(EE.UU., Suecia, Reino Unido, Alemania, 2011, 158 min)
Dirección:
David Fincher
Guión:
Steven Zaillian
Intérpretes:
Daniel Craig
Rooney Mara
Christopher Plummer
Stellan Skargård
Robin Wright
Joely Richardson
Embeth Davidtz
Julian Sands
Steven Zaillian
Intérpretes:
Daniel Craig
Rooney Mara
Christopher Plummer
Stellan Skargård
Robin Wright
Joely Richardson
Embeth Davidtz
Julian Sands
Tengo una relación de amor-odio con David Fincher: sus thrillers me suelen gustar pero el resto de su filmografía me aburre a más no poder. Así que me alegré cuando me enteré que iba a dirigir la versión americana de “Los hombres que no amaban a las mujeres”, y que además iba a tener un guión de Steven Zaillian, un guionista importantísimo en Hollywood (escribió, por ejemplo, “La lista de Schindler”). Del universo de Stieg Larsson sólo conozco la película sueca de 2009; y aunque narran la misma historia, la de Fincher es mejor porque está mejor estructurada y contada, tiene un reparto y unos personajes muy superiores, y contiene una serie de escenas desasosegantes que son geniales (ese tipo de escenas le suelen quedar muy bien a Fincher).
El
periodista Mikael Blomkvist (Daniel Craig) está en un gran apuro económico al
perder un caso de difamación contra un turbio hombre de negocios. Mientras
decide qué hacer con su vida, el abogado de Henrik Vanger (Christopher Plummer),
antiguo director de Industrias Vanger, se pone en contacto con él para que
investigue un caso de desaparición ocurrido cuarenta años atrás. Al poco de
comenzar la investigación, Blomkvist descubre que todos los miembros de la
familia Vanger se odian entre sí.
Al mismo
tiempo, Lisbeth Salander (Rooney Mara), una hacker muy habilidosa que investigó
a Blomvist para demostrar a Henrik Vanger que estaba limpio, tiene que hacer
frente a un problema inesperado: su tutor ha sufrido un ataque que lo ha dejado
inhabilitado y el nuevo que le han puesto tiene planes con Salander que van más
allá de controlarle el dinero. Hasta que Lisbeth se cansa y tomas cartas en el
asunto.
“Los
hombres que no amaban a las mujeres” tiene una primera hora y cuarto confusa
(la parte de Craig) y fascinante (la de Rooney Mara), una hora central muy
buena, y unos últimos minutos que sobran.
![]() |
| Rooney Mara |
Y es que
curiosamente en esa parte lo más interesante no es el caso principal, sino la historia
de Lisbeth con su tutor, que es muy, muy buena.
La película
funciona bien del todo cuando los dos protagonistas se juntan, y eso debería
pasar antes. Primero porque hay mucha química entre ellos (y Mara, con una
actuación excelente, logra algo que no conseguía Noomi Rapace en la versión sueca:
que Lisbeth, aparte de llamarte la atención por lo peculiar e inteligente que
es, te caiga muy bien y te parezca tierna por lo que esconde debajo de la
coraza gótica) y porque la investigación comienza a tener interés. Esto último
sucede cuando el caso de la desaparición se une con el del psicópata, y en esta
película está muy bien explicada la unión. Lo peor de esta parte es cuando
Lisbeth investiga en los archivos de la empresa y las conclusiones a las que
llegan con las fotos, que eso sí es confuso. Si no hubiera visto la otra película,
no habría entendido qué estaba pasando.


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