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jueves, 13 de octubre de 2011

El reencarnado [7]

Portada original de El reencarnado, de William H. HallahanNOVELA
The Search for Joseph Tully
(EE.UU., 1974, 214 páginas)
William H. Hallahan

Si ahora mismo hacen furor los vampiros y los zombis, hace 40 años lo que arrasaba era el ocultismo. La moda nació gracias al éxito de tres novelas y sus adaptaciones cinematográficas: “La semilla del diablo”, de Ira Levin (película de Roman Polanski); “El otro”, de Thomas Tryon (película de Robert Mulligan. Tanto la novela como la película están cayendo en el olvido); y sobre todo el tsunami “El exorcista”, de William Peter Blatty (película de William Friedkin). “El reencarnado”, de William H. Hallahan, sin duda alguna pertenece a esa moda.
   Richardson un día se despierta oyendo un curioso ruido: un whoosh, como si alguien hubiera blandido un palo de golf en el salón. Cuando va a investigar no encuentra nada, pero tiene el presentimiento de que alguien intenta matarlo. Richardson vive en la Casa Brevoort, un edificio de Brooklyn que están a punto de derribar, y entre sus vecinos, que ya se están mudando a otras viviendas, está Griselda Vandermeer, una echadora de cartas que se niega a decirle qué futuro le espera, y Albert Clabber, un cura excomulgado por seguir las enseñanzas de Bruno de Nola (Giordano Bruno), quien murió en la hoguera por hereje. A Richardson cada vez le pasan cosas más raras, lo que le hace dudar de su salud mental y de sus vecinos.
   Al mismo tiempo, el inglés Matthew Willow llega a Estados Unidos para averiguar si Joseph Tully, un comerciante de vinos británico que murió en 1779, tuvo descendientes. Willow sabe que Tully tuvo cuatro hijos que emigraron a América, y ahora tiene que investigar si los Tully desaparecieron con esos hijos, o si esa familia ha llegado a la actualidad.
   “El reencarnado” comienza con prólogo bastante salvaje –es gore- en Roma en 1498, y no vuelve a haber referencias a él hasta el final, pero tiene tanta fuerza que te mete en la novela de lleno. Luego salta al Nueva York de los años 70, y le cuesta arrancar porque es un poco confusa.
   Al principio de la historia de Richardson aparecen muchos personajes, y Hallahan les da a todos una importancia parecida, por lo que es difícil saber quién es el protagonista y quiénes los personajes secundarios. Al poco de empezar hay una fiesta de despedida, bastante larga, en donde aparecen un montón de personajes, algunos de los cuales no vuelven aparecer, y es muy confusa. Luego te das cuenta de que lo importante era presentar a la médium Quist, que había personajes que no creían en lo oculto, y que Griselda Vandermeer, al echar las cartas, veía algo muy malo para Richardson.
   El resto de la historia de Richardson avanza mucho mejor. La mayor pega que le veo es que Hallahan pone dos pistas falsas para despistar (las luces en la tienda pueden pasar), y una de ellas es muy tramposa. Desde la mitad hasta el final funciona muy bien, con un descubrimiento a la mitad muy inquietante, y una parte final en la que no se sabe si todo es un complot, si Richardson se está volviendo loco, o si hay algo paranormal que lo acosa. Las últimas páginas son excelentes.
   A la otra historia, la de Matthew Willow, le falta una motivación. El lector sabe que la investigación es algo que Willow hace a regañadientes y que cada cierto tiempo éste se muestra aliviado porque ha llegado a un callejón sin salida. Lógicamente, Hallahan se guardaba el motivo para dar una sorpresa al final; pero así esta parte queda un poco floja. A las pocas páginas ya te imaginas dónde va a acabar Willow, pero no sabes qué va hacer ni por qué. La sorpresa se podía mantener, y Willow se podía inventar un motivo para la investigación (Hallahan planta pistas falsa en la otra trama; no sé por qué no podía poner a un personaje que mintiera en esta trama), y así el lector se sentiría frustrado cuando Willow llegara al final de uno de los descendientes de Joseph Tully.
   Ésta parte es interesante por cómo Willow va siguiendo pistas (varias veces se mete en cementerios) y hay dos momentos sobresalientes: el descubrimiento de la muerte de Joseph Tully, donde pasa algo que no tiene ninguna explicación racional; y toda la parte de Winelandia, un asentamiento muy misterioso del siglo XVIII, que es fascinante.

4 comentarios:

  1. Ese libro se puede conseguir en español?

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  2. Sí, está descatalogado pero lo puedes encontrar de segunda mano en www.iberlibro.com. Yo me lo compré en inglés allí, pero tienen ejemplares en español. Dependerá de donde vivas; en España hoy hay uno por 5,50 euros.
    www.iberlibro.com es la versión hispana de www.abebooks.com. Es exactamente lo mismo, lo único que cambia el idioma y si cambian los precios son por variación de la moneda. Si vives en México, mira a ver si www.abebooks.com es más barato.

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  3. me pareció una novela muy buena. La leí en español hace unos 13 años y no me acordaba del autor. La verdad me gusta la sinopsis que usted a dado. De hecho quisiera releerla pero acá en Venezuela es difícil encontrarla.

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  4. Yo no la conocía, pero Dean Koontz, en "How to Write Best Selling Fiction", decía que era una maravilla. Así que me la compré de segunda mano. Creo que la novela lleva años descatalogada en cualquier idioma, pero puedes probar en www.iberlibro.com (o www.abebooks.com), que es donde la encontré yo.

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