Camino a la libertad [7]

Cartel americano de Camino a la libertad
The Way Back
(EE.UU., 2010, 133 min)
Dirección:
Peter Weir
Guión:
Keith R. Clarke
Peter Weir
Intérpretes:
Jim Sturgess
Ed Harris
Saoirse Ronan
Colin Farrell
Mark Strong

 

Peter Weir es un director de cine australiano que tiene mucho prestigio, pero que a mí, aunque siempre me han gustados sus películas y me parece que están muy bien hechas, su cine me deja un poco frío. Ha estado seis veces nominado al Oscar y de su filmografía destacan “El año que vivimos peligrosamente” (1982), “Único testigo” (1985), “El show de Truman” (1998), y “Master and Commander: Al otro lado del mundo” (2003). Tres siete años de silencio, regresa con “Camino a la libertad”.
   Durante la Segunda Guerra Mundial, el polaco Janusz (Jim Sturgess) es detenido por los soviéticos, acusado de espionaje. En un interrogatorio él niega las acusaciones, pero su mujer, a la que han torturado, las confirma, lo que provoca que Janusz sea condenado a pasar 20 años en un gulag de Siberia. Una vez en el campo de concentración, conoce a un grupo de presos con los que decide escaparse, aunque para ello tengan que recorrer andando miles de kilómetros.
   La escena que abre la película es excelente; además de presentar al protagonista y explicar por qué acaba en un gulag, tiene una emoción que el film no recupera hasta su segunda hora. Porque si tiene un fallo esta película, es que es su primera hora es muy fría.
Ed Harris y Saoirse Ronan
Ed Harris y Saoirse Ronan

El problema radica en que tiene muchos personajes y están mal presentados: del gulag se escapan siete prisioneros, y a medio camino se les une otra fugitiva (Saoirse Ronan, la niña de “Expiación” o “The Lovely Bones”, y que es una actriz excelente); y en la parte del gulag, está más presentado el personaje de Mark Strong, que no se fuga, que otros personajes más importantes.

   Esto provoca que durante la primera hora sólo reconozcas al protagonista y a los personajes interpretados por actores conocidos (Ronan, Ed Harris y Colin Farrell), y al resto los confundas. No tienen entidad, y por lo tanto, no te importa mucho si pueden salir de la URSS o no. La película, que tiene actuaciones sobresalientes (Farell es capaz de lo mejor y lo peor, y aquí da lo mejor), y secuencias notables (la mejor es la primera muerte) se ve con distancia.
   En la segunda hora, el espectador conoce mucho mejor a los personajes, y los identifica; creándose empatía: entonces sí nos importa su suerte. A partir de ahora la película funciona mucho mejor; ya tiene emoción. Las muertes (no estoy destripando nada, se sabe desde el principio que no todos sobreviven) son bellísimas y el espectador está deseando que esa personas alcancen la libertad. El epílogo, que enlaza con el principio, es muy sencillo, pero tiene una fuerza emocional enorme.
   Tardas mucho en meterte esta película, pero una vez que lo haces, vaya que si merece la pena. Si la primera parte funcionara como la segunda, “Camino a la libertad” sería una joya.
4 comentarios
  1. Basi
    Basi Dice:

    a mí también me ha resultado más emocionante la segunda parte después de la huida , pero la vida en el gulag de Siberia tambien me ha impactado, cómo se deshacían de los piojos etc…

    Responder
  2. Anónimo
    Anónimo Dice:

    Generalmente no me gusta ver peliculas dramáticas, pero esta me gusto mucho, no se hace pesada, y me engancho totalmente. La recomendaría sin duda alguna.

    Responder

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