Cómo vender tu novela a una editorial sin conocer a nadie

Cómo vender tu novela a una editorial sin conocer a nadie

No tienes contactos ni eres famoso, y todo el mundo te ha dicho que sin alguno de esos dos elementos —los dos preferiblemente—, no tienes nada que hacer con las editoriales tradicionales: te van a rechazar sin ni siquiera echarle un vistazo a tu novela.

Mentira, porque yo lo he logrado con El príncipe Eosh, una fantasía juvenil que ya está a la venta y ha sido publicada por Red Apple. No conocía a nadie, de famoso no tengo nada, y simplemente les mandé el manuscrito y me lo compraron.

Veamos cómo lo hice. Es precisamente lo que enseño a mis alumnos en los cursos de escritura creativa y en mis libros Atrévete a ser escritor y La aventura de ser escritor.

9 pasos para vender tu novela a una editorial tradicional

1— Fórmate como escritor.

Todos sabemos escribir, pero escribir novelas, que es contar historias con palabras escritas, implica cuestiones que nadie nos ha enseñado: ser creativo, dejar que fluyan las ideas y darles forma, jugar con los temas, calibrar la emoción y las escenas y los sumarios, lograr un mundo y personajes vívidos… Es un oficio, y como tal, necesitas formarte y practicar y practicar hasta tener un nivel profesional.

Llevo escribiendo desde finales de 2008, pero no partí de cero. Me licencié en Periodismo (UPV), que son 4 años, me diplomé en Montaje Cinematográfico (ECAM), que son 3, trabajé 8 años de montador audiovisual, donde aprendí no solo a estructurar las historias, sino a exprimir emocionalmente los momentos.

Estudié decenas de libros de técnica, sobre todo de la editorial Writer’s Digest, hice un puñado de cursos online de escritura (los que más me ayudaron fueron los de Holly Lisle), analicé un millón de películas y de novelas para aprender.

Y he escrito un puñado de cuentos, dos libros para escritores y dos novelas.

Manuscrito de El príncipe Eosh, fantasía juvenil de Carlos del Río
Manuscrito de El príncipe Eosh

2— Ármate de paciencia.

En todo arte u oficio, hay cosas que solo salen tras años de práctica, y hay que madurar para saber resolver las limitaciones que tenemos. Escribir una buena novela lleva tiempo, llegar a una editorial (a menos que tengas mucha suerte) lleva tiempo, los plazos de las editoriales son eternos, encontrar y consolidar tu público lleva tiempo. Años y más años. Tómatelo a largo plazo.

Mi primera novela, que tardé más de dos años en escribir, permanece inédita. Con esa aprendí muchísimo, lo que me permitió escribir El príncipe Eosh y meterme en el mundo editorial.

El príncipe Eosh me llevó tres años y medio. Los mayores retos fueron encajar todos los elementos de la trama, que es bastante compleja, y que nadie podía resolver por mí (descubrí el poder que tienen los temas en la literatura), encontrar el tono adecuado a la historia y pulir el estilo.

3— Ponte una meta.

Escribí la fantasía juvenil El príncipe Eosh y, aunque tenía un libro para escritores autopublicado en Amazon que se vendía bien, Atrévete a ser escritor, me empeñé en ir por editorial tradicional para mis novelas.

No quería una editorial de autopublicación, no quería una de coedición (el timo de la autopublicación encubierta); no pensaba soltar un céntimo por imprimir ejemplares, que me la corrigieran, la maquetaran o diseñaran la portada. Quería una editorial tradicional que publicara en papel y digital, que vendiera sus libros en Amazon y tuviera distribución nacional en librerías. Esos eran mis requisitos. Con menos, lo podía hacer yo solo con Amazon.

El principal motivo era demostrar que soy un buen escritor. Para mí, era importante que alguien que no me conociera de nada decidiera comprar mis novelas, y arriesgar su dinero, por su calidad. Así me demostraría que tenían un nivel profesional y que yo ya sabía escribir novelas.

Eso me dio una meta a alcanzar y que me forzara a reconocer mis errores y enmendarlos. Yo mismo corregí la novela y se la mandé a varias editoriales y agencias, y Red Apple me la compró. Di una novela tan pulida que, a la hora de pedirme cambios, la editora me dijo que había cambiado alguna coma de sitio y poco más, y que había enviado la novela directamente a maquetar.

Por fin tenía la prueba de que podía escribir novelas con calidad profesional.

El escritor Carlos del Río firma el contrato de publicación de El príncipe Eosh
El día que firmé el contrato

4— Aprende de los errores.

A veces necesitamos que alguien con más experiencia que nosotros nos señale errores porque aún no los vemos. Esta información nos puede venir de mentores, libros, cursos… Pero siempre tiene que de ser gente que esté por encima de ti, y que lo haya logrado (internet está lleno de charlatanes que venden humo, ¡huye de ellos!).

Cuando estaba moviendo mi primera novela, resultó que una antigua amiga conocía al escritor León Arsenal. Me puso en contacto con él y este accedió a leerse el principio.

Si un escritor profesional se lee parte de tu novela y te hace un comentario gratis, dale mil gracias, aunque no te guste lo que te diga.

Arsenal me dijo que tendría que darle otra vuelta porque recordaba demasiado a un guión cinematográfico, las escenas no estaban bien vestidas.

Era lógico que me pasara; yo venía del audiovisual y pensaba en planos cuando escribía. Así que mi siguiente reto fue ver cómo se hacía eso de vestir las escenas. Gradualmente fui viendo menos cine y leyendo muchas más novelas, rescaté libros de técnica y me puse las pilas con la creación de emoción en el papel.

5— Persevera.

En cuanto sepas a qué género pertenece tu novela, lee todo lo que puedas que se publique en la actualidad y mira quién lo publica. Cuando acabes, sácate una lista con las editoriales y agencias que encajan con tu novela, y se la vas mandando a varias al tiempo. Si a los 6 meses no te han contestado, es un rechazo.

Cuando recibas un rechazo, di “siguiente”, y lo intentas con otra editorial o agencia. Mi primera novela fue rechazada más de 30 veces; y tardé un año y más de 20 rechazos en vender El príncipe Eosh.

Lograrlo tras dos novelas y 50 rechazos no me parece excesivo, me parece bastante normal.

Red Apple ediciones publica la fantasía juvenil El príncipe Eosh, de Carlos del Río

6— Sé flexible con la meta.

Leyendo lo de arriba parece que vivo en un estado zen perpetuo, donde nada me perturba, pero durante el proceso no lo pasé nada bien; tenía miedo de que esta novela tampoco se vendiera.

Cuando llevaba varios meses moviéndola, se la mandé a Red Apple y la presenté al concurso Gran Angular de SM. Me planteé un par de cosas: si mi libro La aventura de ser escritor, que estaba acabando de escribir, se vendía bien en Amazon, y si SM o Red Apple no daban señales de vida, autopublicaría El príncipe Eosh.

La aventura de ser escritor se vende bien, y a los seis meses de mandarles la novela, Red Apple me la compró.

Por cierto, muchas gracias a mi amigo Pedro Pablo Picazo por indicarme que esa editorial buscaba manuscritos de fantasía.

Ahora, un inciso: por qué no recomiendo meter tu primera novela en Amazon

Aparte del riesgo de caer en la gratificación instantánea, como si esto de escribir fuera una red social, o de creerte con derecho a ser publicado por haber escrito una novela (se suele confundir lo de ser publicado, que ya lo puede hacer cualquiera, con vivir de la escritura), a lo único que llevan estas ideas es a frustración y resentimiento a muy corto plazo, y a abandonar tu carrera literaria a las primeras de cambio.

Es cierto que el juez último de tu valía como escritor son tus lectores, y que hay gente a la que le va muy bien solo con Amazon, donde han logrado crearse un público muy fiel.

También es cierto que las editoriales están atentas a lo que se autopublica, y que si se vende bien, es posible que se pongan en contacto contigo.

Esto es lo bonito, y con lo que se quedan muchos, pero regresemos al mundo real.

Amazon está saturado de libros autopublicados, y si no eres muy bueno promocionándote online, o tienes una presencia potente en internet, o eres muy prolífico, es muy probable que tus novelas acaben fagocitadas por el agujero negro amazónico, y no vendas más que un puñado de ejemplares a familiares y amigos y desaparezcan sin haber hecho nada de ruido.

Yo tardo entre dos y tres años en escribir una novela. No me la iba a jugar así. Pero ahora que lo he logrado, no descarto autopublicarme novelas en Amazon en el futuro.

La fantasía juvenil El príncipe Eosh, de Carlos del Río, en Kindle de Amazon

7— Vete creándote una presencia online.

En cuanto sepas que quieres ser escritor, hazte un hueco en internet: ten un blog, sé activo en las redes sociales, ábrete un canal de YouTube… Lo que sea para que tu público objetivo te vaya descubriendo. Tu contenido tiene que estar relacionado con lo que escribes.

Lo más probable es que te conozcan pocos, pero tanto si te autopublicas como si vas por editorial, ayuda a que tengas ventas aseguradas de tus libros en cuanto los pones a la venta y sales del fatídico círculo de familiares, amigos y conocidos que se compran tus novelas por compromiso. Además, haces que comience el boca a boca, que sigue siendo la mejor arma de marketing para los escritores.

8— No seas agorero. 

Esto es muy, muy común. Hay gente que hace un medio intento (o directamente no hace nada) de publicar con editorial y fracasa. En vez de volverlo a intentar, no hace más que justificar el fracaso: solo te publican si eres famoso, tienes que tener enchufes, las editoriales son unas ladronas, yo no vendo mi arte (pero curiosamente pretendo vivir de la escritura)…

Suelen agruparse (Dios los cría y ellos se juntan) y se van justificando los unos a los otros, y así se convencen de que es imposible venderle una novela a una editorial tradicional, cuando lo más útil sería ver cómo lo han logrado otros, o qué alternativas existen para publicar.

9— Sé positivo y aprende de quienes lo han logrado.

Si eres positivo y resoluto, vas a estar buscando alternativas constantemente cada vez que tengas que superar un obstáculo; si eres negativo y derrotista, buscarás una excusa para abandonar.

Mira cómo lo han logrado quienes publican con editorial.

Se optimista para vender tu novela a una editorial tradicional.

Esto es fundamental:

— Manda una novela lo más pulida posible. Una editorial no está para enseñar a escribir a nadie, eso lo tienes que hacer por tu cuenta (¿te suena el punto 1?), y asegúrate de seguir a rajatabla las especificaciones sobre formato que te pidan.

Y recuerda que tiene que ser una editorial que publique tu género.

— Cúrrate una carta de presentación. Tiene que aparecer un resumen muy breve del inicio de la novela, donde se vea el género, el tiempo y el espacio donde se desarrolla, el protagonista y un conflicto que impulse la trama (si esto te suena a chino, es que aún no sabes contar historias). En mi caso, fue la descripción que aparece en Amazon y en la parte de atrás del libro en papel:

Eosh, el juguetón príncipe heredero del poderoso reino de Kroesh, acude con quince años a la ciudad-estado de Shyla en su primera misión diplomática. Como se aburre, se escapa, pero en el camino conoce a Yisher, una valiente chica de su edad, de la que se enamora, y con la que descubrirá que puede llevar una vida distinta a la que le habían planificado. A regañadientes y solo, Eosh vuelve al castillo de Kroesh, y allí le desvelan que su padre está preparando la invasión de Shyla, donde morirán inocentes. El príncipe tiene que avisar a Yisher, pero no sabe cómo.

En otro párrafo pones el género al que pertenece, los temas que tratas, y por qué crees que encaja con esa editorial.

Y en otro, tu presentación de autor, con la presencia que tienes en internet (redes sociales, blog, canal de YouTube…), anteriores publicaciones, o cualquier cosa que te ayude a venderte como escritor.

— Cúrrate una sinopsis (si te la piden). La sinopsis es un resumen en tercera persona, en presente (da igual que la novela esté en primera persona y pasado), de toda la novela. Sí, tienes que desvelar el final. Tiene que ser muy corta, para demostrar al editor que sabes resumir. Escríbela a espacio simple, separando los párrafos. Lo ideal es que no te ocupe más de una cara. Ponle unas 600 palabras, y como muchísimo 1.000.

— Asegúrate de que brille la primera página. Tiene que ser interesante, que incite a seguir leyendo. Un truco es comenzar con un personaje y un conflicto.

Así se lo va a leer un editor: primero la carta de presentación. Si está bien, se leerá la sinopsis, si no, lo deja ahí. Si la sinopsis está bien, se leerá la primera página, si no, lo deja ahí. Si le atrapa la primera página seguirá leyendo, si no, lo deja ahí. Si sigue leyendo tu novela, suben mucho las posibilidades de que te la compre.

Mucha suerte con tus novelas. No abandones, que quien la sigue, la consigue.

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6 comentarios
  1. Óscar Iborra
    Óscar Iborra Dice:

    Hola,

    Creo que es la primera vez que comento algo en tu blog… Muy mal por mi parte: digo continuamente que hay que comentar más y mira, ¡predicar con el no ejemplo!

    Gracias por esta entrada y por contar la experiencia, señalando sobre todo el tiempo que lleva y con ese talante positivo, animando y dejando claro que hay que perseverar. Me ha encantado una frase (que además, como psicólogo, aplaudo especialmente) cuando dices lo de por qué no meter tu primera novela en Amazon: «el riesgo de caer en la gratificación instantánea». Soberbio.

    Un saludo, y enhorabuena por tu trabajo.

    Responder
    • Carlos del Río
      Carlos del Río Dice:

      Hola Óscar:

      Me alegro de verte por aquí, y muchas gracias por la enhorabuena. A parte de positivo, soy muy cabezota y perseverante; si alguien me dice que alguno de mis sueños es imposible, me está dando gasolina para seguir adelante. Igual no lo logro, pero me quedo satisfecho por haberlo intentado de verdad.

      Me encanta la psicología; no hubiera llegado hasta aquí sin ella. Se la recomiendo a mis alumnos no solo para escribir mejores personajes y jugar muchísimo mejor con las emociones, sino para que sean resilientes y sepan hacer frente a los reveses y los rechazos. Y sepan retrasar la gratificación, claro.

      Un abrazo.

  2. Anael
    Anael Dice:

    ¡Hola, Carlos!

    Qué artículo tan interesante. Es verdad que a muchos escritoress nos falta paciencia. Después de años escribiendo una novela, esperar otro año completo para recibir respuesta es un suplicio… necesario.

    Una pregunta, decías que mandaste tu libro al concurso de SM y a Red Apple. ¿Se puede hacer a la vez? Tenía entendido que si mandabas una novela a concurso no puedes tenerla en manos de otras editoriales, no porque vayas a ganar, que aunque siempre es una esperanza, la mayoría de autores reconocemos que es lo más complicado, sino por la claúsula de opción preferente de publicación que figura en las bases del concurso…

    ¡Un abrazo!

    Responder
    • Carlos del Río
      Carlos del Río Dice:

      Hola Anael:

      Gracias por pasarte por aquí. Sí, para esto hay que tener una paciencia enorme. Lo que dices de los concursos es cierto, y en teoría no puedes, pero vamos, no iba a tener la novela parada en un único sitio, durante meses y meses, esperando respuesta. Si se daba el muy hipotético caso de que a SM y a otra editoral les interesaba mi novela, ya vería con quién quedaba mal.

      Un abrazo.

  3. Ana Daitán
    Ana Daitán Dice:

    Fuerza de voluntad, superación, esfuerzo, una formación constante y una inquebrantable paciencia… Reúnes los ases del éxito. Y te auguro una prometedora carrera con inmensas alegrías. Un trabajo como el tuyo así lo merece.

    Un fuerte abrazo.

    Responder
    • Carlos del Río
      Carlos del Río Dice:

      Muchísimas gracias, Ana. Comentarios como el tuyo son los que me motivan a seguir adelante. Un abrazo.

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