PROYECTO NOVELA. 25- OTRAS ESTRUCTURAS (I)

He impreso la novela, para poder llenarla de
garabatos y tachones, y la he metido durante un mes en un cajón, para
distanciarme un poco antes de la revisión. ¿Y qué he hecho durante este mes?
¿Sudar la gota gorda, acodado en el chiringuito de la playa, sufriendo las
estridentes canciones del verano mientras me agobio porque se me acaban las
vacaciones? No, me he puesto a escribir un cuento.
   Cada vez
veo más claro que esto de escribir ficción es como aprender un idioma
extranjero: al principio cuesta muchísimo, pero a medida que practicas y practicas,
el proceso se va volviendo más natural, y entonces llega un día en el que puedes
hablarlo sin devanarte los sesos para enlazar palabras. La práctica, además de
hacer que el nuevo idioma se convierta en algo habitual, ha logrado que ganes
confianza en ti mismo.
   Los
primeros días del cuento fueron terribles. Parecía que había retrocedido varios
años. No salía ni a tiros. Todo eran dudas. Es un cuento que entraría en la
categoría de general, para descansar un poco de lo paranormal. Se lo recomiendo
a todo el mundo: si te pones con una novela, escribe sólo los géneros que te
encantan; si escribes cuentos, experimenta con todos los que puedas. (Da la
casualidad que a mí lo de “general” también me gusta.)
   Partes de
mi cuento se desarrollan en los años 30 y 40, y yo no dejaba de agobiarme: cómo
eran las clases entonces, qué ropa llevaba la gente, cómo hablaban… Apreté los
dientes y me dije que me dedicaría a escribir la historia. Fue un pensamiento
muy liberador. Ya he superado las 10.000 palabras. Cuando acabe, y ya tenga
forma, me documentaré para asegurarme de meter los detalles correctos.
   Posiblemente
vuelva a leerme “Nada”, de Carmen Laforet, para que mis diálogos no suenen
demasiado modernos y veré alguna película de la época. Además, he encontrado en
el Ministerio de Cultura una biblioteca virtual de prensa histórica
que es una joya. Las noticias me dan un poco igual, pero los anuncios no tienen
precio.
   Lawrence
Kasdan decía que ser escritor era como tener deberes el resto de tu vida. Y es
verdad, así que mira en que mundillo te estás metiendo: mucho trabajo sin
ninguna garantía de pago. (La cultura libre, esa cosa que sonaba tan bien y
parecía tan generosa, beneficiaba tanto a los escritores que les obligaba a dar
su trabajo gratis.)
Isaac Asimov por Rowena Morrill
Isaac Asimov, un ejemplo a seguir
   Un
escritor escribe. Un escritor pone palabras en el papel un día y otro y otro y
otro. Isaac Asimov fue el autor o editor de más de 500 libros, y al parecer lo
logró porque tenía un despacho lleno de máquinas de escribir con proyectos a
medias. Cuando se quedaba bloqueado con una novela de la “Fundación”, iba a
otra máquina de escribir y continuaba con artículo de astronomía para una
revista científica. Y cuando ya no le salía más, pasaba a otra máquina y daba
los últimos retoques a una introducción para una antología de cuentos de
ciencia ficción de la que era el recopilador. Asimov escribió tantísimo porque
escribía sobre temas que le encantaban.
   Me parece
que los escritores debemos hacer eso: trabajar al tiempo en varios proyectos en
los que, esto va a sonar cursi, tengamos puesto nuestro corazón. (No cuando
estés dando los primeros pasos. Primero tienes que ganar confianza en ti mismo
y sentirte cómodo dándole a la tecla.) Mientras dejas reposar uno, escribes un
cuento, o te documentas para una novela, o sacas la escaleta de otra, o
escribes una entrada elaborada en tu blog, o rescatas del disco duro un cuento
que se te resistió hace un par de años y le das otra vuelta. Sea como sea,
asegúrate de acabar los proyectos y de que al menos uno de los que te traes
entre manos implique escribir, y a ser posible, que sea ficción. Así mantendrás
en forma las habilidades necesarias para escribir ficción y pederás el miedo al
fracaso.
   Así que…
¿qué haces que no estás escribiendo?
PUZZLES, PUZZLES Y MÁS PUZZLES
Hasta ahora hemos visto la estructura en tres
actos, pero a poco leas o veas películas, te vas a encontrar ejemplos que a
primera vista no la cumplen. Vamos a ver unos cuantos y por qué funcionan.
   -“Ciudadano
Kane
” (“Citizen Kane”), de Orson Welles. Para quien no haya visto esta película, es “El Quijote”
del cine. Durante muchas décadas se la consideró la mejor película de la
historia. A mi me parece que técnicamente, teniendo en cuenta que es de 1941,
es impresionante, pero que es excesivamente fría. Y es fría porque jamás
empatizo con el periodista (que Welles nunca mostrara su cara fue un error
grandísimo) y por lo tanto me da igual si descubre o no qué significa
“Rosebud”; y Charles Foster Kane será muy enigmático, pero tampoco empatizo con
él, y su vida no acaba de interesarme del todo.
    “Ciudadano Kane” empieza con la muerte de
Charles Foster Kane, un magnate de la prensa que era odiado y amado a partes
iguales. En ese comienzo, tras unas imágenes muy tenebrosas de una mansión,
Kane expira tras decir “Rosebud”. A continuación viene un noticiario donde
muestran lo poderoso, enigmático y paradójico que era Kane. Tras el noticiario,
unos periodistas deciden que tienen que mostrar el lado humano de Kane, que lo
que se ve en el noticiario es lo que aparece en todos los periódicos; así que
emprenden una investigación para averiguar que significa ese “Rosebud”. La
película es un puzzle en el que conocidos de Kane, dando saltos en el tiempo,
hablan de acontecimientos de la vida del magnate, mezclando varios puntos de
vista.
   La
estructura de “Ciudadano Kane” funciona porque parte de un principio muy
misterioso (tanto la escena de la muerte, como el noticiario y el significado
de “Rosebud” pican la curiosidad del espectador,), y a pesar de lo fragmentada
que está, es fácil reconstruir cronológicamente la vida del protagonista,
viendo la evolución del personaje. Y cada parte tiene conflictos por resolver.
Cartel americano de Eva al desnudo   -“Eva al
desnudo
” (“All about Eve”), de Joseph L. Mankiewicz, utiliza la misma técnica que “Ciudadano
Kane” (y es mucho mejor). La película comienza en la ceremonia de entrega de un
premio teatral. El personaje de George Sanders presenta a los principales
personajes, que no están nada felices de que Eve Carrington (Anne Baxter), que
tiene una cara angelical, gane un premio. Lo que mantiene la atención del
espectador es saber por qué esos personajes no se alegran, si Eve parece una
santa. Entonces, a través de varios personajes, la película cuenta la ascensión
a la fama de Eve y la decadencia de Margo Channing (Bette Davis). Aquí el
espectador también monta el rompecabezas sin problemas, cada pieza añade
información nueva, y todas las partes son interesantes por sí mismas, con
conflictos por resolver.
   -La novela
La muerte de Artemio Cruz”, de Carlos Fuentes, desvela en su título el final,
y sin embargo sigues leyéndola. Su protagonista es un hombre muy poderoso y
corrupto que está en su lecho de muerte y recuerda, de forma muy fragmentada y
desorganizada, momentos de su vida, y así, además de mostrar la evolución del
personaje, Carlos Fuentes hace un retrato de México en la primera mitad del
siglo XX. A mí lo que me mantenía el interés (aparte de que cada sección tenía
conflictos por resolver) era descubrir cómo el Artemio joven, tan encantador,
se volvía en ese despreciable viejo. Al final de la novela, ves toda la
evolución del personaje.
RIZANDO EL RIZO
Érase una vez en América” (“Once Upon a Time in America”), de Sergio Leone, tiene
una estructura complejísima. Lo es tanto, que es necesario ver la película
varias veces para atar todos los cabos. Pero tiene un principio tan misterioso,
y con tanta fuerza, que te engancha. Durante la primera media hora presenta las
tres épocas por las que se va a mover, y da pistas de cómo se relacionan. Al
final (y tras varios visionados), puedes ver el orden cronológico de la
película y la evolución del personaje de Robert De Niro.
           He
sacado la escaleta de los primeros 35 minutos, para que se vea mejor cómo
funciona esta película. Una escaleta es una lista de las escenas de una
película o novela. Y una escena es una unidad de tiempo y espacio, es decir,
cuando los personajes cambian de sitio o hay un salto de tiempo, se cambia de
escena.
            Fíjate
cómo se relacionan las escenas, que todas están y muestran cosas por algún
motivo.
   1- Años 30
(por decorados, vestuario y peinados). Una chica rubia entra en un dormitorio y
descubre una silueta hecha a balazos en una cama. Entran unos matones preguntándole
donde está él. La chica no lo sabe y la matan.
   2- Un
hombre gordo con la cara ensangrentada está atado a una pelota de boxeo. Los
matones que se han cargado a la chica en la escena 1, le están dando una
paliza. Le preguntan dónde está él escondido. Un matón se queja de que el que
se esconde ha delatado a sus amigos. El gordo, cuando le amenazan con una
pistola, les dice que está en un teatro chino.
   3- Teatro
chino. Robert De Niro (es el hombre por que preguntaban los mantones en las dos
escenas anteriores) está medio drogado con opio. Coge un periódico y ve que la
policía ha matado a tres contrabandistas. Aparecen las fotos de los muertos.
Comienza a sonar un teléfono. De Niro empieza a fumar opio de una pipa y se
tumba. La imagen se desenfoca.
   4- La
imagen se enfoca. Es una noche lluviosa y la policía está recogiendo los
cadáveres de los contrabandistas en la calle (es un flashback. El espectador lo
sabe porque ha visto las fotos en la escena anterior), y De Niro los observa.
Hay un cadáver completamente calcinado, el que sería James Woods. Sigue sonando
el teléfono.
   5- Fin de
la Prohibición (aparece escrito en una tarta con forma de ataúd). Los cadáveres
de la anterior escena, están vivos, brindando por el fin de la Ley Seca dentro
de un club (otro flashback). Robert De Niro aparece con la chica rubia de la
escena 1 (el espectador se entera de que es su novia). Sigue sonando el teléfono.
De Niro se mete en un despacho. James Woods lo ve. Robert De Niro descuelga el
teléfono.
   6- El
teléfono sigue sonando. Es el despacho de un sargento de policía (hay una placa
en el escritorio que lo dice). El teléfono deja de sonar. (El espectador descubre
que Robert De Niro acaba de chivarle algo a la policía, que ha provocado la
muerte de sus amigos, y que por eso lo persiguen los matones.)
   7- Vuelta
al teatro chino. Robert De Niro se despierta asustado.
   8- Teatro
chino. Los matones entran y se ponen a buscar a De Niro entre el público.
   9- Robert
De Niro huye del teatro chino por la puerta de atrás.
   10- Robert
De Niro va a un bar que está cerrado. Se mete en un callejón, y abre una puerta
lateral. Dentro llama a un ascensor y espera a que baje.
   11- El
matón que se quedó vigilando al gordo de la escena 2, oye el ascensor (así el
espectador sabe que De Niro y él están en el mismo edificio), y espera a que
baje para pegarle un tiro a De Niro. De Niro se ha colado por otra puerta y lo
mata disparándolo por detrás.
   De Niro
coge una llave y le dice al gordo que va a ir a buscar a Eve. El gordo le dice
que los matones fueron a por ella antes (el espectador descubre que la chica
rubia, la novia de Robert De Niro, se llama Eve). Robert De Niro deja entender
que la llave que acaba de coger significa mucho dinero.
   12- Robert
De Niro va a una estación de tren, donde hay unas taquillas. De Niro abre una con la llave de la escena anterior y
saca un maletín, pero cuando lo abre, sólo hay periódicos (alguien ha cogido el
dinero que De Niro esperaba encontrar allí).
   13- De
Niro va a una estación de autobuses y compra un billete para el primer autobús
que salga de Nueva York.
   14- Misma
estación de autobuses, pero son los años 60 (Robert De Niro es viejo, se oye
“Yesterday” y ha cambiado toda la decoración de la estación). Robert De Niro,
después de 35 años, ha regresado a Nueva York.Cartel original de Érase una vez en América
   15- Robert
De Niro recorre el barrio. Se para frente a un cementerio judío (se sabe por el
nombre que hay en una lápida) del que está quitando las tumbas con una pala
excavadora.
   16- El
gordo de la escena 2 es viejo. Trabaja en el bar que aparecía en la escena 10.
Robert De Niro y él se encuentran. De Niro le cuenta que ha recibido una carta
de la sinagoga en el que le cuentan que van a destruir el cementerio, por si
quiere mover a sus seres queridos a otra parte (por eso era importante el
detalle de la lápida en la pala excavadora en la anterior escena). De Niro le
cuenta que ha hablado con el rabino, y que a él no le han mandado ninguna
carta, y que sus amigos (los contrabandistas muertos del principio), ya fueron
trasladados a otro cementerio. De Niro llega a la conclusión de que lo han
descubierto, y ha vuelto para saber qué quieren de él.
   17- El
gordo lleva a De Niro a la parte trasera del local (donde estaba la pelota de
boxeo de la escena 2). De Niro ve que todo es muy pobre, y le dice al gordo que
siempre había pensado que él se había quedado con el dinero (el del maletín de
la escena 12), pero que ahora comprueba que no fue así. Robert De Niro se pone
a ver fotos colgadas en las pareces. Hablan de la hermana del gordo, que ahora
es una gran estrella.
   18- Robert
De Niro se recorre el local y se pone a mirar a través de un hueco en la pared.
   19- Una
niña está bailando. Un niño la espía. La niña es la hermana estrella del gordo,
el niño es Robert De Niro.
   A estas
alturas de la película, Leone ya ha planteado varios misterios (¿qué pasó con
el dinero del maletín?, ¿quién busca a Robert De Niro en 1968?, ¿por qué traicionó
De Niro a sus amigos?, ¿qué va a pasar entre esos dos niños?) que resolverá a
lo largo del metraje, y deja claro cómo va a contar la historia: dando saltos en
el tiempo en tres épocas distintas.
   Las
películas de “Kill Bill” y “Pulp Fiction”, todas de Quentin Tarantino, tienen
una estructura parecida a “Érase una vez en América”, aunque son más sencillas
y bastante más fáciles de seguir, pero la técnica es la misma.
   En el
siguiente artículo seguiremos viendo otras estructuras, pero también veremos
estructuras que no funcionan.
Recomendaciones:
   -“Escribir ficción” (“Writing Fiction”), supervisado por Alexander
Steele. Gotham Writers’ Workshop es
una de las academias de escritura creativa más famosas de Estados Unidos, y en
este libro varios de sus profesores, en once capítulos, repasan aspectos
técnicos y dan consejos, comenzando por la búsqueda de ideas y acabando con el
funcionamiento del mundo editorial. Todos los capítulos son muy buenos, pero el
de la voz y el del tema (theme) son sobresalientes. El libro se
centra en ficción literaria, esa en la que normalmente tienen más peso los
personajes y la forma que la trama, pero es también es muy útil para aplicarlo
a literatura comercial. Incluye “Cathedral”, un cuento de Raymond Carver. La
colección “Fiction Gallery” (crítica aquí), es el complemento de este libro.
Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com
   -“The Complete Idiot’s Guide to Writing a
Novel
”, de Tom Monteleone. Este libro
se decanta claramente por la literatura comercial, y en él Monteleone explica
todo lo que sabe sobre el negocio y el arte de escribir. Tal vez no te suene
Monteleone, porque nunca ha llegado a ser una estrella, pero es un escritor que
lleva décadas viviendo de su escritura. Mi consejo es que te fijes en estos
autores, que se ganan la vida escribiendo, aunque no sean ricos y famosos. La
única pega que tengo con este libro es que Monteleone varias veces resulta muy
prepotente, pero lo dice está muy bien. El libro incluye once entrevistas a
escritores de best-sellers; entre ellos Lee Child, Janet Evanovich, Dean
Koontz, Richard Matheson, David Morrell y Peter Straub.
Consíguelo en Amazon.es o en Iberlibro.com   Retrato de Isaac Asimov: Rowena Morrill, bajo una licencia GNU Free Documentation License

Siguiente artículo: 26- Otras estruturas (II)
Anterior artículo: 24- El arco narrativo de los personajes

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