¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección Cómo escribir ficción, muchos consejos para escritores, reseñas de novelas (desde 2015 sólo reseño las obras que me han gustado mucho) y las críticas de películas que escribí entre finales de 2006 y principios de 2017. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

miércoles, 14 de diciembre de 2011

The Moonlit Mind [5]

Portada de The Moonlight Mind, de Dean KoontzNOVELA CORTA
The Moonlit Mind
(EE.UU., 2011, 102 páginas)
Dean Koontz

El año pasado Dean Koontz publicó una novela corta digital, “Darkness Under the Sun”, para promocionar su siguiente novela, “What the Night Knows”. En “Darkness” Koontz introducía al villano de la otra novela, y en las últimas páginas ponía los primeros capítulos de “What the Night Knows”. Ahora ha vuelto a hacer lo mismo. A finales de diciembre publicará su última novela, “77 Shadow Street” (que tiene una pinta estupenda), y para promocionarla, ha escrito esta novela corta en la que introduce, muy de refilón, la casa 77 de Shadow Street, el edificio Pendleton, y las últimas páginas son los primeros capítulos de esa novela.
   (Parece que es una tendencia que se está consolidando con el libro digital, y varios autores ponen a la venta cuentos y novelas cortas, que eran formatos casi inexistentes en los libros en papel, por muy poco precio; lo cual es una buena noticia para escritores y lectores. Entre los superventas ya hay varios que explotan este formato: Stephen King, Ami Tan, Lee Child, David Baldacci, Karin Slaughter, Jodi Picoult y James Patterson, entre otros.)
   Crispin es un niño de doce años que vive en las calles junto a su perro Harley. Tres años atrás Crispin tuvo que abandonar la mansión donde vivía, Theron Hall, justo en frente del edificio Pendleton, por miedo a que su madre y su padrastro lo mataran. Crispin tiene una amiga, Amity, una chica de dieciséis años que también tuvo que huir, y que el día antes de que Crispin cumpla trece años, lo anima para que vuelva a Theron Hall para cerrar definitivamente su pasado.
   Algo que hace muy bien Koontz es ir espaciando la información que desvela. La novela va alternando la historia actual de Crispin, cuando huye de gente muy rara, y cuando tenía nueve años y vio cómo su madre se casó con el misterioso Giles Gregorio y les llevó a vivir a su mansión. Y aunque desde el comienzo se sabe que los hermanos de Crispin han muerto, el interés se mantiene por saber qué pasó realmente. Si algo hay que reconocerle a Koontz es que hace que no dejes de leer y siempre tengas ganas de saber qué pasa a continuación.
   Entonces Koontz llena de la narración de datos muy misteriosos, que son tan potentes que esperas que se expliquen a posteriori. En la historia actual están todas las pistas que parecen indicar que algo sobrenatural protege a Crispin (la tienda de magia, el fantasma del cementerio, las referencias a la luna, la baraja de naipes con los misteriosos seises, y las veces que el destino le dice cómo actuar); y en la del pasado, todos los datos que dan pistas de que la nueva familia de Crispin pertenece a una secta muy peligrosa (el rejuvenecimientos de Jardena, los baños en leche y aqua pura, los peculiares gatos en miniatura, las marcas con forma de tábano que tienen el profesor y el aya, y la enorme maqueta de Theron Hall). Pues bien, llegas al final, y la mayoría de estas cuestiones se quedan sin resolver.
   También es muy decepcionante cómo Koontz planta tramas muy potentes que luego se quedan en nada, y al final Koontz tira por otros derroteros mucho menos interesantes. Sucede con los personajes que persiguen a Crispin (la escena en la que se esconde es muy buena), con cómo tiene que hacer frente al pasado Crispin, y con el pasado de Amity, que también tiene mucha fuerza. Por eso el clímax, que no cierra del todo estas tramas, resulta muy flojo.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Mi rincón tiene un filtro. Opina libremente, pero si no sabes cumplir unas normas mínimas de educación, no superarás el filtro. Si no te gusta lo que escribo, la solución es muy sencilla: deja de leerme, porque no tengo intención de dejar de escribir.

© 2006 - 2017. Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.
Los derechos de autor de los pósters y fotogramas de películas corresponden a sus correspodientes productoras o distribuidoras.
Los derechos de autor de las portadas y citas textuales de libros corresponden a sus correspodientes editoriales o autores.
Las fotos sin atribuir son de dominio público o no necesitan atribución, y están sacadas de Pixabay u otras páginas similares, o las he comprado en Depositphotos o páginas similares.