¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección Cómo escribir ficción, muchos consejos para escritores, reseñas de novelas (desde 2015 sólo reseño las obras que me han gustado mucho) y las críticas de películas que escribí entre finales de 2006 y principios de 2017. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

sábado, 7 de julio de 2012

Calígula [1]

Cartel americano de CalígulaCINEFILIA
Caligola
(Italia, EE.UU., 1979, 156 min)
Dirección:
Tinto Brass (fotografía principal)
Bob Guccione (escenas adicionales)
Giancarlo Lui (escenas adicionales)
Guión:
Gore Vidal (crédito rechazado)
Malcolm McDowell
Massolino D'Amico
Tinto Brass
Ted Whitehead (sin acreditar)
Intérpretes:
Malcolm McDowell
Helen Mirren
Peter O’Toole
Teresa Ann Savoy
John Gielgud
IMDb

El caso de “Calígula” es muy curioso: es una de las películas más denostadas de la historia de cine, pero es un film de culto, lo que hace que no haya caído en el olvido y se siga viendo décadas después de su estreno.
   Yo tenía muchas ganas de verla, sobre todo porque me llamaba mucho la atención que el prestigioso Gore Vidal y actores de la talla de Malcolm McDowell, Helen Mirren, Peter O’Toole, y John Gielgud, estuvieran metidos en un proyecto carísimo producido por “Penthouse”, con escenas porno. Supongo que la respuesta es que necesitaban comer y que en el papel el proyecto no era tan desastroso como el resultado final.
   Con una trama que no tiene mucha coherencia, durante unas interminables dos horas y media largas,  “Calígula” narra la ascensión y caída del emperador Calígula (Malcolm McDowell): cómo se deshizo del emperador Tiberio (Peter O’Toole), se casó con Cesonia (Helen Mirren), mantuvo una relación incestuosa con su hermana Drusila (Teresa Ann Savoy), y folló y mató mucho. Y todo aderezado con un poco de gore y otro poco de porno (en la receta se les olvidó añadir una pizca de buen gusto).
   Artísticamente, “Calígula” es un desastre, y creo que la clave de su enorme fracaso artístico hay que buscarla en su productor, Bob Guccione, el fundador de “Penthouse”, que sería muy bueno llevando una revista erótica pero que no tenía ni idea de cine; y que metió tanto la mano en el proyecto que este “Calígula” no es de Tinto Brass, ni mucho menos de Gore Vidal, sino suyo.
   El proyecto original partió de Gore Vidal, quien desarrolló un guión de Roberto Rossellini para una miniserie de televisión, con la idea de hacer un drama histórico de bajo presupuesto. Guccione entró como productor, agigantó el tamaño del proyecto, contrató a los actores y a Tinto Brass (por aquel entonces tenía cierto prestigio como director erótico); y entonces comenzaron los problemas. Por una parte, Vidal y Brass no hacían más que discutir, y Guccione acabó despidiendo al guionista. Y al poco de comenzar, quedó claro que el presupuesto de Guccione estaba mal, y tuvieron que recortar muchas escenas y gastos (el director artístico, Danilo Donati, colaborador habitual de Fellini, tuvo que simplificar varios de sus diseños, y se nota muchísimo: en la película hay decorados muy espectaculares mezclados con otros que parecen un teatrillo), y a lo largo del rodaje, se rescribía el guión y se improvisaban escenas.
Malcolm McDowell en Calígula
Malcolm McDowell
   En post-producción Guccione despidió a Brass y contrató a un tal Giancarlo Lui para que la montara a su gusto, y junto a él, rodó varios planos porno (son 6 eternos minutos del total) para sustituir planos eróticos rodados por Brass o meter porno donde antes no había nada. Y en 1979, tres años después de comenzar el rodaje, la película se estrenó. Tanto Brass, que aparece en créditos como “Fotografía principal de Tinto Brass”, y Gore Vidal, que aparece como “Adaptado de un guión original de Gore Vidal”, la odiaron. Los críticos la masacraron, y en taquilla no le fue ni tal mal para la basura que es: en EE.UU. recaudó 23 millones dólares de un presupuesto de 22. La gente picaría buscando porno, hasta que se dio cuenta de que “Calígula” era insufrible.
   No sé cómo sería la versión que tenía en mente Vidal, o lo que quería lograr Brass, pero lo que nos ha llegado es una de las peores películas de la historia: los actores están terribles, llegando al ridículo en varias ocasiones (el único que se salva de la quema es John Gielgud, que muere enseguida), haciendo que todos los personajes resulten odiosos y no funcionen ni siquiera las escenas más emotivas; el guión tiene muy poco sentido y cuesta seguir la evolución de la trama, y parece que lo quieren justificar diciendo que Calígula estaba loco y por eso hacía cosas sin sentido; la planificación y el montaje son amateur, con acciones que cuestan ver por lo mal rodadas y montadas que están las escenas; y la fotografía salta constantemente de planos bien enfocados a otros que parecen que han sido rodados con la lente embadurnada de vaselina.
   “Calígula” es tan sumamente nefasta, inepta, y enferma que pensé seriamente crear la categoría de 0 para darle la puntuación que se merece. Es una de las peores películas que he visto en mi vida, y junto a “Saló o los 120 días de Sodoma”, de Pier Paolo Pasolini, la más desagradable y gratuita que he tenido la desgracia de sufrir. (La gran basura de Pasolini también es nefasta, sin ninguna cualidad que la redima y digna de un 0, pero al menos los actores están bien y técnicamente es muchísimo mejor que “Calígula”.)
   No merece la pena perder ni un segundo con esta ponzoña.

4 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo carlos, es triste ver como este tipo de peliculas, las cuales podrian ser un muy grande ejemplo de educacion y cultura en torno a un tema tan importante en la historia de el arte de gobernar en si, termina siendo una pelicula sobrevalorada por los enfermos con falta de criterio y consciencia, que lo unico que hace es enfermar en muchos sentidos a una sociedad, lo cual sobrepasa lo tolerable o razonable como cine de calidad, una gran tristeza, y mas por que estas peliculas las pasan como si nada en television por cable estando tristemente a las manos de cualquier persona, asi mismo afectando gravemente la mentalidad de cada uno de ellos. A mi manera de verla: REPUGNANTE Y DEBERIA SER ERRADICADA DE LA TIERRA. Saludos.

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  2. Jajajaja.

    Esta película partía de un buen planteamiento, que sería lo que quería hacer Gore Vidal (una película realista sobre la Roma de Calígula; por eso engañaron a ese reparto tan bueno), y acabó siendo algo enfermo y repugnante.

    Horrible, horrible, horrible.

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  3. Efectivamente, comparto las criticas, acabo de verla tentada por los nombres de O'toole y Mc Dowell principalmente, y no me explicaba por qué, sobre todo el primero, habrían aceptado filmar algo así. La película es bestial y la verdad sin los excesos hubiera sido un buen film. Pero debo aclarar que para una persona bien formada, con capacidad para separar la paja de la hojarasca sí puede llevar a reflexión por el impacto de las escenas. La lujuria, obscenidad e impiedad del poder sin límites ejercido por aquellos que en su afán de justificar su posición de clase necesitan creerse dioses y terminan de convertirse en menos que animales.

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  4. Sí, yo también la vi por el reparto, o mejor dicho, por saber cómo era posible que esos actores se hubieran metido en una película que es famosa por mala. Y sí estoy de acuerdo contigo con lo de la reflexión. Y es que la idea de partida era muy buena, y tal vez en otras manos, y con un mínimo de gusto, la película hubiera estado bien.

    Pero vamos, creo que es la peor película que he visto en mi vida.

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