Hossein Amini; "The Ghost Hunters" (novela), de Neil Spring.

martes, 29 de julio de 2014

Made in USA [4]

Póster original de Made in USACINEFILIA
The Kentucky Fried Movie
(EE.UU., 1977, 83 min)
Dirección:
John Landis
Guión:
Jim Abrahams
David Zucker    
Jerry Zucker
Intérpretes:
Evan C. Kim
Bill Bixty
George Lazenby
Han Bong-Soo 
Donald Sutherland
Henry Gibson
Barry Dennen
David Zucker
Jim Abrahams
Jerry Zucker
Rick Baker 
IMDb

En 1977, justo antes de que se hiciera un hueco en Hollywood, John Landis dirigió "Made in USA", un film de sketches que parodiaba la programación de un canal de televisión. El guión era de Jim Abrahams, David Zucker y Jerry Zucker, quienes aquí estaban cogiendo práctica para lo que vendría poco después: en la siguiente década se convirtieron en los reyes de la comedia desfasada con títulos como "Aterriza como puedas", "Agárralo como puedas", y "Top Secret!".
   Recuerdo que vi de adolescente "Made in USA", y me partí de risa. Hace siete años volvía a verla, y volví a partirme de risa. Pero la última vez ya no me ha hecho tanta gracia. Me parece la segunda vez que la vi, me seguía haciendo gracia por el buen recuerdo que tenía de ella, y porque habían pasado muchos años desde la primera vez; pero realmente "Made in USA" no es una película para ver una y otra vez.
   La película son 26 sketches, que incluyen un programa matutino, varios anuncios, un film de karatekas de 31 minutos, un programa de juicios, varios tráilers de películas, una sesión de cine con Feel-A-Round y una pareja que se lo monta ante la televisión. La calidad es muy irregular, con momentos que no hacen gracia, y otros tan tontorrones que te ríes a carcajadas.
Evan C. Kim en Made in USA
Evan C. Kim
   Para mí, los mejores son los tráilers de películas, que son tan demenciales que te desternillas. En "Catholic High School Girls in Trouble" ("Chicas de un instituto católico en problemas") parodian el cine erótico; en "That's Armageddon" ("¡Es el Armagedón!"), el cine de catástrofes con un reparto estelar; y en "Cleopatra Schwartz", el blaxploitation con una actriz calcada a Pam Grier.
   La película de karatekas, "A Fistful of Yen" ("Un puñado de yenes"), que casi se lleva la mitad del metraje, es desigual. Pero sí que tiene gracia que acabe siendo una versión de "El mago de Oz", o cosas tan tontas como la primera toma de contacto con la rehén que tiene que liberar el héroe (le guiña los ojos de la forma menos disimulada posible, y acaba escribiéndole un mensaje en un cartel), o los micrófonos "escondidos" en la habitación del protagonista (acaban apareciendo, estando malamente escondidos, un hombre con un micro direccional y otro escuchando en un cuarto adyacente).
   El programa matutino no está mal, y el programa de juicios tiene momentos muy graciosos porque te esperas algo serio en un juicio... y no hacen más que hacer tonterías de forma seria.
   Los anuncios son más flojos, y no tienen ni mucho menos la gracia de los tráilers. Para mí los mejores son los del juego de mesa y la ama de casa preocupada por los olores de su vivienda. Al sketch final, el del presentador que ve cómo se lo monta una pareja frente al televisor, le pasa lo mismo que al del los que están aprendiendo el maravilloso mundo del sexo, que es demasiado largo.
   El del programa de aventuras, con un micro que se cuela en plano, es bastante flojo. Y el peor de todos es el del cine, que es uno de los más largos, y tiene poca gracia.

viernes, 25 de julio de 2014

Ana Karenina [7]

Primera página original de Ana Karenina de León Tolstói
NOVELA
Anna Karénina
(Rusia, 1878, 1.002 páginas)
León Tolstói 

León Tolstói comenzó a escribir "Ana Karenina" en 1873, y de 1875 a 1877 se publicó por entregas en el semanario "El mensajero ruso", aunque no llegó a concluirla por un desacuerdo con el director de la revista. En 1878 apareció por primera vez en forma de libro, y ya contemporáneos suyos la alabaron, como Dostoyevski ("Una obra de arte perfecta") o Flaubert ("¡Qué artista y qué psicólogo!"). Más tarde se ganó las alabanzas de varios Premios Nobel, como Thomas Mann ("No vacilo en afirmar que es la mayor novela social de todos los tiempos"), William Faulkner ("La mejor jamás escrita") o Vladimir Nabokov ("Es una de las grandes historias de amor de la literatura universal"). En 2007 la revista "Time" hizo una encuesta a 125 autores, y "Ana Karenina" fue considerada la mejor novela de todos los tiempos.

   Lo único que puedo decir que es toda esa gente que tanto la admira, tiene muchísima más paciencia que yo, porque "Ana Karenina" tiene muchos momentos apasionantes, pero otros tantos aburridísimos.

   La vida del mujeriego príncipe Stepan Obloski está patas arriba porque su mujer Dolly le ha echado de casa al descubrir un idilio. Para intentar salvar la situación, la hermana de Stepan, Ana Karenina, viaja desde San Petersburgo a Moscú con la misión de convencer a Dolly para que perdone a su marido. Al mismo tiempo, un amigo de Stepan, Levin, también viaja a Moscú para pedir la mano de Kitty, la cuñada de Stepan. La joven Kitty tiene el corazón dividido entre Levin y el conde Vroski, y finalmente se decanta por el último. Pero Vroski, en un baile de gala, se enamora perdidamente de Ana Karenina, poniendo en peligro el matrimonio de Ana.

   Este mastodonte de novela, que tiene 1.000 páginas y está dividida en ocho partes, básicamente tiene dos tramas que la guían: la historia de amor entre Levin y Kitty, que sería el amor lícito, y la historia de amor entre Ana Karenina y Vroski, que sería el amor ilícito. Para contártelas, Tolstói te muestra a un montón de personajes, algunos de los cuales están diseccionados con bisturí, y cómo era la aristocracia rusa de la época. Muy resumidamente se puede decir que cuando Tolstói se separa de esas tramas, la novela es aburrida (a veces insoportable), y cuando vuelve a ellas, es genial; aunque en el último tercio, donde ya prácticamente están resueltas las relaciones (Levin y Kitty son felices; Ana, Vroski y Karenin, el marido de Ana, están en un punto muerto), el interés baja mucho.

   Lo mejor de la novela es cómo disecciona Toltói a los personajes principales, que no hacen más que darles vueltas a las cosas, justificar sus acciones, y cambiar de opinión; y están tan bien dibujados que son personas de carne y hueso.

   Y siguiendo las dos tramas, durante muchas páginas es apasionante ver cómo Levin y Kitty se separan, pero acaban juntándose (el momento de la declaración es muy bonito e imaginativo); y en el caso de Ana y Vroski, cómo Karenin es un personaje gris y aburrido que no sabe muy bien cómo manejar la situación, y Ana una mujer que no tiene nada claro en su vida. En el último tercio, que es bastante más duro de leer que el resto, destacan el nacimiento del primer hijo de Levin, que es divertidísimo por lo nervioso que se pone; y la muerte de Ana, que es genial por cómo la chica se vuelve tan paranoica, y es tan infeliz por el rechazo de la sociedad, que acaba perdiendo la cabeza.

   Pero de principio a fin "Ana Karenina" tiene partes muy arduas; partes que ocupan decenas y decenas de páginas, y que igual en su época eran interesantes, pero ahora no. Para mí todas las reflexiones sobre la situación del campesinado ruso eran un tormento, o todas las referencias políticas (una escena especialmente dura son una votaciones hacia el final), o reflexiones sobre arte, o las visitas sociales que se separan demasiado de las dos tramas.

   Para mí, desde luego, no es la mejor novela de la historia.

miércoles, 23 de julio de 2014

El amanecer del planeta de los simios [3]

Poster original de El amanecer del planeta de los simiosDawn of the Planet of the Apes
(EE.UU., 2014, 130 min)
Dirección:
Matt Reeves
Guión:
Mark Bomback
Rick Jaffa
Amanda Silver
Intérpretes:
Andy Serkis
Jason Clarke
Gary Oldman
Keri Russell
Toby Kebell
Kodi Smit-McPhee    
IMDb

Hace tres años la 20th Century Fox relanzó la franquicia de los simios con "El origen del planeta de los simios", una película que estaba bien. Ahora ha hecho la segunda parte, dirigida por Matt Reeves (el de "Monstruoso" y "Déjame entrar"), y está arrasando en taquilla y teniendo unas críticas estupendas.
   Unos años después de que se expandiera el virus del simio por todo el mundo, la colonia de César (Andy Serkis) vive feliz en el bosque, sin saber si quedan humanos. Pero sí quedan: muy cerca de donde viven los simios, en San Francisco, las personas de esa ciudad necesitan llegar a una presa para generar energía eléctrica. Un día un grupo de hombres se internan en el monte, y tienen un encontronazo con los simios. A partir de entonces, los simios temerán que los hombres los maten con armas, y los hombres que los simios los ataquen para hacerse con San Francisco.
   Me sorprende el éxito de esta película, porque es aburrida, tiene un guión malísimo, y es bastante poco espectacular (lo más espectacular que tiene es el póster). Da la sensación de que todo el presupuesto se les fue en la captación de movimiento, porque apenas salen del bosque, en San Francisco hay muy pocos escenarios, y las escenas de acción, con excepción de la cacería del principio, lucen muy poco. Por algún motivo, han alabado muchos los efectos especiales, como si hubieran dando un salto enorme en el campo, pero a mí me parece que ese nivel de realismo ya lo habían alcanzado con la anterior película.
   Su principal problema, aparte de lo aburridísima que es, es el tono que tiene: es muy solemne y se toma muy en serio a sí misma, pero el guión está lleno de cosas tontas. Si quieres mantener ese tono, el guión tiene que estar muy bien construido; y si no, tienes que meter humor y ser mucho más intrascendente para que las cosas tontas no chirríen.
   "El amanecer del planeta de los simios" no empieza mal, mostrándote cómo es el hábitat de los monos. Tiene un detalle muy bueno, que es cuando dejan al hijo de César con cicatrices, y así lo puedes identificar el resto de la película; y además se molestan en presentarte a los personajes principales, que también identificarás sin problemas. Pero que los reconozcas no significa que te importen, porque te da igual qué les pueda pasar.
Fotograma de El amanecer del planeta de los simios   Luego comienza el aburrimiento, y la siguiente hora es insufrible. Te presentan a los humanos, y como en el caso de los simios, te dan igual. Durante el restablecimiento de la presa, apenas hay tensión. No acaban de jugar la baza de Gary Oldman, que podría ser el que creara tensión desde San Francisco: Jason Clarke quiere la solución pacífica, y Oldman la de la armas, y durante el tiempo que arreglan la presa, podrían mostrar, mucho más de lo que aparece en la película, que están preparando un ataque, sabiendo el espectador que si atacan, los simios matarán a los humanos de la presa.
   Tampoco juegan la baza del simio malo para subir la tensión. Aparte de que no sabes sus intenciones hasta bien avanzada la película (yo creo que deberías saberlo mucho antes), no hace gran cosa para desestabilizar el estatus quo que comenzaría una batalla.
   Entonces hay algo de acción, y por lo menos es ligeramente más entretenida, aunque la trama es un desastre, ya que no hace más que llenarse de casualidades y tiene muy poca coherencia.
   Resulta que cuando los humanos huyen del poblado simio, se encuentran a César moribundo, y resulta que la mujer es enfermera y puede salvarlo. Resulta que antes de llegar a San Francisco se refugian en una casa que es la de James Franco, y así César lo puede ver con una vídeo-cámara. Resulta que cuando Jason Clarke va a buscar medicinas a casa de la mujer, el mono que está vigilando es el hijo de César. Y resulta que cuando César y Jason Clarke vuelven a la ciudad, éste se encuentra de casualidad con Gary Oldman.
   Los monos atacan San Francisco, en una escena que apenas luce, y poco después el simio malo le dice a otro que mate a un humano. Éste se niega porque César no querría que mataran a humanos. Pero bueno, ¿no han estado matando a personas en el ataque a San Francisco?
   El simio malo encierra a los monos que apoyaban a César en un autobús, pero por algún motivo, deja al hijo suelto. Parece que los encerrados no pueden salir, pero al poco se escapan sin mayor complicación. También parece que necesitaban la figura de César para comenzar la reconquista, pero éste sigue convaleciente y es su hijo el que comienza todo. ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Y por qué no se fugaron antes los del autobús?
   Al final acaba la película, no tienes ni idea de qué ha pasado con los humanos, y te das cuenta de que lo que ha pasado no ha servido de nada: César descubre que hay humanos buenos, que era algo que ya sabía por James Franco, y la historia no ha avanzado nada. Para contar eso, Gary Oldman podría al principio declarar la guerra a los simios, y así se ahorraban esta parte.

sábado, 19 de julio de 2014

El hijo de la novia [9]

Poster original de El hijo de la novia
CINEFILIA
El hijo de la novia
(Argentina, España, 2001, 123 min)
Dirección:
Juan José Campanella 
Guión:
Juan José Campanella
Fernando Castets
Intérpretes:
Ricardo Darín
Héctor Alterio
Norma Aleandro
Natalia Verbeke
Eduardo Blanco
Claudia Fontán
Gimena Nóbile
Alfredo Alcón
Juan José Campanella          
IMDb

Hace unos años el argentino Juan José Campanella, junto con el guionista Fernando Castets y los actores Ricardo Darín y Eduardo Blanco, hizo tres película muy bonitas que le dieron reconocimiento internacional: "El mismo amor, la misma lluvia" (1999), "El hijo de la novia" (2001), y "Luna de Avellaneda" (2004). "El hijo de la novia" fue la de mayor éxito y estuvo nominada al Oscar a Mejor Película de Habla no Inglesa (perdió frente a la muy inferior "En tierra de nadie", de Danis Tanovic), y para mí es la mejor película de Campanella.
   La vida de Rafael Belvedere (Ricardo Darín) es un desastre: el restaurante que heredó de sus padres lo estresa tanto que está afectado a su relación con Nati (Natalia Verbeke), su ex-mujer le odia (Claudia Fontán) y está perdiendo el contacto con su hija (Gimena Nóbile), y su padre (Héctor Alterio) le censura por no ir a visitar a su madre (Norma Aleandro), quien está internada en una residencia, aquejada de alzheimer. Para complicar las cosas, su padre le pide que le ayude a casarse por la Iglesia con su madre, algo que para Rafael no tiene ningún sentido, ya que llevan 44 años casados.
Ricardo Darín y Norma Aleandro en El hijo de la novia
Ricardo Darín y Norma Aleandro
   "El hijo de la novia" es una película preciosa, divertida y encantadora. Sus grandes bazas son un reparto inspiradísimo, un guión perfectamente construido, con unos personajes muy bien dibujados, y una dirección muy imaginativa, que logra momentos divertidos y muy emotivos, sin caer nunca en el sentimentalismo.
   La película comienza presentándote el mundo de Rafael, que es un completo desastre, y a medida que avanza, a través sobre todo de las conversaciones que mantiene con su padre y con su amigo de infancia (Eduardo Blanco), vas descubriendo cómo es realmente Rafael, quien está traumatizado porque para su madre nunca fue suficiente, y acabó en el restaurante porque no tenía una otra cosa.
   Lo que hace que esta película sea emocionalmente tan potente, es que el cambio que experimenta Rafael a lo largo de la narración es creíble. Un punto de inflexión, cuando ya no le queda más remedio que plantearse su vida, es cuando sufre un infarto y no sabe cómo seguir adelante. Su amigo le cuenta cómo rehizo su vida después de perderlo todo, y ve que su padre sigue perdidamente enamorado de su madre, mientras que él está a punto de romper con su novia. Él comienza a cambiar gradualmente, pero llega un momento que se le tuercen tanto las cosas, que perjudica a los empleados de su restaurante, y éstos además le dan las gracias. Es entonces cuando decide hacer todo lo posible por cambiar.
   En la parte final hay un montón de escenas excelentes, que son muy imaginativas y emocionantes, como cuando Alterio se imagina que Verbeke es su esposa caminando por la iglesia; o la discusión con el cura; o cuando Darín por fin habla con su madre; o cuando descubre qué clase de actor es su amigo, que es una escena divertidísima; o la reconciliación entre Darín y Verbeke, es que sencillísima pero muy emocionante. Y por supuesto, la magnífica boda final, que es tan emocionante que varias veces te pone los pelos de punta.
   Una grandísima película.

jueves, 17 de julio de 2014

Omar [7]

Poster original de Omar
Omar
(Palestina, 2013, 96 min)
Dirección y guión:
Hany Abu-Assad
Intérpretes: 
Adam Bakri
Leem Lubany
Waleed Lubany
Samer Bisharat
Iyad Hoorani  
IMDb

En 2006 Hany Abu-Assad logró con "Paradise Now" que por primera vez una película palestina estuviera nominada a los Oscars; y este año lo logró por segunda vez con "Omar". "Paradise Now" era una película que no estaba nada mal, al igual que "Omar", aunque ésta tiene dos fallos que la dejan a las puertas de ser un gran film: a veces es algo confusa, y toda la construcción de la trama está un poquito forzada.
   Omar (Adam Bakri) es un joven panadero palestino que cada día tiene que trepar un altísimo muro para llegar a casa de sus amigos y su novia Nadia (Leem Lubany). Por la noche, Omar y esos amigos son terroristas que matan en pos de la libertad. Durante una misión, matan a un soldado israelí sin que sean descubiertos, pero al día siguiente Omar es detenido. La vida en la cárcel es un infierno, pero el chico puede recuperar la libertad si delata a sus amigos.
   "Omar" tarda un poco en empezar, y para mí no comienza a funcionar hasta que sueltan al chico la primera vez. En esos minutos iniciales, aparte de ser un poco confusos, da la sensación de que la película va a ir de que dos jóvenes enamorados tienen que lograr que el hermano de ella le conceda la mano a su amigo. Y la mayor tensión viene de los soldados israelíes y el muro que tiene que saltar el chico. Entonces sube el interés cuando comenten el asesinato, y posteriormente detienen a Omar.
Adam Bakri en Omar
Adam Bakri
   A partir de entonces la película no hace más que dar giros y giros, creando un montón de disyuntivas y dudas al protagonista, quien está presionado por los policías para que delate a sus amigos, pero tampoco se puede fiar de sus compañeros, ya que sospechan de él, y él de ellos. Y para complicar las cosas, llega un momento que no se puede fiar ni de su novia. En los mejores minutos, "Omar" es tan tensa y agobiante que no tienes ni idea de qué hará el protagonista para seguir adelante, porque ninguna solución parece la correcta.
   En la parte central está un poco forzada la figura del traidor. Sospechan que hay uno (supongo que porque detuvieron a Omar sin  que lo vieran), y piensan que es él. Luego aparece un supuesto traidor, que el espectador no tiene ni idea de quién es, porque solo aparece esa vez, que dice cosas que lo delatan, aunque después resulta que no era el traidor, lo cual no tiene mucho sentido.
   En esa parte central es confusa la historia de la emboscada. Para demostrar que Omar no es el traidor, se va a meter en una emboscada con sus amigos para matar a militares israelíes. Y después no queda nada claro si la llevaron a cabo o no, o detuvieron a Omar justo cuando la iban a hacer.
   Y en la parte final, donde hay un giro muy sorprendente con la novia de Omar, todo se podía haber solucionado preguntándola a ella. Y un conflicto que se crea entre los tres amigos, se resuelve de forma demasiado fortuita.

martes, 15 de julio de 2014

Books of Blood: Volume III [7]

Portada original de Books of Blood: Volume III, de Clive BarkerCUENTOS
Books of Blood: Volume III
(Reino Unido, 1984, 182 páginas)
Clive Barker  

"Book of Blood: Volume III" fue el tercer libro de la carrera de Clive Baker, y como los dos anteriores, es una colección de cuentos de terror. Aunque los publicó el mismo año, 1984, aquí Baker había mejorado un poco, y ya daba muestras de la portentosa imaginación que tiene. En España todos los relatos de este volumen se encuentran en "Libros de sangre. Vol. 2".
   "Hijo del celuloide" ("Son of Celluloid") trata de un cine encantado. Al comenzar parece que va a ser un cuento de gángsters (está narrado en tercera persona, pero con la voz de un hard-boiled), y de repente el protagonista, un asesino fugado de la cárcel, muere en la falsa pared de un cine, por lo que nadie descubre su cadáver. Como el hombre tenía cáncer, su cáncer se fusiona con la energía creada durante decenios por los espectadores, y crean fantasmas muy cinematográficos (cuando lo cuenta Baker, tiene sentido).
   El cuento en sí se desarrolla en una noche, cuando solo quedan dos espectadores y dos empleados, y el cine se llena de fantasmas. En general los momentos de terror son muy buenos, pero tiene cosas ridículas, como que un acomodador se meta en el baño y vea la calle de un western y se piense que es un escenario que alguien ha montado. El clímax, que es una pelea con el cáncer, también es ridículo, y lo que viene después, en Seattle, ya es demencial.
   "Rex Cabezacruda" ("Rex Rawhead") trata de un monstruo antiquísimo al que desentierran sin querer en un pueblo inglés, y éste siembra muerte y destrucción a su paso. El cuento está lleno de momentos de terror geniales, en los que Barker te prepara una situación, te la estira, y el resultado es espeluznante. Lo más endeble es el comportamiento de un padre de familia londinense: al principio odia el pueblo y quiere irse a la capital, pero cuando sabe que hay un maníaco suelto, quiere quedarse, y además se lleva a su familia de paseo. Resulta que ese padre tiene la clave para vencer al monstruo, pero es muy torpe cómo Barker lo mete en la historia. Eso sí, la resolución del cuento es muy ingeniosa.
   "Confesiones del sudario (de un pornógrafo)" ("Confessions of a (Pornographer's) Shroud") es muy imaginativo, pero tiene una trama un poco demencial. El protagonista es un contable que un día descubre que trabaja para un pornógrafo. El pornógrafo, sin venir a cuento, hace que para la opinión pública parezca el contable el pornógrafo, y así lo humilla. La solución era tan sencilla como que el contable dijera que él era un simple contable, y que todo el imperio del porno era del otro; pero en vez de eso, decide ir matando a gente. Como el pornógrafo es muy listo, antes de que lo mate, lo mata él. Y entonces el  contable posee su sudario, y va en busca del pornógrafo.
   Toda la parte central está muy bien, y el clímax es muy imaginativo, pero poco antes de llegar, Barker escribe una escena que no tiene ni pies ni cabeza, y es simplemente algo muy gratuito para meter sexo y violencia: el guardaespaldas y la mujer del pornógrafo están follando a pocos metros de éste.
   "Cabezas de turco" ("Scape-Goats") es el peor de todos. Trata de un par de parejas que acaban con su barco en una isla que no aparece en los mapas. El mayor fallo que tiene es que Barker quiere ir subiendo la tensión sin que apenas pase nada, y el lector no tenga ni idea de qué oculta la isla, y el resultado es muy aburrido. La parte final, donde ya sabes qué está pasando, y Barker crea situaciones muy imaginativas, está bien, pero no compensa los dos primeros tercios.
   "Restos humanos" ("Humans Remains") es el mejor de la colección, y es un cuento muy redondo. Trata de un chapero guapísimo que un día va al piso de un hombre de mediana edad, y cuando se va a poner a trabajar, un ruido extraño le llama la atención. El cliente dice que no es nada, y sale del cuarto. Cuando el chapero lo encuentra, el hombre tiene la cara llena de sangre. Y cuando va al baño, descubre algo sospechoso en la bañera... Aparte de lo bien que está la trama, el cuento destaca por cómo se esmera Baker en dibujar a su protagonista (el chico es muy guapo, pero se está haciendo mayor y quiere retirarse antes de que ya no lo sea), y por la gran idea que es el monstruo de este cuento, quien al final resulta ser más humano que el chapero.

sábado, 12 de julio de 2014

Bajo la misma estrella [6]

Poster original de Bajo la misma estrellaThe Fault in Our Stars
(EE.UU., 2014, 126 min)
Dirección:
Josh Boone
Guión:
Scott Neustadter
Michael H. Weber
Intérpretes:
Shailene Woodley
Ansel Elgort
Laura Dern
Nat Wolff
Sam Trammell
Willem Dafoe
Lotte Verbeek
Ana Dela Luz 
IMDb

"Bajo la misma estrella" es una de las sorpresas del año. Con un presupuesto muy reducido de 12 millones de dólares, y sin estrellas en el reparto o detrás de la cámara, y con el único tirón comercial de estar basada en un best-seller, el fin de semana de estreno en Estado Unidos se puso en el Número 1, superando a "Maléfica" y "Al filo del mañana"; y en la actualidad ya lleva recaudados más de 220 millones en todo el mundo. Su protagonista, Shailene Woodley, justo antes de ésta estrenó otro taquillazo, "Divergente", por lo que parece que este año va a consolidar su carrera.
   La adolescente Hazel Grace (Shailene Woodley) tiene un cáncer terminal de pulmón, y su madre (Laura Dern), que se piensa que está deprimida, la obliga a participar en un grupo de apoyo. A pesar de ir a regañadientes, allí conocerá a August Waters (Ansel Elgort), un chico que perdió una pierna pero que ya se ha recuperado del todo, y comenzará a salir con él, aunque saben que lo suyo se puede acabar en cualquier momento, de la peor forma posible.
   "Bajo una misma estrella" es muy irregular: tiene grandes actuaciones, está llena de momentos muy emocionantes y emotivos, es divertida, y tiene un tema muy optimista de seguir adelante pase lo que pase, pero la construcción de la trama es un poco endeble, trata demasiados temas que al final se quedan cojos, y el personaje de Willem Defoe no hay quien se lo crea.
   La pareja protagonista te cae muy bien, y el comienzo de su historia de amor es muy bueno, con momentos muy divertidos (aunque yo no acabo de entender cómo les puede gusta un libro que por lo que cuentan parece insufrible). Pero en cuanto la narración echa a andar, de vez en cuando te meten elementos muy forzados para que siga adelante, y normalmente te los enmascaran como sorpresas.
Shailene Woodley y Ansel Elgort en Bajo la misma estrella
Shailene Woodley y Ansel Elgort
   Pasa con el viaje a Amsterdam. Primero te plantan que Hazel Grace no quiere sigue adelante con la relación, y ves que los padres distancian a los chicos. Todo apunta a que el sueño de Hazel de viajar a Amsterdam no va ser posible... pero de repente, todo se soluciona. Si los padres de Hazel estaban distanciando al chico para la gran sorpresa, pues qué retorcidos eran, y eso que su hija se estaba muriendo. Lógicamente, el problema es del guión, que no tiene consistencia de un momento a otro.
   En Amsterdam pasa algo parecido. Después de una secuencia muy bonita en un restaurante, los chicos van a visitar al famoso escritor que tanto les fascina, y no es lo que pensaban. Sin develar mucho, es increíble que su secretaría, conociéndole, amañara todo con la esperanza de que el hombre cambiara repentinamente. Y sin venir a cuento, la mujer invita a los chicos a que vayan con ella a visitar la casa de Ana Frank, que por cierto, es un momento muy bueno.
   Y entonces, sin estar preparado ni justificado que se dé en ese momento, hay una bomba que lo cambia todo; lo que da pie a una parte final muy lacrimógena que no está nada mal. Ahí vuelve a fallar el personaje de Willem Dafoe, porque es increíble que aparezca al final para entregar algo que podía haber hecho por e-mail; pero es que es increíble que incluso moviera un dedo por los chicos. Aquí también lo enmascaran de sorpresa, para lograr un final muy emocionante.
   En cuanto a los temas, me parece que hay dos que están simplemente apuntados. Supongo que en la novela estén más desarrollados, porque aquí su desarrollo es muy precipitado, y hay momentos que se entienden a medias, y pierden emoción. El primero es que los chicos con cáncer están tan hiperprotegidos, que los padres pueden llegar a asfixiar a sus hijos. Por eso la acusación del escritor, o la escena en la gasolinera, cuando el chico quiere hacer las cosas por sí mismo. Y el segundo es que la vida de madre de Hazel es cuidar a su hija, y por eso tiene miedo de que muera; porque cuando lo haga, su vida ya no tendrá sentido (es lo que piensa Hazel). Al no haber visto bien este tema a lo largo de la película, un momento que debería ser muy emotivo con Laura Dern hacia el final, pierde fuerza.
© 2006 - 2014. Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.
Los derechos de autor de los pósters y fotogramas de películas corresponden a sus correspodientes productoras o distribuidoras.
Los derechos de autor de las portadas y citas textuales de libros corresponden a sus correspodientes editoriales o autores.