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miércoles, 1 de abril de 2015

Puro vicio [6]

Poster original de Puro vicio
Inherent Vice
(EE.UU., 2014, 149 min)
Dirección y guión:
Paul Thomas Anderson
Intérpretes:
Joaquin Phoenix
Josh Brolin
Katherine Waterston
Owen Wilson
Reese Witherspoon
Benicio del Toro
Jena Malone
Serena Scott Thomas
Eric Roberts
Martin Short
IMDb

A pesar del llevar más de sesenta años escribiendo, de haber publicado ocho novelas, y de tener muchísimo prestigio, a Thomas Pynchon nunca le habían adaptado una de sus novelas al cine. Paul Thomas Anderson es el primero al llevar a la gran pantalla el libro "Vicio propio" (2010). El film ha tenido críticas buenas, pero peores que las que normalmente logra Anderson, y pinchado en taquilla, aunque Joaquin Phoenix logró una nominación para los Globos de Oro y la película dos a los Oscars: Mejor Guión Adaptado y Mejor Vestuario.
   En 1970, el detective hippie "Doc" Sportello (Joaquin Phoenix) recibe una visita inesperada: su antigua novia Shasta Fay Hepworth (Katherine Waterston) le pide ayuda para que evite que la mujer (Serena Scott Thomas) de su actual amante, el millonario promotor Mickey Wolfman (Eric Roberts), lo encierre en un manicomio. En los siguientes días, Doc recibirá otros trabajos relacionados con el caso de Wolfman, que irán complicando la investigación.
Joaquin Phoenix en Puro vicio
Joaquin Phoenix
   "Puro vicio" estaría muy bien si no fuera tan larga, y si no fuera tan confusa. Por el protagonista que tiene, y las situaciones tan peculiares en donde se mete, podría decirse que esta película es como si "El Nota" de "El gran Lebowski" hubiera vivido en los años 70 y hubiera sido detective privado.
   La película tiene unas actuaciones increíbles (destacan sobre todo Joaquin Phoenix y Josh Brolin), y escena a escena es muy buena, con momentos divertidísimos, ya sea por demenciales o por un humor muy tontorrón que hace que te rías, y una puesta en escena sobresaliente. Pero ¡Dios mío, el esfuerzo que tienes que hacer pasa seguir la trama! Da tantas vueltas, hay tanta información sacada de la manga, y hay tantos personajes, que llega un momento que no sabes si a lo que estás viendo le queda algún resquicio de coherencia. Y como es tan larga, acabas cansándote de tener que estar atando cabos.
   Estructuralmente, lo más débil es cómo Anderson resuelve la trama principal, la de Mickey Wolfman. Esa historia es la que da comienzo a la película, y al final Anderson se la quita de encima con un titular; además, a Shasta le no pasa nada, y todo acaba como era de esperar. Y como la película tiene abiertas demasiadas tramas, toda la parte final, además de ser especialmente confusa, es mucho menos interesante.
   Y a lo largo de la película, a pesar de que a Phoenix le tienden una trampa al principio para que la policía sospeche de él, nunca se ve presionado (claro que yo nunca entendí del todo la relación de amistad-odio que había entre Phoenix y Broslin; y para mí es incomprensible la última escena de Broslin). Y está muy forzada la presentación del Colmillo de Oro: la asiática que le tendió una trampa, de repente, decide advertirle. Y no tiene mucho sentido que una mujer esté buscando a su marido, que en teoría está muerto, si éste aparece en la televisión armando alboroto.

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