¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección
Cómo escribir ficción, críticas de novelas y películas (desde 2015 sólo critico las obras que me han gustado mucho), y todo lo que aprendo a medida que escribo y vivo más y más. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

domingo, 7 de agosto de 2011

PROYECTO NOVELA. 25- OTRAS ESTRUCTURAS (I)

He impreso la novela, para poder llenarla de garabatos y tachones, y la he metido durante un mes en un cajón, para distanciarme un poco antes de la revisión. ¿Y qué he hecho durante este mes? ¿Sudar la gota gorda, acodado en el chiringuito de la playa, sufriendo las estridentes canciones del verano mientras me agobio porque se me acaban las vacaciones? No, me he puesto a escribir un cuento.
   Cada vez veo más claro que esto de escribir ficción es como aprender un idioma extranjero: al principio cuesta muchísimo, pero a medida que practicas y practicas, el proceso se va volviendo más natural, y entonces llega un día en el que puedes hablarlo sin devanarte los sesos para enlazar palabras. La práctica, además de hacer que el nuevo idioma se convierta en algo habitual, ha logrado que ganes confianza en ti mismo.
   Los primeros días del cuento fueron terribles. Parecía que había retrocedido varios años. No salía ni a tiros. Todo eran dudas. Es un cuento que entraría en la categoría de general, para descansar un poco de lo paranormal. Se lo recomiendo a todo el mundo: si te pones con una novela, escribe sólo los géneros que te encantan; si escribes cuentos, experimenta con todos los que puedas. (Da la casualidad que a mí lo de “general” también me gusta.)
   Partes de mi cuento se desarrollan en los años 30 y 40, y yo no dejaba de agobiarme: cómo eran las clases entonces, qué ropa llevaba la gente, cómo hablaban… Apreté los dientes y me dije que me dedicaría a escribir la historia. Fue un pensamiento muy liberador. Ya he superado las 10.000 palabras. Cuando acabe, y ya tenga forma, me documentaré para asegurarme de meter los detalles correctos.
   Posiblemente vuelva a leerme “Nada”, de Carmen Laforet, para que mis diálogos no suenen demasiado modernos y veré alguna película de la época. Además, he encontrado en el Ministerio de Cultura una biblioteca virtual de prensa histórica que es una joya. Las noticias me dan un poco igual, pero los anuncios no tienen precio.
   Lawrence Kasdan decía que ser escritor era como tener deberes el resto de tu vida. Y es verdad, así que mira en que mundillo te estás metiendo: mucho trabajo sin ninguna garantía de pago. (La cultura libre, esa cosa que sonaba tan bien y parecía tan generosa, beneficiaba tanto a los escritores que les obligaba a dar su trabajo gratis.)
Isaac Asimov por Rowena Morrill
Isaac Asimov, un ejemplo a seguir
   Un escritor escribe. Un escritor pone palabras en el papel un día y otro y otro y otro. Isaac Asimov fue el autor o editor de más de 500 libros, y al parecer lo logró porque tenía un despacho lleno de máquinas de escribir con proyectos a medias. Cuando se quedaba bloqueado con una novela de la “Fundación”, iba a otra máquina de escribir y continuaba con artículo de astronomía para una revista científica. Y cuando ya no le salía más, pasaba a otra máquina y daba los últimos retoques a una introducción para una antología de cuentos de ciencia ficción de la que era el recopilador. Asimov escribió tantísimo porque escribía sobre temas que le encantaban.
   Me parece que los escritores debemos hacer eso: trabajar al tiempo en varios proyectos en los que, esto va a sonar cursi, tengamos puesto nuestro corazón. (No cuando estés dando los primeros pasos. Primero tienes que ganar confianza en ti mismo y sentirte cómodo dándole a la tecla.) Mientras dejas reposar uno, escribes un cuento, o te documentas para una novela, o sacas la escaleta de otra, o escribes una entrada elaborada en tu blog, o rescatas del disco duro un cuento que se te resistió hace un par de años y le das otra vuelta. Sea como sea, asegúrate de acabar los proyectos y de que al menos uno de los que te traes entre manos implique escribir, y a ser posible, que sea ficción. Así mantendrás en forma las habilidades necesarias para escribir ficción y pederás el miedo al fracaso.
   Así que… ¿qué haces que no estás escribiendo?

PUZZLES, PUZZLES Y MÁS PUZZLES
Hasta ahora hemos visto la estructura en tres actos, pero a poco leas o veas películas, te vas a encontrar ejemplos que a primera vista no la cumplen. Vamos a ver unos cuantos y por qué funcionan.

   -“Ciudadano Kane” ("Citizen Kane"), de Orson Welles. Para quien no haya visto esta película, es “El Quijote” del cine. Durante muchas décadas se la consideró la mejor película de la historia. A mi me parece que técnicamente, teniendo en cuenta que es de 1941, es impresionante, pero que es excesivamente fría. Y es fría porque jamás empatizo con el periodista (que Welles nunca mostrara su cara fue un error grandísimo) y por lo tanto me da igual si descubre o no qué significa “Rosebud”; y Charles Foster Kane será muy enigmático, pero tampoco empatizo con él, y su vida no acaba de interesarme del todo.
    “Ciudadano Kane” empieza con la muerte de Charles Foster Kane, un magnate de la prensa que era odiado y amado a partes iguales. En ese comienzo, tras unas imágenes muy tenebrosas de una mansión, Kane expira tras decir “Rosebud”. A continuación viene un noticiario donde muestran lo poderoso, enigmático y paradójico que era Kane. Tras el noticiario, unos periodistas deciden que tienen que mostrar el lado humano de Kane, que lo que se ve en el noticiario es lo que aparece en todos los periódicos; así que emprenden una investigación para averiguar que significa ese “Rosebud”. La película es un puzzle en el que conocidos de Kane, dando saltos en el tiempo, hablan de acontecimientos de la vida del magnate, mezclando varios puntos de vista.
   La estructura de “Ciudadano Kane” funciona porque parte de un principio muy misterioso (tanto la escena de la muerte, como el noticiario y el significado de “Rosebud” pican la curiosidad del espectador,), y a pesar de lo fragmentada que está, es fácil reconstruir cronológicamente la vida del protagonista, viendo la evolución del personaje. Y cada parte tiene conflictos por resolver.

Cartel americano de Eva al desnudo   -“Eva al desnudo” ("All about Eve"), de Joseph L. Mankiewicz, utiliza la misma técnica que “Ciudadano Kane” (y es mucho mejor). La película comienza en la ceremonia de entrega de un premio teatral. El personaje de George Sanders presenta a los principales personajes, que no están nada felices de que Eve Carrington (Anne Baxter), que tiene una cara angelical, gane un premio. Lo que mantiene la atención del espectador es saber por qué esos personajes no se alegran, si Eve parece una santa. Entonces, a través de varios personajes, la película cuenta la ascensión a la fama de Eve y la decadencia de Margo Channing (Bette Davis). Aquí el espectador también monta el rompecabezas sin problemas, cada pieza añade información nueva, y todas las partes son interesantes por sí mismas, con conflictos por resolver.

   -La novela “La muerte de Artemio Cruz”, de Carlos Fuentes, desvela en su título el final, y sin embargo sigues leyéndola. Su protagonista es un hombre muy poderoso y corrupto que está en su lecho de muerte y recuerda, de forma muy fragmentada y desorganizada, momentos de su vida, y así, además de mostrar la evolución del personaje, Carlos Fuentes hace un retrato de México en la primera mitad del siglo XX. A mí lo que me mantenía el interés (aparte de que cada sección tenía conflictos por resolver) era descubrir cómo el Artemio joven, tan encantador, se volvía en ese despreciable viejo. Al final de la novela, ves toda la evolución del personaje.

RIZANDO EL RIZO        
Érase una vez en América” ("Once Upon a Time in America"), de Sergio Leone, tiene una estructura complejísima. Lo es tanto, que es necesario ver la película varias veces para atar todos los cabos. Pero tiene un principio tan misterioso, y con tanta fuerza, que te engancha. Durante la primera media hora presenta las tres épocas por las que se va a mover, y da pistas de cómo se relacionan. Al final (y tras varios visionados), puedes ver el orden cronológico de la película y la evolución del personaje de Robert De Niro.
           He sacado la escaleta de los primeros 35 minutos, para que se vea mejor cómo funciona esta película. Una escaleta es una lista de las escenas de una película o novela. Y una escena es una unidad de tiempo y espacio, es decir, cuando los personajes cambian de sitio o hay un salto de tiempo, se cambia de escena.
            Fíjate cómo se relacionan las escenas, que todas están y muestran cosas por algún motivo.

   1- Años 30 (por decorados, vestuario y peinados). Una chica rubia entra en un dormitorio y descubre una silueta hecha a balazos en una cama. Entran unos matones preguntándole donde está él. La chica no lo sabe y la matan.
   2- Un hombre gordo con la cara ensangrentada está atado a una pelota de boxeo. Los matones que se han cargado a la chica en la escena 1, le están dando una paliza. Le preguntan dónde está él escondido. Un matón se queja de que el que se esconde ha delatado a sus amigos. El gordo, cuando le amenazan con una pistola, les dice que está en un teatro chino.
   3- Teatro chino. Robert De Niro (es el hombre por que preguntaban los mantones en las dos escenas anteriores) está medio drogado con opio. Coge un periódico y ve que la policía ha matado a tres contrabandistas. Aparecen las fotos de los muertos. Comienza a sonar un teléfono. De Niro empieza a fumar opio de una pipa y se tumba. La imagen se desenfoca.
   4- La imagen se enfoca. Es una noche lluviosa y la policía está recogiendo los cadáveres de los contrabandistas en la calle (es un flashback. El espectador lo sabe porque ha visto las fotos en la escena anterior), y De Niro los observa. Hay un cadáver completamente calcinado, el que sería James Woods. Sigue sonando el teléfono.
   5- Fin de la Prohibición (aparece escrito en una tarta con forma de ataúd). Los cadáveres de la anterior escena, están vivos, brindando por el fin de la Ley Seca dentro de un club (otro flashback). Robert De Niro aparece con la chica rubia de la escena 1 (el espectador se entera de que es su novia). Sigue sonando el teléfono. De Niro se mete en un despacho. James Woods lo ve. Robert De Niro descuelga el teléfono.
   6- El teléfono sigue sonando. Es el despacho de un sargento de policía (hay una placa en el escritorio que lo dice). El teléfono deja de sonar. (El espectador descubre que Robert De Niro acaba de chivarle algo a la policía, que ha provocado la muerte de sus amigos, y que por eso lo persiguen los matones.)
   7- Vuelta al teatro chino. Robert De Niro se despierta asustado.
   8- Teatro chino. Los matones entran y se ponen a buscar a De Niro entre el público.
   9- Robert De Niro huye del teatro chino por la puerta de atrás.
   10- Robert De Niro va a un bar que está cerrado. Se mete en un callejón, y abre una puerta lateral. Dentro llama a un ascensor y espera a que baje.
   11- El matón que se quedó vigilando al gordo de la escena 2, oye el ascensor (así el espectador sabe que De Niro y él están en el mismo edificio), y espera a que baje para pegarle un tiro a De Niro. De Niro se ha colado por otra puerta y lo mata disparándolo por detrás.
   De Niro coge una llave y le dice al gordo que va a ir a buscar a Eve. El gordo le dice que los matones fueron a por ella antes (el espectador descubre que la chica rubia, la novia de Robert De Niro, se llama Eve). Robert De Niro deja entender que la llave que acaba de coger significa mucho dinero.
   12- Robert De Niro va a una estación de tren, donde hay unas taquillas. De Niro abre una con la llave de la escena anterior y saca un maletín, pero cuando lo abre, sólo hay periódicos (alguien ha cogido el dinero que De Niro esperaba encontrar allí).
   13- De Niro va a una estación de autobuses y compra un billete para el primer autobús que salga de Nueva York.
   14- Misma estación de autobuses, pero son los años 60 (Robert De Niro es viejo, se oye “Yesterday” y ha cambiado toda la decoración de la estación). Robert De Niro, después de 35 años, ha regresado a Nueva York.Cartel original de Érase una vez en América
   15- Robert De Niro recorre el barrio. Se para frente a un cementerio judío (se sabe por el nombre que hay en una lápida) del que está quitando las tumbas con una pala excavadora.
   16- El gordo de la escena 2 es viejo. Trabaja en el bar que aparecía en la escena 10. Robert De Niro y él se encuentran. De Niro le cuenta que ha recibido una carta de la sinagoga en el que le cuentan que van a destruir el cementerio, por si quiere mover a sus seres queridos a otra parte (por eso era importante el detalle de la lápida en la pala excavadora en la anterior escena). De Niro le cuenta que ha hablado con el rabino, y que a él no le han mandado ninguna carta, y que sus amigos (los contrabandistas muertos del principio), ya fueron trasladados a otro cementerio. De Niro llega a la conclusión de que lo han descubierto, y ha vuelto para saber qué quieren de él.
   17- El gordo lleva a De Niro a la parte trasera del local (donde estaba la pelota de boxeo de la escena 2). De Niro ve que todo es muy pobre, y le dice al gordo que siempre había pensado que él se había quedado con el dinero (el del maletín de la escena 12), pero que ahora comprueba que no fue así. Robert De Niro se pone a ver fotos colgadas en las pareces. Hablan de la hermana del gordo, que ahora es una gran estrella.
   18- Robert De Niro se recorre el local y se pone a mirar a través de un hueco en la pared.
   19- Una niña está bailando. Un niño la espía. La niña es la hermana estrella del gordo, el niño es Robert De Niro.
   A estas alturas de la película, Leone ya ha planteado varios misterios (¿qué pasó con el dinero del maletín?, ¿quién busca a Robert De Niro en 1968?, ¿por qué traicionó De Niro a sus amigos?, ¿qué va a pasar entre esos dos niños?) que resolverá a lo largo del metraje, y deja claro cómo va a contar la historia: dando saltos en el tiempo en tres épocas distintas.
   Las películas de “Kill Bill” y “Pulp Fiction”, todas de Quentin Tarantino, tienen una estructura parecida a “Érase una vez en América”, aunque son más sencillas y bastante más fáciles de seguir, pero la técnica es la misma.
   En el siguiente artículo seguiremos viendo otras estructuras, pero también veremos estructuras que no funcionan.

Recomendaciones:
   -“Escribir ficción” ("Writing Fiction"), supervisado por Alexander Steele. Gotham Writers’ Workshop es una de las academias de escritura creativa más famosas de Estados Unidos, y en este libro varios de sus profesores, en once capítulos, repasan aspectos técnicos y dan consejos, comenzando por la búsqueda de ideas y acabando con el funcionamiento del mundo editorial. Todos los capítulos son muy buenos, pero el de la voz y el del tema (theme) son sobresalientes. El libro se centra en ficción literaria, esa en la que normalmente tienen más peso los personajes y la forma que la trama, pero es también es muy útil para aplicarlo a literatura comercial. Incluye “Cathedral”, un cuento de Raymond Carver. La colección “Fiction Gallery” (crítica aquí), es el complemento de este libro.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com

   -“The Complete Idiot’s Guide to Writing a Novel”, de Tom Monteleone. Este libro se decanta claramente por la literatura comercial, y en él Monteleone explica todo lo que sabe sobre el negocio y el arte de escribir. Tal vez no te suene Monteleone, porque nunca ha llegado a ser una estrella, pero es un escritor que lleva décadas viviendo de su escritura. Mi consejo es que te fijes en estos autores, que se ganan la vida escribiendo, aunque no sean ricos y famosos. La única pega que tengo con este libro es que Monteleone varias veces resulta muy prepotente, pero lo dice está muy bien. El libro incluye once entrevistas a escritores de best-sellers; entre ellos Lee Child, Janet Evanovich, Dean Koontz, Richard Matheson, David Morrell y Peter Straub.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com

   Retrato de Isaac Asimov: Rowena Morrill, bajo una licencia GNU Free Documentation License

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