¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección
Cómo escribir ficción, críticas de novelas y películas (desde 2015 sólo critico las obras que me han gustado mucho), y todo lo que aprendo a medida que escribo y vivo más y más. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

domingo, 27 de enero de 2013

Django desencadenado [5]

Poster original de Django desencadenadoDjango Unchained
(EE.UU., 2012, 165 min)
Dirección y guión:
Quentin Tarantino
Intérpretes:
Jamie Foxx
Christoph Waltz
Leonardo DiCaprio
Samuel L. Jackson
Don Johnson
Franco Nero
Kerry Washington
Russ Tamblyn
Bruce Dern
Jonah Hill
Robert Carradine
Tom Savini
Quentin Tarantino
IMDb

El caso de Quentin Tarantino me recuerda mucho al de Tim Burton. Ambos son grades y muy personales cineastas, con excelentes películas en sus filmografías, que han generado un sinfín de mediocres imitadores, y que últimamente se han dormido en los laureles: lo que les queda bien en sus films es porque les sale solo. Y desgraciadamente no van a cambiar porque la crítica les alaba y sus películas funcionan en taquilla (aunque Burton tuvo dos fracasos en 2012). Burton hace años que no se arriesga a ir más allá con las historias (y últimamente recicla ideas); mientras que el cine de Tarantino ha perdido muchísima frescura desde “Kill Bill” (2003 – 2004), que es su última gran película.
   Gracias al éxito de “Malditos bastardos” (2009), Tarantino logró financiación para su película más cara, este peculiarísimo spaghetti-western, que tiene un presupuesto de 100 millones de dólares. Tras recibir grandes críticas, todo apunta a que “Django desencadenado” será su película más taquillera y él acabe ganando el segundo Oscar de su carrera por el guión (por mucho que la segunda parte sea un desastre de guión).
   Un par de años antes del comienzo de la Guerra de Secesión, el esclavo Django (Jamie Foxx) es liberado por el Dr. Schultz (Christoph Waltz), un cazarrecompensas que lo necesita para que le indique dónde se encuentran tres forajidos. Tras darles caza, Django y el Dr. Schultz forman un equipo, y después de matar a unos cuantos proscritos, deciden acometer su misión más difícil: liberar a la mujer de Django de Candyland, una plantación regentada por el sádico monsieur Candy (Leonardo DiCaprio), que no va querer venderla.
   A “Django desencadenado” le pasa justo lo contrario que a “Malditos bastardos”. En ésa la narración se arrastraba y arrastraba hasta que llevaba a una parte final divertidísima; y ésta comienza muy bien, pero a partir de la mitad se va desinflando para acabar con una última media hora desastrosa.
   La primera mitad de “Django desencadenado” es genial. Tarantino presenta muy bien a los personajes y sus objetivos, lo que hace que te metas en la película, y se luce en una serie de escenas originalísimas que tienen su sello: la liberación de Django; la muy sorprendente muerte del sheriff; toda la parte en la plantación de Don Johnson, que tiene muchísima fuerza; el hilarante ataque del Ku Klus Klan, que es una de las mejores escenas de toda la película.
   Tarantino mantiene el mismo nivel cuando aparece Leonardo DiCaprio en una presentación impresionante. Pero a medida que se acercan a Candyland, la película va perdiendo fuerza, y en la plantación a Tarantino claramente se le va de las manos. Un problema muy obvio es cómo va estirando momentos hasta el infinito (la presentación de Samuel L. Jackson es un buen ejemplo; o la muerte de D’Artagnan, porque te muestra algo que ya sabes: DiCaprio es un sádico), y así pierde intensidad y suspense.
   De la parte final sólo me gusta lo del cartel de “Se busca”, porque es original, pero aquí Tarantino no hace más que meterse en callejones sin salida que resuelve burdamente para estirar más la película.
   Si no has visto “Django desencadenado”, deja de leer aquí, que destripo el final.
Christoph Waltz y Jamie Foxx en Django desencadenado
Christoph Waltz y Jamie Foxx
   Después de aburrirte mucho en Candyland porque apenas hay tensión, Samuel L. Jackson le cuenta a DiCaprio que sospecha que Waltz y Foxx le están engañando y que sólo quieren a la mujer, aunque no tenga pruebas. Entonces DiCaprio se saca una calavera de la manga (a saber por qué había guardado eso) y con un serrucho la abre y les cuenta un rollo de cómo es el cráneo de los negros. Y entonces hay un momento tenso.
   Aparte de que no me creo la parrafada de DiCaprio ni su cambio de actitud sin pruebas, me sorprende que Waltz, que ha salido de grandes entuertos en el pasado, se rinda tan pronto. Pensaba que Tarantino se guardaba algo sorprendente, para no resolver la situación con un tiroteo, que sería la solución fácil. Bueno, pues la sorpresa es lo muy torpe que es la resolución.
   Tarantino estira más la situación, y cuando ya está resuelta y los protagonistas van a cabalgar libres y felices hacia el horizonte, Waltz mata a DiCaprio con la pistola que tenía escondida en la manga. Y entonces hay un tiroteo. No me creo la reacción de Waltz, cuando ya estaban fuera de peligro, y me cabrea que Tarantino haya añadido minutos y minutos para acabar con un maldito tiroteo.
   Los malos tienen acorralados a Foxx, que no tiene nada con lo que  negociar, pero por algún motivo (el motivo es porque a Tarantino le da la gana), Samuel L. Jackson decide parar el tiroteo negociando. Esto es demencial. Y también es demencial que dejen a Foxx con vida.
   Después viene lo único original de este tramo, que es lo del cartel, y luego Tarantino tiene un gran problema de intensidad en el clímax: al haberse cargado a DiCaprio media hora antes, no tiene un villano al que matar, y lo intenta solucionar poniendo a Samuel L. Jackson, pero esa solución no tiene ni la mitad de fuerza que si hubiera dejado a DiCaprio vivo hasta el final y entonces Foxx lo matara.
   Es como si en “Kill Bill” David Carradine muriera media hora antes del final y en el clímax Uma Thurman tuviera que matar a Michael Madsen. Pues no sería lo mismo.

4 comentarios:

  1. Yo me lo pasé muy bien.

    ResponderEliminar
  2. Yo me lo estaba pasando muy bien... hasta que me empecé a aburrir.

    ResponderEliminar
  3. Me ha pasado un poco lo mismo, me estaba entreteniendo y gustando, y no se muy bien a partir de qué momento me empezó a aburrir. Tanto, que hasta me quedé dormida (la vi por la noche despues de cenar), con lo que me ha venido fenomenal tu aclaracion del final.
    Lo que más me gustó fue el problema de los del kukus con los sacos jajaja una escena buenisima, graciosisima y que me sorprendio bastante. No me lo esperaba.
    L

    ResponderEliminar

Mi rincón tiene un filtro. Opina libremente, pero si no sabes cumplir unas normas mínimas de educación, no superarás el filtro. Si no te gusta lo que escribo, la solución es muy sencilla: deja de leerme, porque no tengo intención de dejar de escribir.

© 2006 - 2017. Textos de Carlos del Río. Todos los derechos reservados.
Los derechos de autor de los pósters y fotogramas de películas corresponden a sus correspodientes productoras o distribuidoras.
Los derechos de autor de las portadas y citas textuales de libros corresponden a sus correspodientes editoriales o autores.