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jueves, 12 de enero de 2012

Stan, el asesino [8]

Portada de Stan, el asesino, de Georges SimenonCUENTOS
Stan le tueur
(Francia, 1944, 160 páginas)
Georges Simenon

El belga Georges Simenon fue un escritor prolífico como pocos, con un legado que incluye cerca de 200 novelas y más de 150 novelas cortas, que ha pasado a la posteridad por haber creado al comisario Maigret. Maigret es un policía parisino sagaz y gruñón con unas dotes de deducción hiperdesarrolladas, del que Simenon, entre 1931 y 1972, escribió 75 novelas y 28 cuentos. “Stan, el asesino” apareció en Francia por primera vez en 1944, y recopilaba cuatro cuentos de Maigret escritos en 1938. No había leído nada de Simenon y este librito me ha encantado.
   Es imposible que ningún lector dé con la solución de “Stan, el asesino” porque hay datos importantísimos para atar cabos que no se dan hasta el final, cuando Maigret se pone a cavilar y descubre lo sucedido. Pero el relato es muy entretenido por cómo va dando Simenon la información y los giros que hay. Comienza con una situación muy llamativa: tres hombres, entre ellos Maigret, están de incógnito vigilando un piso en un barrio parisino, y entonces un hombre interrumpe a Maigret para que le haga caso y le deje ayudar a resolver el caso.
   A continuación Simenon da un salto al pasado para explicar quién es ese hombre, un polaco que está obsesionado con suicidarse (o morir ayudando a detener a Stan), y lo que sabe la policía francesa de la banda del asesino. Luego sigue la investigación de Maigret, con escenas tan imaginativas como cuando el polaco se interna en el hotel donde se esconde Stan y Maigret sólo puede ver lo que está sucediendo desde un balcón enfrente, hasta que alguien cierra una cortina que oculta la visión de Maigret; y cuando el comisario descubre qué ha sucedido, hay un giro muy bueno.
   La Estrella del Norte” es un hotelucho de mala muerte donde se ha cometido un asesinato. Y Maigret, al que le quedan dos días para jubilarse, se ve envuelto en su resolución por coger un teléfono que no tenía que haber cogido. En el cuento, que es interesantísimo por cómo va resolviendo el misterio, Maigret sigue unas pistas que le llevan a una sospechosa muy peculiar, y en el interrogatorio, gracias a sus únicas dotes de deducción, llegará a esclarecerlo.
   Tempestad sobre la Mancha” es el divertido de todos. Maigret acaba de jubilarse y ha planeado un viaje a Londres con su mujer (a Maigret le hace ilusión porque así puede saludar a sus colegas del Scotland Yard), pero en Dieppe, donde se hospedan en una pensión de segunda, estalla una gran tempestad que impide que los barcos zarpen para cruzar el canal de la Mancha, y así Maigret está encerrado en ese local, muriéndose del aburrimiento… hasta  que hay un asesinato. Maigret al principio es reacio a involucrarse en la investigación, pero acaba tomando cartas en el asunto y resolviendo el misterio.
   La señorita Berth y su amante” comienza con Maigret, ya jubilado, recibiendo una carta muy misteriosa de una mujer que conocía a un antiguo colaborador suyo, y que pide ayuda para que no la maten. Maigret, que parece que nunca va dejar de trabajar, accede y con ayuda de su sobrino logra desentrañar un caso que se complica por momentos.
   Divertidísimo este Maigret. Lo bueno es que tengo comisario para rato.

2 comentarios:

  1. Lo lei hace mas de 40 años. Volveré a hacerlo

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  2. Lo lei hace más de 40 años. Volveré a hacerlo

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