Cosmopolis [1]

Poster original de CosmopolisCosmopolis
(Canadá, Francia, Portugal, Italia, 2012, 109 min)
Dirección y guión:
David Cronenberg
Intérpretes:
Robert Pattinson
Sarah Gadon
Juliette Binoche
Samantha Morton
Paul Giamatti
Mathieu Amalric

 

Que David Cronenberg es capaz de lo mejor (“La mosca”, “Promesas del Este”) y de lo peor (“Videodrome”, “Crash”) ya lo sabía; pero este “Cosmopolis”, la adaptación de la novela del prestigiosísimo Don DeLillo, supera todas mis expectativas: “Cosmopolis” es una grandísima tomadura de pelo y una insufrible prueba de resistencia. Porque vamos a ver, estoy convencido de que nadie, absolutamente nadie, ni siquiera la gente que la defiende, ha estado atento todo el tiempo a la película.
   El soporífero y ridículo teatrillo que es “Cosmopolis” sigue a un tipo joven y ricachón (Robert Pattinson), que trabaja en Wall Street, por Nueva York mientras busca en su limusina una peluquería para cortarse el pelo. Una serie de personajillos se suben, sueltan unas parrafadas más largas que una semana sin pan, y se bajan. Existe una trama mínima con la novia del protagonista (Sarah Gadon), con una evolución que no tiene ni pies ni cabeza; otra tramita (para llamarla de alguna manera) con la peluquería y otra con la devaluación del yuan.
Robert Pattinson en Cosmopolis
Robert Pattinson

Sólo puedo decir que no me salí del cine porque nunca lo he hecho. Fui con dos amigos, y al acabar teníamos los tres los ojos como platos por lo que nos acababa de endilgar el amigo Cronenberg. A ver, si vas a un museo de arte moderno o a una exposición de vídeo-arte o creación audiovisual o cómo se llame eso (cosa que hace mucho que yo dejé de hacer), ya asumes que te van a tomar el pelo de mala manera; pero en una sala de cine esperas otra cosa.

   La verborrea incontenible de los personajes me recordaba a la anterior película de Cronenberg, “Un método peligroso”, pero allí al menos había personajes y trama, y a veces encontraban en los diálogos partes muy interesantes que te hacían reflexionar. Pero, ¡Dios mío, “Cosmopolis”! No te da nada a lo que agarrarte: las cosas pasan porque sí; todo desprende un tufillo a teatrillo (también influye que nunca jamás te metes en la película y sólo ves puesta en escena y situaciones sin sentido); los diálogos son imposibles de seguir porque no conoces a los personajes y tienes que estar situándote constantemente y asimilando toneladas y toneladas de información que no te interesa; y la cabeza menos a la película, se te va a cualquier otro lugar.
   Mi elegancia natural me impide llamar a este truño por su nombre, pero digamos que sus siglas serían P.M., que no significan precisamente “pura maravilla”.
2 comentarios
  1. Anónimo
    Anónimo Dice:

    Jajajaja, pero hombre de Dios, qué malo eres y cómo me haces reír. A mí ya de entrada que el protagonista sea el Pattinson éste me echa para atrás, prejuicios que tiene una, pero es indignante que hayan hecho esta "pura maravilla" con una novela de Don Delillo. Un abrazo desde Almería. María del Mar.

    Responder
  2. admin
    admin Dice:

    Mira, para algo sirvió sufrir este tormento, que por lo menos te has reído con mi crítica; porque te aseguro que ni mis amigos ni yo nos reímos en el cine.

    Es la primera película de Pattison que veo, y claro, no puedo juzgar si este actor me gusta o no.

    Y de DeLillo me quiero leer algo, pero ahora me da miedo.

    Responder

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