Esto es importante, si quieres ser escritor.
Hay un esquema para contar historias que siempre funciona. Ya lo usaban en las cuevas mientras asaban la pata de jabalí pinchada en un palo y después Homero se hizo famoso con él contando la historia de Ulises.
A día de hoy se utiliza a paladas y no hay película o libro de éxito que no se base en este esquema.
Es… el viaje del héroe.
Y te cuento ahora cómo sacarle todo el jugo.
Para ello usaré ejemplos de mi última novela, Laca, lágrimas y rock and roll (Palabra, 2025).
No pasa nada si no la has leído aún, también pongo ejemplos de novelas y películas conocidas por todos, que te ayudaran a mejorar en tus historias.

El viaje del héroe
El viaje del héroe tiene 12 pasos, que puedes cambiar como te gusten y hacerte un coctel literario a medida. Yo aquí seguiré el orden tradicional resumido.
- Mundo ordinario
Cuanto más cutre, aburrida y desgraciada sea la vida del protagonista, mejor. Ya sea viviendo debajo de una escalera como Harry Potter o trabajando como pastor de humedad en Tatooine, a lo Luke Skywalker.
En mi novela a los dos personajes principales, Luci y Chantal, les falta algo en su vida insatisfecha de adolescentes, quizá sea amor o alegría de vivir.
- Llamada a la aventura
El protagonista recibe un aviso inquietante que le provoca temor e inquietud. Se va a producir un cambio radical en su vida, con el que no hay vuelta atrás.
A veces lo anuncia un heraldo o mensajero.
Ahí tenemos a Katniss Everdeen cuando da un paso adelante para sustituir a su hermana en los juegos del hambre.
Las dos protagonistas de mi novela son testigos de un asesinato. Y se podrían volver a su casa a ver la tele, si no fuera porque las persigue el asesino.
- Rechazo a la llamada
El héroe huye con miedo y dudas.
Harry Potter huyendo de Hagrid y de las cartas de Hogwarts es un ejemplo. O en mi novela Luci y Chantal son muy distintas y no se soportan.
- Aparición del mentor
El mentor no hace falta que sea siempre un mago vejete como Gandalf, puede tratarse de un psicólogo, entrenador o profesor.
Lo importante es que sea un mentor con experiencia en la vida que ayude e instruya al protagonista. También otorgan poderes u objetos mágicos.
Don Diego de la Vega, Yoda u Obi-Wan Kenobi son buenos ejemplos.
También pueden aparecer falsos mentores o este volverse malo.
Y es importante que el formador o consejero deje en la estacada a su pupilo a mitad de formación, con la ñorda hasta el cuello.
Y si no que se lo digan a Frodo, cuando Gandalf cae en Khazad-dûm.
En mi novela las dos protagonistas acaban en el Camino de Santiago, donde conocen a un tipo muy extraño de nombre Gabino Coponio. No saben si es un vendedor de mecheros, un agente secreto, un ángel o el mismo Santiago. Cumple también el papel de oráculo.

- Entrada al mundo especial
El héroe por fin acepta la misión y cruza el umbral hacia lo mágico. A veces este umbral puede ser una puerta o arco material. Y suele haber contraste entre este nuevo mundo y la cama de Harry debajo de la escalera.
Las protagonistas de mi novela no tienen otro remedio que huir de casa ante el peligro de muerte.
- Pruebas, heridas, aliados y enemigos
El héroe, que se ha emocionado al dejar atrás su vida cutre, se da cuenta de que la misión no será fácil. Aumenta el peligro, paga por sus errores y recibe armas.
Puede encontrar un amante o amigo, como Frodo y Sam, y suele buscar información en tabernas, bares y tugurios.
Piensa en el Pony Pisador o en los antros llenos de bichos raros de Star Wars.
- Visita al oráculo
El querer conocer el futuro es antiguo como el mundo y si no que se lo digan a los que visitaban el oráculo de Delfos o consultaban las runas bajo las auroras boreales.
Al héroe se le confirma como el elegido y se le da una información poco clara que debe interpretar.
En La Historia Interminable Atreyu visita a Uyulala.
Si quieres un oráculo original, tienes el de Matrix, la señora en la cocina.
- Descenso a los infiernos: prueba suprema
Podemos hacerlo coincidir con el clímax final.
El héroe luchará contra el villano con un sacrificio supremo. En algunos casos, también se enfrentará a sus propias limitaciones interiores.
El héroe suele morir, a veces con una muerte simbólica, para “resucitar” como una persona nueva. El contacto con la muerte lo purifica y provoca en él una catarsis.
Ahí tenemos a Batman enfrentándose a Bane, a Luke contra Darth Vather, Harry versus Voldemort.

9 y 10. Salida del infierno y recompensa
El protagonista ha mirado a la muerte a los ojos y ha sobrevivido. Al superar esto, ya ve la vida y sus errores de otra manera, con una claridad casi divina.
El héroe puede recibir un elixir, secretos, sabiduría, tesoros o amor verdadero (que existe).
- Camino de vuelta
Tras el paso por el inframundo, exterior o interior, y de sacrificar algo de sí mismo, el protagonista regresa transformado y con cicatrices, como Frodo sin dedo.
En este punto puede aparecer un impostor al que hay que desenmascarar.
- Regreso a casa.
El héroe no es el mismo que se marchó y no suele encajar en el pueblo, donde los vecinos, que han estado de fiestas y regando los geranios, desconocen la aventura.
Algunas veces el héroe se queda en el mundo mágico, como Neo en Matrix.
Puede compartir el elixir con su familia y amigos, como Frodo al reconstruir La Comarca.
Las protagonistas de mi novela Laca, lágrimas y rock and roll crecen, maduran, conocen el amor, el rock and roll y la amistad. ¿Qué más se puede pedir a la vida?
Este esquema funciona como un mapa, está basado en arquetipos e historias que todos llevamos en lo más profundo de nuestro inconsciente. A partir de él puedes innovar y crear historias y personajes fascinantes, desde un Indiana Jones hasta una mujer con un gato que se enfrenta a un alien babeante.
Como decía el gran guionista William Goldman: “Como nada sale de la nada, si vas a copiar, copia a los maestros”.

Bibliografía
Esta entrada se basa en tres autores que han estudiado el viaje del héroe en profundidad.
Campbell, J. El héroe de las mil caras.
Vogler, Ch. El viaje del escritor.
Sánchez Escalonilla, A. Guion de aventuras y forja del héroe.
Y en mi novela:
Silvia Martínez-Markus Laca, lágrimas y rock and roll, Ediciones Palabra, Madrid, 2025.
Silvia Martínez-Markus es escritora de literatura juvenil especializada en héroes y mitología. Ha publicado ocho libros para adolescentes. Puedes encontrar sus historias y recomendaciones de libros juveniles en la web www.silviamartinezmarkus.es