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sábado, 12 de diciembre de 2015

La muerte de Iván Ilich [9]

Portada rusa de La muerte de Iván Ilich, de León Tolstói
NOVELA CORTA
Смерть Ивана Ильича / Smert' Ivana Ilyicha
(Rusia, 1886, 114 páginas)
León Tolstói  

"La muerte de Iván Ilich", publicada por primera vez en 1886, es una novela corta de León Tolstói y está considerada una de sus grandes obras. Para Vladimir Nabovok y Gandhi era la obra más importante de la literatura rusa, y a mí, sin provocarme tanta pasión, me parece muy buena y la prefiero a "Ana Karenina", ya que en ella el autor demuestra que era un portento dibujando psicológicamente a los personajes y desvelando la sociología de la época (y todo en poco más de 100 páginas y sin los malditos campesinos, que es lo insufrible en la actualidad de "Ana Karenina").
   Iván Ilich es un funcionario de mediana edad, que se ha dedicado toda su vida a trepar socialmente y vivir de cara a la galería. Un día que está amueblando su nueva casa, se cae al colocar unas cortinas y se lastima un costado. Un dolor que no le abandona le hace temer su propia muerte, y por primera vez se plantea si supo disfrutar de la vida.
   En "La muerte de Iván Ilich" Tolstói no juega con el misterio de si el protagonista morirá o sobrevivirá; de hecho, te lo desvela en el título. Lo que le interesa es mostrarte cómo generalmente corremos un telón por encima de nuestra mortalidad, y hasta que no es demasiado tarde, no nos atrevemos a echarle un vistazo, pero para entonces ya solo nos queda la frustración de no haber vivido la vida como nos hubiera gustado. Me parece que la novela sería más redonda si Tolstói hubiese mantenido el misterio (en toda la parte central el personaje tiene la esperanza de recuperarse), simplemente cambiando el título, y moviendo el primer capítulo al final. Ya sé que lo más importante no es la suerte de Ilich, sino lo que se plantea el personaje ante la crítica situación, pero en literatura siempre ayuda no poner todas las cartas sobre la mesa nada más empezar, y la muerte de Ilich es una carta importantísima.
   La novela comienza con compañeros de trabajo de Iván descubriendo la noticia de su muerte, los cuales están más preocupados, cuando van a visitar a la viuda, en mantener las convenciones sociales y en pensar en su partida de cartas nocturna, que en mostrar verdaderos sentimientos de pena, y en engañarse a sí mismos, suponiendo que si no piensan en la muerte, no les sucederá a ellos. Y luego Tolstói salta atrás en el tiempo para presentarte la vida de Iván Ilich.
   Para mí lo más confuso de la novela, y lo que menos que gusta, son los distintos peldaños que va ascendiendo Ilich hasta que se asienta (aunque siempre quiere más y siempre tiene deudas). Pero a continuación viene lo mejor, y son más de dos tercios de la narración: la larga degeneración de Iván Ilich por una tonta caída. Allí Tolstói te muestra cómo la situación va empeorando, al tiempo que Iván se plantea su relación con su familia y su trabajo (a mí me encanta cuando la familia le deja solo para irse al teatro, insistiendo su mujer que se siente mal por dejarlo, cuando está claro que está encantada de irse), y descubre que durante su convalecencia solo está feliz en compañía de Gerasim, el ayudante de mayordomo, que es un campesino sencillo que le trae mucha paz. Esto hace que el protagonista se plantee si llevó una vida correcta, o realmente la malgastó en pos de las apariencias. La novela acaba con una escena magnífica, en donde incluso se mete en la mente del protagonista para mostrar qué siente en esos momentos, de la muerte de Iván Ilich.

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