The Chinatown Death Cloud Peril [7]

Portada de The Chinatown Death Cloud Peril, de Paul Malmont
NOVELA
The Chinatown Death Cloud Peril
(EE.UU., 2006, 371 páginas)
Paul Malmont
Sé que lo que estoy a punto de decir acabará con la
credibilidad de mis críticas: me compré esta novela por su portada. En cuanto
la vi, fue amor a primera vista: una damisela se abraza a un tipo duro que
aprieta los dientes y dispara, con todo el contorno hecho un cristo, como si el
tiempo la hubiera deteriorado. Al natural es incluso mejor, porque se ven los
puntos de la trama del dibujo, y en la parte de atrás aparece un puñal clavado
en una desconchadura de una pared.
   Para
intentar recuperar un poco mi credibilidad, diré que antes de comprármela
busqué críticas por internet y la ponían bien. “The Chinatown Death Cloud
Peril” (algo así como “El peligro de la nube de muerte de Chinatown”),
publicada en 2006, fue el debut de Paul Malmont, un publicista que vive en
Nueva York, y es un homenaje a la época dorada de las novelas pulp, la
década de 1930. Posteriormente, Malmont ha publicado “Jack London in Paradise”,
“The Astounding, the Amazing, and the Unknown” (es la secuela de esta novela. Sé
de uno que se la va a comprar), y ha resucitado a Doc Savage, uno de los héroes
de esas novelas pulp, en una serie de comics de la DC.
   Durante el
apogeo de las revistas pulp en los años 30, Walter Gibson, creador de
“La Sombra”, es el autor que más vende en Estados Unidos. Le sigue muy de cerca
Lester Dent, autor de “Doc Savage”, y aparte de la ambición por ser el número
uno, les une que son autores frustrados: venden millones de ejemplares, pero
nadie les conoce porque escriben con seudónimo y quieren escribir literatura de
calidad, para codearse con John Steinbeck o Ernest Hemingway. A Nueva York
llega L. Ron Hubbard con la intención de abrirse camino en el mundo de los pulp
escribiendo ciencia ficción. Una noche, Gibson y Dent le cuentan a Hubbard las
reglas de los pulp (historias muy rocambolescas, que si no, no son pulp),
y tras unos días tranquilos, sin quererlo, los tres autores se verán inmersos
en una aventura pulp donde el destino de un país estará en juego.
   “The
Chinatown Death Cloud Peril” es en general muy divertida y cálida, y genial
cuando se centra en contar la vida de sus autores y sus familias, los sueños y
frustraciones que tienen, y en mostrar el Nueva York de la época; pero es mucho
más floja, a pesar de momentos muy imaginativos, cuando desarrolla la trama pulp.
   Los tres autores y Norma, la mujer de Lester Dent,
están muy bien dibujados y la novela está llena de detalles brillantes y
grandes momentos que muestran la vida de estos escritores y la época: el orden que llevan las
revistas pulp en los kioskos; todas las escenas con Lovecraft (Malmont
se las apaña para que Lovecraft parezca una criatura salida de uno sus relatos,
y tiene mucha gracia); la descripción de la editorial Street & Smith cuando
Hubbard va a buscar trabajo; la portadas de los ilustradores; la sesión de
magia; la reunión en el Knickerbocker, con todos los escritores con sobrepeso y
los hombros encorvados; la cena en el restaurante chino, que es muy
entrañable; el recorrido por Nueva York en taxi; o el encuentro entre OrsonWelles y Gibson, en donde Gibson le dice una idea que podría ser el origen de
“Ciudadano Kane”.
   Cuando ha
pasado un tercio de la novela, Malmont introduce una nueva trama: la leyenda de
Zhang Mei. Está escrita con un tono mucho más frío y distante que las otras
escenas y poco a poco se va integrando con el resto. Durante varias páginas
funciona muy bien porque tanto Gibson como Dent se ponen a investigar un
misterio, y el lector puede encajar muchas más piezas de las que puede encajar
cada personaje.
   Pero hay
varias cosas que están poco justificadas. No tiene mucho sentido que “La Sombra”
que ve Gibson en el puerto le salve la vida (y que luego decida que lo quiere
como biógrafo); o que Driftwood oculte su identidad (solo sirve para que cuando
la desvela, al lector le haga gracia porque es un autor muy famoso); o que
aparezca un vaquero muy útil al final, que les ayuda a salir de varios
entuertos y les da información muy valiosa; o que Dent no se acuerde de la otra
entrada al teatro chino. Y mientras la resolución
de Towers, uno de los villanos, es muy retorcida y divertida; el cierre del
caso es muy decepcionante.
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