¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección Cómo escribir ficción, muchos consejos para escritores, reseñas de novelas (desde 2015 sólo reseño las obras que me han gustado mucho) y las críticas de películas que escribí entre finales de 2006 y principios de 2017. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

Últimas críticas y artículos sobre cómo escribir ficción

viernes, 6 de enero de 2012

El rey león [5]

Poster de El rey leónThe Lion King
(EE.UU., 1994, 89 min)
Dirección:
Roger Allers
Rob Minkoff
Guión:
Irene Mecchi
Jonathan Roberts
Linda Woolverton
Intérpretes (v.o.):
Matthew Broderick
Jeremy Irons
James Earl Jones
Nathan Lane
Rowan Atkinson
Woopi Goldberg
IMDb

Durante su segunda edad de oro, la Disney tocó techo con “El rey león”, un portentoso éxito de crítica y público que mí siempre me ha dejado frío. La he visto varias veces, siempre esperando que en esa ocasión me guste tanto como al resto, pero no hay manera. Ahora lo he vuelto a hacer, con la versión en 3D que está en los cines, y me sigue pareciendo tan aburrida como siempre.
   Simba es un leoncito feliz que de mayor heredará el reino de su padre Mufasa. Lo que no sabe Simba es con su tío Scar también quiere el trono y que trama un golpe de Estado con ayuda de las hienas. Tras llevar a cabo el complot, la muerte de Mufasa parece provocada por Simba, lo que hace que el leoncito huya y que Scar suba al poder sin ninguna oposición.
   Técnicamente, “El rey león” es impecable. Cojas la escena que cojas, es increíble lo bien hecha que está, desde las más intrascendentes y divertidas (la parte de Timón y Pumba, que es la que más me gusta) pasando por las más solemnes (el prólogo, genial por lo bien construido que está y lo espectacular que es; o la visión que tiene Simba de Mufasa en los cielos, que es una escena muy poderosa) hasta las más oscuras (la muerte de Mufasa está muy bien preparada y ejecutada. La estampida de antílopes, que sigue siendo increíble, puso las bases de las masas de extras digitales que tanto se han utilizado desde entonces). A lo que se añaden unos números musicales excelentes y muy imaginativos.
   El problema de “El rey león” es que tiene una estructura muy mala, lo que provoca que la evolución de Simba sea inverosímil, que haya poca tensión y que los cambios de tono resulten demasiado bruscos.
   Al principio la película tarda un poco en empezar, sobre todo porque hay escenas que se podían abreviar (la escena del cementerio de elefantes sirve para mostrar la amistad entre Simba y la leoncita Nala, la amenaza de las hienas, y lo que quiere Mufasa a su hijo. La cuestión es que todos esos datos ya se dan en otros sitios). Pero donde se empieza a torcer en serio la película es cuando Simba se encuentra a Timón y Pumba, que es una parte muy divertida, pero que se carga todo lo anterior.
Fotograma de El rey león   En esa parte central, Simba asume que debe olvidarse por completo del pasado y vivir la vida (¡Hakuna matata!), y no sólo él se olvida del pasado, también los directores, porque desaparecen casi por completo referencias al poblado. El tercer acto, que es muy precipitado, hubiera tenido mucha más fuerza si Timón y Pumba le dijeran a Simba que había que disfrutar de la vida y hacer frente a los problemas del pasado, no huir de ellos, y le entrenasen para vencer a Scar cuando fuera mayor. Y entre medias habría escenas de lo tirano que era Scar con su pueblo y de Simba recordando a Nala.
   En la versión de la película Simba lleva años pegándose una vidorra, y entonces aparece Nala, de la que nunca se había acordado, y se enamora hasta las cachas. Y para darle el último empujón para consumar la venganza, llega un mono, del que el espectador ni sabía que hablaba, y le dice lo de tener que hacer frente al pasado. Lo suyo sería que tras entrenarse con Timón y Pumba, Nala fuera la señal para regresar al poblado. Además, la adolescencia feliz que se pega Simba, hace increíble que pueda hacer frente a Scar (lleva años comiendo bichos y mirando las estrellas, pero de algún modo se ha convertido en un poderoso león).

4 comentarios:

  1. Es preciosa esta película, de lo mejorcito que ha hecho disney. Claro que hay cosas absurdas, pero asi son los dibujos animados no? Yo creo que Simba es simplemente fuerte porque es el hijo del rey león, y asi debe ser.

    ResponderEliminar
  2. A muchisíma gente le encanta esta película. A mí no.
    Los dibujos animados también tienen que tener una lógica interna.
    Si desde el principio el espectador asume que Simba es fuerte por ser el hijo del rey ¿qué sentido tiene la película?

    ResponderEliminar
  3. Anoche volví a verla. Simba al encontrarse con nala y el mono comprende que su lugar es ser rey y por eso regresa. Lo de fuerte supongo que lo llevará en los genes jeje ya que es hijo de mufasa, pero tambien es un leon joven y con energia, mientras q scar es un leon ya viejo y flacucho.

    ResponderEliminar
  4. Claro, es que el cambio de Simba está en la película. Mi problema con la parte central es que aunque te lo pasas muy bien, no aporta gran cosa al conjunto.

    ResponderEliminar

Mi rincón tiene un filtro. Opina libremente, pero si no sabes cumplir unas normas mínimas de educación, no superarás el filtro. Si no te gusta lo que escribo, la solución es muy sencilla: deja de leerme, porque no tengo intención de dejar de escribir.

© 2006 - 2017. Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.
Los derechos de autor de los pósters y fotogramas de películas corresponden a sus correspodientes productoras o distribuidoras.
Los derechos de autor de las portadas y citas textuales de libros corresponden a sus correspodientes editoriales o autores.
Las fotos sin atribuir son de dominio público o no necesitan atribución, y están sacadas de Pixabay u otras páginas similares, o las he comprado en Depositphotos o páginas similares.