Escribiendo fantasía juvenil a cuatro manos

Escribiendo fantasía juvenil a cuatro manos, por Adella Brac

Adella Brac es una escritora de fantasía juvenil que conocí en el Festival Celsius 232. Cuando me enteré de que su última novela, La biblioteca de los libros olvidados, la había escrito junto a Jessica Galera Andreu, le pedí que me contara su experiencia: escribir a cuatro manos me parecía el camino seguro para provocar entronizadas guerras de ego y crearte un enemigo de por vida.

Pero estaba equivocado.

Os dejo con ella.

Bío de Adella Brac

He soñado con ser escritora desde niña. Lo convertí en realidad en 2012 y hoy tengo cuatro novelas publicadas. La leyenda de Bellasombra y La historia de Tilansia se desarrollan en el reino imaginario de Sanseviera, pero son historias independientes de fantasía juvenil. El don de Haziel es fantasía urbana romántica. Y la novela de la que vengo a hablar hoy, La biblioteca de los libros olvidados, escrita a cuatro manos con Jessica Galera Andreu.

Además, tengo un relato para descargar gratis (mediante pago social) en Lektu

Escribo en mi blog cada quince días y desde hace casi seis años mantengo un reto de escritura mensual de microrrelatos, el #reto5líneas, alrededor del que se ha formado una comunidad muy chula. 

Además, administro un club de lectura de fantasía juvenil en Facebook, Lecturas Fantásticas, donde leemos juntos un libro al mes.

Visita mi página, adellabrac.es, donde ofrezco informes de lectura y servicios de autopublicación. Puedes seguirme en Facebook, Twitter e Instagram.

Adella Brac, fantasía juvenil, escritora
Adella Brac

Bío de Jessica Galera Andreu

(Barcelona, 16 de marzo de 1982). Mi gran pasión es la literatura, leer y escribir. Me encanta, especialmente, el género literario de la fantasía juvenil. 

De pequeña, La historia interminable, de Michael Ende, me arrastró a un mundo de fantasía del que ya no pude —ni quise— salir. Sin embargo, nunca me había planteado el escribir una novela hasta que un día empecé a darle forma a La Última Alianza, sin saber cómo sería ni adónde llegaría. Después de ella han llegado más de veinte publicaciones de fantasía juvenil y romance, esencialmente.

Administro una página web, donde publico toda la información al respecto, relatos y desafíos literarios.

Puedes seguirme en Twitter e Instagram.

Jessica Galera Andreu, escritora de fantasía juvenil
Jessica Galera Andreu

Escribir a cuatro manos

La idea de escribir juntas surgió de manera casual en una conversación de WhatsApp. Fue Jessica quien lo propuso. Reconozco que soy de las que se piensan todo mil veces, pero esa vez acepté al momento.

La verdad es que ya hacía tiempo que conocía a Jessica. Habíamos coincidido en un par de iniciativas por lo que sabía cuál era su manera de trabajar y que era compatible con la mía. Además, la admiro como escritora por lo que era un honor para mí tener la oportunidad de crear a su lado. Se lo dije y ella me confesó lo mismo. A las dos nos hacía mucha ilusión trabajar juntas, así que estaba claro que haríamos un buen equipo

En ese momento, igual que tenía claro que con ella iba a funcionar, tenía claro que no podría hacerlo con ninguna otra persona. Visto desde hoy, y con el aprendizaje que me aportó la experiencia, creo que sí podría volver a hacerlo. El truco está en escoger bien. 

El proceso de creación de la novela nos llevó unas semanas. Cada una aportó una idea, y luego trabajamos para fusionarlas y sacar de ahí una historia. Escogimos como protagonistas a dos personajes femeninos y decidimos que los capítulos estarían narrados de manera alterna por ellas dos. Cada una se hizo cargo de una de las protagonistas e hicimos sus fichas de personajes. 

Alana es impulsiva, muy emocional y tiene un don para liarla siempre. Keera es súper racional y perfeccionista. Fue divertido crearlas con formas de ser casi opuestas y luego hacer que aprendiesen a entenderse. 

Decidimos la ubicación geográfica de la historia, fuimos armando poco a poco la trama y definiendo al resto de personajes secundarios. 

Como vivimos lejos, chateábamos una vez a la semana para avanzar en la historia y usábamos Drive para ir guardando toda la información que íbamos reuniendo.

Cuando vimos que la historia estaba suficientemente definida comenzamos a escribir. 

Todas las semanas seguíamos la misma rutina; cada una escribía un capítulo y leía el de la otra. El día de la puesta en común se compartían las cosas que nos habían gustado, se preguntaba aquello que no había quedado claro y se cuestionaban las partes que no nos convencían. No hicimos grandes cambios en el texto porque era el primer borrador, pero sí fuimos puliendo y completando la escaleta. 

Aunque las reuniones oficiales se hacían una vez a la semana, normalmente los jueves, el canal de comunicación estaba constantemente abierto por si durante el proceso de escritura alguna de las dos necesitaba ayuda.

Corregir a cuatro manos

Esa primera versión nos llevó unos cuatro meses. Con ella completada pasamos al proceso de revisión. Decidimos seguir un ritmo parecido al de la escritura. Durante la semana, cada una leía y comentaba el capítulo en cuestión. Las erratas se cambiaban directamente, las dudas que se podían resolver mediante un comentario quedaban marcadas y las cuestiones que necesitaban ser debatidas se dejaban apuntadas para nuestra reunión del jueves. El proceso fue sencillo, no hubo grandes conflictos. Ambas somos personas flexibles que nos gusta escuchar y tomar en consideración la opinión de los demás. A favor de este sistema diré que resultó muy enriquecedor, por contra, fue más lento de lo que sería corregir en solitario porque a veces hacíamos comentarios sobre comentarios y volvíamos una y otra vez sobre el mismo párrafo. Jessica y yo tenemos horarios de trabajo completamente distintos, yo escribo temprano por las mañanas y ella por las noches, a horas en las que yo ya estoy durmiendo, por lo que no era factible realizar juntas la corrección cada día. 

Capítulo a capítulo llegamos al final del texto. Tocaba dar una vuelta completa para observar la novela en su conjunto y atar los cabos que hubiesen quedado sueltos. Dimos más de una, la verdad.  

Al llegar a ese punto en que te das cuenta de que ya no puedes mejorar más el texto decidimos pasarla a los [lectores] betas. Cada una seleccionó a algunas personas de su confianza. 

Fuimos añadiendo todos los comentarios de nuestros betas al archivo común en Drive y después, los valoramos uno por uno entre las dos. 

Había un punto en concreto en que varios betas coincidieron en señalar que faltaban algunas explicaciones, lo sopesamos con calma y decidimos escribir un capítulo más

Corríamos el riesgo de descalabrar toda la trama, pero fuimos muy minuciosas al incorporar el texto nuevo y creo sinceramente que esa parte hizo que todo quedara más redondo. Mejoró la obra.

(Si quieres saber más sobre el proceso de corrección de esta obra, lee «Cómo corregir a cuatro manos: el método de Adella Brac y Jessica Galera» en Relatos Magar).

Escribir la sinopsis

La sinopsis suele ser una de las cosas que más me cuestan, pero al escribirla entre dos lo llevé fenomenal. 


Keera se ha criado con su estricto abuelo en una vida acomodada de orden y rutina.

Alana ha vivido desde pequeña en una vorágine de frustración. Su madre, guardiana del reino de fantasía de Lívera, no ha dejado ni un solo día de intentar despertar en ella, inútilmente, la magia que le corresponde por herencia.

El día que ambas cumplen diecisiete años descubren que son hermanas gemelas y que unas complicadas circunstancias terminaron por separarlas.

Keera ha de abandonar su escepticismo y dar un paso al frente para recoger el legado de su madre y Alana será libre para perseguir su sueño de ser escritora, pero ambas terminarán metidas dentro del primer libro que esta última escribió y desechó.

Un mundo de fantasía, un cuento patas arriba y unos personajes en estado de rebeldía.

«¿Qué escritor no tiene una historia olvidada en un cajón?»


Respecto al título, pudiera parecer que decidirlo entre dos es tarea imposible, pero de nuevo, con Jessica fue fácil. Planteamos cada una algunas ideas y escogimos sin conflicto. Como es lógico, ambas queríamos lo mejor para la historia, así que no fue complicado ponerse de acuerdo. 

El resultado de todo este proceso es La biblioteca de los libros olvidados.

La biblioteca de los libros olvidados es una historia de fantasía juvenil llena de magia y aventuras. Ambas protagonistas tendrán que pasar su propio proceso de aprendizaje y comprenderán que no son tan diferentes cómo imaginaban. 

Puedes conseguirlo tanto en formato digital como en papel en Amazon.


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