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sábado, 22 de agosto de 2015

Tiburón [7]

Portada de Tiburón, de Peter BenchleyNOVELA
Jaws
(EE.UU., 1974, 332 páginas)
Peter Benchley 

En 1971 Peter Benchley sufría para poder mantener a su familia como escritor. Su agente literario le consiguió entrevistas con editoriales, a las que les proponía ideas para libros de no ficción; finalmente Doubleday le contrató para que convirtiera una de esas ideas en novela: un gran tiburón blanco que mata a gente en una pequeña comunidad. La novela, la primera de su autor, se publicó en 1974, y a Benchley se le acabaron los problemas económicos: a pesar de no tener grandes críticas, el libro permaneció 44 semanas entre los más vendidos de "The New York Times". (Y bueno, basándose en ella, Steven Spielberg logró al año siguiente la primera gran película de su brillante carrera.)
   Martin Brody es el jefe de policía del tranquilo Amity, un pueblo costero de Nueva York que sobrevive los inviernos gracias a todo el dinero que hace durante el verano. Pero ese año algo pone el peligro la temporada estival: un gran tiburón blanco ha matado a una turista, y aunque Brody quiere cerrar las playas, el alcalde y más gente le presionan para dejarlas abiertas y mantener oculta la muerte. Brody no puede hacer nada, y aún a sabiendas de que el tiburón puede volver a matar, mantiene las playas abiertas y llenas de gente.
   "Tiburón" es una novela muy descompensada, que constantemente se mete en vericuetos menos interesantes que la amenaza del tiburón, y sin embargo funciona: en ningún momento es aburrida, tiene partes muy divertidas, y las escenas del tiburón y su caza son magníficas.
   Benchley comienza presentándote la gran amenaza del escualo, y en seguida se pierde en presentarte personajes poco importantes (los compañeros de Brody), lo frustrada que se siente su mujer, cómo es Amity, y que el alcalde parece estar metido en chanchullos. Lógicamente, lo más interesante es que un tiburón se está merendando a bañistas, y de todo lo demás, lo mejor es cómo es el pueblo y por qué es tan importante que no cierren las playas.
   La tensión sube cuando el tiburón mata una segunda (un niño) y una tercera (un anciano) y una cuarta vez (un pescador estando en su barco). Entonces Benchley vuelve a irse por las ramas, y se centra en la mujer de Brody y Matt Hooper, el ictiólogo que va a ayudarles a cazar el tiburón. Toda la mitad de la novela es cómo esa mujer se intenta ligar a Matt, para así volver a sentirse joven; las acciones son interesantes, y hay una cena muy larga y divertida, pero sabiendo que ahí afuera hay un tiburón asesino, te parece que todo pertenece a otra novela.
   Y luego Benchley pasa a descubrir los chanchullos del alcalde, a pesar de que el tiburón sigue estando allí.
   Para mí lo mejor de esa parte es la llegada de turistas y periodistas que quieren ver al tiburón asesino, como quien quiere ver a Mickey Mouse en Disneylandia. Es divertidísimo.
   La tercera parte es la mejor con diferencia: llega Quint, un pescador muy peculiar que es el último recurso de Brody para matar al tiburón. Me parece que Quint debería presentarse voluntario, y no ser Brody quien lo buscase, y que quedara claro desde el principio que era el único capacitado para cazar al pez (en la película pasa así, en la novela Brody duda mucho, por lo que cuesta creerse que le pague tanto dinero sin garantías).
   Brody, Quint y Matt Hooper se suben al barco de Quint para acabar con el tiburón. Benchley mantiene el interés porque todo lo que hacen para cazarlo es muy interesante (es lo mejor de toda la novela), y porque los tres personajes no se llevan nada bien: en esas páginas se palpa la tensión por lo que pueda hacer el animal y lo que pueda pasar entre ellos si no se controlan. Y a veces tiene diálogos con los que te partes de risa por lo sarcásticos que son.
   Y entre medias Benchley resuelve los chanchullos del alcalde, y lo de la mujer de Brody de forma demasiado sencilla.

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