10 lecciones para tener una carrera literaria

10 lecciones para tener una carrera literaria

10 lecciones para tener una carrera literaria

¿Quieres ser escritor y tener una carrera literaria? Aquí tienes las lecciones más importantes que he aprendido durante los 10 años que llevo escribiendo.

Hace ahora un decenio que desempolvé el libro El placer de escribir, de Ana Ayuso Verde, a ver si lo de escribir ficción era para mí, y está claro que me gustó. Gradualmente me fui separando de la productora para la que trabajaba como montador, y en 2015 di por finalizada mi carrera en el audiovisual para dedicarme a escribir y dar clases de escritura creativa.

Espero que estas lecciones te ayuden en tu carrera literaria, sobre todo para saber lo que hay que hacer.

Reconozco que si me las hubieran dicho cuando empecé, muchas las habría rechazado sin prestarles atención; las aprendí tras metérmela una y otra vez, una y otra vez, y entonces reconocer que tenía que hacer las cosas de otra manera.

Sé más listo que yo.

Vamos allá.

1— No esperes a que te den permiso para escribir.

Durante lustros estuve frustrado porque nadie me animaba a ponerme a ello, y yo no me atrevía a escribir por mi cuenta. Desde niño me han apasionado las novelas, y quería escribirlas. Más tarde me hice cinéfilo, y me atraía escribir guiones.

En 2001 cuando hice las pruebas para la Escuela de Cine de Madrid (ECAM), me sentí mal porque había logrado meterme en Montaje, pero me habían rechazado en Guión. Me lo tomé como una señal definitiva de que la escritura no era para mí. (Pasé por alto que meterse en esa escuela en aquella época era dificilísimo, y que en mi año hubo más candidatos a Montaje que a Guión).

No sabía entonces que nadie tiene que darte permiso para hacer nada en esta vida, que te tienes que lanzar tú a por tus objetivos. Mientras sea ético lo que hagas, que el resto diga misa.

Criticarte, siempre habrá gente que te critique. Es su problema, no el tuyo.

En estos 10 años mi vida ha cambiado radicalmente a mejor, ya sé qué es vivir intentando cumplir las expectativas que otros tienen de ti, o buscando la validación de otros, vivir sin rumbo fijo y vivir luchando por tus sueños. Solo la última trae felicidad; las otras traen frustración, resentimiento y angustia cuando te das cuenta de que lo único que consigues en la vida es ser más viejo.

Nadie me garantiza que lo logre como escritor, pero al menos me habré quitado la espinita de no haberlo intentado, y he adquirido una serie de habilidades que me permiten moverme muchísimo mejor por la vida.

¿Quieres ser escritor? Pues ponte a escribir ya.Portátil para escribir

2— Escribir no es cuestión de talento, es cuestión de trabajo duro y trabajo inteligente.

Aparte de que estaba esperando que alguien me diera permiso para escribir, me frenó mucho la noción del talento: o lo tenías, y las novelas te salían solas, o no tenías nada que hacer. Y yo no lo tenía, así que, ¿para qué intentarlo?

Escribir no es cuestión de talento, es cuestión de ganas y mucho trabajo duro leyendo, escribiendo y reflexionando sobre lo que escribes y lees.

No existen los genios innatos. Todos los escritores profesionales se han tenido que deslomar para aprender a escribir, y eso incluye a las grandes figuras literarias (un pequeño detalle que obvian las clases de Literatura).

Muchos de mis alumnos, cuando comienzan el curso de escritura creativa, parten de esta noción; el acabar el curso, al comprobar lo mucho que han mejorado, lo ven de otra manera.

Hay dos citas que me encantan. Una de Stephen King:

El talento vale menos que la sal de mesa. Lo que separa al individuo con talento del que tiene éxito es mucho trabajo duro”.

Y otra de Ernest Hemingway:

No es de su incumbencia que tengas que aprender a escribir. Deja que se piensen que naciste así”.

Escribí precisamente La aventura de ser escritor para demostrar que el talento no cuenta para tener una carrera literaria.

La aventura de ser escritor, Carlos del Río

3— Debes formarte.

Saber escribir no es sinónimo de saber contar historias con palabras escritas, que es lo que hacemos los novelistas.

Nadie nace aprendido, la ciencia infusa no existe, y no vale haber leído mucho o escrito mucho que no sea ficción (que seas, por ejemplo, periodista, o que lleves años manteniendo un diario).

Cuando comencé, podía haber dicho que no me hacía falta aprender. He sido un lector voraz desde la infancia, ya me había leído unos cuantos clásicos, tenía una licenciatura en Periodismo y una diplomatura en Montaje Cinematográfico, y trabajaba de montador en una productora.

Utilicé el sentido común y reconocí que no sabía cómo se escribían las novelas. Me compré un montón de libros para escritores, sobre todo de la Writer’s Digest, hice unos cuantos cursos online (los que más me ayudaron fueron los de Holly Lisle How to Think Sideways y How to Revise Your Novel), y todo lo que aprendía lo ponía en práctica escribiendo mis propias historias y analizando las novelas que me leía. Y mucho de lo que sabía de cine, lo adapté a la literatura.

Sé humilde, y reconoce que tienes que aprender. Aprendes de gente que está por encima de ti, de gente que lo ha logrado y sabe explicar cómo lo hizo. Si alguien quiere enseñarte quedándose solo en la teoría, porque ha estudiado mucho, no vale; tiene que haberlo puesto en práctica y comprobado que funciona.

4— Lo importante no es el estilo, sino la historia.

Durante mis años de frustración, las pocas veces que intenté escribir algo utilizaba un estilo engolado, lleno de palabras raras y altisonantes. Pulía frases y frases, que la gramática fuera perfecta. Nunca llegaba a nada, y escribía muy poco. Estaba claro que no tenía talento.

Más tarde me di cuenta de que hay que empezar con la historia, saber qué quieres contar y cómo se desarrollan las narraciones; y que normalmente un estilo engolado es un estilo malo, precisamente porque con él intentas encubrir que no sabes qué estás haciendo.

Una vez que sabes contar historias, las perfeccionas con el estilo. El estilo es un refuerzo de la historia, pero nunca debe taparla.

Leer libro

5— La literatura es un negocio.

Tarde o temprano tienes que ser consciente de esto, de lo contrario, no lograrás nada. Ya puedes escribir obras maestras, que nadie va a leerte, o a publicarte.

Voy a decir algo que suele doler: si quieres ser escritor, debes tener mentalidad de emprendedor.

Si las editoriales no tienen beneficios, quiebran, y los libros no se venden solos: si nadie te conoce, nadie comprará tus libros.

No recomiendo que te plantees desde el principio qué géneros escribir pensando en el potencial comercial. En el muy hipotético caso (tan hipotético como ganar el Gordo de Navidad) de que tengas éxito, vas a tener que escribir en ese género durante lustros, y si no te gusta, lo vas a pasar muy mal.

Tampoco recomiendo que sigas modas (para cuando el libro esté listo, con lo que se tarda, es posible que la moda ya haya pasado o el género esté saturado), o que elijas un género pensando en el prestigio (“Ganaré el Nobel”, o tonterías por el estilo).

Me parece que primero tienes que conocerte bien, luego identificar en qué géneros te sientes a gusto escribiendo (puede pasar que no sean los mismos que sueles leer; si ocurre eso, tienes que ponerte a leer como un loco los géneros en los que escribes), y por último ver cómo encontrar a tu público en esos géneros que escribes.

Cuando empecé, estaba convencido que de escribiría ficción literaria, y mi referente era Javier Marías. Me esperaba un gran reconocimiento intelectual, la gente me rendiría pleitesía por mis novelas (perdona que ahora me parta de risa), y despreciaba la literatura juvenil por intrascendente. Uff, cosa para chavales.

Ironías del destino, en cuanto comencé a tener ideas para novelas, se ve iban a fantasía juvenil, me resultaba más o menos fácil desarrollarlas, me lo pasaba muy bien escribiendo, y me permitía hablar de temas que me fascinaban.

Ahora ese género me encanta, y ya casi no leo ficción literaria.

Caja registradora, la literatura es un negocio

6— Hay dos formas factibles de llegar a tu público.

Cuando comencé, la única forma realista de llegar a tus lectores eran las editoriales tradicionales. Ahora tenemos otra igual de válida: la autopublicación en Amazon. No te cierres a ninguna.

Tus lectores lo que buscan es un buen libro, y les da igual que vaya por editorial o sea autopublicado mientras lean algo de calidad. Prueba y prueba. La mayoría de nosotros seremos autores híbridos: algunos de nuestros proyectos irán por editorial, otros los autopublicaremos.

Si tiras por la autopublicación, reconoce tus limitaciones, y delega trabajo en otros, contratando servicios que sabes que no puedes hacer. Tiene que quedar un libro de calidad profesional.

Pero ojo, cuanto más dinero te gastes, más tardarás en tener beneficios; a veces te compensa aprender a hacer cosas para ahorrar. Si te gastas 1.000 euros en tener un libro decente, es muy probable que jamás recuperes la inversión.

Ten en cuenta estas dos concepciones erróneas:

Llegar a una editorial tradicional cuesta mucho, aunque no es cierto que solo cojan a famosos.

La autopublicación en Amazon no es la panacea y no te abre las puertas de ninguna editorial. No es un buen consejo poner tu novela en Amazon, a ver si te llama una editorial.

Yo diría que más del 95% de los libros de Amazon fracasa, y ninguna editorial va a llamar a tu puerta. Hay gente a la que le pasa, pero es la excepción y es dejarlo todo en manos de la suerte. La pones en Amazon porque crees que es una buena opción para llegar a tu público.

7— La promoción depende de ti.

Muchos se piensan que el trabajo del escritor es escribir, que la promoción depende de otros. Ya lo he dicho más arriba, los libros no se venden solos, y si no haces nada por promocionarlos, nadie los va a comprar.

Da igual que te autopubliques en Amazon o vayas por editorial. Incluso si llegas a Planeta o Penguin Random House, los dos gigantes del mundo editorial en España, esas empresas no se van a volcar en ti; esas empresas se vuelvan en los escritores que ya tienen mucho tirón, para maximizar los beneficios de sus libros.

Si llegas a una editorial, algo de promoción hará, pero el grueso lo tienes que hacer tú. Y en la época que vivimos, debes tener un grupo de seguidores antes de publicar tu primer libro. ¿Cómo? Haciéndote un hueco en internet.

Mantén un blog, sé activo en las redes sociales, métete en grupos de Facebook que hablen de tu género. Y haz contactos que puedan ayudarte a promocionarte.

Una plataforma que recomiendo encarecidamente para aprender a promocionarte por internet es MOLPE, Marketing Online para Escritores, de Ana González Duque.

MOLPE, Marketing Online para Escritores

8— Necesitas hacer contactos.

Escribir es un oficio muy solitario, eso hay que asumirlo, pero tú no puedes hacerlo todo. Haz contactos que te allanen el camino.

Contactos no son enchufes, o que te arrimes a alguien por el interés (eso se nota muchísimo), es conocer a otros escritores y hacer amigos. Si les puedes ayudar, les ayudas, sin esperar nada a cambio. Ya te ayudarán ellos, u otros, más adelante.

Hasta el año pasado no empecé a hacer amigos escritores; me ayudó mucho el grupo de Facebook “El escritor emprendedor”, y el viaje que hice en julio al Festival Celsius 232, en Avilés.

Que seamos escritores no significa que debamos aislarnos del mundo. Sigue socializándote, que nunca sabes de dónde te puede venir ayuda. Desde que imparto clases de escritura, he descubierto que tengo a un montón de gente —mis alumnos— a la que recurrir para documentarme de los más variados temas.

No tengas miedo a pedir ayuda. Tú no puedes hacerlo todo, y habrá un montón de gente que esté dispuesta a echarte una mano.

9— Vivir exclusivamente de la venta de libros es dificilísimo.

Tanto es así que muchos de los que dicen vivir de la escritura, realmente viven de la venta de sus libros y actividades relacionadas con la escritura: charlas, cursos, talleres, servicios de corrección, informes de lectura, mentorías, colaboraciones en prensa, escritura de obras de teatro y guiones…

Vivir exclusivamente de la venta de libros lo consiguen cuatro en todo el mundo, pero puedes aumentar mucho tus ingresos con esos servicios. (Yo creé el curso de escritura creativa porque se me estaban acabando los ahorros. Luego resultó que me encanta enseñar).

Pero aquí pasa como con los libros, que solos no se venden: tienes que labrarte un nombre para que la gente te contrate, y demostrar que das un buen servicio para que te recomienden. No vale con tener una página web espectacular.

¿Recomendación? No dejes tu trabajo, demente, y vete escribiendo en tus ratos libres.

Bestseller, aprende a tener una carrera literaria

10— Tómatelo sin prisa, pero sin pausa.

¿Una señal casi infalible de que alguien no lo va a lograr como escritor? La prisa. Si tienes prisa, no lo logras. Así de sencillo.

En el arte no hay atajos. Debes dedicar varios años a formarte, escribiendo y leyendo como un loco, hasta que tengas un nivel profesional. Debes tener muchísima paciencia, constancia y perseverancia. Quien quiera ser escritor y no esté dispuesto a esto, malo, malo; es como querer ser atleta profesional sin sudar.

Una carrera literaria es una maratón que gana quien no abandona, y quien es capaz de encontrar soluciones, o alternativas, a los obstáculos que se le cruzan en el camino. Muchas veces esos obstáculos te obligan a crecer, a ver las cosas con otra perspectiva, a tener que aprender nuevas habilidades para seguir adelante.

Gana quien cuando le tumban, se levanta y lo vuelve a intentar con las mismas ganas que al principio. Nadie se libra de reveses, fracasos y rechazos en esta carrera. Pero es que en la vida pasa lo mismo.

Más de una vez en estos artículos, o en mis libros para escritores, he dicho que hacen falta 10 años para establecerte como escritor. Bueno, ¿pues cómo va mi carrera literaria? ¿Es cierto lo que digo, o me tengo que comer mis palabras?

Mi primera novela, El príncipe Eosh, está a punto de ser publicada por la editorial tradicional Red Apple Ediciones. No conocía a nadie en el mundo editorial, y lo logré mandando mi manuscrito, que yo mismo había corregido, y una carta de presentación. A la hora de editarla, mi editora no me pidió ningún cambio. Eso confirmaba que al fin había logrado un nivel profesional como novelista.

Mis libros para escritores autopublicados en Amazon, Atrévete a ser escritor y La aventura de ser escritor, se venden regularmente. El primero lleva 1.000 ejemplares vendidos y más de 4 años seguidos entre los 100 más vendidos del Amazon español, en la categoría de “Creación literaria y redacción de textos”; el segundo lleva un año seguido.

Mis cursos y talleres presenciales en Santander se suelen llenar, y ya funciona el boca a boca: la gente habla bien de mí y me recomienda. Y el año que viene, que por fin tendré disponible la versión online del curso largo (gracias por esperar, todos los que habéis mostrado interés) y más servicios para escritores, espero poder decir que puedo vivir de mi pasión.

Portada de El príncipe Eosh, de Carlos del Río

 

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Atrévete a ser escritor, el curso online
Reseña de Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak

Reseña: “Donde viven los monstruos”, de Maurice Sendak

Reseña de Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak

Aunque ahora es un clásico infantil, Donde viven los monstruos no tuvo un comienzo prometedor. Según su autor, Maurice Sendak, cuando se publicó en 1963, recibió malas críticas y varias bibliotecas lo prohibieron, ya que les parecía demasiado oscuro para niños.

Al año siguiente ganó la Medalla Caldecott al mejor álbum ilustrado, y poco a poco los adultos se dieron cuenta de que a los niños les encantaba. Desde entonces se han vendido 19 millones de ejemplares, y ha sido adaptado a varios cortometrajes, a una película de Spike Jonze y a una ópera infantil.

Sinopsis

La noche que Max, disfrazado de lobo, se porta mal, su madre lo manda a la cama sin cenar. Max no piensa aburrirse, así que viaja al país donde viven los monstruos para seguir jugando, hasta que se da cuenta de que tiene que regresar.

Análisis

Qué libro más maravilloso. No sabía nada de él hasta que no se estrenó la película de Jonze en 2009. Aunque me atraía leerlo, durante años me dije que ya era muy mayor para estos cuentos, que cómo iba a gastarme dinero en algo con tantos dibujos y tan pocas palabras.

Tuve que deshacerme de mi esnobismo para redescubrir la literatura infantil y juvenil, que me encanta (y de casualidad, escribo), y joyas como Donde viven los monstruos.

Esnobs del mundo, ¡lo que os perdéis de la vida!

Visto con los ojos de un niño, supongo que el libro resulte atractivo por los geniales dibujos del propio Sendak (al parecer se iba a titular Donde viven los caballos salvajes, pero Sendak no sabía dibujar caballos, así que dibujó monstruos), y porque Max se pone a jugar cuando le castigan, y además se lo pasa bomba.

Visto con los ojos de un adulto, aparte de la aventura de Max, disfrutas por lo bien que muestra Sendak lo muy imaginativos que son los niños y cómo es el enfado infantil, y el amor que siente un hijo por su madre, y viceversa.

Max no tiene ningún problema para crear un mundo completo en su mente donde evadirse mientras se le pasa el enfado (a los adultos, a menos que tengas un trabajo creativo, la imaginación se nos atrofia y nadie nos la incentiva). Y hace en el país donde viven los monstruos precisamente las cosas por las que lo han castigado, y las hace a lo grande: se vuelve el rey de los monstruos, y la arma. Mamá, ¿me castigas por portarme mal? Pues toma dos tazas.

Crítica de Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak

Max se cansa, el enfado remite, y manda a los monstruos a la cama sin cenar; el mismo castigo que le impuso su madre. El niño se siente solo, y echa de menos estar con alguien que le quiere muchísimo. No todo es cabrearse y jugar en la vida. Y además, comienza a oler cosas ricas.

El cuento acaba con una nota muy emotiva. Sendak muestra que a la madre se le ha ablandado el corazón, y a Max le espera una cena caliente cuando regresa del país donde viven los monstruos.

 

Where the Wild Things Are / Maurice Sendak / álbum ilustrado / Estados Unidos, 1963, 48 páginas

Cada escritor es un mundo, Aroa R. Zúñiga, Proyecto Data P

Cada escritor es un mundo, por Aroa R. Zúñiga

Cada escritor es un mundo, Aroa R. Zúñiga, Proyecto Data P

Conocí a Aroa R. Zúñiga en julio, en el pasado Festival Celsius 232, y nos hicimos amigos. Teníamos en común que una editorial tradicional nos iba a publicar nuestra primera novela en otoño de 2018, aunque nuestros caminos habían sido muy distintos hasta conseguirlo. Os dejo con ella para que os hable de la creación de su novela de ciencia ficción Proyecto: Data P y cómo logró que la editorial Titanium se la comprara.

Importante: Proyecto: Data P sale a la venta el 18 de octubre, pero puedes reservarla ya con un 5% de descuento, y firmada por la autora.

Puedes visitar a Aroa en su página web, https://proyectodatap.com/, y seguirla en Facebook, Twitter e Instagram.

Cada escritor es un mundo

Lo normal es que un autor ponga punto y final a su obra y luego lo comparta con su público, sin embargo yo me arriesgué y empecé Proyecto: Data P por el tejado.

Tenía más o menos una idea que contar; una aventura espacial protagonizada por una niña que poco a poco iría madurando hasta convertirse en una mujer y también tenía un nombre bastante inusual: Pekachakanawari Kanna (P para los amigos). Eso era todo. Bueno, no es verdad, también tenía mi descomunal fobia, un miedo atroz a que la gente leyese lo que escribía. Así que un día, cansada de que todos mis textos quedasen olvidados en alguna carpeta de mi ordenador, metí los tres elementos en una coctelera, lo agité bien y creé un blog, un blog donde cada día, de lunes a viernes, escribía un pequeño capítulo de unas 1.000 palabras aproximadamente.

¿Qué ganaba con esto? Por un lado superar mis miedos y por otro obligarme a escribir diariamente.

Mi terapia de choque fue un éxito a nivel personal y laboral porque como bien dijo Simone de Beauvoir: “escribir es un oficio que se aprende escribiendo”, aunque yo añadiría que también es imprescindible leer mucho de todos los géneros y de todos los estilos.

Lo que no podía llegar a imaginar ni en mis mejores sueños es que aquella blogonovela que empecé tímidamente acabaría teniendo una gran acogida gracias a las redes sociales hasta llegar a ser conocida en el mundillo y finalmente publicada por una editorial tradicional como Titanium.

Proyecto Data P, Aroa R. Zúñiga

El nacimiento de P

Acababa de mudarme a Gijón cuando me llegó la inspiración. No sé si a alguien más le habrá pasado pero en mi caso una canción desató mi imaginación.

Había dejado mi trabajo y mi casa en Málaga para acompañar a mi marido al que su empresa había destinado a Asturias. Estaba un poco de bajón porque no conocía a nadie: había dejado atrás a mis familiares y amigos y tenía demasiado tiempo libre para darle vueltas a la cabeza.

Ahora, mientras escribo este artículo, me doy cuenta de que mi situación personal influyó mucho en mi novela: P también es una chica que está sola, en una nave espacial extraña, rodeada de desconocidos… Aunque sinceramente creo que es algo inevitable y que las experiencias del autor siempre se reflejan en su trabajo.

En el caso de Proyecto: Data P pienso que mis vivencias personales están muy patentes pues a fin de cuentas empezó siendo una historia y un universo completamente libre e indefinido.

Muchos lectores me han comentado que el word building es excepcional, profundo y lleno de matices y creo que es ahí donde más se ven reflejadas mis experiencias y creencias. He tenido el placer de aprender y convivir con otras culturas e ideales pues he vivido y trabajado por media Europa. He madurado mientras viajaba de un lado para otro, aprendiendo en cada lugar una manera diferente de ver la realidad.

Así soy yo y así es P, una amalgama de opiniones de aquí y de allá con una mentalidad muy abierta a los cambios y a las nuevas ideas.

Aroa R Zúñiga, Proyecto Data P

Autodidacta inagotable

A día de hoy no es fácil dedicarse profesionalmente a la escritura, de hecho vivir de ello es un sueño al alcance de muy pocos. Por desgracia un autor novel o autopublicado tiene una gran labor por delante: además de escribir, corregir, editar y maquetar, tiene que tener unas nociones mínimas de marketing para gestionar su blog y sus redes sociales y dar a conocer su trabajo.

Y honestamente de esto no os puedo hablar mucho porque he sido una escritora autodidacta en todos los sentidos: he aprendido por el método de ensayo y error, con paciencia, esfuerzo pero sobre todo escuchando a las personas que me rodean. He sabido encajar las críticas y los comentarios que me han ayudado a mejorar, también me he dejado guiar por profesionales y autores que llevan más años que yo en el mundo de la literatura y que saben de lo que hablan.

Pero si hay una sugerencia que me gustaría compartir y que creo que es fundamental para los que están empezando es esta: no os comparéis con nadie.

En internet encontraréis autores de todo tipo hablando de sus vidas, de sus procesos creativos, de cómo se administran su tiempo… Está bien que sigáis sus consejos pero no os sintáis mal si no os da tiempo a escribir 5.000 palabras al día o si no os podéis clonar para presentar tres relatos a tres convocatorias diferentes. Tampoco pasa nada si no podéis llevar un organigrama o una agenda perfecta y preciosa, o si en lugar de tener una libreta de proyectos vais anotando vuestras ideas en el bloc de notas del móvil.

Yo admito ser desastrosa: escribo lo que puedo, cuando puedo y donde puedo. Es verdad que mi alter ego de escritora me roba mucho tiempo pero también es verdad que mi vida no se limita a escribir porque tengo una familia y amigos a los que me gusta dedicarles tiempo, me encanta viajar y tengo aficiones de lo más dispares que también requieren mi atención.

En cierta manera lo mejor de ser escritor es que trabajas desde casa y marcas tus propios tiempos, tu ritmo. Si tardas un año en publicar tu novela; fabuloso. Si tardas siete años también está bien.

E igualmente es primordial perseverar y trabajar muy duro: no hay otro camino, ni otra fórmula.

Aroa-R-Zúñiga,-Proyecto-Data-P

Un viaje de muchos cambios

Casi dos años han pasado desde que arranqué con las andaduras de P, desde que publiqué el primer capítulo online. Durante todo ese tiempo ha habido muchos cambios como podréis imaginar pero la historia se ha mantenido.

Primero fuimos una blogonovela de episodios breves pero regulares, una especie de borrador con vida propia donde iba aceptando sugerencias y peticiones de nuestros primeros lectores. Luego recopilé en capítulos aquellas 271 publicaciones añadiendo un prólogo y un epílogo y lo autopubliqué en Wattpad para que todo el que quisiera pudiera leerlo gratuitamente y finalmente Editorial Titanium se interesó en la obra y ahora estamos trabajando a contrarreloj para sacarla a la venta este mes con muchas mejoras y novedades.

Y seguro que llegados a este punto os estaréis preguntando: ¿de qué va Proyecto: Data P?

Mi primera novela publicada es una space opera juvenil muy “freak & cookie”, una historia de ciencia ficción, aventuras, amor y grandes dosis de humor donde nuestra protagonista tratará de saciar su sed de venganza aunque por el camino irá aprendiendo que no todo es tan sencillo y simple, que entre lo que puede parecer blanco o negro hay una amplia escala de grises.

Viajando por media galaxia a bordo de la Falcon descubrirá nuevas razas y culturas, grandes y siniestros complots que van más allá de su entendimiento y lo más importante: madurará a través de sus propias vivencias y experiencias mientras trata de acallar su lado depredador y salvaje pues la pequeña P es hija de dos mundos completamente diferentes.

Y para terminar quiero dar las gracias a todos los lectores que han apoyado mi trabajo. ¡Os espero a todos en la Falcon para partir hacia una galaxia no tan lejana!

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Reseña de La maquilladora de cadáveres, de Dioni Arroyo

Reseña: “La maquilladora de cadáveres”, de Dioni Arroyo

Reseña de La maquilladora de cadáveres, de Dioni ArroyoDioni Arroyo es un escritor de ciencia ficción, novela negra y terror. Por sus novelas Metanoia (2012) y Los ángeles caídos de la eternidad (2012) ganó el premio Éride, y por Fractura (2016) estuvo nominado al premio Ignotus a Mejor Novela. Aparte de colaborar en diversos medios, pertenece a la junta directiva de la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT).

La maquilladora de cadáveres es su séptima obra, y es una novela corta que, como el mismo Arroyo asegura en el prólogo, “no es apta para corazones sensibles”. El que avisa no es traidor.

Sinopsis

Valladolid, 1987. Asur es un joven desencantado para el que la vida carece de sentido. Por sorpresa un día se planta su familia en su piso; un tío suyo acaba de morir y deben ir al velatorio. Al entrar en la funeraria, Asur tiene una visión que le indica que su vida estará fatalmente unida a ese edificio. Allí reconocerá a una antigua compañera de colegio, quien maquilla a los muertos, con la que más tarde empezará a salir, dando lugar a una relación que acabará en tragedia.

Análisis

La maquilladora de cadáveres comienza con un prólogo, firmado por el propio Arroyo, que pica muchísimo la curiosidad del lector e incita a meterse en la historia. En él, tras una serie de viajes y encuentros con un amigo de juventud, el autor asegura que todo lo que viene a continuación es verdad, y que el libro se trata de la versión novelada de un manuscrito que le entregó su amigo, quien huyó de España por un crimen cometido décadas atrás.

Lo mejor de La maquilladora de cadáveres es cómo Arroyo te dice, o te da indicios, de que esa historia oculta algo terrible, que va a acabar fatal, lo que hace que sigas leyendo intrigado durante gran parte de la novela.

A veces te lo dice expresamente, como en el prólogo, o un poco más adelante, cuando el protagonista reconoce que es un asesino (si eso no te hace devorar páginas…), o a veces, sin que te des cuenta cuando las lees por primera vez, con pistas, muy inquietantes, que anteceden el horror de la última parte: lo que siente al entrar en la funeraria, la visión que tiene el protagonista de mantener relaciones sexuales con cadáveres, o la pesadilla donde aparece el dueño de la funeraria.

Tras el prólogo, Arroyo pasa a narrar la historia, desarrollada en el Valladolid de 1987, de Asur, un joven que no cree en nada, pero que piensa que domina su vida. Al ir al velatorio de su tío, descubre que en la funeraria trabaja una antigua compañera de colegio.

Arroyo durante unas cuantas páginas se luce por el impacto que le crea al protagonista ese encuentro. A pesar de que a Asur le resulta poco atractiva, se obsesiona con ella, sin saber muy bien por qué, hasta que acaba enmarañado en una relación con mucho sexo, vodka y filosofía.

La parte central para mí es la más floja. La pareja va a casa de un amigo filósofo, y se ponen a hablar de lo divino y de lo humano. Muchas veces me perdía en las reflexiones, tenía ganas de que la historia tan terrible que me había prometido el autor al principio siguiera, y no tenía muy claro hacia dónde iba todo aquello. Lo más interesante era conocer un poco el pasado de la chica, y reforzar el nihilismo del protagonista, pero a mí se me hizo excesivamente larga.

Luego la historia entra en la fase final, y es brillante.

Aunque intento no desvelar nada, si la vas a leer, deja esta reseña aquí.Crítica de La maquilladora de cadáveres, de Dioni Arroyo

Arroyo necesita llegar al crimen del que hablaba al principio, y para eso la chica comete un acto horrendo que indica que está traumatizada por algo ocurrido en el pasado. Cuando descubres qué sucedió, en la escena más espeluznante de la novela (yo la leí apretando los dientes), entiendes, pero no compartes, por qué los protagonistas cometen un asesinato.

El crimen es desagradable y muy tenso, y Arroyo estira la tensión durante páginas y páginas cuando los protagonistas sospechan que la Policía les está investigando, lo que provoca que se vuelvan paranoicos.

El autor cierra la novela de una forma que me encanta, enlazando con la parte filosófica y metafísica. Asur se da cuenta de que no tenía el dominio de su existencia; el nihilismo no le vale; las ideas que tenía sobre la vida y la muerte le golpean de lleno, y antes de que se lleve el mayor puñetazo, descubre que recurrir a Dios le ayuda a encontrar un sentido a los horrores que ha vivido y le da paz.

 

La maquilladora de cadáveres / Dioni Arroyo / novela corta / España, 2018, 147 páginas

Entrevista a Laura Tárraga

Entrevista a Laura Tárraga

Entrevista a Laura Tárraga

Aunque la editorial Nocturna acaba de publicar su novela El Imperio del Sueño, no es ni mucho menos su primera obra, ya que Laura Tárraga lleva escribiendo desde niña. Tárraga nació en 1994 y en la actualidad estudia Turismo en la Universidad de Alicante.

El Imperio del Sueño es una novela futurista juvenil desarrollada en el principado de Zephanis, donde la gente no puede soñar y los sueños, que se venden en cápsulas, son una mercancía muy preciada. Allí viven Shoana, una ladrona y traficante de sueños que oculta un pasado que la avergüenza, y Leiza, una soñadora estrella que lo tiene todo, y que ha dejado de soñar cuando faltan pocos días para el acontecimiento más importante de los soñadores: la competición El Imperio del Sueño. Sus vidas se cruzarán, y sacarán a la luz un terrible secreto.

En esta entrevista hablamos sobre creatividad, la importancia de la rutina para escribir novelas, el desarrollo de los temas, cómo conseguir que te contrate una editorial o las diferencias entre la autopublicación y la publicación tradicional.

Puedes visitar la página de Laura Tárraga, y seguirla en Facebook, Twitter e Instagram.

¿Cómo tuviste la idea para El Imperio del Sueño?

Todas mis novelas nacen de una pequeña idea y en este caso fue algo tan simple como estar agobiada por el calor del verano que no me dejaba dormir. En ese momento pensé que me encantaría robarle un sueño a alguien y dormir plácidamente toda la noche.

¿Cuál es tu método de trabajo? Rutina, escaleta o no escaleta, palabras al día o tiempo escribiendo, lugares y horas fetiches…

Mi mejor método de trabajo es la de seguir una rutina. Yo si quiero escribir tengo que hacerlo todos los días, porque si dejo demasiado espacio de tiempo entre novela y novela, es posible que luego pierda ritmo y ganas de seguir haciéndolo. Es verdad que a veces por cuestiones de estudios he tenido que dejarlo de lado para centrarme en los exámenes, pero luego siempre me cuesta horrores volver a escribir. Por rutina puede ser simplemente levantarme y ponerme delante del ordenador y escribir dos frases. Cualquier cosa suma y es más el gesto de sentarme a escribir que escribir en sí, porque poco a poco conseguiré sumar palabras a la novela. Y, en cuanto a un mínimo de palabras, me suelo poner unas 600, aunque depende de lo que ande escribiendo o el tiempo libre que tenga. Y siempre tengo que empezar a escribir por la mañana, por la tarde me veo incapaz de hacerlo (aunque he tenido mis días de suerte que he podido concentrarme por las tardes, no suele ser lo normal).

Portada de El Imperio del Sueño, de Laura Tárraga¿Cuánto tiempo te llevó escribir El Imperio del Sueño?

Pues empecé en septiembre de 2016 y lo acabé en enero de 2017, unos cuatro meses.

¿Cómo desarrollaste la creación de mundo de la novela?

Yo funciono muy bien con las lluvias de ideas, así que no lo recuerdo a la perfección, pero supongo que a raíz de ir haciendo lluvias iban saliendo detalles y cosas que harían mejor el mundo. Además, ser brújula también ayuda, porque se me van ocurriendo cosas mientras voy escribiendo.

Gente que desconoce la literatura juvenil asume que es un género intrascendente, y sin embargo tú en El Imperio del Sueño tratas de temas tan serios como los malos tratos o la violación; haces una crítica a los medios de comunicación y hablas de recuperar la autoestima tras sufrir una relación tóxica o un acontecimiento traumático. ¿Cómo se colaron todos esos temas en la historia, los tenías previstos de antemano o fueron surgiendo?

Al ser escritora brújula, estas cosas siempre me van surgiendo, y en esta ocasión eran parte de los personajes. Y creo que en esa época estaba pasando por una mala racha y fue una manera de desahogo muy buena. En un principio no estaba planeado, fueron Leiza y Shoana las que lo hicieron posible.

¿Cómo fue tu camino hasta lograr vender una novela a Nocturna?

Pues fue como el de todo el mundo que quiere hacerse un hueco: ¡enviando correos! Y prepararme una carta de presentación concisa y con todos los datos necesarios. Creo que venderse bien en una carta de presentación puede ser muy importante, porque un editor mirará antes eso que el propio manuscrito.

Laura Tárraga firmando El Imperio del SueñoAntes de El Imperio del Sueño autopublicaste la bilogía Infortunium. ¿Qué ventajas y desventajas le ves a trabajar con editorial y a ir por libre?

Las ventajas de estar con una editorial es que lo tienes todo hecho y que tú no tienes que pagar absolutamente nada. Además de que estás rodeada de profesionales, que saben trabajar, moverse, y tienen muchísima experiencia.

La desventaja para mí es que me gusta mucho tener el control de las cosas y es algo que tuve que aprender a manejar.

La ventaja de autopublicar es precisamente lo mismo que he dicho antes: tengo el mando de todo. Yo escojo cómo será la portada, la maquetación, la ilustradora, etc.

Y la desventaja obviamente, a parte de la gran cantidad de dinero que tienes que invertir, a lo mejor es que la gente no te toma mucho en serio, que es más difícil moverte en eventos, librerías, distribuidoras, etc. Además de que tienes que labrarte un hueco en el mundo editorial por tu cuenta.

¿Cómo aprendiste a escribir novelas?

Pues aprendí con el tiempo, porque parece muy cliché decir que llevo toda la vida escribiendo, pero es que es verdad. Empecé escribiendo cuentos a mi hermana y nunca he dejado de inventarme historias. Creo que la práctica es quien me ha enseñado a escribir novelas. Yo nunca he ido a clases ni cursos sobre ello, aunque en algún momento me gustaría probar para ver qué me pueden enseñar.

Portada de Infortunium, de Laura Tárraga¿Cuántas novelas habías escrito antes de Infortunium?

Antes de Infortunium escribí cuatro. Ahora ya tengo un total de once escritas, de las cuales publicables son siete, así que no lo veo mal.

¿Qué autores crees que te han influido más como escritora?

Todos los escritores que leo me influyen de una manera u otra, porque esto es un constante aprendizaje. Leo a un nuevo autor y veo cosas en él de las que puedo beber y aprender, así que la respuesta sería todos. No puedo centrarme en uno solo.

¿Cuáles son tus siguientes proyectos?

Pues ahora acabo de terminar de escribir un middle-grade y estoy retomando un proyecto que dejé a medias precisamente para escribir esto. Pero por el momento no hay publicaciones a la vista.

¿Qué consejos darías a alguien que quisiera ser escritor? No vale “Déjalo, ahora que aún estás a tiempo”.

Que escriba porque le apetece contar una historia, porque se divierte haciéndolo y lo pasa bien con la escritura. Si se escribe una historia pensando en publicarla es mucho más probable que os frustréis por no conseguirlo a la primera (que es lo que suele ocurrir la mayoría de veces). Así que: disfrutar de la escritura, más allá de si se publicará o no.

El Imperio del Sueño, de Laura Tárraga

Por qué debes dominar la estructura de los tres actos

Por qué debes dominar la estructura de los tres actos para escribir ficción
¿Quieres escribir ficción? Me da igual que sean cuentos, novelas, guiones u obras de teatro. Pues entonces no te queda más remedio que dominar la estructura de los tres actos. Lleva milenios utilizándose no porque los escritores sean unos vagos, sino porque funciona. Además, te simplificará mucho las cosas a la hora de sacar la trama. Y lo mejor, es que estamos tan acostumbrados a ella que es muy fácil de comprender.
 

LA ESTRUCTURA EN TRES ACTOS

Seguro que has oído hablar de esta estructura mil veces, de la presentación, el nudo y el desenlace. Y si eres como era yo, la rechazarás de lleno.
Pero vamos a darle una oportunidad. Si esa estructura se sigue utilizando mayoritariamente para contar historias, después de milenios de uso, es porque funciona. Querámoslo o no, los seres humanos nos hemos acostumbrado a que las historias tengan esta estructura.

Si la rechazas, posiblemente se deba a ansias de originalidad (“¿Tres actos? Eso está trillado. Yo quiero algo orgánico y libre.” No seas original porque sí, que te va a quedar una aberración. Busca ser tú mismo y saldrá algo original); o a tomársela demasiado literalmente.A mí me decías estructura en tres actos y yo veía esto:-Primer acto de “Caperucita roja”. Presentación: Se levanta el telón y sale Caperucita y se presenta, diciendo que tiene que llevar comida a su abuelita. Hace mutis por el foro. Su abuelita sale y dice que está enferma, esperando a que llegue Caperucita. Hace mutis por el foro. Sale el lobo parlanchín y dice que vive en el bosque y es feroz. Hace mutis por el foro. Sale el leñador y dice que corta leña en el bosque. Se baja el telón.

-Segundo acto de “Caperucita roja”. Nudo: Se levanta el telón y sale Caperucita, adentrándose en el bosque. Se encuentra al lobo parlanchín, quien le sonsaca la información de su abuelita enferma, y hace que Caperucita se pierda en el bosque. El lobo parlanchín llega a casa de la abuelita y se la zampa. Se baja el telón.

-Tercer acto de “Caperucita roja”. Desenlace: Se levanta el telón y sale Caperucita llegando a casa de su abuelita. Caperucita, que está cegata, no se da cuenta de que su abuelita es el lobo travestido, y el lobo está a punto de zampársela. Entonces llega el leñador, se carga al lobo (que debía de ser una especie de boa constrictor porque se merendó a la abuelita de un bocado) y saca a la abuelita de la tripa del lobo. Y vivieron felices y comieron perdices. Se baja el telón.

Caperucita Roja para aprender a dominar la estructura de los tres actos
Yo lo veía así. En la presentación, pues se presentaban todos los personajes; en el nudo se complicaban las cosas y en el desenlace se resolvían. Y claro, cada vez que veían una película o leía una novela, eso no era así. La estructura en tres actos era cosa del pasado.

FUNCIONES DE LOS TRES ACTOS

Pero la estructura en tres actos sigue viva. A mí no me gusta el planteamiento de muchos manuales, sobre todo de guión, que marcan muy concretamente donde acaba cada acto, con lo que ellos llaman un punto de giro. Pero sí es importante tener presente qué función tiene cada acto. 
Presentación:
Como vimos en al anterior artículo, la ficción trata de un personaje que vive en un mundo que domina, y de repente ese mundo se desestabiliza y tiene que reaccionar. Grosso modo, eso cubriría el primer acto. Al principio de un relato, el escritor establece un contrato con el lector, y aunque sea inconscientemente, le da la siguiente información:

-Establece el género al que pertenece la narración. Dependiendo del género, el lector esperará unas convenciones y estará dispuesto a creerse hechos que en otro género serían increíbles (si estás escribiendo una novela realista y al final al protagonista le salen alas y vuela, te vas a cargar la obra). Si mezclas géneros, más te vale que lo dejes claro aquí, o al menos que des pistas.-Establece el escenario donde se va a desarrollar la acción: las épocas y lugares.

Vivien Leight como Scarlett O'Hara
Vivien Leigh como Scarlett O’Hara

-Estable el tono general del relato: ¿es serio?, ¿irónico?, ¿humorístico?, ¿cálido?, ¿frío? El tono cambiará dependiendo de las escenas, pero sí habrá un tono general que unificará la obra.

-Presenta a los personajes principales y crea empatía. La empatía no significa que te tengan que caer bien los personajes. La empatía es que los personajes resulten interesantes y el lector quiera saber qué les va a pasar a continuación. Hannibal Lecter no es especialmente agradable (si te lo parece, no me invites nunca a cenar), pero es fascinante. Scarlett O’Hara es caprichosa, odiosa y manipuladora… y es un personaje magnífico.

-Presenta el gancho que hace que el lector siga leyendo. Normalmente es cuando el mundo del protagonista se desestabiliza y el lector se pregunta cómo va a salir de esa. 

Nudo:

El segundo acto es todo lo que pasa entre la presentación y el clímax, que es la resolución del conflicto principal. A estas alturas todos los personajes principales deben estar presentados (si escribes un misterio para averiguar quién lo hizo y presentas al asesino en el tercer acto, va a quedar como una trampa); y le tienes que complicar la vida al protagonista. Habrá veces que parezca que va a lograr resolver el conflicto, pero hay un revés.

Aquí encontrará aliados y enemigos. Todas las acciones del protagonista deben estar justificadas: ¿por qué cada vez se mete más adentro de la boca del lobo? ¿Por qué es tan importante para él resolver el conflicto?Desenlace:

El clímax. Durante el nudo has ido conduciendo la trama hasta aquí, y ésta es la prueba de fuego. El final debe parecer natural e inevitable, aunque no previsible. Todas las tramas se cierran, y se vuelven a tranquilizar las cosas. Pero durante el transcurso, algo ha cambiado, que si no, la narración no tienen razón de ser.

LA ESTRUCTURA DE AVATAR

Estas definiciones son muy frías y todavía pueden dar la impresión de que se levanta y baja un telón. No hay telones. La acción, los conflictos y los personajes van evolucionando, con lógica, hasta llegar al clímax.

Vamos a ver la estructura de Avatar. Si no la has visto (porque en 2010 vivías en una cueva), te recomiendo que lo hagas ahora y después vuelvas a este artículo. Aunque el guión es lo peor que tiene esta película, en él se ve muy bien la estructura en tres actos.

En un futuro cercano, Jake Sully, que es minusválido y no tiene nada que perder, viaja a Pandora para ocupar el puesto de su hermano gemelo en una misión especial. Pandora es un planeta que los Estados Unidos están intentando colonizar.

Cartel de AvatarEl planeta está habitado por los na’vi, unos seres azules de tres metros; y los científicos, para poder entrar en contacto con ellos, han creado avatares, criaturas artificiales iguales a los na’vi que manejan con la mente. Jake va a manejar el avatar de su hermano, que murió en un atraco.

Hasta aquí, tenemos la presentación del protagonista, de la época y lugar, el género (ciencia ficción) y qué misión tiene que llevar a cabo.

En su primera expedición a la selva de Pandora, Jake se pierde y conoce a Neytiri, quien le presentará a su clan. El clan decide dejarlo con vida para estudiarlo.

Los humanos tienen dos planes distintos para los na’vi: los científicos quieren que Jake se integre con ellos para conocer más su cultura; los marines y una corporación quieren que se los eche porque su poblado está sobre un gigantesco yacimiento de unobtanium. El coronel Miles Quaritch le promete a Jake una operación para recuperar sus piernas si lo ayuda con su cometido.

Para complicar las cosas, Jake se va enamorando de Neytiri y ya no sabe muy bien si quiere ser humano o na’vi. Incluso ha llegado a domar una especie de dragón y vuela con él. Neytiri le cuenta que hay un dragón más grande, el toruk, que sólo los jefes más poderosos han montado.

Los marines presionan a los científicos, y al ver que los na’vi jamás se irán (Jake lo admite en una grabación de su diario); deciden atacar Árbol Madre, un enorme árbol que es el centro del poblado, y bajo el cual se encuentra el yacimiento.

Jake ya tiene motivos para involucrarse completamente en la misión: por una parte se enamora y por otra le prometen piernas nuevas. Los dos elementos entran en conflicto, lo cual sube la tensión. Además, los científicos y los marines tienen objetivos opuestos. Más conflicto, más tensión.
  
Los científicos logran que los marines les den una hora para dialogar con los na’vi para que se vayan voluntariamente. Cuando, en su avatar, Jake cuenta en el poblado qué les había ocultado, el clan le da la espalda. Los marines desconectan su avatar y queda como muerto. Los marines atacan Árbol Madre. Jake y los científicos son detenidos y metidos en una celda.

Avatar, de James Cameron, como ejemplo de estructura en tres actos

Plazo de tiempo, que eso siempre sube la tensión. Las cosas van de mal en peor. Todo parece perdido. La tensión se dispara.

Los na’vi que sobreviven se dirigen al Árbol de las Almas, el lugar más sagrado de Pandora.

Jake y los científicos se fugan y vuelan a un sitio de la selva para poder volver a meterse en los avatares y ayudar a los na’vi. En la huida, el coronel Quaritch hiere a Grace Augustine, la jefa de los científicos.

Para volver a ganarse la confianza de los na’vi, Jake se mete en su avatar y doma al dragón gigante, el toruk, que sólo los grandes jefes han montado. Jake llega al Árbol de las Almas y pide que le ayuden a salvar a Grace. La única esperanza es que el alma humana de Grace pase a su avatar na’vi en una ceremonia bajo el Árbol de las Almas. Grace está demasiado herida, y muere.

Jake convence a los na’vi y a todos los clanes de Pandora para que se unan en la gran batalla final contra los marines (el clímax).

Tras el gran revés, el protagonista intenta ganarse la confianza de los na’vi y vencer a los marines. Ya tiene un objetivo claro. El terreno está abonado para la gran batalla final.

Antes de la batalla, Jake le pide al Árbol de las Almas que le ayude en su lucha contra los marines. Neytiri le dice que es inútil, el Árbol no escucha.

Gran batalla. Al principio, gracias a que se han unido todos los clanes, los na’vi sorprenden a los marines; pero a media batalla, los marines machacan a los na’vi.

Avatar, de James Cameron, como ejemplo de los tres actos

Otra vez, todo parece perdido. La tensión está al máximo.

Pero el Árbol de las Almas sí ha escuchado a Jake. Todos los animales de Pandora se unen para vencer a los marines.

Los na’vi ganan; los marines vuelven a casa.

Al final Jake se mete en su avatar, y los na’vi, realizando la misma ceremonia que hicieron con Grace bajo el Árbol de las Almas, logran que Jake se convierta en un na’vi.

Jake recupera las ganas de vivir que no tenía al principio, vuelve a andar, y  se queda con Neytiri. Pandora ha acabado con la amenaza de los americanos. Las cosas vuelven a la normalidad… pero muchas cosas han cambiado entremedias.
  
Viendo Avatar, ¿dónde acaba el primer acto y comienza el segundo?, ¿y dónde termina el segundo y empieza el tercero?

La respuesta es: ¿qué más da? Lo importante es que los acontecimientos evolucionen, que el protagonista no pueda dar machar atrás, y mantener siempre la atención del lector (o en este caso el espectador).

LA EVOLUCIÓN DE MI NOVELA

Primer domingo de mayo. Día de la Madre.

Así que… ¡Madres del mundo, felicidades!

Llevo casi 32 años intentando implantar el Día del Hijo y me siguen tomando por el pito del sereno.

Dibujo del sereno
El sereno

Hasta ahora tenía muy nebuloso el final de mi novela; pero no me obsesionaba mucho, esperando que el subconsciente me diera la solución. Y lo ha hecho.

El día que el amigo Sub deje de trabajar, me voy a cagar.

Había pensado que hubiera dos clímax y estaba escribiendo el primero. Pero al hacerlo me daba cuenta de que eso era la Gran Traca Final. Va a durar decenas de páginas, desde la preparación hasta la resolución, con muchos personajes implicados, y no hay manera de superar la intensidad de ese clímax.

Si siguiera con el plan original, el segundo clímax quedaría como una repetición del primero y con menos fuerza, y había una cosa que me anulaba un elemento temático. Así que me las he apañado para que acontecimientos que tenía pensado desarrollar en el segundo clímax aparezcan en el primero.

Ya me queda poco para acabar. Estoy a punto de llegar a las 100.000 palabras, así que ampliaré el contador a 120.000. Me toca hacer una regla de tres todos días para poner el porcentaje en el contador.
 
Archivo: publicada originariamente el 1 de mayo de 2011.

Recomendaciones:

El viaje del escritor (The Writer’s Journey), de Christopher Vogler. Joseph Campbell era un experto en mitología que estudió miles de mitos y llegó a la conclusión de que los viajes de los protagonistas compartían varios puntos y sacó un patrón de las historias, basándose en los personajes. Su obra más famosa es El héroe de las mil caras (The Hero with a Thousand Faces, 1949). Vogler cogió los estudios de Campbell y los aplicó a las películas y novelas actuales, demostrando que ese patrón se sigue utilizando. Este libro me parece imprescindible. Está traducido. Cómpratelo. Sin él no hubiera podido dar el paso de cuentos cortos a una novela. Una advertencia: no te lo tomes como una plantilla que tienes que ir rellenando; asimila la información y luego te olvidas de él.

Consíguelo en Amazon.es.

Story StructureDemystified, de Larry Brooks. Larry Brooks tiene un blog para ayudar a escritores (http://storyfix.com/) y en este libro digital amplia y ordena todo sobre lo que habla en él. Brooks divide las historias en cuatro actos y explica qué tiene que llevar cada uno para que la historia funcione. Es muy bueno. Lo puedes comprar aquí (http://storyfix.com/story-structure-demystified) o en Amazon para Kindle.
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