Reseña de La maquilladora de cadáveres, de Dioni Arroyo

Reseña: “La maquilladora de cadáveres”, de Dioni Arroyo

Reseña de La maquilladora de cadáveres, de Dioni ArroyoDioni Arroyo es un escritor de ciencia ficción, novela negra y terror. Por sus novelas Metanoia (2012) y Los ángeles caídos de la eternidad (2012) ganó el premio Éride, y por Fractura (2016) estuvo nominado al premio Ignotus a Mejor Novela. Aparte de colaborar en diversos medios, pertenece a la junta directiva de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT).

La maquilladora de cadáveres es su séptima obra, y es una novela corta que, como el mismo Arroyo asegura en el prólogo, “no es apta para corazones sensibles”. El que avisa no es traidor.

Sinopsis

Valladolid, 1987. Asur es un joven desencantado para el que la vida carece de sentido. Por sorpresa un día se planta su familia en su piso; un tío suyo acaba de morir y deben ir al velatorio. Al entrar en la funeraria, Asur tiene una visión que le indica que su vida estará fatalmente unida a ese edificio. Allí reconocerá a una antigua compañera de colegio, quien maquilla a los muertos, con la que más tarde empezará a salir, dando lugar a una relación que acabará en tragedia.

Análisis

La maquilladora de cadáveres comienza con un prólogo, firmado por el propio Arroyo, que pica muchísimo la curiosidad del lector e incita a meterse en la historia. En él, tras una serie de viajes y encuentros con un amigo de juventud, el autor asegura que todo lo que viene a continuación es verdad, y que el libro se trata de la versión novelada de un manuscrito que le entregó su amigo, quien huyó de España por un crimen cometido décadas atrás.

Lo mejor de La maquilladora de cadáveres es cómo Arroyo te dice, o te da indicios, de que esa historia oculta algo terrible, que va a acabar fatal, lo que hace que sigas leyendo intrigado durante gran parte de la novela.

A veces te lo dice expresamente, como en el prólogo, o un poco más adelante, cuando el protagonista reconoce que es un asesino (si eso no te hace devorar páginas…), o a veces, sin que te des cuenta cuando las lees por primera vez, con pistas, muy inquietantes, que anteceden el horror de la última parte: lo que siente al entrar en la funeraria, la visión que tiene el protagonista de mantener relaciones sexuales con cadáveres, o la pesadilla donde aparece el dueño de la funeraria.

Tras el prólogo, Arroyo pasa a narrar la historia, desarrollada en el Valladolid de 1987, de Asur, un joven que no cree en nada, pero que piensa que domina su vida. Al ir al velatorio de su tío, descubre que en la funeraria trabaja una antigua compañera de colegio.

Arroyo durante unas cuantas páginas se luce por el impacto que le crea al protagonista ese encuentro. A pesar de que a Asur le resulta poco atractiva, se obsesiona con ella, sin saber muy bien por qué, hasta que acaba enmarañado en una relación con mucho sexo, vodka y filosofía.

La parte central para mí es la más floja. La pareja va a casa de un amigo filósofo, y se ponen a hablar de lo divino y de lo humano. Muchas veces me perdía en las reflexiones, tenía ganas de que la historia tan terrible que me había prometido el autor al principio siguiera, y no tenía muy claro hacia dónde iba todo aquello. Lo más interesante era conocer un poco el pasado de la chica, y reforzar el nihilismo del protagonista, pero a mí se me hizo excesivamente larga.

Luego la historia entra en la fase final, y es brillante.

Aunque intento no desvelar nada, si la vas a leer, deja esta reseña aquí.Crítica de La maquilladora de cadáveres, de Dioni Arroyo

Arroyo necesita llegar al crimen del que hablaba al principio, y para eso la chica comete un acto horrendo que indica que está traumatizada por algo ocurrido en el pasado. Cuando descubres qué sucedió, en la escena más espeluznante de la novela (yo la leí apretando los dientes), entiendes, pero no compartes, por qué los protagonistas cometen un asesinato.

El crimen es desagradable y muy tenso, y Arroyo estira la tensión durante páginas y páginas cuando los protagonistas sospechan que la Policía les está investigando, lo que provoca que se vuelvan paranoicos.

El autor cierra la novela de una forma que me encanta, enlazando con la parte filosófica y metafísica. Asur se da cuenta de que no tenía el dominio de su existencia; el nihilismo no le vale; las ideas que tenía sobre la vida y la muerte le golpean de lleno, y antes de que se lleve el mayor puñetazo, descubre que recurrir a Dios le ayuda a encontrar un sentido a los horrores que ha vivido y le da paz.

 

La maquilladora de cadáveres / novela corta / España, 2018, 147 páginas / Dioni Arroyo

Entrevista a Laura Tárraga

Entrevista a Laura Tárraga

Entrevista a Laura Tárraga

Aunque la editorial Nocturna acaba de publicar su novela El Imperio del Sueño, no es ni mucho menos su primera obra, ya que Laura Tárraga lleva escribiendo desde niña. Tárraga nació en 1994 y en la actualidad estudia Turismo en la Universidad de Alicante.

El Imperio del Sueño es una novela futurista juvenil desarrollada en el principado de Zephanis, donde la gente no puede soñar y los sueños, que se venden en cápsulas, son una mercancía muy preciada. Allí viven Shoana, una ladrona y traficante de sueños que oculta un pasado que la avergüenza, y Leiza, una soñadora estrella que lo tiene todo, y que ha dejado de soñar cuando faltan pocos días para el acontecimiento más importante de los soñadores: la competición El Imperio del Sueño. Sus vidas se cruzarán, y sacarán a la luz un terrible secreto.

En esta entrevista hablamos sobre creatividad, la importancia de la rutina para escribir novelas, el desarrollo de los temas, cómo conseguir que te contrate una editorial o las diferencias entre la autopublicación y la publicación tradicional.

Puedes visitar la página de Laura Tárraga, y seguirla en Facebook, Twitter e Instagram.

¿Cómo tuviste la idea para El Imperio del Sueño?

Todas mis novelas nacen de una pequeña idea y en este caso fue algo tan simple como estar agobiada por el calor del verano que no me dejaba dormir. En ese momento pensé que me encantaría robarle un sueño a alguien y dormir plácidamente toda la noche.

¿Cuál es tu método de trabajo? Rutina, escaleta o no escaleta, palabras al día o tiempo escribiendo, lugares y horas fetiches…

Mi mejor método de trabajo es la de seguir una rutina. Yo si quiero escribir tengo que hacerlo todos los días, porque si dejo demasiado espacio de tiempo entre novela y novela, es posible que luego pierda ritmo y ganas de seguir haciéndolo. Es verdad que a veces por cuestiones de estudios he tenido que dejarlo de lado para centrarme en los exámenes, pero luego siempre me cuesta horrores volver a escribir. Por rutina puede ser simplemente levantarme y ponerme delante del ordenador y escribir dos frases. Cualquier cosa suma y es más el gesto de sentarme a escribir que escribir en sí, porque poco a poco conseguiré sumar palabras a la novela. Y, en cuanto a un mínimo de palabras, me suelo poner unas 600, aunque depende de lo que ande escribiendo o el tiempo libre que tenga. Y siempre tengo que empezar a escribir por la mañana, por la tarde me veo incapaz de hacerlo (aunque he tenido mis días de suerte que he podido concentrarme por las tardes, no suele ser lo normal).

Portada de El Imperio del Sueño, de Laura Tárraga¿Cuánto tiempo te llevó escribir El Imperio del Sueño?

Pues empecé en septiembre de 2016 y lo acabé en enero de 2017, unos cuatro meses.

¿Cómo desarrollaste la creación de mundo de la novela?

Yo funciono muy bien con las lluvias de ideas, así que no lo recuerdo a la perfección, pero supongo que a raíz de ir haciendo lluvias iban saliendo detalles y cosas que harían mejor el mundo. Además, ser brújula también ayuda, porque se me van ocurriendo cosas mientras voy escribiendo.

Gente que desconoce la literatura juvenil asume que es un género intrascendente, y sin embargo tú en El Imperio del Sueño tratas de temas tan serios como los malos tratos o la violación; haces una crítica a los medios de comunicación y hablas de recuperar la autoestima tras sufrir una relación tóxica o un acontecimiento traumático. ¿Cómo se colaron todos esos temas en la historia, los tenías previstos de antemano o fueron surgiendo?

Al ser escritora brújula, estas cosas siempre me van surgiendo, y en esta ocasión eran parte de los personajes. Y creo que en esa época estaba pasando por una mala racha y fue una manera de desahogo muy buena. En un principio no estaba planeado, fueron Leiza y Shoana las que lo hicieron posible.

¿Cómo fue tu camino hasta lograr vender una novela a Nocturna?

Pues fue como el de todo el mundo que quiere hacerse un hueco: ¡enviando correos! Y prepararme una carta de presentación concisa y con todos los datos necesarios. Creo que venderse bien en una carta de presentación puede ser muy importante, porque un editor mirará antes eso que el propio manuscrito.

Laura Tárraga firmando El Imperio del SueñoAntes de El Imperio del Sueño autopublicaste la bilogía Infortunium. ¿Qué ventajas y desventajas le ves a trabajar con editorial y a ir por libre?

Las ventajas de estar con una editorial es que lo tienes todo hecho y que tú no tienes que pagar absolutamente nada. Además de que estás rodeada de profesionales, que saben trabajar, moverse, y tienen muchísima experiencia.

La desventaja para mí es que me gusta mucho tener el control de las cosas y es algo que tuve que aprender a manejar.

La ventaja de autopublicar es precisamente lo mismo que he dicho antes: tengo el mando de todo. Yo escojo cómo será la portada, la maquetación, la ilustradora, etc.

Y la desventaja obviamente, a parte de la gran cantidad de dinero que tienes que invertir, a lo mejor es que la gente no te toma mucho en serio, que es más difícil moverte en eventos, librerías, distribuidoras, etc. Además de que tienes que labrarte un hueco en el mundo editorial por tu cuenta.

¿Cómo aprendiste a escribir novelas?

Pues aprendí con el tiempo, porque parece muy cliché decir que llevo toda la vida escribiendo, pero es que es verdad. Empecé escribiendo cuentos a mi hermana y nunca he dejado de inventarme historias. Creo que la práctica es quien me ha enseñado a escribir novelas. Yo nunca he ido a clases ni cursos sobre ello, aunque en algún momento me gustaría probar para ver qué me pueden enseñar.

Portada de Infortunium, de Laura Tárraga¿Cuántas novelas habías escrito antes de Infortunium?

Antes de Infortunium escribí cuatro. Ahora ya tengo un total de once escritas, de las cuales publicables son siete, así que no lo veo mal.

¿Qué autores crees que te han influido más como escritora?

Todos los escritores que leo me influyen de una manera u otra, porque esto es un constante aprendizaje. Leo a un nuevo autor y veo cosas en él de las que puedo beber y aprender, así que la respuesta sería todos. No puedo centrarme en uno solo.

¿Cuáles son tus siguientes proyectos?

Pues ahora acabo de terminar de escribir un middle-grade y estoy retomando un proyecto que dejé a medias precisamente para escribir esto. Pero por el momento no hay publicaciones a la vista.

¿Qué consejos darías a alguien que quisiera ser escritor? No vale “Déjalo, ahora que aún estás a tiempo”.

Que escriba porque le apetece contar una historia, porque se divierte haciéndolo y lo pasa bien con la escritura. Si se escribe una historia pensando en publicarla es mucho más probable que os frustréis por no conseguirlo a la primera (que es lo que suele ocurrir la mayoría de veces). Así que: disfrutar de la escritura, más allá de si se publicará o no.

El Imperio del Sueño, de Laura Tárraga

Por qué debes dominar la estructura de los tres actos

Por qué debes dominar la estructura de los tres actos para escribir ficción
¿Quieres escribir ficción? Me da igual que sean cuentos, novelas, guiones u obras de teatro. Pues entonces no te queda más remedio que dominar la estructura de los tres actos. Lleva milenios utilizándose no porque los escritores sean unos vagos, sino porque funciona. Además, te simplificará mucho las cosas a la hora de sacar la trama. Y lo mejor, es que estamos tan acostumbrados a ella que es muy fácil de comprender.
 

LA ESTRUCTURA EN TRES ACTOS

Seguro que has oído hablar de esta estructura mil veces, de la presentación, el nudo y el desenlace. Y si eres como era yo, la rechazarás de lleno.
Pero vamos a darle una oportunidad. Si esa estructura se sigue utilizando mayoritariamente para contar historias, después de milenios de uso, es porque funciona. Querámoslo o no, los seres humanos nos hemos acostumbrado a que las historias tengan esta estructura.

Si la rechazas, posiblemente se deba a ansias de originalidad (“¿Tres actos? Eso está trillado. Yo quiero algo orgánico y libre.” No seas original porque sí, que te va a quedar una aberración. Busca ser tú mismo y saldrá algo original); o a tomársela demasiado literalmente.A mí me decías estructura en tres actos y yo veía esto:-Primer acto de “Caperucita roja”. Presentación: Se levanta el telón y sale Caperucita y se presenta, diciendo que tiene que llevar comida a su abuelita. Hace mutis por el foro. Su abuelita sale y dice que está enferma, esperando a que llegue Caperucita. Hace mutis por el foro. Sale el lobo parlanchín y dice que vive en el bosque y es feroz. Hace mutis por el foro. Sale el leñador y dice que corta leña en el bosque. Se baja el telón.

-Segundo acto de “Caperucita roja”. Nudo: Se levanta el telón y sale Caperucita, adentrándose en el bosque. Se encuentra al lobo parlanchín, quien le sonsaca la información de su abuelita enferma, y hace que Caperucita se pierda en el bosque. El lobo parlanchín llega a casa de la abuelita y se la zampa. Se baja el telón.

-Tercer acto de “Caperucita roja”. Desenlace: Se levanta el telón y sale Caperucita llegando a casa de su abuelita. Caperucita, que está cegata, no se da cuenta de que su abuelita es el lobo travestido, y el lobo está a punto de zampársela. Entonces llega el leñador, se carga al lobo (que debía de ser una especie de boa constrictor porque se merendó a la abuelita de un bocado) y saca a la abuelita de la tripa del lobo. Y vivieron felices y comieron perdices. Se baja el telón.

Caperucita Roja para aprender a dominar la estructura de los tres actos
Yo lo veía así. En la presentación, pues se presentaban todos los personajes; en el nudo se complicaban las cosas y en el desenlace se resolvían. Y claro, cada vez que veían una película o leía una novela, eso no era así. La estructura en tres actos era cosa del pasado.

FUNCIONES DE LOS TRES ACTOS

Pero la estructura en tres actos sigue viva. A mí no me gusta el planteamiento de muchos manuales, sobre todo de guión, que marcan muy concretamente donde acaba cada acto, con lo que ellos llaman un punto de giro. Pero sí es importante tener presente qué función tiene cada acto. 
Presentación:
Como vimos en al anterior artículo, la ficción trata de un personaje que vive en un mundo que domina, y de repente ese mundo se desestabiliza y tiene que reaccionar. Grosso modo, eso cubriría el primer acto. Al principio de un relato, el escritor establece un contrato con el lector, y aunque sea inconscientemente, le da la siguiente información:

-Establece el género al que pertenece la narración. Dependiendo del género, el lector esperará unas convenciones y estará dispuesto a creerse hechos que en otro género serían increíbles (si estás escribiendo una novela realista y al final al protagonista le salen alas y vuela, te vas a cargar la obra). Si mezclas géneros, más te vale que lo dejes claro aquí, o al menos que des pistas.-Establece el escenario donde se va a desarrollar la acción: las épocas y lugares.

Vivien Leight como Scarlett O'Hara
Vivien Leigh como Scarlett O’Hara

-Estable el tono general del relato: ¿es serio?, ¿irónico?, ¿humorístico?, ¿cálido?, ¿frío? El tono cambiará dependiendo de las escenas, pero sí habrá un tono general que unificará la obra.

-Presenta a los personajes principales y crea empatía. La empatía no significa que te tengan que caer bien los personajes. La empatía es que los personajes resulten interesantes y el lector quiera saber qué les va a pasar a continuación. Hannibal Lecter no es especialmente agradable (si te lo parece, no me invites nunca a cenar), pero es fascinante. Scarlett O’Hara es caprichosa, odiosa y manipuladora… y es un personaje magnífico.

-Presenta el gancho que hace que el lector siga leyendo. Normalmente es cuando el mundo del protagonista se desestabiliza y el lector se pregunta cómo va a salir de esa. 

Nudo:

El segundo acto es todo lo que pasa entre la presentación y el clímax, que es la resolución del conflicto principal. A estas alturas todos los personajes principales deben estar presentados (si escribes un misterio para averiguar quién lo hizo y presentas al asesino en el tercer acto, va a quedar como una trampa); y le tienes que complicar la vida al protagonista. Habrá veces que parezca que va a lograr resolver el conflicto, pero hay un revés.

Aquí encontrará aliados y enemigos. Todas las acciones del protagonista deben estar justificadas: ¿por qué cada vez se mete más adentro de la boca del lobo? ¿Por qué es tan importante para él resolver el conflicto?Desenlace:

El clímax. Durante el nudo has ido conduciendo la trama hasta aquí, y ésta es la prueba de fuego. El final debe parecer natural e inevitable, aunque no previsible. Todas las tramas se cierran, y se vuelven a tranquilizar las cosas. Pero durante el transcurso, algo ha cambiado, que si no, la narración no tienen razón de ser.

LA ESTRUCTURA DE AVATAR

Estas definiciones son muy frías y todavía pueden dar la impresión de que se levanta y baja un telón. No hay telones. La acción, los conflictos y los personajes van evolucionando, con lógica, hasta llegar al clímax.

Vamos a ver la estructura de Avatar. Si no la has visto (porque en 2010 vivías en una cueva), te recomiendo que lo hagas ahora y después vuelvas a este artículo. Aunque el guión es lo peor que tiene esta película, en él se ve muy bien la estructura en tres actos.

En un futuro cercano, Jake Sully, que es minusválido y no tiene nada que perder, viaja a Pandora para ocupar el puesto de su hermano gemelo en una misión especial. Pandora es un planeta que los Estados Unidos están intentando colonizar.

Cartel de AvatarEl planeta está habitado por los na’vi, unos seres azules de tres metros; y los científicos, para poder entrar en contacto con ellos, han creado avatares, criaturas artificiales iguales a los na’vi que manejan con la mente. Jake va a manejar el avatar de su hermano, que murió en un atraco.

Hasta aquí, tenemos la presentación del protagonista, de la época y lugar, el género (ciencia ficción) y qué misión tiene que llevar a cabo.

En su primera expedición a la selva de Pandora, Jake se pierde y conoce a Neytiri, quien le presentará a su clan. El clan decide dejarlo con vida para estudiarlo.

Los humanos tienen dos planes distintos para los na’vi: los científicos quieren que Jake se integre con ellos para conocer más su cultura; los marines y una corporación quieren que se los eche porque su poblado está sobre un gigantesco yacimiento de unobtanium. El coronel Miles Quaritch le promete a Jake una operación para recuperar sus piernas si lo ayuda con su cometido.

Para complicar las cosas, Jake se va enamorando de Neytiri y ya no sabe muy bien si quiere ser humano o na’vi. Incluso ha llegado a domar una especie de dragón y vuela con él. Neytiri le cuenta que hay un dragón más grande, el toruk, que sólo los jefes más poderosos han montado.

Los marines presionan a los científicos, y al ver que los na’vi jamás se irán (Jake lo admite en una grabación de su diario); deciden atacar Árbol Madre, un enorme árbol que es el centro del poblado, y bajo el cual se encuentra el yacimiento.

Jake ya tiene motivos para involucrarse completamente en la misión: por una parte se enamora y por otra le prometen piernas nuevas. Los dos elementos entran en conflicto, lo cual sube la tensión. Además, los científicos y los marines tienen objetivos opuestos. Más conflicto, más tensión.
  
Los científicos logran que los marines les den una hora para dialogar con los na’vi para que se vayan voluntariamente. Cuando, en su avatar, Jake cuenta en el poblado qué les había ocultado, el clan le da la espalda. Los marines desconectan su avatar y queda como muerto. Los marines atacan Árbol Madre. Jake y los científicos son detenidos y metidos en una celda.

Avatar, de James Cameron, como ejemplo de estructura en tres actos

Plazo de tiempo, que eso siempre sube la tensión. Las cosas van de mal en peor. Todo parece perdido. La tensión se dispara.

Los na’vi que sobreviven se dirigen al Árbol de las Almas, el lugar más sagrado de Pandora.

Jake y los científicos se fugan y vuelan a un sitio de la selva para poder volver a meterse en los avatares y ayudar a los na’vi. En la huida, el coronel Quaritch hiere a Grace Augustine, la jefa de los científicos.

Para volver a ganarse la confianza de los na’vi, Jake se mete en su avatar y doma al dragón gigante, el toruk, que sólo los grandes jefes han montado. Jake llega al Árbol de las Almas y pide que le ayuden a salvar a Grace. La única esperanza es que el alma humana de Grace pase a su avatar na’vi en una ceremonia bajo el Árbol de las Almas. Grace está demasiado herida, y muere.

Jake convence a los na’vi y a todos los clanes de Pandora para que se unan en la gran batalla final contra los marines (el clímax).

Tras el gran revés, el protagonista intenta ganarse la confianza de los na’vi y vencer a los marines. Ya tiene un objetivo claro. El terreno está abonado para la gran batalla final.

Antes de la batalla, Jake le pide al Árbol de las Almas que le ayude en su lucha contra los marines. Neytiri le dice que es inútil, el Árbol no escucha.

Gran batalla. Al principio, gracias a que se han unido todos los clanes, los na’vi sorprenden a los marines; pero a media batalla, los marines machacan a los na’vi.

Avatar, de James Cameron, como ejemplo de los tres actos

Otra vez, todo parece perdido. La tensión está al máximo.

Pero el Árbol de las Almas sí ha escuchado a Jake. Todos los animales de Pandora se unen para vencer a los marines.

Los na’vi ganan; los marines vuelven a casa.

Al final Jake se mete en su avatar, y los na’vi, realizando la misma ceremonia que hicieron con Grace bajo el Árbol de las Almas, logran que Jake se convierta en un na’vi.

Jake recupera las ganas de vivir que no tenía al principio, vuelve a andar, y  se queda con Neytiri. Pandora ha acabado con la amenaza de los americanos. Las cosas vuelven a la normalidad… pero muchas cosas han cambiado entremedias.
  
Viendo Avatar, ¿dónde acaba el primer acto y comienza el segundo?, ¿y dónde termina el segundo y empieza el tercero?

La respuesta es: ¿qué más da? Lo importante es que los acontecimientos evolucionen, que el protagonista no pueda dar machar atrás, y mantener siempre la atención del lector (o en este caso el espectador).

LA EVOLUCIÓN DE MI NOVELA

Primer domingo de mayo. Día de la Madre.

Así que… ¡Madres del mundo, felicidades!

Llevo casi 32 años intentando implantar el Día del Hijo y me siguen tomando por el pito del sereno.

Dibujo del sereno
El sereno

Hasta ahora tenía muy nebuloso el final de mi novela; pero no me obsesionaba mucho, esperando que el subconsciente me diera la solución. Y lo ha hecho.

El día que el amigo Sub deje de trabajar, me voy a cagar.

Había pensado que hubiera dos clímax y estaba escribiendo el primero. Pero al hacerlo me daba cuenta de que eso era la Gran Traca Final. Va a durar decenas de páginas, desde la preparación hasta la resolución, con muchos personajes implicados, y no hay manera de superar la intensidad de ese clímax.

Si siguiera con el plan original, el segundo clímax quedaría como una repetición del primero y con menos fuerza, y había una cosa que me anulaba un elemento temático. Así que me las he apañado para que acontecimientos que tenía pensado desarrollar en el segundo clímax aparezcan en el primero.

Ya me queda poco para acabar. Estoy a punto de llegar a las 100.000 palabras, así que ampliaré el contador a 120.000. Me toca hacer una regla de tres todos días para poner el porcentaje en el contador.
 
Archivo: publicada originariamente el 1 de mayo de 2011.

Recomendaciones:

El viaje del escritor (The Writer’s Journey), de Christopher Vogler. Joseph Campbell era un experto en mitología que estudió miles de mitos y llegó a la conclusión de que los viajes de los protagonistas compartían varios puntos y sacó un patrón de las historias, basándose en los personajes. Su obra más famosa es El héroe de las mil caras (The Hero with a Thousand Faces, 1949). Vogler cogió los estudios de Campbell y los aplicó a las películas y novelas actuales, demostrando que ese patrón se sigue utilizando. Este libro me parece imprescindible. Está traducido. Cómpratelo. Sin él no hubiera podido dar el paso de cuentos cortos a una novela. Una advertencia: no te lo tomes como una plantilla que tienes que ir rellenando; asimila la información y luego te olvidas de él.

Consíguelo en Amazon.es.

Story StructureDemystified, de Larry Brooks. Larry Brooks tiene un blog para ayudar a escritores (http://storyfix.com/) y en este libro digital amplia y ordena todo sobre lo que habla en él. Brooks divide las historias en cuatro actos y explica qué tiene que llevar cada uno para que la historia funcione. Es muy bueno. Lo puedes comprar aquí (http://storyfix.com/story-structure-demystified) o en Amazon para Kindle.
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Cómo crear personajes y sacar la trama

Cómo crear personajes y sacar la trama para escribir ficción

Para escribir ficción es fundamental conocer a tus personajes, ya que dependiendo de cómo sean, se comportarán de una manera u otra, y por consiguiente la trama irá a una dirección u otra.

LAS PIEZAS DE LAS HISTORIAS

A partir de ahora vamos a descomponer las piezas que componen la ficción, para que una vez que las tengas identificadas, puedas jugar con ellas y contar las historias que tú quieras, de la forma que quieras, y logrando el efecto que quieras. Que nada salga de casualidad.
Si habláramos de un reloj, lo que estamos a punto de hacer es quitarle la tapa trasera y desmontarlo, para ver cómo todas esas ruedecillas y engranajes hacen que el aparato dé la hora. ¿A que no todos los relojes son iguales? Pero todos tienen piezas parecidas.
No estoy hablando del equivalente literario de pintar por números. No estoy hablando de una fórmula para escribir. Eso no existe. Por eso los ordenadores jamás podrán escribir ficción. Estoy hablando de los materiales con los que se cuentan las historias. Si fueras a construir una casa y nadie tu hubiera hablado de los cimientos, tu edificio se derrumbaría. Ahora vamos a ver los cimientos de la ficción.
Dependiendo del género en el que escribas y de tu voz, unos elementos van a tener más peso que otros, pero ninguno tiene más importancia que otro o es mejor o peor. La trama no está por encima de los personajes, o a la inversa. Los diálogos no valen más que las descripciones. El estilo no es superior al tema. Lo que tienes que lograr es que al juntar todos los elementos, el conjunto funcione.
El primer paso es identificar estos elementos en novelas y cuentos publicados, para que veas cómo los utilizan otros escritores. Y luego tienes que ponerte a practicarlos. Leer, leer y leer; y escribir, escribir y escribir. Cuando lo hagas, te darás cuenta de que algunos elementos te salen solos, otros te cuesta un poco cogerles el tranquillo, y otros son un martirio.
No pienses que puedes saltarte uno de los elementos y compensarlo con otro: si tus diálogos son un desastre pero tienes muy buena mano con las descripciones, no pongas descripciones preciosas donde debería ir un diálogo. Práctica y práctica hasta que todos los elementos tengan un nivel decente.

Escribe mucho para aprender a escribir ficción
Escribe, escribe y escribe
Antes de continuar, vamos a hablar del formato en el que tienes que escribir. No existe uno estándar, pero si hay una serie de pautas que te diferenciarán de un amateur cuando muevas tu ficción por editoriales. Elige un tipo de letra normal (con Times New Roman –la mía- o Arial no te vas a equivocar), con tamaño de entre 10 y 12 (yo utilizo 12), justifica los textos o alínealos a la izquierda, y a doble espacio. Así tendrás unas 300 palabras por página.
Cuando cambies de párrafo, NO le des dos veces al enter (en interlineado es igual entre líneas y párrafos). Si es el comienzo de un capítulo, o de una escena separada por tres asteriscos (***), el primer párrafo puede no estar sangrado: comienza en el borde izquierdo. El resto de los párrafos están sangrados (la primera línea se mete un poco hacia la derecha. Dale a la tecla de tabulación, o configura el Word para que lo haga). Si esto te parece confuso, mira cómo están escritos los párrafos de este artículo, que tienen ese formato.

LOS PERSONAJES Y LA TRAMA

A estas alturas posiblemente ya tengas alguna idea rondándote por la cabeza, pero no sabes cómo desarrollarla. Cada escritor llega a las historias que quiere contar de la forma que a él le funciona. Yo utilizo personajes para crear la trama. Puede que empiece con una imagen, o una sensación, pero voy indagando hasta que encuentro personajes, y a partir de allí, desarrollo los acontecimientos.
Hay gente que lo hace al revés, que primero piensa la trama y luego coloca a los personajes para que encajen en los acontecimientos. Yo no podría. Prueba, pero siempre ten en cuenta lo que explico a continuación.
Una definición de trama sería la sucesión de acontecimientos que ocurren en la novela. Tramar es tirar de una idea hasta que llegas al final. Es como si hubieras encontrado un hilo suelto y tirando y tirando llegaras a la madeja. Y seguirías tirando hasta que la desenredaras. Cuando tengas una idea, puedes utilizar lo que quieras para desarrollarla, pero siempre tiene que haber personajes y trama.
Henry James, por John Singer Sargent
Henry James, por John Singer Sargent
   Decía Henry James:
   “El personaje es la trama.”
Lo que significa esa cita es que la personalidad de los personajes repercute en la trama, y los acontecimientos de la trama repercuten en los personajes.
Pongamos que una mujer descubre que su marido la engaña con su secretaria. Si esa mujer tiene el ego por los suelos y teme a su marido, va a reaccionar de forma distinta de si es una mujer de armas tomar. Y por lo tanto, tendrás un desarrollo distinto de lo que venga a continuación. ¿Cómo reaccionaría la primera? ¿Y la segunda? Juega un poco con estas dos ideas, a ver dónde te llevan. Verás que te dan diferentes resultados.
Vamos a retroceder un poco en el tiempo. Esa mujer, aún no sabemos su personalidad, es feliz porque tiene la vida que siempre soñó: un buen trabajo, unos hijos maravillosos y el marido perfecto. Entonces un día descubre que su marido la engaña. Ese acontecimiento desestabiliza el mundo de la mujer, y ya el primer cambio que va a sufrir el personaje es dejar de ser feliz. La trama ha influido en el personaje.
Esta dinámica de personaje-trama se mantiene desde el principio al fin: los personajes reaccionan de una determinada manera por la personalidad que tienen, y la trama provoca que los personajes reaccionen.
   E. M. Forster diferenciaba entre historia y trama:
Historia: “El rey murió y entonces la reina murió.”
   Trama: “El rey murió y entonces la reina murió de pena.”
   Esto está muy bien, pero vamos a ponerlo más fácil:
Vida real: “El rey murió y entonces la reina murió.”

   Ficción: “El rey murió y entonces la reina murió de pena.”

Corona real. Aprende a utilizar el patrón causa-efecto para contar historias
Gran diferencia: “de pena”
La ficción siempre debe tener un sentido, tiene que existir una causa y su efecto. En el ejemplo de Forster de trama, la causa es la muerte del rey, y el efecto es que la reina muere de pena. La reina no muere de vieja, que no tendría sentido en una trama (la muerte del rey carecería de importancia); sino de pena, lo que implica que estaba muy enamorada de su esposo. En ficción ten esto siempre presente: las cosas pasan porque tienen un sentido, no porque sí.
La ficción no es la vida real. Incluso si está basada en hechos reales, lo que cuentas tiene que seguir el modelo causa-efecto y todo lo que aparece debe tener alguna función en la historia. No vale poner algo increíble y decir que en realidad pasó así. Ingéniatelas para justificar lo increíble.
Vuelvo a repetirlo: la ficción no es la vida real. Las acciones de los personajes siempre deben estar justificadas.
Regresemos a la mujer engañada. ¿Qué pasa cuando descubre el engaño? Cae en depresión (efecto y un poco de caracterización), y después, en vez de preguntárselo a su marido por miedo a que sea verdad y se desmorone la familia (más caracterización y efecto), contrata a un detective privado (efecto). La causa (el descubrimiento) ha provocado otro efecto (contratar al detective privado), y todo está filtrado por la personalidad del personaje. Así hasta llegar al final. 

CONFLICTOS, DESEOS Y MIEDOS

Muy resumidamente, la ficción trata del cambio: el protagonista vive en un entorno que domina, y de repente un día, algo lo desestabiliza. Entonces el protagonista tiene que ponerse en acción para resolver la nueva situación, y ese cambio provoca más cambios. Aquí tienes trama. Y a medida que avanza el relato, se complican más las cosas, hasta que al final se resuelven. O no.
Los personajes se mueven, durante toda la novela, o bien por un deseo para conseguir algo, o por miedo para huir de algo. Y a lo largo del camino van a encontrarse conflictos qué resolver. Sin conflictos, no hay ficción. Los conflictos pueden ser internos (cuando el personaje tiene que superar un trauma, por ejemplo) o externos (cuando hay un villano, o el protagonista pierde su trabajo, o su familia se opone a su nueva carrera, o una catástrofe medioambiental lo pone en peligro…), o ambos.
Lo repito: sin conflictos no hay ficción. Cada vez que pienses en una nueva situación, busca qué obstáculos tiene que superar el protagonista. Lo ideal es que cada vez se lo pongas más difícil, aumentando la tensión. El primer conflicto es el que desestabiliza el mundo del protagonista, y el resto se deriva de ese. Y la resolución de los conflictos tiene que ser fundamental para el protagonista; si no lo fuera, en cualquier momento volvería a casa a ver la tele y se acabaría tu relato.

Para escribir ficción, siempre debe haber obstáculos que superar
Siempre debe haber obstáculos que superar
   Piensa:
-¿Qué desea tu protagonista? (Puede que él no sea consciente de ello).
   -¿Qué teme tu protagonista? (Puede que él no sea consciente de ello).
   -¿Qué obstáculos tiene que superar para volver a ser feliz?
Lógicamente, vas a necesitar a varios personajes en tus relatos. Trata a todos como si fueran el protagonista en cuanto a justificación de sus acciones y para utilizar el patrón de causa-efecto. No es que vayas a poner las biografías completas de todos los personajes, pero así te asegurarás de que se comportan con coherencia.
Incluso si estás escribiendo un thriller, donde “en teoría” la trama tiene más peso que los personajes, tus personajes deben parecer de carne y hueso. Y si escribes ciencia ficción o fantasía y tus personajes no son humanos, deben tener cualidades humanas. Sin deseos ni miedos humanos, no tienes ficción. Puede que tu protagonista sea un gato o un venusiano de quinta generación, pero interiormente tiene que ser humano. Sin eso, es imposible que crees empatía por tus personajes. Y sin empatía, lo más probable es que tus relatos fracasen estrepitosamente, por bien escritos que estén.
A la hora de crear personajes (verás que a medida que avanzas en la trama, necesitarás más personajes o para ayudar al protagonista o para ponerle trabas), hay autores que recomiendan, antes de que escribas una sola palabra de tu relato, que rellenes fichas muy detalladas con un montón de información, o incluso escribir varias páginas de sus biografías.
Otros prefieren ir descubriendo a los personajes a medida que avanza la trama, viendo cómo son al ver sus reacciones ante los conflictos. Yo tomo un camino intermedio: tengo una idea general de lo que fue su pasado y de su personalidad, y voy viendo cómo van reaccionando antes las adversidades.
Toma el camino que quieras, pero sí tienes que tener unas ideas generales, ya que dependiendo de su personalidad, tus personajes se van a comportar de una determinada manera, y por tanto, cambiar la trama.
Portada de Dynamic Characters, de Nancy Kress

 

Pensar en estos aspectos te puede dar ideas para avanzar en la trama:
-Pasado.
   -Entorno familiar.
   -Amigos.
   -Trabajo.
   -Hobbies.
   -Rasgos de personalidad.
Cuando comencé mi novela (ahora no lo hago y me arrepentiré cuando me toque revisarla), me creé unas fichas con los siguientes datos, para que pudiera mantener la continuidad y al tiempo que no fueran muy restrictivos:
-Nombre:
   -Edad:
   -Profesión:
   -Descripción física:
   -Personalidad.
En “Personalidad” metía también lo que quería conseguir ese personaje, lo que daba sentido a que estuviera en ese relato.
No pierdas tiempo. Genera alguna idea y mira hasta dónde puedes llegar. No te preocupes si te topas con un callejón sin salida. Lo importante ahora es que empieces a desarrollar ideas, practicando hasta que te salga solo. En el siguiente artículo veremos cómo estructurar ese desarrollo para que sea lo más efectivo posible.

LA EVOLUCIÓN DE MI NOVELA

¿Qué es 300?
-¿Una película muy hortera que da dolor de cabeza?

Buena respuesta. Pero también son… ¡las páginas que llevo de mi novela! 90.000 palabras. Calculo que al final se quede entre las 110.000 y las 120.000. Creo que acabaré la primera versión para el verano. Y entonces me tomaré unas merecidas vacaciones.

El mes de marzo ha sido muy estresante. Leyendo Writing Fiction for Dummies (algo así como Escribiendo ficción para zoquetes), de Randy Ingermanson y Peter Economy, vi que recomendaban el curso online Empowering Characters’ Emotions (Potenciando las emociones de los personajes), de Margie Lawson. El cursillo era para mejorar tu descripción del lenguaje corporal y los sentimientos de los personajes.
Y yo en eso soy muy malo. Cuando están cabreados, sólo se me ocurre que cierren los puños. O no sé cómo describir sentimientos internos. Me metí en la página de Lawson, y ese cursillo sólo lo da una vez al año, en marzo. Me apunté corriendo.
He sudado de lo lindo. Y eso que todavía me falta por leer el 40 por ciento de las lecciones. Tuve que traducir al inglés 20 páginas de mi novela (pregúntale a cualquier traductor y te dirá que la traducción inversa es muy difícil) para hacer los ejercicios.
Portada de Fiction Writing for Dummies, de Randy Ingermanson y Peter EconomyEl cursillo es genial, pero no sólo para describir esas emociones, también te ayuda a mejorar tu estilo y a describir en general. En la página de Margie Lawson puedes comprar las lecciones, que son un poco más baratas que el cursillo. Si sabes leer inglés, te recomiendo que lo hagas.
Vamos a ver cómo me ha ayudado Margie.
Atención, esto es una primicia mundial de mi novela: las primeras líneas que hago públicas.
Antes:
“El camarero dejó las bebidas, mirando fijamente a Paula”.
Después:
“El camarero dejó las bebidas, taladrando a Paula con su afilada mirada”.
Antes:
“Pandro notó que Miriam temblaba”.
Después:
“Pandro notó que Miriam temblaba. Pensó en un mecano con las tuercas sueltas”.
Antes:
“Miriam agarraba con tanta fuerza el vaso que tenía los nudillos blancos”.
Después:
“Miriam agarraba con tanta fuerza el vaso que si el vaso fuera una naranja, le estaría sacando jugo”.

Archivo: publicada originariamente el 3 de abril de 2011.

Recomendaciones:

   –Dynamic Characters, de Nancy Kress. Tengo un especial cariño a este libro. Gracias a él aprendí a contar historias. Si hiciera un ranking de los libros que más me han ayudado a escribir ficción, este posiblemente ocuparía el primer puesto. De él saqué la cita de Henry James. Para mí es la biblia para crear personajes. Así de bueno es.
Consíguelo en Amazon.es.
Beginnings, Middles & Ends, de Nancy Kress. Otro libro genial de Kress (Kress, por cierto, es una prestigiosa autora de ciencia ficción), en el que te ayuda a desarrollar tus tramas teniendo en cuenta qué función tiene cada parte de la historia. Tan bueno como el anterior.
Consíguelo en Amazon.es.
Writing Fiction for Dummies, de Randy Ingermanson y Peter Economy. Este libro explica TODO sobre la ficción. Si tiene un inconveniente es que tanta información te puede abrumar. Léetelo lentamente. Lo dejas en la estantería, y seis meses después te lo vuelves a leer. Habrás asimilado mucha información. Está lleno de buenos consejos y sentido común. En España existe la editorial Para Dummies, pero este todavía no está traducido. Mándales un e-mail. Si varias personas se muestran interesadas, la editorial lo traducirá.
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Anterior artículo: 20- La piratería en internet (IV)

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9 consejos para sacarle provecho al Celsius 232

9 consejos para sacarle provecho al Celsius 232

Alguien no tan zoquete como yo sabrá que el Celsius 232 es unos de los festivales literarios de terror, fantasía y ciencia ficción y más importantes de España, y que se celebra en Avilés en julio. Hay tantas actividades, que para sacarle provecho tienes que tener un plan flexible.He de reconocer que me enteré del Celsius por Ana González Duque el año pasado. Y eso que había escrito una novela de fantasía juvenil. Mi nivel de zoquetismo era tan grande que los únicos autores de fantasía que conocía en España eran ella y Laura Gallego. Milagro de milagros, logré que esa novela, El príncipe Eosh, me la comprara una editorial tradicional.

Chicos, si yo lo he logrado, vosotros también podéis.

El Celsius son cuatro intensísimos días, llenos de presentaciones de libros, talleres y mesas redondas, en donde comes cachopo, conoces a un montón de escritores, comes cachopo, haces amigos, bebes sidra, comes cachopo, te arruinas comprando libros y vuelves con las pilas recargadas.

¿Merece la pena ir? Pues claro. Aquí van mis consejos para sacarle partido.

 

1— VE A PASÁRTELO BIEN, NO A AGOBIAR A LA PEÑA

Unos meses antes de acudir a mi primer Celsius, había decidido que iría buscando a influencers para que reseñaran El príncipe Eosh cuando se publicara. Era algo que me provocaba una pequeña (gran) angustia, porque no había tenido tiempo de ver con detenimiento sus canales en YouTube y de preparar el terreno en las redes sociales, contactando con ellos por allí, e inevitablemente me veía en plan Annie Wilkes, psicópata acosador: “Soy tu fan número 1. Aquí tengo el hacha para cortarte el pie y evitar que escapes. Reseña mi libro”. Entonces les echaría una bonita y perlada sonrisa.Poco antes de ir, recuperé la cordura. Me di cuenta de que así no disfrutaría del Celsius, y estaría en tensión constante, acechando a famosos, y frustrándome cuando huyeran despavoridos de mí.

Y mira que tuve a tiro a Javier Ruescas, Josu Diamond y Little Red Read. Chicos, de lo que os habéis librado.

Entonces me planteé tres objetivos: ver cómo era el festival, para preparar futuras visitas; conocer en persona a los escritores que había entrevistado en mi blog o habían colaborado en La aventura de ser escritor; y conocer a la gente del grupo de Facebook El escritor emprendedor.

Conseguí eso, y mucho más, y me lo pasé en grande.

Quedada del escritor emprendedor en el Celsius 232
Punto álgido: quedada de El escritor emprendedor

2— HAZ AMIGOS UTILIZANDO INTERNET

Fui solo al Celsius, y fue un reto. Durante meses intenté arrastrar a amigos y alumnos, pero no vino ni Cristo. De hecho, había veces que pensaba cancelar el viaje con excusas peregrinas, pero me tranquilizaba y me decía que tenía que ir sí o sí. Me alegro muchísimo de haberme forzado a acudir, ahora he ampliado mi zona de confort.Hace años, ir solo hubiera sido la muerte de un introvertido como yo; habría acabado marginado, escondido tras un libro entre sesión y sesión. Afortunadamente, gracias a las redes sociales y blogs, muchas caras me sonaban, y era perfecto para romper el hielo: “Oye, ¿tú estás en El escritor emprendedor? Me suenas”. Como tengo una vista prodigiosa, muchos no sabían qué era eso del escritor emprendedor, pero ya me había puesto a hablar con alguien.

Mi primer contacto fue Aroa R. Zúñiga, y después fue más fácil. Conocí, y comí cachopo con, a Nicholas Avedon, MJ, Mar Hernández, Carlos P. Casas (quien tiene un nombre precioso), Aritz Pérez Berra y Maribel Abad. Y más adelante, aunque sin cachopo, a Adella Brac y Francisco Tapia-Fuentes, Abel Amutxategi y Ruth Ibáñez, Pablo Ferradas, Libertad Delgado, Javier Miró y Ana García Herráez. Creo que no me dejo a nadie.

Lo mejor es que todos tenemos en común que nos encanta leer buenas historias, de esas que te hacen perder la noción del tiempo, y escribimos. Ya no te sentías el loco solitario que lleva años intentando lograr algo quimérico. Te daba energías para seguir adelante.

También descubrí que varios habían pensado lo mismo que yo antes del viaje, que iban a acabar solos y desamparados deambulando por las calles de Avilés. La manera de ampliar tu zona de confort es reconocer que algo te angustia un poco, y dar el paso y hacerlo. Entonces dejará de angustiarte y podrás hacer más cosas en la vida.

Cómo aprovechar el festival Celsius 232
Hambrientos escritores esperando su cachopo

3— APROVECHA PARA CONOCER EN PERSONA A GENTE QUE CONOCÍAS EN INTERNET

Me hizo mucha ilusión a encontrarme a tres de los colaboradores de La aventura de ser escritor: Ana González Duque, a la que ya la conocía, David Olier y Mónica Gutiérrez Artero, y son un encanto.

También conocí a escritores que había entrevistado en mi blog: Gabriella Campbell (no sé por qué no me hice una foto con José Antonio Cotrina… cosas de la sidrina que me pimplé, supongo), Costa Alcalá, flamantes ganadores del Kelvin 505, y David Monedero. A Monedero le conocía, vivimos en la misma ciudad, pero nos vemos más en Avilés que en Santander. Todos son majísimos.

La gracia de ver a la gente en persona es que descubres si son altos o bajitos, y cómo hablan.

Pista para los que no me conozcan: no tendrás que mirar al cielo.

4— VETE A BARES Y A FIRMAS DE LIBROS

Otro consejo para hacer contactos es ir a tomar algo por la noche, porque inevitablemente vas a encontrarte con más autores, o cómprate libros para que te los firmen. Así conseguí una entrevista a Laura Tárraga, autora de El imperio del sueño, y conocí a Coral Carracedo, Cris Melgosa o Arantxa Comes.

Este es el consejo más importante, que resume los que acabamos de ver: cuando vayas al Celsius, haz contactos. Nunca sabes dónde vas a encontrar ayuda. Conocí a mis dos estilistas: MJ y Mar Hernández, que no daban crédito a la foto que tenía en mi perfil (“Pareces un Simpson”) y me hicieron una. Más adelante, MJ analizó mi blog y me dio un montón de consejos para mejorarlo, y Mar, después de decir que mi cabecera parecía hecha por mi cuñado, me está diseñando una nueva.

Perfil de Carlos del Río en las redes sociales
Mi perfil: las 7 diferencias

Y hablando con la gente descubres qué editoriales buscan manuscritos y a cuáles son una pérdida de tiempo enviarles novelas. Salen colaboraciones, te dan muchos consejos, conoces a escritores a los que puedes entrevistar para tu blog…

Todo eso es oro.

5— RECONOCE QUE NO TE PUEDES DESDOBLAR

Es materialmente imposible acudir a todos los eventos, porque muchos se solapan en el tiempo. Así que no queda más remedio que seleccionar.

Iluso de mí, pensaba llevar un plan más o menos cerrado desde Santander, pero descubrí que era mucho mejor ir improvisando día a día. Me puse en el móvil la aplicación del festival, y viendo lo que había en cada momento, decidía.

Para no agobiarse, lo mejor es centrarte en lo has elegido y olvidarte de lo que has rechazado.

Me gustaron mucho las presentaciones, por divertidas, de La noche de espectro, de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina, La visita del Selkie, de Libertad Delgado, y La Segunda Revolución: Ellos y nosotros, de Costa Alcalá. El resto a las que acudí también estuvieron muy bien, pero en el caótico magma de mi cabeza ya junto unas con otras.

De los talleres, disfruté mucho con el de Gabriella Campbell ¡Acaba ya esa novela!, para darme cuenta de que estoy en el buen camino porque yo hago lo mismo, y aprendí dos cosas fundamentales: el cuadro de Eisenhower, que te ayuda a reconocer qué es lo realmente importante que debes hacer; y que no es cuestión de que te mates a escribir, sino que sepas gestionar tu energía.

Y el de Ana González Duque, sobre cómo promocionarse en internet. La teoría me la sé toda por estar apuntado a MOLPE, ahora solo me falta poner en práctica un millón de cosas. (Con lo poco que he puesto, se han triplicado las visitas a mi blog en nueve meses. Fíjate si funciona lo que dice esta mujer).

La mesa redonda que más me gustó fue la de las diferencias entre escribir para novelas o videojuegos. Realmente eran las experiencias de escritores, como Dan Abnett, Margaret Stohl o Jakub Szamalek, en su trabajo como guionistas de videojuegos, y eran muy curiosas. Fueron unos 80 minutos muy entretenidos.

6— SI TE GUSTAN LOS LIBROS EN PAPEL, CONTROLA TUS GASTOS

Si te gustan los libros en papel, ir al Celsius es como ser ludópata y viajar a Las Vegas. Solo falta lo de casarse disfrazados de Elvis y Dolly Parton. ¿Cómo no caer en la tentación, si además hacen el 10% de descuento y hay un puesto de libros de segunda mano baratísimos?

El Celsius realmente ocupa muy poco espacio, y todo está agrupado en la Casa de Cultura de Avilés, donde se hacen algunas presentaciones y las mesas redondas, la explanada de enfrente, con la carpa de presentaciones y unos pocos puestos de libros y merchandising, y una plazoleta al lado con una decena de casetas de libros y la carpa de actividades infantiles.

Libros comprados en el Celsius 232
Mi botín

Quien diga que ya no se vende el papel, no sabe de lo que habla. Yo estaba convencido de que compraba muchísimos libros hasta que fui al Celsius y vi lo que compraban otros. Ni que los regalaran; si resulta que soy modosito. Reconozco que me contuve porque mi pensión estaba a 25 minutos caminando, y no era cuestión de acabar como Quasimodo por el peso.

Para seleccionar, porque quería TODOS, pregunté a la gente que conocí en el festival sobre varios libros, y al final acabé con solo ocho. Por cierto, la autora de la que todo el mundo me habló maravillas fue Victoria Álvarez, así que me compré su La ciudad de las sombras (¡qué portada, qué portada!). No me quedé a que me la firmara porque la cola llegaba a Katmandú.

7— PISTA: LOS VENDEDORES DE LAS CASETAS SON LOS EDITORES

Pensaba que los que vendían libros en las casetas de la plazoleta eran dependientes contratados, y resulta que son los editores. Más de una vez tuve esta embarazosa conversación:

—¿Te has leído todos estos libros?
—Soy el editor.

Después de un instante de “tierra, trágame”, aprovechaba para hablar con ellos. Así conocí a José Luis del Río y Dioni Arroyo, presidente y vicepresidente de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT), y que además llevan la Hispacon. Del Río es el editor de Apache Libros, y de Arroyo, que es escritor, me compré La maquilladora de cadáveres.

En el puesto de la editorial Alberto Santos le eché morro y les pregunté si podía enviarles un manuscrito. No tengo un carajo que enviar, pero fue un reto. Hace años no me hubiera atrevido a hacerlo. En ese puesto conocí a Esteban Díaz, autor de Deméter, una novela de terror que me firmó, y que tiene una pinta estupenda.

Sigo a ambos autores en Facebook.

Tengo que confesar que, ejem, aunque escribo fantasía juvenil, como lector el género que más me gusta del Celsius es el terror. 

8— DA LA TABARRA EN LAS REDES SOCIALES

Haz un montón de fotos y graba vídeos, súbelos a las redes etiquetando a la gente y utilizando el # del festival. Crea momentos en Twitter e historias en Facebook e Instagram. Aumentarán tus seguidores y la gente descubrirá, por fin, que escribes fantasía juvenil, o lo que sea que escribas. No puedes ser tímido en las redes sociales.

 

9— ASEGÚRATE DE TENER UNOS DÍAS LIBRES A TU VUELTA

Ahí va el último consejo: el Celsius es agotador, y vas a necesitar una semana de vacaciones para recuperarte de las vacaciones.

Avilés, nos vemos dentro de un año.

Escritores en el festival Celsius 232

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Reseña: “Amigos del alma”, de Elvira Lindo

Reseña de Amigos del alma, de Elvira Lindo

CUENTO INFANTIL

Amigos del alma
(España, 2000, 48 páginas)
Elvira Lindo
Ilustraciones de Emilio Urberuaga 
En el año 2000, cuando Elvira Lindo ya estaba consolidada como autora infantil gracias a los libros de Manolito Gafotas y Olivia, colaboró con Alfaguara y Unicef en una colección que retrataba los derechos de los niños. A ella le tocó hablar del derecho de crecer al amparo de una familia, y escribió “Amigos del alma”, un cuento tiernísimo y divertido que, sobre todo, trata de la amistad; desde entonces, Alfaguara ha seguido reeditándolo a menudo.

SINOPSIS

No puede haber dos amigos mejores que Lulai y Arturo. Tienen seis años y van a la escuela juntos, y se quieren tanto que todos los días se casan en el recreo, y así Arturo puede besar a Lulai todo lo que le apetece, que es mucho. Pero un día Lulai se cansa de tanto besuqueo y decide casarse con otro, destrozando el corazón de Arturo y su amistad. 

ANÁLISIS

Elvira Lindo es un portento retratando el mundo de los niños y dándoles voz. Aquí cuenta la historia de Lulai y Arturo, de seis años, que se quieren tanto que no hacen más que casarse.
Viniendo de Lindo, las escenas de las bodas son desternillantes. En la primera, les casa Adrián Carro, que sabe casar porque su padre es concejal y ha casado a un montón de gente. Tiene unos diálogos originalísimos (y muy verosímiles) con los que te partes de risa. La ceremonia acaba con los invitados arrojando el tradicional puñado de tierra sobre las cabezas de los novios.
En la segunda, cuando Lulai se ha cansado de tanto besuqueo y quiere otro novio, el que les casa es Carbajo, que no quiere ser cura, sino el capitán del Titanic, y va a ir rápido para que se casen antes de que se hunda el barco y se mueran. Arturo está muy dolido, pero de nuevo te ríes con los diálogos. La ceremonia acaba con los invitados arrojando el tradicional puñado de tierra sobre las cabezas de los novios.
Crítica de Amigos del alma, de Elvira LindoElvira Lindo muestra muy bien los sentimientos de Arturo, quien está deprimido y en casa casi ni habla ni come. Las cosas empeoran cuando al día siguiente viene una tercera boda, y Lulai se va a casar con Pedrito Gómez, el niño perfecto, al que todos quieren. Incluso Arturo lo quiere. Después de la ceremonia, Arturo y Lulai se enzarzan y se dicen cosas para dañar al otro, y acabar con su amistad.
Lindo pasa ahora a Lulai, que está muy dolida. Te desvela su pasado, y entiendes por qué el cuento originariamente se vendía para hablar del derecho de los niños de crecer al amparo de una familia, y por qué Lulai sufre. Como pasaba con Arturo, Lindo muestra muy bien el dolor de Lulai.
El cuento acaba con una escena entrañable y muy simpática, donde Lindo, de nuevo, demuestra ser un prodigio escribiendo diálogos de niños, observando su comportamiento, y mostrando sus sentimientos.
Elvira Lindo ya me ha conquistado como autora infantil. Ahora me falta leerme alguna de sus novelas para adultos. Pero escribiendo sobre niños es tan buena, que yo diría que si quieres escribir algo infantil, debes leerte a Lindo.