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sábado, 28 de junio de 2014

Las dos caras de enero [4]

Poster original de Las dos caras de eneroThe Two Faces of January
(EE.UU., Reino Unido, 2014, 96 min)
Dirección y guión:
Hossein Amini
Intérpretes:
Viggo Mortensen
Kirsten Dunst
Oscar Isaac
Daisy Devan
David Warshofsky    
IMDb

"Las dos caras de enero" está basada en una novela de Patricia Highsmith, y es el debut en la dirección de Hossein Amini, un guionista que estuvo nominado al Oscar por "Las alas de la paloma" (1997), y que ha escrito los guiones de "Jude" (1996), "Las cuatro plumas" (2002), "Drive" (2011), "Blancanieves y la leyenda del cazador" (2012) o "La leyenda del samurái: 47 ronin" (2013).
   En 1962 el matrimonio americano formado por Chester MacFarland (Viggo Mortensen) y Collette (Kirsten Dunst) está pasando las vacaciones en Grecia. En una de las visitas conocen a un guía turístico de su país, Rydal (Oscar Isaac), del que se hacen amigos, aunque el hombre no parece ser muy honrado. Una noche en el hotel, un detective privado apunta con una pistola a Chester y le exige que devuelta un dinero que no era suyo. A Chester la situación se le va de las manos, y sólo puedo contar con Rydal para que les ayude a volver a Estados Unidos.
   "Las dos caras de enero" tiene buenas interpretaciones (aunque Mortensen es demasiado joven para el papel, e Isaac demasiado mayor), visualmente es elegante, llena de planos muy bien compuestos y bonitos, pero Dios mío, qué poca tensión tiene y qué aburrida es. Desconozco la novela de Highsmith, pero supongo que la gracia estaba en ir subiendo la tensión poco a poco, como si el protagonista tuviera atrapada la cabeza en un tornillo de banco y gradualmente éste se fuera cerrando, hasta que el final la tensión fuera tan grande que la lectura fuera muy agobiante. Bueno, pues eso está apuntado en la película, pero no está logrado.
Viggo Mortensen y Kirsten Dunst en Las dos caras de enero
Viggo Mortensen y Kirsten Dunst
   El único momento realmente agobiante de la película ocurre al principio, cuando el detective privado, sin que se entere Dunst, exige a Mortensen que devuelva un dinero. Está bien lo que pasa en el baño, y cómo a Mortensen no le queda más remedio que contar con Oscar Isaac, del que no se fía, para que les ayude. Pero el resto de la película está lograda a medias.
   Me parece que dos grandes problemas que tiene es que ningún personaje te cae especialmente bien (más bien todo lo contrario), y que en ningún momento ves que el cerco se esté cerrando realmente alrededor de Mortensen. Sí, hay noticias que lo incriminan, pero no hay ningún policía que le siga la pista, por ejemplo.
   La baza de que Isaac es un poco turbio, está muy mal jugada: en todo momento les ayuda, y no hay resquicio de duda de que tal vez les esté vendiendo para su propio beneficio. El triángulo amoroso es muy precipitado, y es incomprensible que Mortensen, al descubrirlo (al parecer en Grecia las puertas de las habitaciones de hotel no se cierran con llave), no se lo eche en cara a Dunst.
   Más adelante la historia da unos giros un poco incomprensibles en el Palacio de Cnosos: ¿realmente Mortensen quería librarse así de Isaac, y que su mujer no dijera nada y se quedara tan tranquila? Y si sólo quería dejarlo K. O., porque no sabe bien si quería matarlo o no, a la mañana siguiente Isaac simplemente tendría que ir a la policía para que detuvieran a los americanos.
   Entonces llega un momento en el que Isaac, para evitar que lo detenga la policía, se hace pasar por el hijo de Mortensen, y le sale bien (la película desde el principio habla de cómo a Isaac, Mortensen le recuerda a su padre, con el que nunca tuvo una buena relación). Esa estratagema podría funcionar si la policía, por algún motivo, no estuviera pidiendo la documentación, porque con simplemente ver los apellidos, se habría descubierto todo; pero justo en esa escena están pidiendo la documentación, y no hay quien se crea que no comprueben los apellidos.
   Mortensen, que durante toda la película ha sido muy cuidadoso con un maletín, en un momento de descuido (que realmente es un atajo del guionista), se va al servicio en un aeropuerto y se lo deja al cuidado de Isaac, quien lógicamente lo abre para sacar una prueba que condene a Mortensen. Al final hay una persecución, e incomprensiblemente y sin ningún tipo de justificación, Mortensen cambia de parecer y se vuelve honrado.

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