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viernes, 7 de octubre de 2011

The Lottery and Other Stories [6]

Portada americana de The Lottery and Other Stories, de Shirley JacksonCUENTOS
The Lottery and Other Stories
(EE.UU., 1949, 320 páginas)
Shirley Jackson

Aunque Shirley Jackson no publicó muchas obras, es una figura fundamental en la literatura de terror. Sus dos novelas más famosas son “We Have Always Lived in the Castle” (1962. Creo que nunca se ha traducido al español) y “The Haunting of Hill House” (1959. En español se ha editado como “La casa encantada”, “The Haunting (La guarida)” y “La maldición de Hill House”), que es posiblemente la novela más importante sobre casas encantadas de la historia. “The Lottery and Other Stories” (1949) fue su primera colección de cuentos -son 25, y la mayoría no son de terror-, y el que aparece en el título, “The Lottery”, es una obra maestra que provocó reacciones muy violentas cuando se publicó en el “New Yorker” en 1948.
   The Intoxicated” es representativo de Jackson porque una situación cotidiana –una fiesta- se torna inquietante cuando el protagonista se encuentra a la hija de los anfitriones y ésta se pone a hablar del fin del mundo. El problema es que cuando termina te preguntas qué sentido tiene ese cuento. Sucede lo mismo con “The Witch”, en el que una madre y su hijo pequeño se encuentran en el tren a un hombre muy extraño, pero no pasa nada, y Jackson simplemente ha creado desasosiego.
   The Daemon Lover”, que es genial, también empieza en un entorno normal -una mujer espera a su novio para irse a casar- y de repente todo de tuerce, con giros y más giros que no tienen ningún sentido. “The Pillar of Salt” es parecido en el sentido de que una mujer muy ilusionada con un viaje a Nueva York con su marido, acaba odiando la ciudad y sufriendo un ataque de pánico; y aunque tiene elementos muy interesantes (la contraposición de New Hampshire y Nueva York), es demasiado largo y resulta aburrido. “The Tooth”, en el que una mujer viaja a Nueva York para que le extraigan una muela, también se va torciendo en el camino, pero es demasiado largo.
   The Villager” y “Elizabeth” cuentan cómo una mujer que parece que ha triunfado en Nueva York tras abandonar su pueblo natal, realmente está frustrada. “The Villager” es genial, por lo sutil que es Jackson para dar esa información y lo imaginativa que es la situación; “Elizabeth” tiene detalles espléndidos (las paredes de la agencia literaria, o la carta de respuesta), pero es demasiado largo, y acaba aburriendo.
   My Life with R. H. Macy” muestra la ironía de una chica que empieza a trabajar en los grandes almacenes Macy’s, donde en teoría tiene que resultar acogedora a los clientes, y todo es muy poco acogedor. El cuento es bastante soso; y también lo es, “Colloquy”, donde la gracia está en darse cuenta cómo es la protagonista y por qué ha acabado así.
   Hay varios cuentos en los que no pasan grandes cosas y los personajes no evolucionan, pero adquieren sentido porque crean sensaciones que el lector reconoce. En “Got a Letter from Jimmy”, un matrimonio odia al tal Jimmy, aunque nunca se sabe por qué; en “Seven Types of Ambiguity” un chico le muestra a un nuevo rico qué libros se puede comprar; en “The Dummy” dos amigas van a cenar a un restaurante donde hay actuaciones y se sienten muy incómodas con el ventrílocuo; en “A Fine Old Firm” dos mujeres que tienen a sus hijos en la guerra, y que son amigos, se conocen; “Afternoon in Linen”, cuenta cómo una niña se avergüenza cuando su abuela le dice a una amiga y a su nieto que la niña escribe poesía. De todos estos, que me parecen muy anodinos, con el que más conecto es con “Afternoon in Linen”; pero hay uno que entraría en esta categoría, “Dorothy and My Grandmother and the Sailors” que es encantador y genial sobre el miedo que tienen dos niñas a los marineros recién llegados a San Francisco.
   Varios cuentos acaban con una ironía. “Come Dance with Me in Ireland”, sobre una mujer que abre la puerta de su casa a un mendigo borracho, es demasiado largo para que funcione el giro del final. A “After You, My Dear Alphonse”, le pasa algo parecido, cuando la madre descubre que estaba equivocada con el amigo negro de su hijo. “Charles”, sobre un matón de guardería, es el más divertido de todos, pero es muy previsible. “Like Mother Used to Make”, sobre un chico que invita a su vecina a cenar, tiene mucha gracia por cómo se le va la situación de las manos. “Trial by Combat”, sobre la relación entre una chica y su vecina ladrona, tiene un giro muy tierno. “Of Course” cuenta con mucha ironía  cómo una mujer se arrepiente de haberse presentado a su nueva vecina. “Men with Their Big Shoes” tiene muy mala uva y es muy divertido por lo agobiante que es la situación para la protagonista.
   Flower Garden” habla del racismo y lo cerrados que son los pueblos, mostrando cómo una nueva vecina, venida de la ciudad, no entiende que la rechacen por tener un jardinero negro. La idea está muy bien, pero el cuento es demasiado largo. “The Renegade”, que es de los mejores, también habla de lo cerrados que son los pueblos con la historia de una mujer que intenta averiguar qué hacer con su perra que mata pollos. Cuanto más empeora la situación, más divertido es el cuento; hasta que al final acaba mostrando cómo se siente la mujer.
   La colección se cierra con el maravilloso “The Lottery”. Si no lo conoces, lo mejor es que te lo leas tranquilamente, y cuando lo acabes y te recuperes del shock y puedas cerrar la boca, te lo releas y veas cómo Jackson fue plantando pistas y qué mala leche tenía. Y si lo conoces, lo disfrutas de nuevo, que este cuento es inmenso.

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