¡BIENVENIDO AL RINCÓN DE CARLOS DEL RÍO!
Soy escritor y enseño a la gente a escribir novelas y cuentos. Aquí encontrarás un curso gratuito para aprender a escribir en la sección Cómo escribir ficción, muchos consejos para escritores, reseñas de novelas (desde 2015 sólo reseño las obras que me han gustado mucho) y las críticas de películas que escribí entre finales de 2006 y principios de 2017. Disfruta tu visita, y espero verte a menudo por aquí.

domingo, 4 de agosto de 2013

PROYECTO NOVELA. 49- CÓMO MANTENER UN BLOG

Hoy voy a hablar de algo que los escritores que empiezan suelen desconocer: las casualidades.
   Las casualidades son informaciones que te vienen de la forma más inesperada cuando más las necesitas, y que te ayudan a resolver problemas de la trama. Te pueden venir por una conversación intrascendente que tienes con el panadero, por escuchar la letra de una canción, o en mi caso por ver documentales, leer revistas, e ir al cine.
   La última casualidad la tuve el mes pasado. A medida que avanzaba en mi novela, había dos aspectos que chirriaban. Por una parte, tenía un personaje muy importante que no sabía si era bueno o malo; y dependiendo de cómo fuera, me iba a cambiar todo el final. Y por otra, no sabía qué papel cumplía un aspecto de la religión en mi novela, si era verdad o superchería. Por mucho que le daba vueltas a la trama, no tenía ni idea de cómo resolver esos asuntos.
Poster de Cosmos, de Carl Sagan   Estoy viendo en Filmin "Cosmos", la serie documental de Carl Sagan, y me encanta. En el cuarto capítulo hablaban de cómo el paso del cometa Halley en el pasado se había interpretado como un mal augurio, lo que provocaba profecías que se auto-cumplían. Un ejemplo era el de Moctezuma, que vio pasar el cometa y al poco llegaron los españoles.
   Acabé de ver el capítulo y comencé a darle vueltas a la trama con eso de las profecías que se auto-cumplían... y al poco tuve toda la trama resuelta. Era como si tuviera una construcción de fichas de dominó, y hasta entonces hubiera sido incapaz de tirar la primera para que cayeran todas después; pero con esa información, cayeron todas sin problemas.
   En mi primera novela también me pasó varias veces. Recuerdo dos casos que me vinieron que ni pintados. Cuando estaba llegando a los tres cuartos de novela, estaba acercándome a una escena que no sabía cómo justificar ni desarrollar. Por aquella época estaba suscrito a la revista "Asimov's Science Fiction" y en ella había una columna que escribía Robert Silverberg. En un número Silverberg hablaba de las besas albanesas; un código de honor en el que una ofrenda de sangre entre familias se paga matando a los varones de la otra familia. Bueno, pues en mi novela hay una besa, aunque no está nombrada.
   El segundo caso tiene que ver con el final. No sabía qué acciones concretas escribir en el clímax, sobre todo para acabarlo. Fui al cine a ver "Sin límites", y ya tenía mi final por algo que vi que me dio la clave.
   La cuestión es estar abierto a las casualidades, sabiendo que llegar van a llegar, y luego de ti depende si la información la vas a utilizar o no en la novela. Pero no las rechaces porque no se te han ocurrido a ti o porque tienen un origen un poco peculiar.

CRÉATE UN NOMBRE Y CONSIGUE LECTORES FIELES
Si quieres ser escritor, ahora mismo es importante que te hagas un hueco en internet; no es que sea obligatorio, pero vas a tener ventaja sobre los escritores que no utilizan internet para promocionarse. Puede que tengas una cuenta de Twitter con un montón de seguidores, o seas conocido por comentar en foros, o tengas un página de Facebook muy popular, o una página web, o un blog personal... pero tienes que tener una presencia en internet. Es la manera de promocionarte por muy poco dinero. Es la manera de que tu público te encuentre.
   Comenzar a escribir un blog es intentar destacar en un inmenso océano con una sola gota de agua. Pero si no abandonas, esa gota va ir creciendo y creciendo. La promoción funciona así: llenas un blog escribiendo de temas que te apasionan, alguien busca información en internet y te encuentra (o se lo han recomendado amigos), y le gustan tanto tus artículos que se compra tus libros.
   La clave es hacerse un nombre para lograr lectores fieles. No todos los lectores de tu blog se comprarán tus libros, pueden que no les guste leer o el género en el que escribes, pero no te quepa duda de que te van a recomendar a sus amigos, y alguno de ellos comprará tus libros.
   Con lo fácil que es ahora mismo publicar, me parece que muchísima gente tiene demasiada prisa por lograr lectores y utilizan estrategias que están dañando su carrera a largo plazo: lo que hacen es tener pan para hoy y hambre para mañana, o mejor dicho, migajas para hoy y nada para mañana.
   La forma que tienen de promocionarse es regalar las versiones digitales de sus novelas o venderlas por mucho menos de lo que cuesta un café. Aparte de que para lograr unos ingresos dignos con esos precios tienes que ser más prolífico que Corín Tellado, me parece que no están logrando lectores fieles, que lo que están atrayendo es a gente a la que el nombre del autor le da igual con tal de que los libros estén tirados de precio. En cuanto los suban un poco, la mayoría de sus lectores irán a coger otro libro que cueste menos de un euro, y para ellos esos autores habrán pasado a la historia.
   Lo que tienes que dar gratis es un buen blog, con el que te creas un nombre en internet, y así te haces con lectores fieles que van a querer comprar tus libros, valgan lo que valgan, año tras año, lustro tras lustro, decenio tras decenio. Así te forjas una carrera como escritor.
   Piensa en tus hábitos de compra de libros, ¿acaso no tienes escritores favoritos de los que te compras todo porque conectas mucho con ellos?

MALAS IDEAS PARA UN BLOG
Por algún motivo, mucha gente se piensa que empiezas a escribir un blog y a los tres meses te llama Spielberg para que le escribas un guión; o eres tan popular que puedes vivir de la publicidad que tienes (este bulo hace que me desternille); o te auto-editas un libro y vendes más que Dan Brown porque has vencido al sistema.
Steven Spielberg
Tu siguiente colega, Spielberg
   Todo eso es vivir en un mundo de fantasía. No esperéis esto. Un blog exige mucha paciencia y un esfuerzo continuado en el tiempo (empiezas hoy y acabas cuando te mueres o te retiras); y durante varios meses, incluso años, tal vez no os dé ningún fruto, pero a la larga merecerá la pena. No tengáis prisa, pero no os detengáis.
   Es una mala idea obsesionarse con el puesto en Alexa, el PageRank, con conseguir enlaces, o con el posicionamiento en los buscadores (el famoso SEO; hay gente que pierde el sueño cada vez que Google cambia su algoritmo). Escribid contenido de calidad, y vuestros lectores aparecerán.
   Internet está lleno de demagogos, de oportunistas (no hacen más que seguir modas, sin importarles contradecirse, simplemente para caer bien), de pícaros que se aprovechan del trabajo de otros (lo llaman compartir cultura), de gente que es deliberadamente ofensiva y polémica para llamar la atención. Estos últimos escupen ponzoña, sin haber reflexionado un segundo lo que dicen, con el objetivo de conseguir más lectores, y se escudan en la libertad de expresión.
   La libertad de expresión no es decir la primera barbaridad que se te ocurra; la libertad de expresión es expresar tu opinión razonada de un tema.
   No recomiendo que tengáis prisa por hacer lectores y seáis unos hipócritas para conseguirlo. Posiblemente hagáis ruido y tengáis un blog popular, pero os vais a rodear de gente de vuestra calaña, que lo que os merecéis. Y de fieles, nada de nada.
   Tampoco hagáis lo contrario: intentar caer bien a todo el mundo. Siempre andas con pies de plomo, la corrección política es tu insignia, y tienes miedo de dar tu opinión en ciertos temas por si acaso ofendes a alguien. Si haces esto, no puedes ser más gris. Tu blog será como leerse el BOE y no tendrá personalidad, y si alguien te descubrió, no se acordará de ti para volver a visitarte.
   Entre ser deliberadamente ofensivo y completamente blando hay un término medio que se llama asertividad: expresar tu opinión, explicando por qué piensas así, y respetando la de los demás.
   No hagáis el "autor español". Para mí fue un gran alivio descubrir que los escritores anglosajones eran bastante más simpáticos que los españoles. Los españoles parece que viven en un pedestal, suelen tratar a los lectores con condescendencia, y yo diría que se creen que tienen el monopolio de pensar. Son pomposos, pedantes y prepotentes, y no esperéis de ellos ningún consejo práctico para escribir, que como mucho os aburrirán con gramática.
   No me explico cómo gente tan antipática, que trata a los lectores como si fueran niños pequeños, puede vender libros.
   Y esto afortunadamente está cambiando, pero no fomentéis la piratería. Durante un tiempo, en España internet estuvo dominado por una panda de demagogos que decían que la piratería era algo ético, que era compartir cultura, y que además beneficiaba a los creadores. Un montón de blogueros y periodistas, que eran incapaces de reflexionar qué significaba realmente la piratería, funcionaron como cajas de resonancia, repitiendo las proclamas de los demagogos.
   Bueno, la piratería significa que los creadores no cobran por su trabajo. No es algo ético, no es compartir cultura, y no beneficia a los creadores. Además, si eres un escritor y estás a dos aguas con la piratería, no sé con qué morro les vas a pedir a tus lectores que no pirateen tus libros cuando los publiques, pero sí el trabajo de otros creadores.
   No fomentar la piratería también implica no piratear nada. En ese sentido, me enorgullezco de decir que todas las películas y todos los libros que aparecen en mi rincón las he visto y leído en copias legales.

BUENAS IDEAS PARA UN BLOG
¿Cuándo comienzas a escribir un blog? Pues cuando tienes claro que quieres ser escritor. Así, antes de tener ningún libro publicado, ya habrás comenzado a ganarte lectores. Como el blog es la manera que tienes de darte a conocer, yo recomiendo lo siguiente:

   —En el nombre del blog y en tu url tiene que aparecer el nombre con el que escribes. Lo ideal es que sea www.tunombreyapellido.com, y si está pillado, pues lo llamas El blog de... o El rincón de... pero tu nombre tiene que aparecer.
   Las dos plataformas más famosas de blogs, Blogger y Wordpress, tienen la posibilidad de darte un blog gratis añadiendo a tu url blogspot.com y wordpress.com (www.tunombreyapellido.blogspot.com o www.tunombreyapellido.wordpress.com) , o por poco dinero darte un dominio propio (www.tunombreyapellido.com). Yo hecho lo segundo, porque me parece un poco más profesional, y ese dominio no lo pienso soltar. Actualmente con Blogger te cuesta 9€ al año, y te da una cuenta de correo en Gmail personalizada.

   —Foto actual. Preferiblemente sonriendo. Vas a dar tu opinión de un montón de temas, y aparte de tu nombre, muestras tu cara. Los cobardes son los que se esconden tras el anonimato. Además, a los lectores les gusta ponerte cara.

   —Un pequeño perfil. Como con la foto, la gente va a querer saber un poco de tu vida. Resume en pocas líneas lo más interesante, y que tenga que ver con tu carrera de escritor.

   —Alguna forma de archivar las entradas. Habrá personas que te conozcan cuando lleves años manteniendo el blog, y si les gusta mucho, van a querer leer todo lo que puedan. Pónselo fácil para que encuentren tus artículos, ya sea porque tienes una nube de etiqueta o has creado pestañas.
 

Distintas opciones para seguir El rincón de Carlos del Río
Por donde me podéis seguir
   —Utiliza las redes sociales. Ábrete una página para fans en Facebook (que no sea personal, para que la gente te pueda seguir sin tener que preguntarte) y otra en Twitter; y ya verás si en alguna más. También que la gente pueda recibir actualizaciones de tu blog por e-mail o por un FeedBurner (es el cuadradito naranja de la foto). La cuestión es que tus seguidores lo tengan muy fácil para saber cuándo escribes algo nuevo.

   —Deja que tus lectores puedan escribirte. Da la posibilidad de que te puedan escribir comentarios y da alguna dirección de e-mail. Yo recomiendo que pongas un filtro, que hay gente muy cenutria por ahí que se piensa que la libertad es insultar anónimamente (que conste que yo digo que tengo filtro, pero es mentira; eso disuade a muchísimos). Si alguien te deja un comentario ofensivo, ¡bórralo!
   Procura contestar a todos los comentarios que te dejen. Incluso si no coincides con su opinión, respétala. Si eres sarcástico y tratas a tus lectores como si fueran idiotas, los perderás por pasarte de listo.

   —Contenido: tienes que encontrar un equilibro entre información práctica, opinión personal y promoción. La gente te va a encontrar buscando una información, pero tienes que mostrar que eres una persona de carne y hueso, que no eres la Wikipedia, y que vendes libros. Con la promoción, que no se te vaya la mano, que es odioso.
   Habla de temas que te gusten mucho. Posiblemente sepas un montón de algo porque te has informado muchísimo a lo largo de los años. Habla de literatura, de cómo vas escribiendo cuentos y novelas. No desveles la trama, que el objetivo es que se los compren cuando los publiques. Habla de cómo vas descubriendo tu propia voz (los "momentos ajá", cuando ya entiendes cómo se hacen las cosas). Escribe críticas, habla de tus pasiones, deja tu huella dactilar en los artículos.
   Pero ante todo, sé tú mismo, sé honrado, y sé íntegro; que lo que escribas sea lo que realmente piensas y coincida con cómo te comportas en tu vida diaria.

   —Piensa que internet es global y te va a leer gente de todo el mundo. Evita expresiones como "Nuestro país", "Nuestra actriz más internacional", o "Nuestro mejor tenista". Si escribes así, obligarás a la gente a tener que buscar en tu blog desde dónde escribes para saber a qué o a quién te refieres. Llama a las cosas por su nombre y no tendrás problemas.

   —Publicidad. Por supuesto, cuando tengas algún libro a la venta, pon enlaces a las tiendas que lo vendan. Yo de publicidad utilizo programas de afiliación (cada vez que alguien compra a través de un enlace, cobro una pequeña comisión), y sólo pongo publicidad de tiendas y cursillos que me gustan.
   No utilizo Google Adsense porque me pondría cualquier publicidad (seguro que me encasquetarían publicidad de editoriales de auto-publicación, y no las quiero promocionar, que me parecen un timo). De vez en cuando publicito páginas y servicios sin estar afiliado, simplemente porque me gustan. 

   ACTUALIZACIÓN DE FEBRERO DE 2014:
  Desde enero de 2014 he añadido más publicidad. Como ya tengo una audiencia fija de más de 1.000 usarios únicos al mes y los enlaces a Amazon y a Iberlibro me dan un poquito de dinero, quiero probar si otro tipo de publicidad me da otro poquito. Todavía no sé qué rendimiento económico me va a dar.
   A pesar de lo que decía arriba, Google Adsense sí te deja elegir el tipo de publicidad que quieres mostrar, y puedes bloquear anuncios concretos. Si quieres poner publicidad, ésa es la mejor opción, porque van a poner publicidad relacionada con tu contenido y con lo que buscan tus lectores en Google, pero asegúrate de cumplir todas las condiciones para que no te cierren la cuenta (yo fui poco honrado y le dije a varias personas que clicaran mis anuncios; Google me pilló y me cerró la cuenta para siempre. Es justo que me la cerraran. Duré una semana). Si pones publicidad y alguien te pregunta, no digas cómo haces dinero.
   Ahora mismo trabajo con la empresa Adpv Marketplace. Es la que más me gusta porque puedo rechazar campañas. Si veis anuncios en por donde las entradas, no son de productos que yo haya probado, por lo que no los puedo recomendar personalmente, pero sí son de productos que yo no rechazo. También utilizo Zanox, donde elijo yo qué campañas de afiliación quiero, y Chitika, que es la que recomienda Yahoo! y funciona como Google Adsense (tiene el inconveniente de que los anuncios actualmente sólo están en inglés).
   Lo que os puedo asegurar que el contenido del blog no va a cambiar para hacer más dinero por publicidad.

   ACTUALIZACIÓN DE ABRIL DE 2014:
   He quitado toda la publicidad de mi blog, exceptuando la de Amazon e Iberlibro, que son dos compañías que utilizo y me gustan. Los otros anuncios apenas daban dinero (estoy hablando de unos pocos céntimos al mes), y a veces me metían publicidad de productos que no me gustaban. 

   —Mide tu audiencia. Yo utilizo Google Analytics, que es gratuito. Os recomiendo que le echéis un vistazo mes a mes, pero que os fijéis cómo evoluciona de año en año. El indicador más importante son los visitantes únicos, que te dice cuántas personas distintas se han metido en tu blog. Otro importante son las fuentes del tráfico, para saber cuánta gente ya te conoce y escribe tu nombre directamente en el navegador; para ver cuánta gente te busca por tu nombre; y para ver si alguien te ha enlazado (los enlaces buenos son aquellos en los que alguien que no te conoce personalmente te enlaza porque le gusta tu blog).

   —Y dejo algo fundamental para el final: cumple las expectativas. Vas a estar promocionando tus proyectos de escritura durante mucho tiempo... así que cuando vean la luz, tienen que tener calidad. Internet está lleno de gente que vende aire, diciendo que el sistema es una mierda y van a hacer una revolución; y a la hora de la verdad, que es cuando se entrega un producto acabado, resulta que es una mediocridad.

 
Recomendaciones:
    —"The War of Art", de Steven Pressfield. Steven Pressfield es un novelista al que le costó muchísimo tiempo ganarse la vida como escritor, pero gracias a su perseverancia pasó de vivir en una furgoneta a vivir de escribir, y aquí explica cómo lo hizo. El libro está divido en tres partes; en la primera habla de cómo vencer a la resistencia; en la segunda, de la diferencia entre un amateur y un profesional (en cuanto sabes que quieres ser escritor, tienes que demostrar que eres un profesional, aunque aún no tengas ningún libro publicado); y en la tercera habla de la inspiración, que él atribuye a un origen divino. Yo no comparto su opinión en la tercera parte, pero me parece que explica muy bien lo que es la creatividad, que está llena de casualidades y de ideas que no sabes de dónde vienen.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com
      
    —"The Liar's Companion", de Lawrence Block. Block escribió durante catorce años, desde 1976 hasta 1990, una columna en "Writer's Digest", y este libro recopila los últimos artículos. Aparte de lo ameno y divertido que es Block, el libro tiene consejos muy buenos para lograr un agente, y analiza muy bien los tres actos de las historias.
   Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com

   Fotografía de Steven Spielberg: Romain Dubois (Creative Commons Attibution-Share Alike 3.0 Unported)

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2 comentarios:

  1. Buenas noches!

    Primero decir que el post me ha parecido muy interesante, como siempre. Gracias por los consejos (que me diste en su momento).

    Señalar que todo radica en mostrar respeto en todas tus opiniones, como bien indicas, pero siempre decir lo que piensas sinceramente. Y creo que también es importante tener cierta regularidad. No puedes publicar de higos a peras (como me ocurría a veces).

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  2. Bien dicho, Ivan. Tienes que buscar tu ritmo de trabajo, y publicar de vez en cuando, para no perder a los lectores. No sé cuál es la regularidad correcta. Si va a escribir un artículo al día que es un churro o uno al mes que es muy bueno, yo diría que hagas lo segundo. Menos de uno al mes, y perderás a los lectores, que habrán encontrado algún otro blog.

    En cuanto a las opiniones personales, mucha gente se cree que tiene que imponer lo que ellos piensan, y no es eso. Yo tuve que aprender a no ser así. Periodismo fue una influencia malísima para mí; no hacían más que incitarte a que sentaras cátedra en todos los temas y fueras irónico.

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