El príncipe Eosh

Novela, 2019, 341 páginas

Red Apple Ediciones

Rompió las reglas para encontrar su destino.

Eosh, el juguetón príncipe heredero del poderoso reino de Kroesh, acude con quince años a la ciudad-estado de Shyla en su primera misión diplomática. Como se aburre, se escapa, pero en el camino conoce a Yisher, una valiente chica de su edad, de la que se enamora, y con la que descubrirá que puede llevar una vida distinta a la que le habían planificado.

A regañadientes y solo, Eosh vuelve al castillo de Kroesh, y allí le desvelan que su padre está preparando la invasión de Shyla, donde morirán inocentes. El príncipe tiene que avisar a Yisher, pero no sabe cómo.

Eosh se embarcará en una aventura llena de amor y humor, intrigas palaciegas, fenómenos paranormales, un misterio del pasado y una traición futura.

Querido lector:

¿Quieres acompañar a Eosh en una emocionante aventura? Allá por 2009, cuando tuve la idea original de la que surgió esta novela, la veía como algo oscuro y dramático, serio a más no poder… peñazo. Pasó el tiempo, escribí una novela, una fantasía urbana juvenil que sigue inédita, que me ayudó a darme cuenta de que me encanta el humor y las aventuras, y construir una trama que atrape al lector desde el principio y no pueda dejar de leer. Que llegue con ojeras al trabajo al día siguiente, o se salte su parada de metro por estar leyendo. Así que cuando me puse con Eosh me dije, “Voy a pasármelo bien”. Y vaya si lo hice.

El príncipe Eosh es la historia del joven heredero del poderoso reino de Kroesh, quien se enamorará por primera vez y se dará cuenta de que el destino se puede modificar con nuestros actos. En el camino descubrirá un tenebroso misterio, que tendrá que resolver con ayuda de su amada Yisher, y luchará contrarreloj para evitar una injusta guerra.

Amor, aventuras, humor, misterio, un poco de fenómenos paranormales y escenas de acción. Todo con la sana intención de que te lo pases bien y olvides tus problemas mientras te sumerges en esta historia.

Abróchate el cinturón, que te has montado en una montaña rusa. Si disfrutas tanto al leerla como yo al escribirla, habré hecho un buen trabajo.