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martes, 6 de septiembre de 2011

Yo anduve con un zombie [7]

Cartel original de Yo anduve con un zombieCINEFILIA
I Walked with a Zombie
(EE.UU., 1943, 69 min)
Dirección:
Jacques Tourneur
Guión:
Curt Siodmak
Ardel Wray
Intérpretes:
Frances Dee
James Ellison
Tom Conway
Edith Barrett
Christine Gordon
Sir Lancelot
Darby Jones
IMDb

Si por algo es recordado Val Lewton es por su trabajo en la RKO durante los años 40, década en la que produjo una serie de películas de terror muy baratas que se han convertido en pequeños clásicos. Gracias a él, Mark Robson, que más tarde dirigiría “El ídolo de barro” (1949), “Más dura será la caída” (1956), o “Terremoto” (1974), debutó con “La séptima víctima” (1943). También lo hizo Robert Wise, el de “West Side Story” (1961) y “Sonrisas y lágrimas” (1965), con “La venganza de la mujer pantera” (1944). Sin embargo, los trabajos más valorados de Lewton son las películas dirigidas por Jacques Tourneur: “La mujer pantera” (1942), “Yo anduve con un zombie” (1943) y “The Leopard Man” (1943). Del resto de la filmografía de Tourneur destacan un clásico del cine negro, “Retorno al pasado” (1947), y otro film de terror, “La noche del demonio” (1957).
   “Yo anduve con un zombie” se basaba en un artículo publicado en la revista “The American Weekly”, de una tal Inez Wallace, que contaba la vida en Haití; y a él le añadieron “Jane Eyre” para que siguiera su estructura y la mitología del vudú, de la que los guionistas se documentaron exhaustivamente.
   La película cuenta cómo una enfermera canadiense (Frances Dee) es contratada para cuidar de una paciente catatónica (Christine Gordon) en la isla caribeña de San Sebastián. Cuando llega a la isla, la enfermera descubre que la familia que dirige la plantación de azúcar donde trabaja oculta varios secretos; que la población negra practica vudú y que sus creencias entran en conflicto directo con las ideas científicas de la población blanca; y que la paciente puede estar catatónica o ser un zombie.
   Narrativamente, “Yo anduve con un zombie” es muy confusa, y eso que cuando llegas al final, te das cuenta de que la historia era bastante sencilla. Es confusa porque no destacan la historia principal sobre las demás, y muchas veces dan información que no sabes muy bien qué importancia tiene en el momento que la dan. Además, de vez en cuando los personajes actúan de forma rara para que avance, muy forzadamente, la trama.
Frances Dee y Christine Gordon en Yo anduve con un zombie
Frances Dee y Christine Gordon
   El núcleo de la película es el trío amoroso que se crea entre los hermanos y la mujer de uno de ellos, la zombie del título. Esa trama sucedió en el pasado y el espectador la descubre gracias a los diálogos que escucha Frances Dee y a una canción (lo de la canción me parece un recurso genial), pero por medio aparece el alcoholismo de uno de los hermanos, y la historia de amor entre el otro y la enfermera, la enfermedad de la zombie, el trabajo de la madre de los hermanos, las prácticas vudú y la llegada de la familia a la isla (es muy importante lo del mascarón de proa).
   La historia de amor entre la enfermera y el dueño de la plantación es muy forzada (es increíble, para qué engañarnos); y la reacción de la enfermera cuando se encuentra a la paciente por primera vez es inexplicable (se pone a gritar ¿por encontrarse a una sonámbula?). La enfermedad de la zombie tiene una explicación sobrenatural, la del vudú, y otra racional, la de unas fiebres que la dejaron así. Por lo tanto, no entiendo por qué los personajes se ponen tan nerviosos cuando, hacia el final, dicen que las autoridades van a investigar la enfermedad de la paciente. Si hubiera sospechas de que su marido la había envenenado, podría entender toda la tensión que hay y la reacción de la madre. El personaje de la madre está dibujado como muy racional durante toda la película, y de repente cambia por completo. Si el personaje mostrara un resquicio de duda sobre la veracidad del vudú, me podría creer ese cambio. Y el final es muy precipitado.
   Pero “Yo anduve con un zombie” tiene momentos geniales. Además de lo ambigua que es sobre el poder de la ciencia y el del vudú (al final está claro que el vudú sí funciona), la película visualmente es muy elegante, con unos planos muy bonitos y poéticos, una atmósfera misteriosa magnífica, y unas escenas del vudú maravillosas. Por eso esta película ha pasado a la historia.

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