Con faldas y a lo loco [8]

Poster original de Con faldas y a lo loco
CINEFILIA
Some Like It Hot
(EE.UU., 1959, 120 min)
Dirección:
Billy Wilder
Guión:
Billy Wilder
I.A.L. Diamond
Intérpretes:
Tony Curtis
Jack Lemmon
Marilyn Monroe
Joe E. Brown
George Raft
Pat O’Brien

Ya en su día, “Con faldas y a lo loco” fue un éxito de taquilla y crítica, pero con el paso del tiempo se ha vuelto un film intocable, de esos que si no dices que es una obra maestra, la gente te mira como si acabaras de llegar de Marte. Aunque he visto “Con faldas y a lo loco” un montón de veces y me encanta, me parece un poco sobrevalorada. (Si alguien me preguntara cuál es la mejor película de Billy Wilder, contestaría sin dudar “El crepúsculo de los dioses”. Y si alguien me preguntara cuál es la mejor comedia de la historia, también contestaría sin dudar “La fiera de mi niña“, de Howard Hawks).

Chicago años 20. Joe (Tony Curtis) y Jerry (Jack Lemmon) trabajan como músicos en la banda de un speakeasy que para su desgracia descubre la policía. Sin trabajo y sin dinero, acuden a una agencia de artistas donde descubren que una orquesta de chicas necesita un saxo y un contrabajo para ir a Florida, que son precisamente los instrumentos que tocan Joe y Jerry. El único problema es que Joe y Jerry son hombres. Antes de salir de la agencia, Joe se camela a la secretaria, y la convence para que les deje el coche esa noche. Cuando llegan al garaje donde está aparcado el vehículo, les espera una desagradable sorpresa: ocurre la Matanza del Día de San Valentín, en la que una banda de gángsters acribilla a otra. Joe y Jerry lo ven todo escondidos, pero para su desgracia, los gángsters los descubren. La única posibilidad de salir con vida es huyendo de la ciudad; y para ello no se les ocurre otra cosa que travestirse y presentarse en la orquesta de chicas como Josephine y Dalphe. Y con faldas y a lo loco, van en tren a Florida, donde se enamoran de la explosiva Sugar Crane (Marilyn Monroe), que canta y toca el ukelele en la banda.
“Con faldas y a lo loco” tiene una primera mitad absolutamente genial (eso sí que es una

Tony Curtis, Jack Lemmon y Marilyn Monroe en Con faldas y a lo loco
Tony Curtis, Jack Lemmon y Marilyn Monroe

obra maestra), y una segunda mitad, que aunque sigue siendo muy divertida, pega un bajón.
Hasta la mitad, la película funciona con la precisión de un reloj suizo… que hace que te partas de risa. La trama está perfectamente engarzada, con los elementos plantados muy bien, llevando inevitablemente una secuencia a otra. Y lo que es mejor, es una sucesión constante de genialidades, con unos diálogos tan brillantes que te dan ganas de aprenderlos de memoria.
Para mí, dos puntos álgidos son las escenas en el tren, que son divertidísimas (¡Dios mío, qué grandísima presentación de la Marilyn Monroe!, ¡y qué maravillosa es la fiesta por la noche!); y los primeros minutos en el hotel, donde Wilder y su guionista, Diamond, no hacen más que retorcer y retorcer una situación brillante para que lo sea aún más.
El problema que tengo con esta película es que tras lograr muchísima tensión hasta la mitad, la segunda parte tiene mucha menos. Hasta ese momento, Curtis y Lemmon tienen que disimular y hacer como que no les gustan las chicas, en especial Monroe (hay varios gags antológicos por ahí). La tensión se dispara cuando Curtis decide saltarse el plan y ligarse a Monroe con un plan rocambolesco que los puede poner en peligro, y Lemmon se da cuenta. Pero entonces, de buena a primeras, Lemmon accede a ayudar a Curtis a ligarse a Monroe, y encima accede pasando la noche con un viejo verde. Por mucho Billy Wilder y I.A.L. Diamond que seas, esto es un fallo de verosimilitud en la historia y de consistencia de personaje.
En esa segunda parte, lo más divertido es la historia de Lemmon con el ricachón, que tiene grandes momentos; pero cada vez que pasan a otra trama, la película pierde. Es un gran problema, porque la historia principia es la de Curtis y Monroe. Y cuando llegan los gángsters, que son necesarios para cerrar la historia, sus escenas son mucho peores y no haces más que preguntarte cuándo volverán a asomar por ahí Lemmon y Curtis.
Para que fuera una obra maestra, me parece que los gángsters tendrían que aparecer mucho antes en Florida, Curtis camelarse a Lemmon con alguna mentira para que estuviera con el ricachón (con la excusa de despistar a los gángsters, o algo similar), y Curtis ligarse a Monroe siempre a espaldas de Lemmon.

6 comentarios
  1. Anónimo
    Anónimo Dice:

    Me parto cada vez que veo esta pelicula.
    Cada vez me rio mas donde antes no lo hacia, y viceversa jeje.
    Una de mis escenas facvoritas, es al final, cuando el ricachon sigue empeñado en ligarse a Lemmon y van en la barca "nadie es perfecto" jajaja me parece genial para terminar.
    No es la mejor comedia que he visto… pero si de las mejores (me gusta mucho la extraña pareja). L

    Responder
    • admin
      admin Dice:

      Primero, Wilder no es un tipo cualquiera. Y segundo, lo que decía con mis críticas (que podían estar más o menos acertadas) es que había que analizarlo todo, no creerse a pies juntillas lo que te habían dicho los críticos, o lo que era el consenso general: me han dicho que es una obra maestra, pues entonces no analizo nada y no le encuentro ninguna pega y sigo diciendo que es perfecta. Así solo se caía en la contemplación y no se aprendía nada.

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