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martes, 12 de mayo de 2009

La reina Victoria [6]

Cartel original de La reina VictoriaThe Young Victoria
(Reino Unido, EE.UU., 2009, 100 min)
Dirección:
Jean-Marc Vallée
Guión:
Julian Fellowes
Intérpretes:
Emily Blunt
Rupert Friend
Paul Bettany
Miranda Richardson
Jim Broadbent
Thomas Kretschmann
Mark Strong
IMDb

El canadiense Jean-Marc Vallée dirigió hace cuatro años una película muy interesante que pasó sin pena ni gloria y de la que parece que sólo yo me acuerdo. Era “C.R.AZ.Y.” y en ella contaba las vivencias de un chico homosexual y su familia en el Québec de los años 60 y 70. Ahora ha cambiado de tercio y bajo la producción de personas tan dispares como Martin Scorsese o la Duquesa de York, ha montado un drama de época para narrar los primeros años del reinado de la Reina Victoria.
   El film, aunque es interesante, es inferior al anterior trabajo de Vallée. El principal problema es que han querido contar demasiado en cien minutos. Y, a pesar de que la película no llega a las dos horas (algo rarísimo en nuestros días), le sobran veinte minutos.
   Empieza con los intentos por parte de la madre de Victoria y Sir John Conroy de arrebatarle el poder a su hija; al tiempo se muestra cómo su primo Alberto se enamora perdidamente de ella y teme que el primer ministro seduzca a Victoria para su propio beneficio; y hay detalles de lo reprimida que Victoria se sentía en palacio y de lo absurdo de sus normas. Y aparece el rey de Bélgica tramando. Y hay crisis políticas. Y atentados contra la reina. Y crisis matrimoniales... Demasiados conflictos y todos muy poco explotados.
Emily Blunt y Rupert Friend en La reina Victoria
Emily Blunt y Rupert Friend
   Lo más interesante del film es la historia de amor entre Victoria y Alberto. Tiene escenas buenas, como la partida de ajedrez, el primer paseo por los jardines o la prisa que se da Alberto por aprender a bailar vals. De aquí también sale uno de los mejores momentos de la película, cuando mediante un montaje paralelo muestran a Alberto y al espectador quién es quién en la política británica.
   Sin embargo, introducen elementos de otras tramas y ésta queda desaprovechada. Se dice, pero no se muestra, que el primer ministro iba a intentar conquistar a la joven reina. Hubiera dado mucho juego ver a Victoria dividida entre dos amores. El uno, lo vemos, el otro, nos lo tenemos que imaginar.
   Técnicamente la película no está mal. Normalmente las películas de época lo tienen más fácil para resaltar visualmente gracias a los decorados y el vestuario. Vallée logra planos bonitos sin que resulten empalagosos y no hay más que comparar este film con la reciente “La duquesa” para darse cuenta que hace falta algo más que unos vestidos impresionante para llenar los planos.
   El reparto está correcto, lo cual es decepcionante dado el número de buenos actores que tiene. O bien el francófono Vallée no está cómodo dirigiendo en inglés, o bien los personajes estaban desdibujados y los actores no pudieron sacarles más jugo.
   Y el final, una vez que Victoria y Alberto se han casado, sobra. El mayor conflicto se ha resuelto y no añaden nada nuevo a la trama. Y durante veinte minutos la película sigue porque a sus responsables les da la gana (incluso se inventan un atentando donde hieren a Alberto).
   A pesar de sus defectos, está bien.

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