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domingo, 6 de junio de 2010

El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo [8]

Cartel original de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo
CINEFILIA
The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring
(Nueva Zelanda, EE.UU., 2001, 178 min)
Dirección:
Peter Jackson
Guión:
Fran Walsh
Philippa Boyens
Peter Jackson
Intérpretes:
Elijah Wood
Ian McKellen
Viggo Mortensen
Sean Austin
Sean Bean
Billy Boyd
Dominic Monaghan
Liv Tyler
John-Rhys Davies
Orlando Bloom
Cate Blanchett
Christopher Lee
Hugo Weaving
Ian Holm
IMDb

Tengo que empezar esta crítica con una nota: estoy revisando las versiones cinematográficas, no las infinitas versiones extendidas. Peter Jackson, en una entrevista a Ign (aquí en inglés) en 2003 lo dejó bien claro: “Las versiones cinematográficas son las versiones definitivas. Considero los montajes extendidos como novedades para los fans que realmente quieren ver material extra” y “las versiones cinematográficas están realizadas con mucho cuidado. Pasamos un año entero intentando conseguir el mejor montaje posible. Hago los montajes extendidos porque tenemos 30-40 minutos de metraje que le interesa a la gente, fans de los libros”. Mi experiencia con las versiones extendidas es que me aburría tanto que no hacía más que ver fallos: “qué fotografía más chillona”; “cómo cantan los píxeles”; “qué ritmo más malo”; “qué escena más torpe”, “qué cursilada”, “tengo el cuerpo entumecido de pasar tanto rato sentado”. Aparecerían escenas de los libros, y profundizaría más en los personajes, pero el ritmo era terrible y perdía muchísima emoción. Lo único bueno de las versiones extendidas eran los extras que traían, que repasaban TODO sobre la realización de la trilogía. Pero sin duda, las versiones buenas, son las cinematográficas.
   En 1997, Peter Jackson se embarcó en uno de los proyectos cinematográficos más ambiciosos de la historia del cine cuando junto con su mujer, Fran Walsh, se puso a escribir la adaptación del mamotreto “El Señor de los Anillos” de J. R. R. Tolkien, una novela de fantasía de 1.500 páginas que menos entretenida, es cualquier cosa (Tolkien sería excelente creando culturas, mundos y lenguas, pero era un narrador pésimo).
Sean Austin y Elijah Wood
en El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo
Sean Austin y Elijah Wood
   Tras varias negociaciones, Jackson consiguió casi 300 millones de dólares para financiar tres films, que para ahorrar costes, se filmaron simultáneamente en Nueva Zelanda. Era una decisión arriesgada, ya que si el primero pinchaba en taquilla, tendría dos fracasos muy caros en la recámara. Las películas se estrenaron de forma simultánea en todo el mundo en Navidad de 2001, Navidad de 2002 y Navidad de 2003, dándole tiempo a Jackson, entre año y año, a rodar planos que faltaban y acabar la posproducción de las películas restantes.
   En diciembre de 2004, ocho años después del inicio del proyecto, Peter Jackson acababa su obra magna con el lanzamiento del dvd de la versión extendida de “El Retorno del Rey”. Para entonces, la trilogía se había convertido en un clásico moderno, ganando 17 Oscars de 30 nominaciones, cosechando excelentes críticas y reventando taquillas (es la trilogía más taquillera de la historia, con casi 3.000 millones de dólares recaudados en todo el mundo). Peter Jackson subió muchísimo el listón de los efectos especiales, plasmando una Tierra Media y todos sus habitantes de forma muy convincente, y demostró que los blockbusters para que dieran dinero, no hacía falta que se infantilizaran, y que el cine comercial podía ser de mucha calidad.
   El viaje comienza con “La Comunidad del Anillo”. El hobbit Frodo Bolsón (Elijah Wood) hereda de su tío Bilbo (Ian Holm) un anillo del que depende el futuro del mundo. El anillo perteneció milenios atrás a Sauron, quien lo forjó para dominar la Tierra Media. Sauron ha resucitado y la única manera de acabar con su poder es destruyendo el anillo en el Monte del Destino, donde se creó. Frodo y tres amigos emprenden camino, y en Rivendel se crea una alianza de los cuatro hobbits (Wood, Sean Astin, Billy Boyd y Dominic Monaghan) con dos hombres (Viggo Mortensen y Sean Bean), un enano (John-Rhys Davies), un elfo (Orlando Bloom) y un mago (Ian McKellen), llamada la Comunidad del Anillo, que ayudará a Frodo a lograr su cometido.
   La película comienza con un prólogo impresionante que ya indica que lo que vas a ver es ENORME, con una fuerza y una claridad narrativa... de las que Tolkien era incapaz. En cinco minutos cuenta miles de años, presenta la Tierra Media, y por qué el Anillo es tan peligroso. Cuando comienza la historia en sí, Jackson sorprende al espectador con un diseño de producción sobresaliente, con decorados y maquetas que transmiten un mundo muy real, y con seres de distintos tamaños. Y durante las siguientes tres horas de película, Jackson mantiene la atención del espectador en todo momento gracias a un ritmo excelente, a un sentido de lo maravilloso deslumbrante, y a una narración muy buena.
Christopher Lee en El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo
Christopher Lee
   Al principio Jackson dedica varios minutos a dejar claro que ese anillo es muy peligroso, y que sólo Frodo puede acabar con él. Y una vez que se establece la misión, Jackson va alternando escenas íntimas con momentos muy espectaculares; secuencias de acción con partes más relajadas para dejar respirar al espectador y profundizar en la relaciones entre los personajes. La película transmite muy bien que la oscuridad se extiende por la Tierra Media, lo que da sentido de urgencia, para que el espectador nunca se relaje.
   El film es muy ampuloso, y no digamos la banda sonora de Howard Shore, pero en un proyecto tan grande como éste, ése es el estilo adecuado. Hay movimientos de cámara muy espectaculares de las miniaturas, planos aéreos de los decorados y de los campos de batalla, lo que le da grandiosidad al conjunto. En los interiores Jackson utiliza bastante la steady-cam, lo que le da mucho dinamismo.
   Jackson prepara muy bien los momentos, se los va guardando y creando expectación, y cuando los desarrolla, deslumbra con escenas muy espectaculares e imaginativas. Fijaos en la aparición de los orcos en Moria, o el Balrog, y sabréis a qué me refiero. O las apariciones de los Nazgûl. O la creación del Uruk-hai.
   Parte del éxito de esta películas se debe a su reparto. Supongo que además de en base a su talento, los eligieron por su físico, y todos encajan a la perfección en su papel. De hecho, para muchos de los actores, la trilogía supuso la culminación de su carrera, y después de conseguir trabajos en otros proyectos gracias a “El Señor de los Anillos”, han desaparecido.
Fotograma de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo
   Los efectos especiales digitales, que son los que peor aguantan el paso del tiempo, aún se mantienen bien. Los planos de los actores reducidos todavía funcionan, y los monstruos no están mal; mucho peor son la minas de Moria, que se nota tanto que parece un vídeo-juego, o cuando los protagonistas se vuelven digitales luchando contra el troll, en donde sus movimientos son demasiados forzados y rápidos.
   Lo que no me gusta de esta película es que a veces a Jackson se le va la mano con el azúcar en la historia de amor entre Aragorn y Arwen, y hay planos muy cursis (los que más dentera dan son cuando están encima de un puente, por la noche). Y que queriendo mantener la tensión a toda costa, a veces se pasa creando suspense (ojo, que aquí viene Carlos el Destripador): el ataque de los Nazgûz en Bree, con ese montaje paralelo tan engañoso; los tres ataques a Frodo, especialmente el de los Nazgûz y el troll, que los estira demasiado, cuando es obvio que Frodo no ha muerto; el ahogamiento de Samsagaz al final; o la muerte de Gandalf, que buscando la emoción, convierte la escena en increíble (¿por qué no corrieron a ayudarlo?). Y el final no tiene ningún sentido: los miembros que quedan de la Comunidad deciden ir a salvar a dos hobbits, que no tienen ninguna importancia, mientras que dejan que Frodo, del que depende el destino del mundo, se las apañe solo. Claro que esto fue idea de Tolkien.
   “La Comunidad del Anillo” acabó recaudando 870 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en la segunda película más taquillera de 2001, sólo superada por “Harry Potter y la Piedra Filosofal”. Estuvo nominada a 13 Oscars de los que ganó 4: Fotografía, Efectos Especiales, Maquillaje y Música. Incomprensiblemente, perdió los premios gordos frente a “Una mente maravillosa”, una mediocridad del mediocre Ron Howard.

Calidad del blu-ray:
En la página oficial de la trilogía (http://www.lordoftherings.net/) se jactan de haber empleado cien horas en restaurar las películas para su lanzamiento en blu-ray, bajo la supervisión de Peter Jackson y Andrew Lesnei, el director de fotografía. Ni que fuera “Lo que el viento se llevó”. Las películas ya estaban digitalizadas, y lo único que habrán hecho es retocar el color, para que quede lo mejor posible en alta definición. Y cien horas en posproducción significa muy poco trabajo.
   “La Comunidad del Anillo” es un poco decepcionante. El sonido es excelente, con unas mezclas sin pérdida 6.1; pero la imagen no es tan buena. Se nota que es blu-ray porque es mucho más nítido que el dvd, y puedes ver la textura de las ropas y los decorados, pero mucha veces la imagen tiene aspecto de vídeo, especialmente en los blancos, donde se notan más los filtros para resaltar bordes. Sorprendentemente, las otras dos partes, se ven mejor.
   La edición británica sólo trae el audio y los subtítulos en inglés.

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