The Big Jump [4]

Portada de The Big Jump, de Leigh BrackettNOVELA CORTA
The Big Jump
(EE.UU., 1955, 119 páginas)
Leigh Brackett
Leigh Brackett fue una colaboradora habitual de Howard
Hawks. Para él escribió los guiones de “El sueño eterno”, “Río Bravo”,
“¡Hatari!”, “El Dorado” y “Río Lobo”. De su carrera como guionista de Hollywood,
también destacan “El largo adiós”, de Robert Altman, “El imperio contraataca”,
de Irvin Kershner. Pero aparte de guionista, Brackett fue escritora de ciencia
ficción.
   “The Big
Jump” se publicó por primera vez en 1955 y cuenta cómo la humanidad ha dado por
fin el Gran Salto y viajado a planetas más allá del sistema solar. La corporación
de la familia Cochrane tiene el monopolio de la carrera especial, haciéndose
con más y más planetas; y de esa primera expedición, financiada por ellos, sólo
ha vuelto un astronauta, al que tienen oculto en un hospital en Marte. Hasta
allí viaja Comyn para interrogar al superviviente y averiguar qué ha pasado con
un amigo suyo, Paul, que viajó en esa expedición.
   Leigh
Brackett escribía pulp fiction; lo importante en sus historias era el
sentido de lo maravilloso y la aventura, dejando (muy) de lado la fidelidad
científica. “The Big Jump” está llena de escenas muy imaginativas, que van
desde Marte a la Luna hasta un planeta desconocido con una raza de seres
completamente distintos al hombre. Y entre medias mete una historia de
avaricia, la de la familia que domina la galaxia, y suspense. El suspense viene
porque al protagonista alguien lo quiere mata, y tiene que averiguar quién es;
y por saber qué oculta el Gran Salto, con datos que el protagonista va
averiguando poco a poco, pero que no descubre del todo hasta el final. En este
sentido, tanto cambio de escenario maravilloso y tanto suspense, hace que “The
Big Jump” se lea con interés.
   El
problema viene en que la unión de las escenas, y cómo avanza la trama, es
inverosímil. La novela sigue el recorrido de Comyn, y es increíble que llegue a
tantos sitios y que la familia Cochrane no le pare los pies a las primeras de
cambio, si no está justificado que lo necesiten (o está justificado muy por los
pelos). También tiene recursos muy inocentes para que el protagonista siga
adelante (supongo que en la época esos recursos fueran buenos, pero ahora son
muy básicos porque los has visto mil veces), y cuando se juntan varios
personajes en una misma escena, es confusa. Y las dos tramas, la del viaje
interplanetario y los intentos de asesinato, encajan de forma bastante forzada.
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