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viernes, 17 de septiembre de 2010

Nightmares from Eberus [1]

Portada de Nightmares from Eberus, de JC De La Torre
CUENTOS
Nightmares from Eberus
(EE.UU., 2010, 194 páginas)
JC De La Torre

Otro libro que me ha tocado en Library Thing. Como acabé escaldado con “Porcelain”, esa cosa autopublicada terriblemente narcisista, antes de meterme en el sorteo para “Nightmares from Eberus” comprobé que lo publicaba una editorial. Cuando me bajé el PDF y vi que la editora de los cuentos era la mujer del autor, me temí lo peor. Resulta que Smashwords es una editorial de libros digitales en la que puede publicar cualquiera gratis; tan sólo se lleva una comisión por ventas. O lo que es lo mismo, nadie se dedica a supervisar los textos para que tengan un mínimo de calidad.
   “Nightmares from Eberus” es una colección de cuentos de ciencia ficción, paranomales y terror; y me atrevería a decir que es la peor que he leído en mi vida. Su autor, JC De La Torre, se nota que ha leído muy poco o con muy poco cuidado, y no sabe escribir ficción. Pero gracias a empresas como Smashwords, puede creerse que está a la altura de Stephen King y Anne Rice (los nombra en la presentación y la despedida). Pensará que como ellos, lo que hace es poner una palabra tras otra para contar relatos de terror.
   Los cuentos parecen escritos por un chaval de 13 años; no hay ni media idea original en el libro, y todo ha sido contado hasta la saciedad; las cosas pasan porque sí, sin que unos acontecimientos lleven a otros; los cuentos no van de nada y no tienen sentido. Todo o es terriblemente previsible, o tienen giros que se saca de la manga.
   La lógica de estos cuentos es igual que si yo escribiera lo que viene a continuación y dijera que es un relato: “El otro día fui testigo de un acontecimiento traumático que cambió mi vida: vi cómo un perro moría atropellado. Entonces fui a una ferretería y me compré un puñado de clavos y un formón. Fin”.
   Sólo te puedes preguntar qué tiene que ver una cosa con la otra, y qué demonios quiere decir con esos cuentos. JC De La Torre pensará que la literatura es como la vida, que nada está estructurado. Si escribes ficción, eso es precisamente lo primero que tienes que aprender: la ficción está muy estructurada, aunque no se note. Como no sabes (ni el autor) hacia donde van estos cuentos, leerlos es agotador.
   En cuanto a las ideas, aquí tenemos que la nave extraterrestre de Roswell es en realidad una máquina del tiempo (y hay un efecto mariposa, por supuesto); o un vampiro que le cuenta su historia a su víctima antes de convertirla; o un equipo que investiga una casa encantada, y resulta que una de los miembros es descendiente de la dueña; o que el fin del mundo se anuncia por la llegada de un meteorito; o un grupo de gente que encuentra la puerta del Infierno en el sótano de una mansión. ¿Te suena alguna?
   JC De La Torre crea demasiados personajes, y los presenta tan mal que es imposible saber quién es quién a lo largo del relato. Muchas veces, antes de que conozcamos a los protagonistas y podamos sentir empatía, mete parrafadas y parrafadas de sumario con los antecedentes que te traen al fresco. Es incapaz de crear tensión, y cuesta muchísimo visualizar lo que está pasando.
   Los personajes actúan sin ninguna lógica y parecen retrasados. En el cuento de los viajes en el tiempo, un neófito le tiene que explicar a un científico qué es el efecto mariposa, y deciden el destino, después de entrenarse, un poco al azar, del estilo de: “Bueno, ¿y si vamos a la Antigua Roma?”, “Vale, pues a la Antigua Roma”. En el de la casa encantada, el grupo se dispersa; en el de la selva; el presentador deja a una niña afuera sabiendo que hay osos muy peligrosos.
   JC De La Torre no es nada cuidadoso escribiendo. No me refiero a crear mundos con palabras, que eso está mucho más allá de su capacidad, me refiero a que escribe constantemente “pensó para sí mismo”, como si pudieras pensar para los demás; o mezcla lenguaje formal con informal en la voz de un narrador de un cuento en primera persona; o escribe 900’s o 1100’s en vez de 900s y 1100s; o llama al jefe de una familia de gángsteres “matriarca”.
   Lo mejor que puedo hacer para mostrar de qué calaña es la basura de la que hablo es resumir un cuento: “Killing Osama”. Vito es un gángster que vive en Nueva York. El día que las cinco familias de gángsteres se reúnen en el Empire State Building, Vito llega tarde, y se salva de milagro porque Osama Bin Landen derrumba el rascacielos con explosivos. De la familia de Vito sólo quedan él y su hermano, por lo que Vito se convierte en el nuevo padrino. Vito decide ir a por Osama, y tras amenazar a uno de los terroristas con arrancarle los treinta y seis dientes (!), se planta con su hermano y sus hombres en Pakistán, en la cueva de Osama. Cuando Vito va a matar a Osama, su hermano se carga a sus hombres ¡porque fue él quién preparó el atentando para llegar a padrino! Entonces Osama demuestra que en verdad es el Diablo, y que si lo mata, pasará a poseer a otra persona. Vito le descerraja un tiro, y cuando el Diablo lo posee, se alegra porque quiere presentarse a Presidente de los Estados Unidos.
   Seguiré utilizando Library Thing, pero se acabaron sus libros.

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