El océano al final del camino [7]

Portaba británica de The Ocean at the End of the Lane, de Neil GaimanNOVELA
The Ocean at the End of the Lane
(Reino Unido, EE.UU., 2013, 248 páginas)
Neil Gaiman
Neil Gaiman comenzó a escribir un cuento, y éste acabó convirtiéndose en su primera novela para adultos en ocho años: “The Ocean at the End of the Lake”. El libro salió a la venta el pasado junio (todavía no está traducido al español, pero siendo Gaiman, lo estará) y ha tenía una respuesta excelentes de sus fans y de críticos. Pero a mí me parece logrado a medias: a pesar de una voz potentísima que te mete de lleno en la historia y que no te suelta hasta la última página, y de escenas tremendamente imaginativas, emocionalmente me parece frío y que tiene problemas de desarrollo.
   Tras volver de un funeral, un hombre decide regresar al pueblo de Sussex donde se crió. De su casa no queda nada, pero el hombre va a una granja donde encuentra a la señora Hempstock, una mujer que tenía escondida en la memoria. El hombre camina hasta un estanque en la parte de atrás de la granja, y allí comienza a recordar un episodio olvidado de su infancia: cuando las tres mujeres Hempstock, Lettie, Gennie y la Vieja señora Hempstock, le ayudaron a superar uno de los peores momentos de su vida.
   Lo que me encanta de “The Ocean at the End of the Lane” es la voz del protagonista, que es un niño de siete años muy real, con sus miedos y anhelos (y me encanta eso de que los adultos siguen caminos y los niños exploran), y cómo el mundo real da paso a un mundo de fantasía muy oscuro. Y cuando Gaiman pasa a la fantasía, es un torbellino de ideas geniales: la presentación de las tres mujeres y todo lo que hacen (especialmente bueno me parece lo del cepillo de dientes, o lo del cubo de agua que contiene el océano), cómo el minero sudafricano abre una puerta (aunque nunca se sabe muy bien cómo o por qué) y cómo Ursula se cuela a este mundo.
   Pero me parece que tiene un problema con el protagonista: que es demasiado pasivo. El chico simplemente ve qué está pasado, y realmente no hace nada por cambiar la situación (o lo único que hace es pedir ayuda las mujeres Hempstock). Viendo que leía novelas de cuando su madre era niña en las que las heroínas destapaban grandes tramas, yo esperaba que el chico fuera capaz de desenmascarar a Ursula, aunque fuera a ojos de su familia.
   Nunca me queda claro qué quiere Ursula. Al principio, en momentos muy buenos, se dedica a dar dinero a la gente (lo que me encanta es que ese dinero hace a la gente más infeliz), y cuando parece que va a ser un tema que Gaiman va a explorar (que el dinero no da la felicidad), Ursula y Gaiman se olvidan de eso. Puedo entender que en los primeros días en este mundo Ursula se quiera vengar del chico haciéndole sufrir todo lo que pueda, pero ¿después qué? ¿No está feliz de estar libre y poder moverse por el mundo?
   Y en el clímax me parece muy torpe que el chico se ponga a correr, sabiendo que eso es muy peligroso (y lo hace justo cuando dice que no quiere morir).
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