Dirección:
Phyllida Lloyd
Guión:
Abi Morgan
Intérpretes:
Meryl Streep
Jim Broadbent
Alexandra Roach
Olivia Coldman
Iain Glen
En cuanto me enteré de que Meryl Streep iba a
interpretar a Margaret Thatcher tuve ganas de ver esta película. Luego vi que
la dirigía Phyllida Lloyd, la de “¡Mamma mía!”, y me entraron dudas. Pensé que
siendo Thatcher un personaje tan controvertido, que todo el mundo conoce y que
aún sigue provocando respuestas muy polarizadas, lo ideal sería que “La dama de
hierro” fuera algo parecido a “La Reina”, esa gran película de Stephen Frears
que muestra una Isabel II muy humana pero sin romper con la idea que tenemos de
ella. Pero claro, Phyllida Lloyd no es Stephen Frears. Habiendo visto la
película, me parece que el tratamiento que le dan al personaje es el correcto,
aunque tiene fallos que vienen de otras partes.
“La dama
de hierro”, en menos de dos horas, recorre la vida de Margaret Thatcher desde
que era una jovencita de la que se reían sus compañeras por ser la hija del
tendero hasta su ascensión al poder a finales de los 70, lo que la convirtió en
unas de las personas más influyentes del mundo; llegando a su decadencia actual,
en la que una anciana Thatcher es incapaz de diferenciar la realidad de las
imaginaciones.
El problema
más grave de esta película es la estructura que tiene. Dedican demasiado tiempo
a la Thatcher anciana y la narración está demasiado fragmentada. Lo más
interesante, y por lo que la mayoría vamos a ver esta película, es la carrera
política de esta mujer, sobre todo cuando está interpretada por Meryl Streep,
así que cada vez que regresan a la anciana, el interés decae muchísimo.
Por una
parte, el film tarda demasiado en empezar (porque estás ansioso por ver a una
Thatcher de mediana edad dando caña), y en cuanto sabes cómo funciona la
narración y cómo es la Thatcher actual, hay pocos incentivos para regresar a
esa trama. Además, tantos saltos en el tiempo hacen que se rompa la intensidad
conseguida en los flashbacks. Para que funcionase bien, la anciana debería
aparecer al principio, donde se viera en seguida cómo es, y al final, fregando
una taza de té.
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| Meryl Streep |
Formalmente
hay una cosa que me parece incompresible por inepta. A lo largo de la película
hay una serie de secuencias de montaje que mezclan imágenes de archivo con
planos con Meryl Streep, y el resultado es terrible. Normalmente, si no quieres
que chirríen esos montajes ruedas el nuevo material como si fuera hecho por un
cámara de televisión y envejeces los planos, para que peguen sin problemas.
Aquí eso les debió de parecer superfluo. No sólo la textura de la imágenes son
completamente diferentes, sino que la planificación y la puesta en escena de
los planos con Meryl no tienen nada que ver con el archivo. (Puedes hacer eso,
pero tienes que diferenciar muy bien que el archivo y los planos de ficción no
pertenecen al mismo montaje.) Y para más inri, y esto es lo que no me entra en
la cabeza, no se han molestado en adaptar el formato y las imágenes de archivo
está deformadas: las personas salen gorditas y achaparradas. Eso es muy
amateur.
Lo que
está muy bien de “La dama de hierro” es la evolución del personaje (es genial
lo bien que muestra el juego político: sé sumiso y leal mientras asciendes,
hasta que puedas dar una puñalada trapera y te haces con el poder), los
detalles humanos que incluyen (el atentado del IRA; que su marido huya a
Sudáfrica…), cómo justifican sus acciones (en todo momento Thatcher estaba
convencida de que hacía lo mejor para su país) y que deje abierto al espectador
si Margaret Thatcher fue una buena gobernante o no.
Y lo que
brilla con luz propia es Meryl Streep (¿alguien se sorprende?), en una
actuación en la que tras los primeros momentos dejas de ver a la actriz y ves a
la auténtica Margaret Thatcher. Si no gana el Oscar es porque esta actriz es
tan buena, y tiene una carrera tan brillante, que damos por sentado que haga
interpretaciones sobresalientes.


Ya se sabía que era una versión edulcorada para humanizar al personaje... Pero sí, resulta floja, y pasa de puntillas por casi todo...
ResponderSuprimirPero Meryl muy bien, claro :)
Y de acuerdo con todo. Además también se pueden humanizar personajes históricos abyectos sin tener que faltar a la realidad, como en la peli El Hundimiento... Pero bueno, a mí por morbo me gustaría escuchar qué opina Ken Loach de esta hagiografía thatcheriana ^__^
ResponderSuprimir¿Y esto por qué no sale en la peli? jaja
ResponderSuprimir"Pinochet arquitecto de la Democracia en Chile"
http://www.youtube.com/watch?v=6VVepFGfxAc