The Crooked Staircase, thriller de Dean Koontz

Reseña: “The Crooked Staircase”, de Dean Koontz

The Crooked Staircase es la tercera novela de Jane Hawk, última y brillante heroína de Dean Koontz, una joven viuda dispuesta a todo por proteger a su hijo y averiguar la verdad de la muerte de su marido. Si la primera parte, La red oscura, ya me pareció un excelente thriller, Koontz la superó en calidad con la continuación, The Whispering Room. Con The Crooked Staircase sigue el ascenso y logra, de momento, la mejor novela de todas: aquí tenemos un grandísimo, grandísimo thriller. Chapó por Koontz.

Sinopsis

Jane Hawk necesita sonsacarle información a Booth Hendrickson para poder descubrir más sobre los Techno Arcadians, y para ello planea secuestrarlo utilizando el servicio de limusinas de su medio hermano, Simon Yegg. La investigación le llevará a uno de los parajes más aterradores de su vida: la escalera torcida.

Al mismo tiempo, dos despiadados agentes de la organización, decididos a dar con ella, se acercan peligrosamente a lo que Jane más ama: Travis, su hijo de cinco años.

Análisis

No deja de sorprenderme que con la estructura tan similar que tienen las novelas (en una trama Hawk va interrogando, de forma muy retorcida, a miembros de la asociación Techno Arcadians para seguir adelante con su investigación; mientras en otra, u otras, paralela suceden cosas que confluirán más adelante con Hawk y que dan detalles muy inquietantes de los efectos de la organización) Koontz logre que su lectura sea apasionante y que las acciones resulten originales y nunca te dé la sensación de que estás leyendo más de lo mismo.

Como en las anteriores, Koontz crea capítulos muy cortos, que imponen un ritmo de lectura rapidísimo (aunque realmente suceden pocas cosas), va alternando varias tramas, y las escenas de los buenos están narradas en tercera persona en pasado, mientras las de los malos están en presente.

En esta ocasión, Jane investigará a Booth Hendrickson, el mandamás que la perseguía en anteriores entregas, ya que la chica se ha quedado sin pistas para seguir adelante. Para lograrlo, tendrá que secuestra a su medio hermano Simong Yegg, un psicópata especializado en atormentar hasta destruir a sus esposas, y tenderle una trampa a Hendrickson utilizando una de las limusinas de Pegg.

Característico en Koontz, esa trama está divida en acciones, llenas de tropiezos, muy largas y tensísimas, que se van encadenando: primero interroga a la actual pareja de Pegg, luego a Pegg, luego a Hendrickson. A mitad hay una espléndida persecución de coches y acaba con una escena genial, la de la escalera torcida; escena que ha ido antecediendo desde mucho antes, y que hasta el final no desvela qué es o qué esconde. Koontz no suele escribir terror puro, pero el género le gusta, y ese escenario parece salido de sus peores pesadillas.

Y por ahí el autor te deja caer lo mal que le caen los intelectuales, quienes deciden qué tiene que pensar y hacer el resto de la humanidad.

Al principio de la novela, la trama de Hawk se va alternando con la de los jóvenes hermanos gemelos Tanuja y Sanjay Shukla, la primera, autora de ficción literaria, el segundo, de thrillers. Aquí Koontz se luce, de nuevo, en escenas muy angustiosas, crea mucha empatía por los personajes (sufres cuando ves que es casi imposible que escapen de los arcadians), y te muestra de principio a fin cómo es el proceso de conversión de los elegidos por la lista Hamlet. Espeluznante y emocionalmente muy potente.

Y justo cuando está terminando esa trama, aparece una que responde a algo que me preguntaba en las otras novelas: ¿cómo es posible que Travis, el hijo de Jane, esté seguro con una organización con tentáculos tan largos y tecnología de vigilancia tan poderosa?

Aquí Travis comienza a estar amenazado en una trama que se centra en sus cuidadores, Gavin y Jessie Washington, amigos de Jane. Koontz va subiendo muy lentamente la tensión, que explota en una escena de acción genial.

Si en La red oscura el final me parecía relativamente fácil, porque, de repente, Jane lograba ayuda que la armaba hasta los dientes, y en The Whispering Room había una parte central que se desviaba demasiado de la trama, y una solución, también a mitad, un poco cogida con pinzas, en The Crooked Staircase las tramas están perfectamente engrasadas, y por mucho que busque, yo le no encuentro fallos.

Gran escritor, gran novela.

The Crooked Staircase / Dean Koontz / novela / Estados Unidos, 2018, 462 páginas.


¿Quieres aprender a escribir novelas? Apúntate a mi lista de correo y llévate las primeras lecciones del curso de escritura online gratis y los e-books Los diez pilares fundamentales de la escritura de ficción y La diana del escritor.

Atrévete a ser escritor, el curso online
Entrevista a Ana González Duque

Entrevista a Ana González Duque

Hace un par de años Ana González Duque dejó la bata de médico para vivir exclusivamente de la escritura, y ahí sigue. Sus dos últimas novelas son La Sociedad de la Libélula, una original fantasía juvenil que mezcla tres líneas temporales y dos dimensiones distintas; y Proyecto Bruno, una comedia romántica juvenil.

Vivir de la escritura no significa vivir del cuento, sino trabajar mucho, y de forma inteligente, en lo que te encanta. En esta entrevista hablamos de La Sociedad de la Libélula, de su disciplina de trabajo, del mundo editorial, del marketing online y de mucho más.

Ana es mi mentora de marketing, y una de las personas que más me ha ayudado a seguir adelante con mi carrera literaria. Gracias a su plataforma de cursos sobre marketing, MOLPE (Marketing online para escritores), pude relanzar mi estrategia en internet cuando se estaba yendo al garete, y gracias a ella descubrí dónde se movía mi público, al que le gusta la fantasía juvenil, y a otros escritores.

Como es muy activa, puedes seguirla en Facebook, Twitter, Instagram, visitar su canal de YouTube, donde habla de literatura juvenil, escuchar su podcast sobre marketing, y visitar sus blogs: El Fogón, sobre literatura, en especial juvenil y romántica, y MOLPE, sobre marketing.

La Sociedad de la Libélula, de Ana González Duque. Fantasía juvenil.

¿Cómo se te ocurrió la idea para La Sociedad de la Libélula?

De la forma más tonta posible. En la bajada a mi casa, hay un bar que se llama “La Sociedad”. Siempre me ha parecido un nombre muy interesante, que se prestaba a historias truculentas. Una mañana pasando por delante del bar había una enorme libélula azul posada en la puerta. Pensé: “La Sociedad de la Libélula, es un buen título para una novela”. Y así empezó todo: con un título.

Para escribirla le pediste a José Antonio Cotrina y Gabriella Campbell que te tutorizaran durante un año. ¿Cómo fue el proceso?

Pues primero tuvimos un primer momento en el que hablamos del worldbuilding, de las razas y de la idea que yo tenía para cada uno de los tres actos de la novela. Yo no soy mapa-mapa, sino lo que llamo paisajista, sé a dónde quiero llegar y los principales puntos de giro pero hay muchas cosas que quedan en el aire en el medio. Y luego, empecé a escribir en [Google] Drive y ellos iban corrigiéndome: José Antonio se centraba más en trama y personajes y Gabriella más en estilo. Aprendí mucho, me lo pasé muy bien y me reí mucho con ellos.

¿Cómo fue la creación de mundo en esta novela?

Pues partí de la base de que Anisóptera era un mundo sin energía solar, así que tuve que pensar no solo en una fuente alternativa sino en todo lo que condiciona el sol nuestras vidas. El no tener sol también determina la jerarquía de razas, las costumbres…

¿Y la documentación?

Parece que en fantasía, como tú te inventas el mundo, no tienes que documentarte, pero para dar credibilidad a Anisóptera tuve que leer de física, de química, de biología… y también pregunté mis dudas a mucha gente. En este post de El Constructor de Mundos hablo punto por punto del proceso de documentación: https://elconstructordemundos.com/documentacion-en-la-novela-fantastica/

Personajes de La Sociedad de la Libélula, de Ana González Duque. Fantasía juvenil.
Personajes de La Sociedad de la Libélula

Eres madre de dos adolescentes, esposa, mantienes dos blogs, un canal de YouTube, un podcast, publicas entre dos y tres libros al año, haces lecturas editoriales y eres profesora de marketing para escritores. ¿Cómo lo haces sin morir de agotamiento?

Te ha faltado decir que soy editora de libros médicos ja, ja, ja, ja. Todo es cuestión de organización. Me organizo con una técnica que se llama Time Blocking. Divido mi día en bloques de tiempo de una hora y media o de media hora. Normalmente, las tareas tienden a expandirse en el tiempo que tú le asignas, así que si no le asignas ninguno se expanden todo lo que pueden y no tienes tiempo para nada. Pero cuando dices: “tengo de 9 a 9:45 para hacer esto”, sueles terminarlo en ese tiempo. Agendo mi semana así. El viernes por la tarde lo dedico a recuperar imprevistos. Si no me he atrasado o no ha surgido ningún imprevisto, entonces lo tengo libre.

Escribes libros de no ficción para escritores (El escritor emprendedor, Cómo monetizar tu blog de escritor, Cómo escribir fantasía), novelas de fantasía juvenil (La Sociedad de la Libélula, Leyendas de la Tierra Límite) y románticas (Planes de boda, Proyecto Bruno).  ¿Qué género te gusta más escribir? ¿Qué diferencias y similitudes ves entre ellos?

Me gustan todos, la verdad. La no ficción se parece mucho al blogging, que siempre me ha gustado mucho. La fantasía juvenil exige más concentración en mi caso que la comedia romántica, pero es verdad que la comedia romántica me sale mejor cuando estoy contenta y de buen humor y me cuesta mucho más cuando no. Al final, todo es contar una historia y pasártelo bien con ella de manera que puedas transmitir al lector ese sentimiento de diversión.

Eres una autora híbrida que publica con editoriales y se autopublica con Amazon. ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de cada forma de publicación?

La autopublicación te permite ser mucho más libre y económicamente es mil veces más rentable. La edición tradicional te permite llegar a lectores que no se mueven online y expandir tu alcance. Creo que el equilibro entre ambas es el futuro del escritor actual.

La gran mayoría de la gente piensa que los escritores que publican de forma tradicional son los que viven de sus libros y que si te autopublicas es porque ninguna editorial te ha querido publicar. No es así en absoluto. El autor de un libro solo gana entre un 8-10% del precio neto del libro. Así que si un libro se vende a 10, al autor le llega 1 o menos. Una tirada normal de una editorial son unos 2.000 ejemplares, con lo que al autor le tocan 2.000 euros por el trabajo de todo un año. Así no vive nadie. Sin embargo, si tienes libros autopublicados, aunque inviertas al principio en un corrector ortotipográfico y de estilo, en maquetación y en una portada chula, como el autor recibe un 70% de los beneficios de la venta, enseguida recupera la inversión y puede permitirse vivir de esto. Lo ideal es, por lo tanto, simultanear las dos cosas: dejar algunos libros para editorial, por prestigio, para llegar a las librerías (a la gente que no compra por internet todavía) y otros libros para moverlos uno mismo, los más personales, por ejemplo.

Libros para escritores de Ana González Duque.

Se suele decir que vivir de la escritura es imposible, y sin embargo, tú lo has logrado. ¿Cómo pasaste de médico a escritora a tiempo completo?

Después de que la bilogía de Leyendas de la Tierra Límite vendiera lo que vendió (y sigue vendiendo), empecé a recibir de Amazon un sueldo todos los meses y me planteé la posibilidad de vivir de los libros. Me tomé un recorte de jornada de dos años en mi trabajo para intentar compatibilizar las dos cosas y ver si era posible vivir de eso, apliqué a mis blogs todas las técnicas de monetización que conocía intentando que fueran ingresos pasivos (como los libros) en su mayor parte, porque necesito tener tiempo para escribir. Al cabo de los dos años, como la cosa iba bien, decidí liarme la manta a la cabeza y colgar la bata. En mayo hará dos años de eso y aquí sigo.

Con la plataforma MOLPE ayudas a otros escritores a que sepan promocionarse en internet. ¿De dónde vino tu interés por el marketing, y qué servicios ofreces a escritores?

Siempre me ha gustado el tema de la publicidad y de la psicología de ventas. Recuerdo haber leído mucho ensayo sobre eso de adolescente y haber realizado trabajos sobre publicidad en el bachillerato porque era un tema que me atraía. Luego, en mi fase como bloguera médica (tuve un blog llamado La doctora Jomeini que fue el que me abrió las puertas del mundo editorial), la página de AnestesiaR me ofreció formarme para llevar sus redes sociales. Me formé en muchos temas de community manager y el mundo del marketing online me pareció de lo más interesante. Cuando empecé de nuevo a publicar (había publicado tres poemarios en los años noventa, pero llevaba ocho años sin publicar nada cuando salió Planes de boda con Nowtilus), pensé que todo lo que había aprendido se podía aplicar al mundo editorial. Y funcionó. Luego, me decidí a compartirlo con otros escritores en Marketing online para escritores.

Molpe, Marketing online para escritores, de Ana González Duque.

¿Cuáles son tus siguientes proyectos?

El 20 de mayo sale Haberlas haylas, una antología de fantasía humorística en la que participo con la editorial Pez de Plata. A finales de octubre, sacaré nuevo libro de no ficción Salud para emprendedores. Estoy escribiendo la segunda parte de Proyecto Bruno y un proyecto faraónico a cuatro manos con Pablo Ferradas, de fantasía juvenil. Tengo cosas pendientes de veredicto editorial y alguna cosita por corregir y pulir.

¿Qué diferencias encuentras entre escribir sola a escribir a medias con Pablo Ferradas?

Es complicado porque tienes que hacerte al otro y sobre todo tienes que tener un inmenso respeto por el otro como escritor, porque si no es así los roces son inevitables. Pero Pablo es una persona increíble con la que trabajar, no se estresa nunca y tiene unas ideas muy buenas. Para trabajar juntos, lo que hicimos fue hacer una escaleta detallada y luego, dividirnos los personajes y reescribirnos los capítulos el uno al otro. Trabajamos en Drive para poder ver todo lo que el otro cambia y aceptarlo o no. Cuando le coges el tranquillo, vas mucho más rápido que tú solo y se te ocurren más ideas porque son dos personas viviendo en el mismo mundo. 

¿Qué recomendarías a alguien que quiere ser escritor y que está empezando?

Que se forme, tanto en escritura como en marketing. Que sea humilde y se deje aconsejar por los que saben más que él.


¿Quieres aprender a escribir novelas? Apúntate a mi lista de correo y llévate las primeras lecciones del curso de escrituraonline gratis y los e-books Los diez pilares fundamentales de la escritura de ficción y La diana del escritor.

Atrévete a ser escritor, el curso online
El bazar de los malos sueños, Stephen King

Reseña: “El bazar de los malos sueños”, de Stephen King

El bazar de los malos sueños, publicada en 2015, es la última colección de cuentos de Stephen King. Son 18 relatos y 2 poemas narrativos, algunos de los cuales ya habían sido publicados en revistas o de forma independiente en formato digital, pero que King retocó para este libro, y demuestran lo versátil y (muchas veces) genial que es este autor.

Aunque suelen virar hacia lo tenebroso, King muestra aquí unos registros estilísticos muy variados (algunos, nunca antes vistos en él), y mezcla cuentos en los que tiene mucho peso la trama, con otros que se inclinan más hacia la ficción literaria. King ha madurado, sigue siendo un portento.

Además, si eres escritor, la colección tiene un añadido excelente. Al principio de cada relato, cuenta cuál fue su fuente de inspiración y por qué escribió el cuento. Esto es tener a Stephen King de profesor de escritura creativa.

Veamos los relatos.

Área 81” (“Mile 81”) trata de un niño que decide ir a pasar la tarde a un área de descanso abandonada. Allí bebe y se queda dormido, y justo entonces aparece un misterioso coche cubierto de barro… que resulta tener un hambre voraz.

King vuelve a sus orígenes: una historia de terror muy bien construida, que parece salida de un comic del género. Destacan las presentaciones de los personajes, para que te importe qué les pueda pasar, y, como no podía ser de otra forma, los momentos de tensión paranormales, por imaginativos y variados. El final es un poco decepcionante, eso sí, porque deja demasiadas cuestiones sin resolver.

Crítica de El bazar de los malos sueños, de Stephen King. Área 81.

Lo más llamativo de “Premium Harmony” es cómo King utiliza el estilo de Raymond Carver, y sale airoso. En la época en que lo escribió se había leído una biografía del autor y una colección de cuentos para reseñarlos.

Como los relatos de Carver, este trata de gente de clase media, con una vida absolutamente normal, con problemas normales: es una pareja que lleva 10 años casada, que discute por tonterías cuando va de compras. El lector es capaz de vislumbrar cómo es la dinámica de esa pareja, y cómo es realmente el protagonista después dos desgracias. King, al final, demuestra tener mucha mala leche.

Batman y Robin tienen un altercado” (“Batman and Robin Have an Altercation”) comienza como un cuento de ficción literaria, donde King relata el encuentro de un hombre de mediana edad con su padre con alzhéimer, donde están muy bien mostradas las emociones de frustración, dolor, resignación y cariño que le provoca al hijo, y acaba, tras un momento muy angustioso, con un giro tétrico que curiosamente resulta enternecedor (porque el padre recuerda).

Este final, aunque está preparado en la trama, resulta un poco forzado por increíble, pero emocionalmente funciona de maravilla: así quieres que acabe, y así acabas tú feliz.

En la “La duna” (“The Dune”) King juega a estirar muchísimo un dato misterioso. Al comienzo del cuento, un juez de 90 años va en kayak a leer algo escrito en una duna especial. Sabes que lleva 80 años acudiendo a esa duna; pero en esa ocasión, tras la visita, decide contactar con su abogado para redactar su testamento.

Entonces el juez le cuenta la historia de esos 80 años, y por fin King desvela el misterio paranormal que oculta esa duna, en un crescendo de acontecimientos creado para convencer al lector (y al abogado) de que lo que cuenta el protagonista es cierto. Tiene elementos en común con otro relato de la colección, “Necros”. Acaba con un giro genial.

Niño malo” (“Bad Little Kid”) se publicó por primera vez en digital en 2014 exclusivamente en francés y alemán, como regalo de King a sus fans de Francia y Alemania. Como en otros relatos, comienza con un principio misterioso: el encuentro de un abogado con un hombre que espera la pena de muerte por haber matado a un niño. Por primera vez el asesino va a contar toda la historia.

Lo que sigue es puro King: una trama, con un elemento paranormal, que va creciendo en intensidad y en agobio, con un clímax espeluznante. El final, aunque previsible, es muy efectivo.

Niño malo, de Stephen King. Reseña de El bazar de los malos sueños.

Una muerte” (“A Death”) tiene un estilo seco como la hojarasca, que a mí me costaba un poco asimilar. La trama se lee con interés, pero tiene un giro al final desconcertante; no acabo de ver qué quiere decir King: no es un cuento sobre la intransigencia, o sobre el poder de la mentira… No sé de qué trata; desconozco el punto de vista del autor en esta historia. Todavía me ando rascando la cabeza.

Se desarrolla a finales del XIX en un pueblo del Oeste americano, en donde una niña aparece estrangulada e inmediatamente detienen a un hombre con pocas luces, al que acusan y juzgan en un juicio nada justo (el fiscal y el juez son la misma persona). A pesar de que el hombre sostiene de principio a fin que es inocente, todo el pueblo está convencido de su culpabilidad, y el único que lo cree es el sheriff.

La iglesia de los huesos” (“The Bone Church”) es un poema narrativo que King escribió en 2008 recordando uno perdido que había compuesto cuarenta años atrás, cuando estaba en la universidad. Teniendo en cuenta que la poesía no me llega, sí que reconozco imágenes muy poderosas (que yo hubiera preferido en un relato de aventuras). Trata de una expedición en la jungla, donde muchos de los exploradores mueren, en busca de una misteriosa iglesia de huesos.

La moral” (“Morality”) es un relato muy interesante, aunque no excesivamente sutil, sobre la degradación moral de las personas en cuanto nos saltamos nuestros valores. Como en otras ocasiones, King juega con incitar al lector para que siga leyendo, dándole pistas pero sin revelar que está pasando hasta mucho más tarde. Aquí una mujer con problemas económicos decide ayudar a cumplir el deseo de un anciano sacerdote, quien quiere pecar antes de morir.

El personaje del sacerdote, lo que pide y cómo te lo va desgajando King, me recordaba mucho al personaje de Leland Gaunt y los favores que pedía en La tienda. Tras el acontecimiento, que parecía que no iba a tener repercusiones, comienza la degradación moral de la mujer.

Más allá” (“Afterlife”) tiene cierto componente irónico y funciona bien. Un hombre muere y descubre que está en una oficina en el más allá, donde un funcionario le da a elegir dos opciones: si atraviesa una puerta, se acaba todo; si atraviesa la otra, vuelve a nacer, sin recuerdos y sin posibilidad de cambiar nada.

El funcionario resulta ser el dueño de la fábrica de camisas Triangle Waist Co, ese edificio en el que en 1911 perecieron 146 personas, la mayoría mujeres, porque habían cerrado las puertas para que no robaran; las víctimas murieron abrasadas, asfixiadas o arrojándose el vacío. El dueño está en el purgatorio, no sabe cuánto le queda, y ya ha visto pasar al protagonista varias veces por esa oficina. Ambos son incapaces de asumir la responsabilidad de sus actos, y a ambos les queda purgatorio para rato.

Reseña de El bazar de los malos sueños, de Stephen King. Ur.

Ur” es muy entretenido. Se publicó por primera vez en digital en 2009, y a King se le acusó de venderse a Amazon por hacer una especie de publirreportaje del Kindle, cuando realmente se le había ocurrió una idea genial con ese trasto (y que enlazaba con el universo de La Torre Oscura).

Un profesor de instituto está resentido porque su novia, la profesora de gimnasia, acaba de romper con él. Para demostrarle que se ha modernizado, y que lee en una pantalla y no en papel, se compra un Kindle. Para su sorpresa, su Kindle se conecta con otras realidades donde existen obras literarias de autores muertos que no existen en la nuestra. Algo así como el sueño de cualquier bibliófilo. Pero liarse con otras dimensiones trae consecuencias negativas, que en este relato se traduce en un clímax trepidante.

Herman Wouk todavía vive” (“Herman Wouk is Still Alive”) es uno de mis favoritos. Tiene dos tramas: por un lado, hay dos mujeres jóvenes desencantadas de la vida, que han alquilado una furgoneta y la han llenado con sus churumbeles, mientras van dando tragos al volante; y por otro, una vieja pareja de escritores intelectuales que se han detenido en un área de descanso a comer, de camino a un festival de poesía. Los ancianos comentan la noticia de que Herman Wouk, autor de El motín del Caine, con 95 años está trabajando en su siguiente libro, un ensayo sobre la lengua en la que habla Dios.

King no se corta un pelo al final, cuando muestra lo que piensa sobre la gracia divina, la lengua de Dios y las prioridades e injusticias de la vida.

Por cierto, Wouk sigue vivo, y está a punto de cumplir 104.

No anda fina” (“Under the Weather”) es genial, otro de mis favoritos. Comienza de una manera cotidiana, mostrándote la vida de un publicista, y sin darte cuenta, King te da pistas de que algo raro le pasa al protagonista. En una escena a la mitad, en un flashback, se te hiela la sangre y de ahí hasta el final solo esperas a que se confirmen tus peores sospechas. Gran y muy desasosegante cuento sobre la locura.

Crítica de El bazar de los malos sueños, de Stephen King. Billy Bloqueo (Blockade Billy)

Si hay algo que me interese menos que el fútbol es el baseball, y “Billy Bloqueo” (“Blockade Billy”) es un relato —bastante largo— sobre baseball, una de las pasiones de King. Tiene un componente oscuro, que me gusta (Billy Bloqueo oculta algo), y es lo único que me incentivaba a seguir leyendo.

Las partes de baseball me sonaban a chino mandarín, y la historia de Billy no acababa de estar bien desarrollada: el final es precipitado y el lector no ha recibido suficiente información como para que pueda montar el puzle de su pasado. Este no me apasiona.

Pimpollo” (“Mister Yummy”) es otra genialidad. En la introducción King cuenta que un amigo le quiso quitar la idea de escribirlo, porque el protagonista es gay y King es heterosexual. Tonterías: escribe lo que te interesa, que siempre te puedes documentar, y utiliza bien tu sensibilidad.

Aquí hace un recorrido al mundo gay de los años 80, cuando comenzó la epidemia del sida, algo triste e injusto (y en manos de King, interesantísimo). El pimpollo del título es un chico de 22 años parecido a David Bowie, que levantó la lívido del protagonista cuando este tenía cincuenta y tantos y lo vio en un bar.

Este tiene recursos de trama parecidos a los de “Niño malo”, pero aquí King se las apaña para juntar la lívido con la muerte de una forma bonita: moriremos, pero lo haremos dichosos.

Tommy” es un poema narrativo. La poesía no es lo mío, y si me lo he leído es porque es King. Aparece un grupo de hippies de los años 60, y habla del dolor que les provoca la muerte de un chico por leucemia, y cómo el correr de los años cambia a las personas: sueños inmutables resulta que no lo eran.

El diosecillo verde del sufrimiento” (“The Little Green God of Agony”) es un gran cuento de terror. King prepara mucho el clímax, con un multimillonario que se muere de dolor. Tienen gracia las incongruencias entre lo que cuenta el rico y lo que piensa la enfermera que lo cuida, quien está convencida de que su paciente es un quejica que no hace el esfuerzo suficiente para rehabilitarse. Tras conocer cómo ha acabado ese hombre postrado en una cama, comienza un clímax genial, donde se oficia un exorcismo.

Crítica de El bazar de los malos sueños, de Stephen King

Ese autobús es otro mundo” (“That Bus Is Another World”) es muy interesante e inquietante, y hace un comentario brutal sobre la cultura del éxito y los autoengaños para justificar la inacción de las personas ante injusticias.

Aquí un hombre llega tarde a una importantísima reunión de trabajo en Nueva York cuando ve, desde el taxi en el que viaja, que se comete un crimen en un autobús. Excelente.

Necros” (“Obits”) no me apasiona, pero es muy entretenido. Un joven periodista encuentra trabajo en un mediocre periódico digital, escribiendo necrológicas sangrantes de los famosos que la acaban de diñar.

Está bien la voz del protagonista (está escrito en primera persona) y la evolución de los acontecimientos (primero cómo escribe una necrológica de coña, luego cómo consigue el trabajo, luego cómo quiere dejarlo y escribe una necrológica de alguien vivo…), pero la resolución es muy decepcionante.

Me costó entrar en “Fuegos artificiales en estado de ebriedad” (“Drunken Fireworks”). Es humorístico y está escrito en primera persona por alguien de Maine, con una dicción muy marcada que en inglés me costaba entender, y no terminaba de ver hacia dónde iba la historia, pero me acabó gustando por demencial.

Trata de una madre y su hijo, que se hacen ricos cuando a ella le toca la lotería, y que entran en una guerra delirante con sus vecinos mafiosos para ver quién lanza los mejores fuegos artificiales cada 4 de julio. Sí, eso es.

Cierra la colección “Trueno de verano” (“Summer Thurder”). Para mí, es un cuento redondo. Ha habido una guerra nuclear y los pocos supervivientes están esperando a que la radiación los mate (una premisa igual a La hora final, de Stanley Kramer, y con un tono y unas conclusiones similares).

El protagonista adopta un perro perdido y se hace amigo de un vecino, mientras ve que se acerca lo inevitable. Desesperanzado, melancólico y, al mismo tiempo, muy bonito: lo último que se pierde es la necesidad de relacionarnos y de cariño, nuestras pasiones y la esperanza.

The Bazaar of Bad Dreams / Stephen King / cuentos / Estados Unidos, 2015, 608 páginas.

¿Quieres aprender a escribir novelas? Apúntate a mi lista de correo y llévate las primeras lecciones del curso de escritura online gratis y los e-books Los diez pilares fundamentales de la escritura de ficción y La diana del escritor.

Atrévete a ser escritor, el curso online
Cómo vender tu novela a una editorial sin conocer a nadie

Cómo vender tu novela a una editorial sin conocer a nadie

No tienes contactos ni eres famoso, y todo el mundo te ha dicho que sin alguno de esos dos elementos —los dos preferiblemente—, no tienes nada que hacer con las editoriales tradicionales: te van a rechazar sin ni siquiera echarle un vistazo a tu novela.

Mentira, porque yo lo he logrado con El príncipe Eosh, una fantasía juvenil que ya está a la venta y ha sido publicada por Red Apple. No conocía a nadie, de famoso no tengo nada, y simplemente les mandé el manuscrito y me lo compraron.

Veamos cómo lo hice. Es precisamente lo que enseño a mis alumnos en los cursos de escritura creativa y en mis libros Atrévete a ser escritor y La aventura de ser escritor.

9 pasos para vender tu novela a una editorial tradicional

1— Fórmate como escritor.

Todos sabemos escribir, pero escribir novelas, que es contar historias con palabras escritas, implica cuestiones que nadie nos ha enseñado: ser creativo, dejar que fluyan las ideas y darles forma, jugar con los temas, calibrar la emoción y las escenas y los sumarios, lograr un mundo y personajes vívidos… Es un oficio, y como tal, necesitas formarte y practicar y practicar hasta tener un nivel profesional.

Llevo escribiendo desde finales de 2008, pero no partí de cero. Me licencié en Periodismo (UPV), que son 4 años, me diplomé en Montaje Cinematográfico (ECAM), que son 3, trabajé 8 años de montador audiovisual, donde aprendí no solo a estructurar las historias, sino a exprimir emocionalmente los momentos.

Estudié decenas de libros de técnica, sobre todo de la editorial Writer’s Digest, hice un puñado de cursos online de escritura (los que más me ayudaron fueron los de Holly Lisle), analicé un millón de películas y de novelas para aprender.

Y he escrito un puñado de cuentos, dos libros para escritores y dos novelas.

Manuscrito de El príncipe Eosh, fantasía juvenil de Carlos del Río
Manuscrito de El príncipe Eosh

2— Ármate de paciencia.

En todo arte u oficio, hay cosas que solo salen tras años de práctica, y hay que madurar para saber resolver las limitaciones que tenemos. Escribir una buena novela lleva tiempo, llegar a una editorial (a menos que tengas mucha suerte) lleva tiempo, los plazos de las editoriales son eternos, encontrar y consolidar tu público lleva tiempo. Años y más años. Tómatelo a largo plazo.

Mi primera novela, que tardé más de dos años en escribir, permanece inédita. Con esa aprendí muchísimo, lo que me permitió escribir El príncipe Eosh y meterme en el mundo editorial.

El príncipe Eosh me llevó tres años y medio. Los mayores retos fueron encajar todos los elementos de la trama, que es bastante compleja, y que nadie podía resolver por mí (descubrí el poder que tienen los temas en la literatura), encontrar el tono adecuado a la historia y pulir el estilo.

3— Ponte una meta.

Escribí la fantasía juvenil El príncipe Eosh y, aunque tenía un libro para escritores autopublicado en Amazon que se vendía bien, Atrévete a ser escritor, me empeñé en ir por editorial tradicional para mis novelas.

No quería una editorial de autopublicación, no quería una de coedición (el timo de la autopublicación encubierta); no pensaba soltar un céntimo por imprimir ejemplares, que me la corrigieran, la maquetaran o diseñaran la portada. Quería una editorial tradicional que publicara en papel y digital, que vendiera sus libros en Amazon y tuviera distribución nacional en librerías. Esos eran mis requisitos. Con menos, lo podía hacer yo solo con Amazon.

El principal motivo era demostrar que soy un buen escritor. Para mí, era importante que alguien que no me conociera de nada decidiera comprar mis novelas, y arriesgar su dinero, por su calidad. Así me demostraría que tenían un nivel profesional y que yo ya sabía escribir novelas.

Eso me dio una meta a alcanzar y que me forzara a reconocer mis errores y enmendarlos. Yo mismo corregí la novela y se la mandé a varias editoriales y agencias, y Red Apple me la compró. Di una novela tan pulida que, a la hora de pedirme cambios, la editora me dijo que había cambiado alguna coma de sitio y poco más, y que había enviado la novela directamente a maquetar.

Por fin tenía la prueba de que podía escribir novelas con calidad profesional.

El escritor Carlos del Río firma el contrato de publicación de El príncipe Eosh
El día que firmé el contrato

4— Aprende de los errores.

A veces necesitamos que alguien con más experiencia que nosotros nos señale errores porque aún no los vemos. Esta información nos puede venir de mentores, libros, cursos… Pero siempre tiene que de ser gente que esté por encima de ti, y que lo haya logrado (internet está lleno de charlatanes que venden humo, ¡huye de ellos!).

Cuando estaba moviendo mi primera novela, resultó que una antigua amiga conocía al escritor León Arsenal. Me puso en contacto con él y este accedió a leerse el principio.

Si un escritor profesional se lee parte de tu novela y te hace un comentario gratis, dale mil gracias, aunque no te guste lo que te diga.

Arsenal me dijo que tendría que darle otra vuelta porque recordaba demasiado a un guión cinematográfico, las escenas no estaban bien vestidas.

Era lógico que me pasara; yo venía del audiovisual y pensaba en planos cuando escribía. Así que mi siguiente reto fue ver cómo se hacía eso de vestir las escenas. Gradualmente fui viendo menos cine y leyendo muchas más novelas, rescaté libros de técnica y me puse las pilas con la creación de emoción en el papel.

5— Persevera.

En cuanto sepas a qué género pertenece tu novela, lee todo lo que puedas que se publique en la actualidad y mira quién lo publica. Cuando acabes, sácate una lista con las editoriales y agencias que encajan con tu novela, y se la vas mandando a varias al tiempo. Si a los 6 meses no te han contestado, es un rechazo.

Cuando recibas un rechazo, di “siguiente”, y lo intentas con otra editorial o agencia. Mi primera novela fue rechazada más de 30 veces; y tardé un año y más de 20 rechazos en vender El príncipe Eosh.

Lograrlo tras dos novelas y 50 rechazos no me parece excesivo, me parece bastante normal.

Red Apple ediciones publica la fantasía juvenil El príncipe Eosh, de Carlos del Río

6— Sé flexible con la meta.

Leyendo lo de arriba parece que vivo en un estado zen perpetuo, donde nada me perturba, pero durante el proceso no lo pasé nada bien; tenía miedo de que esta novela tampoco se vendiera.

Cuando llevaba varios meses moviéndola, se la mandé a Red Apple y la presenté al concurso Gran Angular de SM. Me planteé un par de cosas: si mi libro La aventura de ser escritor, que estaba acabando de escribir, se vendía bien en Amazon, y si SM o Red Apple no daban señales de vida, autopublicaría El príncipe Eosh.

La aventura de ser escritor se vende bien, y a los seis meses de mandarles la novela, Red Apple me la compró.

Por cierto, muchas gracias a mi amigo Pedro Pablo Picazo por indicarme que esa editorial buscaba manuscritos de fantasía.

Ahora, un inciso: por qué no recomiendo meter tu primera novela en Amazon

Aparte del riesgo de caer en la gratificación instantánea, como si esto de escribir fuera una red social, o de creerte con derecho a ser publicado por haber escrito una novela (se suele confundir lo de ser publicado, que ya lo puede hacer cualquiera, con vivir de la escritura), a lo único que llevan estas ideas es a frustración y resentimiento a muy corto plazo, y a abandonar tu carrera literaria a las primeras de cambio.

Es cierto que el juez último de tu valía como escritor son tus lectores, y que hay gente a la que le va muy bien solo con Amazon, donde han logrado crearse un público muy fiel.

También es cierto que las editoriales están atentas a lo que se autopublica, y que si se vende bien, es posible que se pongan en contacto contigo.

Esto es lo bonito, y con lo que se quedan muchos, pero regresemos al mundo real.

Amazon está saturado de libros autopublicados, y si no eres muy bueno promocionándote online, o tienes una presencia potente en internet, o eres muy prolífico, es muy probable que tus novelas acaben fagocitadas por el agujero negro amazónico, y no vendas más que un puñado de ejemplares a familiares y amigos y desaparezcan sin haber hecho nada de ruido.

Yo tardo entre dos y tres años en escribir una novela. No me la iba a jugar así. Pero ahora que lo he logrado, no descarto autopublicarme novelas en Amazon en el futuro.

La fantasía juvenil El príncipe Eosh, de Carlos del Río, en Kindle de Amazon

7— Vete creándote una presencia online.

En cuanto sepas que quieres ser escritor, hazte un hueco en internet: ten un blog, sé activo en las redes sociales, ábrete un canal de YouTube… Lo que sea para que tu público objetivo te vaya descubriendo. Tu contenido tiene que estar relacionado con lo que escribes.

Lo más probable es que te conozcan pocos, pero tanto si te autopublicas como si vas por editorial, ayuda a que tengas ventas aseguradas de tus libros en cuanto los pones a la venta y sales del fatídico círculo de familiares, amigos y conocidos que se compran tus novelas por compromiso. Además, haces que comience el boca a boca, que sigue siendo la mejor arma de marketing para los escritores.

8— No seas agorero. 

Esto es muy, muy común. Hay gente que hace un medio intento (o directamente no hace nada) de publicar con editorial y fracasa. En vez de volverlo a intentar, no hace más que justificar el fracaso: solo te publican si eres famoso, tienes que tener enchufes, las editoriales son unas ladronas, yo no vendo mi arte (pero curiosamente pretendo vivir de la escritura)…

Suelen agruparse (Dios los cría y ellos se juntan) y se van justificando los unos a los otros, y así se convencen de que es imposible venderle una novela a una editorial tradicional, cuando lo más útil sería ver cómo lo han logrado otros, o qué alternativas existen para publicar.

9— Sé positivo y aprende de quienes lo han logrado.

Si eres positivo y resoluto, vas a estar buscando alternativas constantemente cada vez que tengas que superar un obstáculo; si eres negativo y derrotista, buscarás una excusa para abandonar.

Mira cómo lo han logrado quienes publican con editorial.

Se optimista para vender tu novela a una editorial tradicional.

Esto es fundamental:

— Manda una novela lo más pulida posible. Una editorial no está para enseñar a escribir a nadie, eso lo tienes que hacer por tu cuenta (¿te suena el punto 1?), y asegúrate de seguir a rajatabla las especificaciones sobre formato que te pidan.

Y recuerda que tiene que ser una editorial que publique tu género.

— Cúrrate una carta de presentación. Tiene que aparecer un resumen muy breve del inicio de la novela, donde se vea el género, el tiempo y el espacio donde se desarrolla, el protagonista y un conflicto que impulse la trama (si esto te suena a chino, es que aún no sabes contar historias). En mi caso, fue la descripción que aparece en Amazon y en la parte de atrás del libro en papel:

Eosh, el juguetón príncipe heredero del poderoso reino de Kroesh, acude con quince años a la ciudad-estado de Shyla en su primera misión diplomática. Como se aburre, se escapa, pero en el camino conoce a Yisher, una valiente chica de su edad, de la que se enamora, y con la que descubrirá que puede llevar una vida distinta a la que le habían planificado. A regañadientes y solo, Eosh vuelve al castillo de Kroesh, y allí le desvelan que su padre está preparando la invasión de Shyla, donde morirán inocentes. El príncipe tiene que avisar a Yisher, pero no sabe cómo.

En otro párrafo pones el género al que pertenece, los temas que tratas, y por qué crees que encaja con esa editorial.

Y en otro, tu presentación de autor, con la presencia que tienes en internet (redes sociales, blog, canal de YouTube…), anteriores publicaciones, o cualquier cosa que te ayude a venderte como escritor.

— Cúrrate una sinopsis (si te la piden). La sinopsis es un resumen en tercera persona, en presente (da igual que la novela esté en primera persona y pasado), de toda la novela. Sí, tienes que desvelar el final. Tiene que ser muy corta, para demostrar al editor que sabes resumir. Escríbela a espacio simple, separando los párrafos. Lo ideal es que no te ocupe más de una cara. Ponle unas 600 palabras, y como muchísimo 1.000.

— Asegúrate de que brille la primera página. Tiene que ser interesante, que incite a seguir leyendo. Un truco es comenzar con un personaje y un conflicto.

Así se lo va a leer un editor: primero la carta de presentación. Si está bien, se leerá la sinopsis, si no, lo deja ahí. Si la sinopsis está bien, se leerá la primera página, si no, lo deja ahí. Si le atrapa la primera página seguirá leyendo, si no, lo deja ahí. Si sigue leyendo tu novela, suben mucho las posibilidades de que te la compre.

Mucha suerte con tus novelas. No abandones, que quien la sigue, la consigue.

¿Quieres aprender a escribir novelas? Apúntate a mi lista de correo y llévate las primeras lecciones del curso de escritura online gratis y los e-books Los diez pilares fundamentales de la escritura de ficción y La diana del escritor.

Atrévete a ser escritor, el curso online
Reseña de Septimus y el hechizo imposible, de Angie Sage

Reseña: “Septimus y el hechizo imposible”, de Angie Sage


Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. No es el caso de Septimus y el hechizo imposible, de Angie Sage, la continuación de Septimus, el niño mago que vive en un país de fantasía lleno de personajes y situaciones un poco alocados: es tan divertida e imaginativa como la anterior, pero con una trama mejor construida.

Disfruté tanto de Septimus que al acabármela me compré las seis novelas que me quedaban para completar la saga. Me alegro de haberlo hecho, esta sube un peldaño de calidad, y desde luego, tengo ganas de más.

Sinopsis

Septimus Heap ya es el aprendiz de Marcia Overstand, la Maga Extraordinaria, y se lleva muy bien con su familia natural. Lo que no sabe es que su hermano Simon, quien está resentido por haber sido pasado por alto para el puesto de aprendiz, rescató el esqueleto del nigromante DomDaniel de las marismas y con él prepara una venganza que incluye secuestrar a la princesa Jenna, y matar a la Maga Extraordinaria. Septimus será el único que podrá hacerle frente.

Análisis

Si en la anterior novela la trama se quedaba atascada a mitad, con los personajes encallados en las marismas, aquí la historia evoluciona mucho mejor. Sage se esmera en ir plantando elementos que o bien tienen importancia más adelante (como el hechizo de chocolate), o quedan sin resolver al principio, pero que retoma al final (como la jaula para la sombra que acosa a Marcia Overstand, o el extraño que pregunta por Jenna en el puerto). Además, la autora va encadenando un acontecimiento tras otro para que la trama nunca se detenga.

Tras el prólogo, donde vemos cómo Simon Heap rescata el esqueleto del nigromante DomDaniel con malas intenciones, Septimus y el hechizo imposible se divide en dos partes. En la primera, Simon secuestra a Jenna delante de todos, que no se creen que la haya raptado (los adultos son así, y solo los niños se percatan de ciertas cosas), y Septimus va en su busca.

Tras una serie de aventuras muy entretenidas, a mitad de la novela los personajes deben viajar a casa de la tía Zelda, en las marismas, donde se reencontrarán con el Barco Dragón, para más adelante regresar a la ciudad, donde todavía les esperarán más problemas.

Sage vuelve a mostrar un mundo tremendamente imaginativo con ideas muy divertidas: fantasmas guardianes (que no guardan nada porque todos los atraviesan), cortadoras de césped hechas con lagartos come-hierbas, arañas resentidas, un peculiar juego de mesas con fichas con vida propia, túneles de hielo en el subsuelo… Aparece de nuevo la rata mensajera, hay un hechizo, que se creía perdido, para poder volar, y lo que Septimus pensaba que era una piedra, resulta que es el huevo de una mascota de la que no se podrá librar.

Crítica de Flyte. Septimus Heap y el hechizo imposible
Portada británica

La Maga Extraordinaria está de un humor de perros, y es que una sombra, llena de magia oscura, se le ha pegado y cada vez está más cerca de ella. Me parece una idea genial, por angustiosa. Para liberarse, Marcia está construyendo una jaula donde encerrarla, pero es un proceso muy lento ya que necesita que cada pieza tenga un hechizo concreto creado por el profesor Weasal Van Klampff. (Es muy divertido cómo Marcia y la ayudante del profesor se odian mutuamente).

En cuanto Simon rapta a Jenna, la historia se divide en dos, y Sage va alternando las dos tramas. Por una parte, Simon esconde a su hermana en la cueva de un gusano gigante, y por otra, Septimus va en su búsqueda, donde encontrará a sus asilvestrados hermanos (y a un antepasado que no esperaba encontrarse).

Uno de mis momentos favoritos, por divertido y retorcido, ocurre a mitad, cuando toda la prole Heap va a puerto y busca hospedaje. No voy a contar nada, pero implica una casa de brujas y una pensión regentada por una loca obsesionada con muñecas. Es genial de qué forma más tonta los Heap se meten en problemas, y cómo Sage va complicando cada vez más las cosas. Me partía de risa.

De la parte final, la de la ciudad, me encanta la escena en los túneles de hielo y, sobre todo, la resolución de la sombra que acosa a Marcia. Es sorprendente, divertida y angustiosa al mismo tiempo, y enlaza con el comienzo de la novela.

Si te gusta la fantasía juvenil, ¿a qué esperas para adentrarte en el mundo de Septimus Heap?

Flyte / Angie Sage / novela / Reino Unido, 2006, 448 páginas.

¿Quieres aprender a escribir novelas? Apúntate a mi lista de correo y llévate las primeras lecciones del curso de escritura online gratis y los e-books Los diez pilares fundamentales de la escritura de ficción y La diana del escritor.

Atrévete a ser escritor, el curso online
Escritor, aprende a lidiar con el estrés

Escritor, aprende a lidiar con el estrés

Escritor, aprende a lidiar con el estrés

Ah, la serena vida del escritor. Te sientas en una silla, le das una calada a tu cigarrillo con boquilla mentolado, tecleas un rato, bebes un sorbito de absenta, pierdes media hora en decidir dónde va una coma, tecleas un rato más… Al poco publicas un libro y los royalties ruedan despendolados a tu cuenta de banco.

Y si te apetece, pues apareces en alguna firma de libros y hablas, con un lenguaje engolado y con un ego más inflado que un pavo real, del don especial que tienes para escribir.

Pero solo si quieres, que mira a Salinger qué bien le fue sin mostrar el bigote durante más de 50 años…

Gañán, ¡despierta!

Si quieres tener la posibilidad de vivir de la escritura, o de actividades relacionadas con ella, hoy en día tienes escribir y leer y analizar mucho para ser muy bueno, tener una presencia en internet y moverte por el mundo real.

Además, cuanto más asciendes, más responsabilidades tienes y mejor tienes que saber lidiar con los contratiempos, e identificar —o crear— oportunidades que te hagan crecer.

Todo esto significa mucho trabajo, mucho esfuerzo, y si no lo sabes llevar, mucho estrés.

En este artículo te doy trucos para evitar que el estrés pueda contigo. Realmente son tres pasos:

1— Identifica tus sentimientos.

2— Sin emoción, observa qué está pasando en tu vida.

3— Ve qué es ineludible y prioriza las tareas.

1— Identifica tus sentimientos

El pasado mes de noviembre descubrí que estaba intentado abarcar demasiados proyectos sin haber cerrado aún unos cuantos. ¿Qué me dio la pista de que algo no iba bien? Mis emociones.

Todos tenemos una brújula emocional que nos indica si nuestra vida va bien, porque nos sentimos a gusto, incluso cuando necesitamos hacer algún esfuerzo (¿en qué momento de la vida no se hacen esfuerzos?), o necesita cambios, porque nos sentimos estresados y agotados.

El problema es que nadie nos enseña a guiarnos por nuestras emociones (y mucho menos si eres hombre).

Tengo que hacer un inciso sobre las adicciones, para diferenciarlas de la brújula emocional. Una adicción —existe una infinidad de ellas, no solo el alcohol o las drogas— nos va a gritar que debemos hacer algo para sentirnos bien, y si nos resistimos, nos sentiremos estresados. En cuanto lo hagamos, tendremos un alivio que no dura mucho, pero inmediatamente nos sentiremos vacíos, y al poco volverá a ponerse en marcha el ciclo de la adicción, pidiendo otra ración. La característica más identificable de una adicción es que lleva al adicto a aislarse de sus propias emociones y del resto de las personas, provocándole una tremenda soledad.

La bruja emocional es todo lo contrario. Te da pistas de lo que funciona, porque te sientes muy bien, te sientes cómodo, y de lo que no, porque sientes cierta incomodidad, cierta tensión. Cuanto más te conectas con ella, más sereno y feliz te sientes, y sabes por dónde encauzar tu vida.

Brújula emocional para superar el estrés del escritor

Lo de prestar atención a cómo me siento también lo utilizo cuando estoy escribiendo alguna novela. Si veo que eso que escribo me atrae, me gusta, incluso si no acabo de ver muy bien hacia dónde va, o si va a encajar en el conjunto, lo escribo. En la revisión ya veré si lo quito. Más de una vez me ha salvado de quedarme encallado en la trama, y han surgido temas que me apasionan.

Así que es muy importante reconocer tus sentimientos. Si no tienes práctica en esto, actividades que ayudan son meditar, mantener un diario de emociones o ser consciente durante unas semanas, varias veces al día, de lo que sientes y por qué lo sientes (un pequeño truco: las emociones y los pensamientos están estrechamente ligados; una emoción crea un pensamiento, y un pensamiento crea una emoción).

Veamos cada una de las estrategias.

—Meditar

Es simplemente cerrar los ojos y dejar que pasen tus pensamientos hasta lograr calmar tu mente. Si te viene un pensamiento, deja que fluya, como si estuviera navegando en un río. Con la práctica notas que te metes en un nivel por debajo de los pensamientos, un lugar lleno de calma y paz.

Incluso si no puedes evitar los pensamientos, meditar te indica qué es lo que realmente te preocupa en esos momentos de tu vida, porque serán los pensamientos más insistentes.

También sirve para darte ideas para resolver problemas: antes de comenzar una sesión, piensas en algo que necesita solución, y muy posiblemente a lo largo de los días se forme una en tu cabeza.

Como todo en la vida, hay que practicar y practicar, y el efecto de la meditación es acumulativo; es decir, cuantas más horas lleves acumuladas de meditación, más calmado irás por la vida y más capaz serás de controlar tus sentimientos, si ves que se van a desbordar: situaciones que te hacían saltar, ya no lo hacen, momentos que te angustiaban, ya no lo hacen.

La meditación encaja como un guante con mi personalidad. Medito una hora al día: media hora por la tarde, y otra media antes de acostarme.

Cualquier día me veis levitando, o cantando loas al amor y a la Era de Acuario mientras alegre lanzo ramilletes de margaritas al viento.

Meditación para aliviar el estrés del escritor

—Diario de emociones

Les recomiendo a mis alumnos de escritura creativa que mantengan un diario de emociones y opiniones. Muchos aprietan los dientes y piensan seriamente en poner pies en polvorosa y hacer como que no me conocen. Antes de que huyan, les digo que es optativo.

Aparte de explorar una serie de recuerdos de su vida, tienen que prestar atención a lo que sienten. No solo van a conectarse mucho más a sus emociones, y saber de dónde vienen estas, sino que van a coger práctica para poder describirlas en el papel: van a mejorar mucho el vocabulario y los matices para describirlas, y sabrán qué reacciones internas y externas generan cada una.

Escribir sobre las emociones que te provocan ciertas situaciones también ayuda a procesar el dolor, angustia, resentimiento, rabia o cualquier emoción negativa del pasado. Al escribir lo que sientes, todo el sentimiento acumulado que no habías verbalizado durante años se va integrando en tu narrativa vital, hasta que se integra y deja de provocarte la emoción negativa que te provocaba.

Las personas, aparte de seres humanos, somos seres emocionales, y para estar psicológica y emocionalmente equilibrados, necesitamos expresar lo que sentimos, y sentirnos escuchados. De lo contrario, comienzan los traumas y las adicciones.

Lo de las opiniones sirve para que mis alumnos identifiquen qué piensan realmente de todo lo que se les ocurra, sin miedo a ser censurados, y sin miedo a la terrible corrección política. Así irán acercándose a los temas que les provocan reacciones muy intensas, tanto positivas como negativas, y que serán los que traten en sus relatos.

—Ser consciente de tus sentimientos durante unas semanas

Ponte la alarma del móvil en tres momentos del día. En cuanto suene, piensa qué estás sintiendo en ese momento, y si es algo negativo, buscar el porqué. Ya sabes, las emociones y los pensamientos están interrelacionados: unas generan a los otros, y viceversa.

Para encontrar el porqué hay que viajar al pasado. ¿Sientes resentimiento? ¿Qué pasó en tu pasado que ahora hace que se dispare esa emoción en esa situación? Lo mismo con ansiedad, miedo, ira…

Imagina una fila de hormiguitas que unen tu sentimiento (o pensamiento) actual al acontecimiento, o acontecimientos, de tu pasado que te condicionó para que sintieras eso en situaciones parecidas. Entonces puedes racionalizar los sentimientos negativos y cambiarlos por positivos: ya no soy el niño de entonces, tengo otros recursos, esto lo he superado ya varias veces…

Con esta técnica también descubrirás si tienes bien calibradas las emociones. Hay gente que, por ejemplo, piensa que tiene hambre y se pone a comer, cuando realmente siente ansiedad, y toda su vida ha utilizado la comida para evitar la ansiedad.

Hay que preguntarse exactamente qué estas sintiendo.

pareja enfadada

2— Sin emoción, observa qué está pasando en tu vida

Volviendo a mi vida en noviembre, me percaté de que estaba deseando que llegara Navidad para descansar, y eso que aún quedaban seis semanas; me agobiaba al pensar en los artículos que tenía que escribir para el blog; o me estresaba tener que preparar un viaje.

Y que llegaba a los fines de semana con la lengua fuera y que apenas tenía fuerzas para leer novelas (no podía ni con Stephen King; eso era grave), que dormía fatal y muchas cosas me enfadaban o me llenaban de resentimiento.

Algo pasaba.

Una vez que reconoces un desequilibro emocional, tienes que ver tu vida desde fuera, sin emociones. Aquí también ayuda meditar y el diario, y tener tiempo para ti mismo y reflexionar un poco sobre qué está pasando. Importantísimo: desengánchate de trastos tecnológicos y estate solo.

En este artículo hablo de actividades, pero todo esto también te da pistas de gente tóxica que tienes es tu vida.

Eché un vistazo a todo lo que me traía entre manos, y me salió esta lista. Es algo que recomiendo que hagas.

 

—Acabar de retocar el SEO (posicionamiento en los buscadores) de mi nueva página web.

—Acabar de retocar los artículos de mi web (están pensados para Blogger, y ahora tengo que adaptarlos a WordPress).

—Viajar a la MOLPEcom, un congreso sobre visibilidad online para escritores en Madrid; o la Hispacom, una convención sobre literatura de ciencia ficción, fantasía y terror en Salamanca. (No podía a ambos, porque coincidían un mismo fin de semana).

—Preparar la promoción de mi novela El príncipe Eosh.

—Grabar un vídeo para celebrar que mi libro Atrévete a ser escritor va a alcanzar los 1.000 ejemplares vendidos, y subirlo a las redes sociales.

—Preparar la visita del escritor Abel Amutxategi a mi curso de escritura creativa en Santander.

—Preparar una sesión de coaching por Skype para un hombre en Ámsterdam que quiere escribir su primera novela.

—Escribir el artículo del principio de mes para el blog.

—Escribir la reseña mensual.

—Escribir el e-mail de la lista de correo.

—Seguir con el curso presencial en Santander sin que mis alumnas noten que estoy que me caigo.

—Impartir un taller de iniciación en una librería, sin que mis alumnos noten que estoy que me caigo.

—Continuar creando el curso online. Eso incluye leerme un montón de libros sobre la corrección de estilo y la creación de emociones.

—Ponerme en contacto con librerías de Cantabria para intentar meter mis libros autopublicados en varias. Eso incluye viajes en coche con el maletero lleno de libros.

—No morirme de pena cuando mi perrita Perla muera de un cáncer terminal. (En este caso no podía hacer nada, pero me indicó qué me provocaba un gran malestar y muchísima tensión).

Hacer listas para aliviar el estrés del escritor

3— Ve qué es ineludible y prioriza las tareas

Muy bien. Una vez que tienes una lista, tienes que sopesar qué es lo ineludible. Quien mucho abarca, poco aprieta; y no puedes hacer muchas cosas bien al tiempo. Tienes que centrarte en pocas, y que estas salgan bien.

En mi caso era sacar adelante el curso y taller presenciales (esto era lo fundamental; no podía fallar aquí), preparar la visita de Abel Amutxategi, escribir los artículos del blog, grabar el vídeo para promocionar Atrévete a ser escritor, hacer la sesión de coaching y meter libros en librerías para aprovechar la campaña navideña.

Me metía con una actividad y solo pensaba en lo que hacía en ese momento, de lo contrario me superaría el agobio (“Tengo tanto que hacer”). Cuando terminaba una sesión con una, me ponía con otra, y solo pensaba en esa otra. Así hasta completar todas.

Ese mes, apenas leí libros, no me fui de viaje, no retoqué el diseño o el SEO de la página web, me desentendí por completo de la promoción de El príncipe Eosh (todavía no estaba a la venta, ya me pondría a ello cuando saliera), y no hice nada del curso online.

Y cuando murió mi perrita Perla, me partió el corazón. Lloré a moco tendido durante unos días, procesé el dolor y la pena, y ahora cuando pienso en ella, me acuerdo de los muchísimos buenos momentos que me dio.

Así pude sacar adelante ese noviembre sin morirme de agotamiento o de estrés.

Perla y Carlos del Río

 

¿Quieres aprender a escribir novelas? Apúntate a mi lista de correo y llévate las primeras lecciones del curso de escritura online gratis y los e-books Los diez pilares fundamentales de la escritura de ficción y La diana del escritor.

Atrévete a ser escritor, el curso online