¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección
Cómo escribir ficción, críticas de novelas y películas (desde 2015 sólo critico las obras que me han gustado mucho), y todo lo que aprendo a medida que escribo y vivo más y más. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

domingo, 6 de mayo de 2012

PROYECTO NOVELA. 34- EL PUNTO DE VISTA (II): TERCERA PERSONA

Ya he comenzado la reescritura definitiva de mi novela y voy a toda pastilla. Veo muy fácilmente qué funciona y qué falla; y como ya conozco mi voz como escritor, todo lo que no suene a Carlos del Río lo reescribo con mi auténtica voz.
La novela de Carlos del Río
Mi novela
  Durante los diez meses que he estado revisándola (no escribía nada, pero no hacía más que pensar en ella, y el cursillo de Holly Lisle “How to Revise Your Novel” me ha ayudado más de lo que puedo expresar con palabras) he descubierto que llevaba arrastrando del pasado una serie de concepciones erróneas sobre lo que debería ser la ficción de calidad que lo único que hacían era frenarme y confundirme. Si fuera políticamente correcto, a estas cosas que arrastraba las llamaría lastras del pasado, pero como no lo soy, las llamaré por su nombre: mierdas del pasado.
   La primera era que las novelas de calidad son las que se centran en los personajes y dejan de lado la trama. Eso provocó que muchas veces no me atreviera a ir más allá con la trama y escribiera pasajes aburridísimos de personajes reflexionado sobre su vida. Ahora todo es mucho más dinámico; la trama da varios giros y espero que el lector se lleve sorpresas. Los personajes siguen siendo igual de interesantes que antes, pero ahora se mueven más.
   Otra mierda era que lo serio y solemne es mejor que lo humorístico. Bueno, pero es que yo no puedo ser solemne ni aunque mi vida dependiera de ello. (Esto me recuerda a mis años en Periodismo, donde chavales de 20 años fingían tener 40 e iban sentando cátedra con sus opiniones y sus rictus serios. Normalmente no tenían ni idea de qué hablaban, pero hablaban alto… Dios, qué mal lo pasé.) La novela comenzó siendo terriblemente deprimente, solemne y seria a más no poder, hasta que el auténtico Carlos se fue colando poco a poco. Ahora tiene muchísimo humor y su tono es mucho más intrascendente.
   La tercera mierda era que las novelas realistas son las buenas. Ésta fue la más dañina de todas. Durante las primeras semanas de escritura, varias veces estuve a punto de sacar la parte paranormal de mi novela; y en la revisión casi me paraliza, cuando pensé que la acción debería desarrollarse en una ciudad auténtica y no en la imaginaria que me he creado. Qué equivocado estaba. Aprendí. Además, aquí pasa un poco como con la mierda anterior: no tengo ni idea de qué pasa en el mundo, no estoy al día, vivo en mi burbuja fantasiosa y soy muy felizote así. Difícilmente iba a escribir bien algo realista. Si quieres realidad, date una vuelta por el barrio.
   Y la última mierda, que yo ya casi tenía superada por el año y medio que me había tirado escribiendo cuentos antes de comenzar la novela, era que lo importante es la prosa y no la historia. En fin… La historia es la reina y la prosa es el medio que utilizas para contar esa historia. Si esta mierda fuera remotamente cierta, la gente abriría una novela al azar, leería una página y se quedaría extasiada con las preciosas frases que el autor había forjado, y luego pasaría a alguna otra página al azar y haría lo mismo. Yo no conozco a nadie que lea así las novelas, pero sí conozco a muchos que cuentan emocionados cómo les ha enganchado una historia.
   Lo irónico de estas mierdas es que las recibí de gente que tiene la misma idea de escribir ficción que yo de física cuántica.

TERCERA PERSONA
Yo me líe con la tercera persona porque tenía un montón de subcategorías en la cabeza y no tenía muy claro si podía juntarlas, así que aquí voy a simplificar cómo funciona la tercera persona. Existen tres categorías: el narrador omnisciente, la tercera persona múltiple y la tercera persona simple.

   Narrador omnisciente: El narrador es un personaje ajeno a la historia, que ya sabe qué pasa a continuación, y se la está contando al lector. Como este tipo de narrador sabe todo (“omnisciente”, ¿lo pillas?) puede meterse en la cabeza de cualquier personaje y contar la historia desde su punto de vista y lo que está pensando y sintiendo en ese momento, y después pasar a otro personaje y hacer lo mismo. También puede emitir juicios de valor, dar pistas de por dónde va a ir la historia, y mostrar pasajes que ningún personaje en la historia ha visto. Esto último es lo más importante, así que lo repito: cuando un pasaje no está narrado desde el punto de vista de alguno de los personajes, ese pasaje lo cuenta el narrador. Vamos a ver un ejemplo de un narrador que pasa por varios personajes.
    
Ése era un bar muy concurrido y muy animado. Los camareros no daban abasto con tanto borracho y tanta pelea etílica, y constantemente le habían pedido al dueño que contratara a algún gorila, pero el dueño siempre les decía que un bar sin borrachuzos era como un perro sin pulgas, y soltaba una risita. El dueño lo que era era un tacaño que se quería ahorrar otro sueldo y un pobre hombre que se pensaba que convencía a sus camareros. Al dueño le duraban más los borrachuzos que los empleados.
    Berta llevaba dos semanas en el bar y no hacía más que pensar en buscarse otro trabajo. Estaba estresada, y cada noche daba mil vueltas en la cama, apretando tanto las mandíbulas que le dolían. Se dormía por agotamiento. Una tarde, estando sola y mientras secaba unos vasos de tubo, miró el local desde la barra. ¿Qué verán en este pozo infecto? Encima se llena todas las noches. Berta oyó que abrían la puerta. Entornó los ojos y se mordió el labio. El espectáculo estaba a punto de empezar.
    Juan acababa de terminar su primer día en la oficina y necesitaba un poco de tranquilidad. Ya por la mañana se había fijado en ese bar al lado del trabajo. Se metió y le encantó la primera impresión: era cálido y hogareño, el lugar perfecto para relajarse un poco. Pero la camarera era rara: apretaba los dientes y frotaba los vasos con tanta fuerza que parecía que los quisiera desgastar.
    Lo que no sabían Berta y Juan es que estaban a punto de comenzar una conversación que los cambiaría para siempre.

   Vayamos al análisis. ¿Desde qué personaje está contado el primer párrafo? Desde el narrador, que además da una opinión (“El dueño lo que era era…”). El segundo párrafo está contado desde el punto de vista de Berta; el tercero desde el de Juan; y el cuarto vuelve al narrador, que se adelanta a lo que va a pasar.
   Éste último recurso, que el narrador se adelante a la historia, me parece que hay que utilizarlo en contadas ocasiones, sobre todo si lo usas para subir la tensión. Si eres un lector habitual de Stephen King, reconocerás que él lo utiliza una y otra vez y siempre le funciona. Tienes razón, a él le funciona y ya es parte de su estilo, pero tú no eres Stephen King.
     
   Tercera persona múltiple: Es muy parecida al narrador omnisciente en el sentido que va pasando de personaje a personaje, pero todo está filtrado por los ojos de algún personaje. Es decir, no hay partes que no vea un personaje, no hay juicios de valor que no hagan los personajes, y no pueden saber qué pasa a continuación, a menos que sean clarividentes.
   Si escribiéramos el ejemplo de arriba en tercera múltiple tendríamos que quitar el último párrafo y reescribir el primero para que fuera Berta quien pensara eso del bar. Veamos cómo quedaría. He mezclado el primer y segundo párrafo. El tercero sería igual.

Ése era un bar muy concurrido y muy animado. Berta llevaba dos semanas en él y no hacía más que pensar en buscarse otro trabajado. Estaba estresada, y cada noche daba mil vueltas en la cama, apretando tanto las mandíbulas que le dolían. Se dormía por agotamiento. Estaba harta de tanto borracho y tanta pelea etílica. Un día le pidió al dueño que contratara a algún gorila, pero el dueño le dijo que un bar sin borrachuzos era como un perro sin pulgas, y soltó una risita. Cuando se fue, una compañera le contó que el dueño siempre decía eso. Berta sospechaba que el dueño era un tacaño que se quería ahorrar otro sueldo y un pobre hombre que se pensaba que convencía a sus camareros. Al dueño le durarían más los borrachuzos que los empleados.
   Una tarde, estando sola y mientras secaba unos vasos de tubo, miró el local desde la barra. ¿Qué verán en este pozo infecto? Encima se llena todas las noches. Berta oyó que abrían la puerta. Entornó los ojos y se mordió el labio. El espectáculo estaba a punto de empezar.
        
   El mayor riesgo que existe con el narrador omnisciente y la tercera múltiple es que saltes de cabeza en cabeza sin ningún sentido. Como meterse en la cabeza de los personajes es algo tan divertido, se te puede ir de las manos y acabas mostrando los pensamientos de un tipo que pasaba por ahí, simplemente porque puedes hacerlo, no porque tenga importancia para la historia. El truco es saber por qué es importante cambiar de punto de vista en ese momento; y una vez que cambias, lo indicas bien para que el lector sepa en qué personaje está, y te estás un poco con ese nuevo punto de vista. Así no confundes al lector.
Portada de Characters, Emotions & Viewpoint, de Nancy Kress   Tercera persona simple: Es como la múltiple, pero sólo utilizas a un personaje, y todo lo que pasa está filtrado por ese personaje. Imaginemos que vamos a escribir la historia del encuentro entre Berta y Juan en tercera simple, sólo desde el punto de vista de Berta. El principio sería los dos párrafos que he escrito para la tercera múltiple, y tendríamos que cambiar el párrafo de Juan entrando al bar y filtrarlo desde el punto de vista de Berta.

(…) Berta oyó que abrían la puerta. Entornó los ojos y se mordió el labio. El espectáculo estaba a punto de empezar.
   Era un hombre trajeado. Berta apretó los dientes. Esos eran los peores, que parecían formales y después la liaban parda. El hombre se quedó quieto en la entrada, mirando el bar sonriente. Dios, dame paciencia, pensó Berta; y se puso a frotar los vasos con tanta fuerza que chirriaban.

   Lógicamente, puedes mezclar estos tres apartados. No tienes por qué limitarte a escribir una novela utilizando sólo uno; y el resultado va a funcionar siempre que sepas por qué lo haces. Haz pruebas, hasta que des con lo que te funciona para esa historia. Del punto de vista aún me queda hablar de la distancia psicológica; eso lo haré en el siguiente artículo.

Recomendaciones:
    -Characters, Emotion & Viewpoint”, de Nancy Kress. Tercer y magnífico libro de Nancy Kress sobre la escritura de ficción. Hace un repaso a cómo crear personajes (aunque para eso yo recomiendo su “Dynamic Characters”), da trucos para mostrar emociones en el papel y explica muy claramente cómo funciona el punto de vista.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com

   -“Write Good or Die”, seleccionado por Scott Nicholson. Es un libro digital muy interesante, sólo disponible en Amazon, en el que una serie de autores repasan varios aspectos técnicos y de la vida del escritor (entre ellos, el rey de la autopublicación, J.A. Konrath): la rutina de trabajo, la documentación, la estructura, cómo hacer frente al éxito y al fracaso, cómo vender novelas a editoriales… Vale 1 dólar, así que ráscate el bolsillo.
   Consíguelo en Amazon.es

Siguiente artículo: 35- El punto de vista (III): la distancia psicológica
Anterior artículo: 33- El punto de vista (I): primera persona

2 comentarios:

  1. Hola, Carlos.

    En este momento me encuentro en la misma situación que comentas en este artículo: empezando a reescribir mi primera novela. He seguido tu experiencia desde tu primer post hasta este y continuaré con los siguientes. Que sepas que me está viniendo muy bien esta lectura. Es agradable comprobar que mis problemas e incertidumbres los tienen más personas y, más importante, que han conseguido superarlos.

    Muchas gracias, Carlos.

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  2. ¡Enhorabuena Javier! Ya te queda menos de la mitad para acabar la novela. Ya sabes, el truco es no parar. Y me alegra que te estén ayudando estos artículos.

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