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miércoles, 20 de octubre de 2010

Wall Street: El dinero nunca duerme [6]

Cartel original de Wall Street: El dinero nunca muere
Wall Street: Money Never Sleeps
(EE.UU., 2010, 133 min)
Dirección:
Oliver Stone
Guión:
Allan Loeb
Stephen Schiff
Intérpretes:
Shia LaBeouf
Michael Douglas
Carey Mulligan
Josh Brolin
Frank Langella
Susan Sarandon
Eli Wallach
Charlie Sheen
IMDb

Por primera vez en su carrera, Oliver Stone ha dirigido una secuela. 23 años después de “Wall Street”, el director retoma el personaje de Gordon Genkko, que le dio a Michael Douglas un Oscar, para hablar de la crisis financiera de 2008. Para ello, ha contado con Douglas y un reparto impresionante que incluye a Shia LaBeouf, Carey Mulligan o Josh Brolin.
   Jake Moore (Shia LaBeouf) es un joven que trabaja en Wall Street que ve cómo su mentor cae en desgracia (Frank Langella) por las artimañas de Bretton James (Josh Brolin), el dueño de una compañía rival. Moore tiene oportunidad de vengarse de James con la ayuda de Gordon Genkko (Michael Douglas), aunque tiene que superar una pequeña dificultad: Genkko es el padre de su novia, Winnie (Carey Mulligan), y padre e hija no se hablan.
   La película comienza de forma muy potente con la presentación del personaje de Shia LaBeouf y la caída de Frank Langella. Durante media hora, el film tiene tanta fuerza, que pasas por algo que LaBeouf y Milligan puedan estar juntos; y luego, el trabajo de Stone es tan bueno, que compensa muchos fallos del guión. El film está lleno de recursos visuales brillantes (pantalla partida, la metáfora de las pompas de jabón, las piezas de dominó cayendo cuando se desmorona Wall Street, la secuencia en la que difunden rumores), tiene buen ritmo, humor (las escenas con Susan Sarandon y el cameo de Charlie Sheen son divertidísimos, y el cameo de Stone es genial), es muy entretenida, y todos los actores están magníficos.
    El problema es que el guión, aunque tiene elementos muy buenos, es bastante flojo. Las partes buenas son las que tratan de la crisis financiera: cómo gracias a la locura general, el sistema capitalista estuvo a punto de hundirse; las partes malas son el desarrollo de los personajes y los conflictos.
Shia LaBeouf y Carey Mulligan en Wall Street: El dinero nunca muere
Shia LaBeouf y Carey Mulligan
   La película plantea muy bien los conflictos, pero los resuelve muy fácilmente. Todos. Ya sea por factores externos, porque los personajes cambian de opinión de la noche a la mañana, o porque encuentran soluciones muy sencillas. Y toda la parte central, cuando LaBeouf entra a trabajar en la empresa de Brolin, sólo es una cortina de humo para desviar la atención del personaje de Michael Douglas, para que en la parte final, cuando plantean algo muy previsible, el espectador no tenga tiempo para pensar en las consecuencias. La última media hora es demasiado blanda, y para transmitir un mensaje optimista, los personajes actúan de forma increíble.
    “Wall Street: El dinero nunca muere” es un film muy divertido; tiene una puesta en escena, planificación y actuaciones excelentes; aunque resulta muy decepcionante por blando. Pero ni de lejos es una mala película.

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